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Ficha técnica
Título original: Wall-e
Director: Andrew Stanton
Guión: Andrew Stanton, Jim Reardon
Reparto: Ben Burtt, Elissa Knight, Sigourney Weaver
Año: 2008
Distribuidora: Walt Disney Pictures
Puntuación:
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Los estudios de animación Pixar, creadores de Toy Story, Bichos o Los Increibles, presentan una nueva creación cinematográfica llena de fantasía y ciencia ficción.
¿Ciencia ficción? Tal vez esté más cerca de la realidad de lo que parezca. Y es que Wall-e es el nombre de un pequeño robot de limpieza ubicado en la tierra con la misión de limpiar el estercolero en el que se ha convertido el planeta tras muchas décadas de contaminación. Los humanos, principales culpables de ello, decidieron abandonarlo en una enorme nave espacial hasta el día en que fuera factible volver al susodicho vertedero, inhabitable debido a los grandes niveles de polución. Esto ocurrió a principios del siglo 22, y miles de robots Wall-e fueron dejados en el planeta con ese propósito. 700 años después, sólo queda un único robot, el cual ha obtenido durante todo este tiempo habilidades mentales humanas como la curiosidad o la empatía.
Un día, llega al planeta una robot llama EVA (EVE en la versión original), una sonda mandada para analizar si la superficie terrestre ya es habitable. Wall-e se enamora de ella y, mediante lo aprendido en una película que revisa todos los días (el musical Hello Dolly!), intenta cortejarla. Hasta aquí podría parecer que la película va destinada de forma casi exclusiva, y como la mayoría de películas de animación, a un público infantil. Sin embargo, un primer visionado nos revela que no es tan cierta esta afirmación, pues detrás de esta historia de amor tan pastelosilla e inocente entre robots, se esconde una dura crítica a la sociedad actual que pasa completamente desapercibida al ojo infantil.
Tras 700 años vagando por el espacio, los humanos se han acomodado a los lujos de la nave: desde ordenadores que les hacen las tareas hasta televisores casi pegados a la vista a gusto del consumidor. Pereza, vagancia y borreguismo han creado una raza humana con una masa corporal por encima de lo normal. Vamos, que están todos excesivamente obesos: piernas y brazos cortos y dedos rechonchos. Las interacciones y sentimientos más importantes casi han desaparecido: el amor, el contacto físico, la conversación con otro... ¿Para qué malgastar energías y calorías innecesariamente, pudiendo hacer el vago eternamente? Al final, el poder reside en las máquinas, pues ellas controlan, en realidad, a los humanos. Y al final pasa lo que tenía que pasar. Y no, tranquilos, no hay Terminators por ahí.
El abanderado de la película es la relación entre los dos robots. Una relación rara en la que Wall-e será el enamorado rechazado y torpe, mientras que EVA hará el papel de la que elegirá entre el amor o la responsabilidad. La torpeza del destartalado Wall-e traerán más de un dolor de cabeza al avanzado robot EVA, que se verá involucrada en muchos problemas en su propia nave a causa de Wall-e: desde ser perseguida por fugitiva, hasta ser lanzada al contenedor de residuos.
Una película apta para todas las edades, aunque el verdadero mensaje de la mísma probablemente será entendido sólo por los mayores, más sabios acerca de cómo funciona el mundo. Niños: quedaos como estais, que la vida es mucho mejor.
LO MEJOR:
- El concepto entorno al que gira.
- La animación, excelente.
- La capacidad de expresar tanto en tan pocas palabras.
- Los acontecimientos a los que los personajes se ven implicados.
LO PEOR:
- Un poco liosa, incluso para los adultos.
- La ñoña historia de amor, aunque le damos el pase.
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