Pagina nueva 1

 

 

 

          En la comarca de La Loma la historia y el pasar de los siglos han dejado sentir sobre la  cultura gastronómica de esta tierra.
Muchos son los platos que remontan sus orígenes a la época romana, como los grupos de las farináceas, en cuya elaboración juega un papel fundamental la harina de trigo. Igualmente han dejado influencias culinarias en nuestra cocina popular la cultura judía, islámica, morisca y mudéjar, con relación a los cultivos de huerta, hierbas aromáticas y la repostería.
          Durante la Edad Media la comarca, frontera entre los reinos cristinos del Norte Peninsular y el reino musulmán de Granada, conoció la sabia mezcolanza de dos culturas gastronómicas, que aún hoy se dejan sentir.
          Presentar un escaparate de la cocina tradicional de la zona, es hablar de una cocina doméstica que está intimamente relacionada con los ciclos estacionales y festivos, así como con las materias primas básicas de la tierra, como son los productos de huerta, los cereales, las legumbres, la caza menor, las aves de corral, el cerdo, el conejo y los vinos locales pero, sobre todo, con la aceituna y el aceite, los productos rey por excelencia.
          Para comprender el sentido sociocultural de la gastronomía, hay que hacer referencia por ejemplo a los pausados desayunos a base de "tostadas", rebanadas de pan tostado que se untan con diente de ajo, aceite y se le añade un poco de sal, o los "picatostes", pan frito con azúcar mojado en leche o vino indistintamente. Una vieja costumbre para compartir con los amigos es el rito del tapeo,"la ligá" del mediodía, antes de la comida y la de por la noche, antes de la cena, a base de vino y aceitunas, habas verdes o rebanadas de pan con bacalao y aceite.
El aceite de oliva, heredado de épocas remotas, cocinado o en crudo es la base para cualquier fritura, potaje, ensalada o para tomar directamente con un trozo de pan. Tal es el popular "ollo de pan y aceite", al que se le añade un poco de sal o azúcar. Muy usual es la utilización de la aceituna de mesa, bien de verdeo, negra o la variedad de cornezuelo, preparadas machacadas, rajadas o enteras, con procedimientos tradicionales a base de agua del pozo, sal gorda, laurel, ajo, tomillo y conservadas en los recipientes de barro llamados"orzas" para el consumo familiar durante todo el año.
          Numeroso guisos autóctonos como los grañones, los guiñapos o andrajos, los garbanzos mareaos o morrococo, el ajoharina o"mancha pechos, las gachasmigas o las migas", son platos muy tradicionales que se caracterizan por utilizar con simplicidad los alimentos básicos como el aceite, la harina y los productos de huerta, asó como el sobrante de otras comidas; platos ligados en muchos casos a ciclos festivos y estacionales; como la "cazuela de semana santa", especie de torta a base de garbanzos, habas, berenjenas y diversas especies.
Los potajes son el plato base de la alimentación diaria, combinación nutritiva de las legumbres con las hortalizas. Muy característico son el potaje de garbanzos con acelgas o el de habas con berenjenas de origen islámico.
          En el apartado de las ensaladas están la de pimientos morrones asados, las de naranjas con aceite y cebolleta. Pero sin duda la pipirrana es la mas conocida, preparada con ajo, pimientos verdes, tomates, migas de pan, orégano, aceite,vinagre y sal.
          A la hora de comentar la repostería tendríamos que hablar de tres grupos: aquellos dulces llamados caseros,de origen popular, los elaborados en confiterías tradicionales y los preparados en los conventos de clausura.