Salomé es una bailarina de cabaret, las malas lenguas dicen de ella que fue prostituta tiempo atrás, pero Salomé es una mujer íntegra, recta y con una gran humanidad que no corresponde a la tremenda y durísima vida que ha tenido desde que sus padres la abandonaron siendo una niñita. El baile para ella es un modo de salir de la realidad, de olvidar todo ese mundo turbulento del que desea salir. Conocer el amor es lo que la hace seguir luchando. Este amor lo encuentra de la mano de Julio, hombre claramente dominado por su madre Lucrecia. El romance que vive junto a Salomé le recuerda que es un hombre con todas las letras, le hace despertar como hombre, algo que ya tenía casi olvidado dado la enfermedad de su esposa Angela, pero su amor por Angela le hace perder a Salomé y al hijo que ha tenido con ella, aunque la generosidad de Angela la lleva a aceptar a este hijo. Este hijo anhelado por Lucrecia que es capaz de retorcer el destino a su antojo por conseguir un nieto. Odia a Diego (hermano de Angela y culpable de traer a Salomé a la vida de Julio, ya que fue el quien los presentó una noche de borrachera cuando se llevó a Salomé a la mansión) pero lo tiene que tragar ya que Diego se ha instalado en la casa y es el único que no le teme sus maquinaciones.
Pasión, dolor y encuentros escondidos llevarán a Salomé y a Julio a pasar del puro y dulce amor a situaciones dolorosas que hacen a Salomé ser una mujer consciente en comprender que Julio es el hombre de su vida, pero que llegó muy tarde a ella....