El T-26 B fue el principal modelo de
tanque enviado a España durante la guerra, así se explica
que 281 del total de 331 tanques soviéticos recibidos por la República,
fuesen T-26. ya que, aunque el blindaje de 15 mm de este tanque era vulnerable
a las armas antitanques, poseía la ventaja de haber sido armado con
un cañón de 45 mm, que podía usarse como artillería
convencional o contracarro, era el tanque más versátil de
todos los que se fabricaron en ese periodo por los distintos países
.
Las Tácticas de combate de tanques fueron muy distintas, mientras
que los alzados utilizaron tácticas alemanas (Legión Condor)
consistentes en el uso de los blindados para romper las lineas y penetrar,
las tropas gubernamentales utilizaron tácticas soviéticas
consistente principalmente en el uso de tanques como apoyo de la infantería
republicana en acciones principalmente defensivas.
Las tácticas Alemanas resultaron ser mucho más eficaces que
las soviéticas, y aunque los tanques rusos recibidos por el Gobierno
español eran mejores, su mal uso hizo que muchos se perdiesen por
el uso masivo de artillería pesada enemiga o cayesen apresados.
En la segunda mitad de la contienda, la industria de guerra republicana,
desarrolló blindados propios utilizando los chásis de los camiones que estaban
en España en esos años, algunos de estos blindados desarrollados a partir
de los vehículos soviéticos fueron superiores a las "copias",
llegandose a utilizar en la posterior II Guerra Mundial.