Capítulo 8:
Monitores.
8.1. Introducción
Cuando
los primeros ordenadores comenzaron a ver la luz, la visualización de los
datos de salida se hacía mediante cinta de papel perforada, como en los
teletipos militares.
Posteriormente,
a alguien se le ocurrió la idea de utilizar tubos Nixie, unas lámparas que
tenían varios filamentos con forma de letras y números, de manera que al
encenderse uno u otro filamento se podían mostrar mensajes.
Pero
cuando el ordenador se convierte en un objeto más asequible destinado a más
público es cuando se incorporan las pantallas. En principio, los
ordenadores personales muy básicos incorporaban un modulador, de manera que
podían conectarse a un televisor.
Si
bien era una solución barata, todos sabemos que los televisores no se
terminan de ver bien, puesto que están pensados para verse de lejos.
Un usuario que estaba todo el día delante de la pantalla se quedaba con los
ojos cansados.
Esto
es debido a determinados factores que se explicarán más adelante. De
momento nos centramos en utilizar una pantalla especial, denominada monitor,
que implica además utilizar un sistema distinto al de la “tele”.
Esto dio lugar a los estándares de tarjetas gráficas.
Una
tarjeta gráfica es una placa que se inserta en el PC y tiene una salida que
nos permite ver en un monitor los procesos que estemos realizando en el
ordenador. Indudablemente, es el mejor método en comparación con las
cintas o los tubos Nixie.
A
lo largo de la vida del PC han ido saliendo diversos sistemas de visualización.
Iremos explicando poco a poco cuales han sido, así como sus ventajas e
inconvenientes.
Pero
antes, debemos hacer un pequeño repaso para entender como funciona un
monitor.
8.2. El monitor,
fundamentos y funcionamiento
Poco suele conocer el público
sobre el funcionamiento de un monitor. Como
esto pertenece al ámbito electrónico, se nos puede salir del objetivo del
curso; sin embargo, unas pocas nociones básicas pueden ayudarnos a comprender
el tema de las tarjetas gráficas.
La parte más visible de un
monitor es la pantalla, cuyo nombre es Tubo de Rayos Catódicos o TRC (CRT en
inglés).
El TRC está formado por una
gran ampolla de vidrio que se encuentra cerrada al vacío. En su interior nos encontramos una serie de electrodos
que se explicarán más adelante, pero lo principal está en el frontal.
Porque la pregunta es ¿Cómo
en una ampolla de vidrio pueden verse imágenes?. En realidad, en la zona donde se generan las imágenes hay algo más que
vidrio.
La parte delantera (la
pantalla) se encuentra recubierta en su interior por una capa de fósforo.
Este material tiene la propiedad de brillar al recibir el impacto de
electrones (producidos por una corriente eléctrica).
En la parte trasera, que se
estrecha como la de una bombilla, encontramos un “cuello” en el cual se
encuentran los electrodos anteriormente comentados.
El principal es un filamento,
que recibe un voltaje de 6,3V. Este
filamento se encuentra rodeado de un cilindro de metal denominado Cátodo.
Posteriormente, muy juntos, se
encuentran una serie de Rejillas, que sirven para controlar diversos parámetros
de la imagen. Se explicará más
adelante.
Y finalmente, en la parte
delantera o pantalla, existe una conexión metálica en la que se inserta la
vulgarmente conocida “chupeta”, una conexión a una fuente de alimentación
de muy alta tensión (MAT).
El voltaje del MAT depende del
tamaño de la pantalla: Las
pantallas de 14 y 15” utilizan un MAT de alrededor de 10.000V, mientras que
las de 25” pueden llegar a los 25.000V, no siendo descabellado equivaler
pulgadas a miles de voltios.