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Autor:Andrés Angel, o mas conocido en el mundo survival como HOLY ORDER SOL (notese que es fan de Guilty Gear xD) - Han pasado casi 10 años después de que regresamos a la colonia, el tiempo que convivimos juntos desde entonces fue muy corto, ya que fui aceptado de nuevo en la academia para convertirme en piloto, y ahora me encuentro en una misión para buscar el planeta "SOBREVIVIENTE", el mismo planeta donde convivimos por casi un año. Es un lugar lleno de recuerdos: la casa de todos, pagú, Adam, pulpo... y un recuerdo no muy grato personalmente que fue al llegar al continente, cuando Bell le dijo a Luna que quería ser su familia (que habrá querido decir realmente...acaso...), lo admito, me puse celoso, era la primera vez que me pasaba, desde entonces, me di cuenta de lo que en verdad sentía por ella...pero a diferencia de Bell, yo no pude decírselo...no soy muy bueno expresando mis sentimientos, ha pasado tanto tiempo y aún no se lo he dicho, quizá lo haga terminando esta misión... si, definitivamente le diré cuanto la quiero, cuanto la amo...- todo ésto pasaba por la mente de Kaoru, cuando un sonido algo molesto lo interrumpió, era la bandeja de mensajería, había recibido un nuevo mensaje.Kaoru presionó el botón para ver ese mensaje: - Kaoru... -era Luna, ahora una mujer hermosa de largo cabello naranja y ojos de un bello color azul cristalino; Kaoru no pudo evitar sonreír al ver su imagen. - ha pasado mucho tiempo y sigues ausente, ni siquiera viniste a la cena de Navidad en casa de Menoli, todos realmente te extrañamos, bueno, te mando este mensaje porque... bueno... no sé como decirte... verás, Bell y yo... vamos a casarnos... y me gustaría que por favor asistieras a la boda, que será la próxima semana, sé que debes estar muy ocupado pero me gustaría verte al menos solo en la ceremonia... bueno, eso es todo, te estaremos esperando. Hasta luego. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ ...Kaoru quedó paralizado,su cabello cubrió sus ojos y un par de lágrimas rodaron por sus mejillas, aquellas palabras lo habían herido, una herida que lo consumía por dentro poco a poco, su corazón se desgarraba en dolor y su alma habìa quedado reducida a escombros, quedó en shock, y no reaccionó hasta que las lágrimas salían de sus ojos, que perdieron su brillo. Pensó por un momento maldecir a su "amigo", pero reflexionó... - se veía tan feliz - ya nada le importaba, su vida, su razón de ser, ella, la había perdido, ir o no ir a ver como ella se apartaría por siempre de él, quizá estaba destinado a permanecer por siempre solo, y solo era una vana ilusión el vivir por siempre junto a ella. Esa noche... era más oscura que siempre, mas oscura que el abismo del espacio... esa noche era negra.ha transcurrido el tiempo y él aún no sabía que hacer, seguía conmocionado... - ella, no, todos también estarán ahí, yo... solo quiero que sea feliz, me está esperando - Kaoru decidió ir... sabía que no tenía sentido, que era muy tarde ya para decirle lo que sentía por ella, pero aún así, quería decírselo, que ella se enterase; así que subió a la nave y despegó a toda prisa... quedaba muy poco tiempo, la ceremonia religiosa empezaría en unas cuantas horas y apenas alcanzaría a llegar, pero su prisa fue tanta que la nave que tomó aún estaba en mantenimiento y estaba siendo reparada... Todos ya estaban reunidos en el Templo, el único que faltaba era Kaoru y Luna lo estaba esperando... - ya casi es hora, supongo que no vendrá - pensaba Luna en un tono triste, Luna realmente quería verlo... De pronto, una lluvia de asteroides se dirigía hacia la nave de Kaoru, él esquivó unos cuantos, pero los motores empezaron a fallar y le era dificil maniobrar así... hasta que se escuchó un fuerte sonido, como una explosión, la nave había sido dañada por uno y estaba a punto de colapsar... Kaoru no quería morir así, quería ver a Luna... ella lo esperaba... pero se dio cuenta de que ya no podía hacer nada, todo había terminado, ver a Luna sería...imposible, sabiendo que su muerte estaba cerca, Kaoru se tranquilizó, miró una fotografía de Luna, y con serenidad... dijo sus últimas palabras... La ceremonia había concluido, todos estaban felices arrojando arroz y confetti a los novios, Luna parecía estar buscando a alguien, pero no estaba, por un momento su rostro se hizo triste, levantó un poco su mirada y... ahí estaba, a lo lejos, la figura de Kaoru, quien la miraba con una sonrisa y una expresión de ternura, pero al mismo tiempo, de amor. Luna salió corriendo a saludarlo, pero él sólo cerró los ojos, dio media vuelta y desapareció. Al ver ésto, Luna se detuvo, ¿acaso estaba imaginando cosas? seguramente las ganas de verlo eran tantas que era sólo producto de su imaginación... Ha transcurrido una semana, Luna se encontraba en su nuevo hogar, estaba de vacaciones así que podía hacer los quehaceres de la casa, cuando llamaron a la puerta.- me pregunto quien será - abrió la puerta y vio a unos hombres vestidos de negro, ella se sorprendió al verlos. - Buenas tardes señora, ¿usted es familiar o amiga de Kaoru...? - preguntaron. - Así es, Kaoru es mi amigo, soy Luna - al escuchar su nombre, los hombres se miraron el uno al otro sorprendidos, respiraron profundamente y continuaron. - señora, lamentamos informarle que Kaoru... falleció hace una semana en un terrible accidente... y ya que usted es la... amiga de nuestro compañero... quisiera que aceptara ésto (dándole una tarjeta, la identificación y las medallas de Kaoru) es lo único que queda de él... lo sentimos. - diciendo esto, los hombres se retiraron.Luna trató de ser fuerte, pero no pudo contener el llanto, su mejor amigo había muerto el mismo día de su boda, se sentía responsable, tomó la tarjeta y la introdujo a la computadora... - Luna... perdóname por no haber podido asistir a tu boda, y por no haberme mantenido en contacto contigo,supongo que éste debe ser el día más importante de tu vida... realmente tenía muchas ganas de verte.Seguramente te ves muy linda vestida de novia... yo... hace tiempo quería decirte... que...TE AMO, y que no hubo un solo instante que no dejara de pensar en tí, se que ya es muy tarde, pero quería que lo supieras... Bell será un buen esposo, de eso estoy seguro, como me hubiera gustado estar yo en su lugar... no me queda mucho tiempo... que seas muy feliz...recuerda las palabras de tu padre: vive!! ... adiós... Luna... - Esas fueron sus últimas palabras... FIN.
