HISTORIA
El Partido Arco Progresista de Cuba (PARP) fue fundado en una Convención Nacional, entre los días 19 al 20 de Julio
del 2008 en La Habana, Cuba, en un proceso de unificación de los esfuerzos de tres organizaciones políticas de izquierda: de la Coordinadora
Socialdemócrata de Cuba (CSC), del Partido del Pueblo (PP) y de la Corriente Socialista Democrática Cubana
(CSDC), en un partido político de centro izquierda, capaz de ofrecer una mejor alternativa de cambio y estabilidad democráticos para el presente y futuro
de la nación cubana.
Nuestras Bases
Nacionalismo, entendido como afirmación y defensa de nuestra independencia y soberanía frente a cualquier injerencia
externa;
democracia, practicada como libre representación, deliberación y participación ciudadana de los asuntos e instituciones de interés
público;
solidaridad, vista como creación de redes, preferentemente sociales y públicas, para la ayuda entre ciudadanos y
sociedades;
fraternidad, impulsada para la búsqueda permanente de relaciones positivas en un mundo de mujeres y hombres libres;
derechos humanos, planteados como promoción y respeto integrales de antiguos y nuevos derechos de personas y grupos;
multiculturalismo, concebido como igualdad y respeto de la diversidad cultural y de las minorías;
ecologismo, asumido como armonización entre la prosperidad y el desarrollo económico y social y la defensa y protección del medio
ambiente natural, cultural y psíquico de individuos y comunidades;
institucionalidad, conceptuada como predominio de instituciones, leyes, intereses y decisiones colectivos por encima de personas y liderazgos
unipersonales;
moderación, ejercida como ritmo y lenguaje apropiados a la comunicación y a la gradualidad del cambio político y social;
diálogo, pensado como uso exclusivo del diálogo en la discusión de los asuntos públicos y en la solución de controversias y conflictos
dentro y fuera de Cuba;
reconciliación, proyectada como reencuentro necesario y virtuoso entre nuestra memoria y nuestro futuro, para impedir que las tensiones
acumuladas desemboquen en la violencia y garantizar una nación de inclusiones y no de exclusiones,
ética, definida como respeto absoluto al diferente y como base de la conducta adecuada a mujeres y hombres públicos y,
co-responsabilidad, expresada como compromiso compartido entre todos los cubanos por nuestro pasado, presente y futuro. |