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xml:namespace prefix = o />"un dulce recuerdo de amor" (esta es la historia modificada del episodio 39, es súper tierna y espero que la disfruten, en caso de que no les guste, favor expresarse respetuosamente al correo arcadiarincon@yahoo.com.mx) En la memoria oxidada de la tripulación del Orión, siempre quedaron buenos recuerdos, algunos de ellos son de amistad, otros de supervivencia y de sorpresa, de esa alegría que se logra a partir de haberse superado a uno mismo. Pero este recuerdo de amor sólo lo comparten Luna y Kaoru. Aquella fría noche después de que luna fuera rescatada, cuando cayó al mar en una tormenta. Kaoru no podía dormir. - debe ser el frió- dijo kaoru intentando mentirse a si mismo, porque sabía que no era el frió lo que le turbaba, sino la angustia que produce el amor, ese malestar, esa emoción, esa ansiedad, del amor no culminado. Luna también estaba intranquila, ella realmente creyó que moriría y con ese estrés necesitaba un abrazo y unas palabras de consuelo. Kaoru no pudo soportarlo más y con un nudo en la garganta, decidió subir al puesto del vigía. La sola presencia de Luna le traía la paz. - Cambiemos de puesto por un rato - Kaoru, pero si estoy bien. - Seguro? La miró con preocupación y tristeza -De noche, el mar se ve tan misterioso. Se ve tan tranquilo, pero al mismo tiempo, asusta. -Qué ocurrió en la isla? Ella desvía la mirada al piso, sin intención de responderle. Él la mira preocupado y lanza un profundo suspiro. - Que ocurrió, puedes decírmelo. Él se recuesta contra la baranda del puesto de vigía y observa su delicada silueta, bajo la luz de la luna, con la melancolía de no poseerla. Ella a su vez triste también se recuesta en la baranda y en un acto de despecho apoya su cabeza en el hombro de Kaoru. Él se alegra y se sonroja y pasa su brazo alrededor de los hombros de Luna, luego (ya sin rubor en el rostro) la besa en la frente y le dice: -No te preocupes, todo va a estar bien. -Kaoru yo… Luna se voltea y lo abraza de frente alrededor de su cuello, y enérgicamente, empieza a llorar. Él con más calma posa sus brazos alrededor de su cintura, cierra sus ojos y ruega que ese momento no acabe jamás. Todavía abrazados y con los ojos cerrados, Luna le dice: - Mientras estuve en aquella isla, me lastimé las manos, y mis heridas sanaron en menos de un día. Estoy muy preocupada. Que me está sucediendo?! - No te preocupes, estoy seguro de que no fue nada grave. Ella se separa de él y lo mira a los ojos, él la mira con dulzura. - Estás seguro? - Totalmente - Oh Kaoru, mi dulce Kaoru. Luna cierra sus ojos, Kaoru también. Se acerca a ella y la besa despacio, con suavidad, con calma y con mucho cariño, ese era el momento que con tantas ansias había estado esperando, no quería apresurarse y arruinarlo. Ambos se sintieron volando y pasaron por sus mentes todo tipo de pensamientos hermosos, como, “realmente el amor embellece a la vida”. Después de algún tiempo abren sus ojos y se miran con dulzura, se abrazan y él le dice: - Luna, cuando caíste al mar, estuve muy preocupado por ti. Tuve mucho miedo de perderte, mucho miedo de perderte sin haberte confesado mi amor. - Kaoru, yo… Luna toma valor y le devuelve el beso a Kaoru, esta vez un beso enérgico y lleno de pasión, una pasión desaforada sin comparación alguna, de alguna forma tienen que salir esas acumuladas hormonas .Era su forma de confesar sus sentimientos. Él termina el beso, algo exhausto pero muy feliz y en un tono muy solemne y dulce, sin dudarlo, sin temblar o sonrojarse le dice: -yo, te amo Luna El amor que sentía por ella le habían dado el coraje y la voz. -Yo también te amo Kaoru. Él la abraza, ambos cierran sus ojos y congelan el momento en su memoria. Un recuerdo mágico que nunca acabó, fue un momento inolvidable que habrían de recordar con la misma emoción por el resto de sus días. Este relato fue escrito por Camila Rincón el 30 de Abril de 2007 |
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Autora: MI AMIGA,ADMIRADA Y TALENTOSA(en ese orden!)... >>AlexChanKikumaruXD>> (WHOOOoo!!Reverencias!!) |
Según los cálculos, pareciera ser que ese día era el tercer domingo de ese mes, lo que significaba; día de descanso. Toda la semana se había estado guardando comida y agua para ese día, de esa manera cada quien tenia el lujo de hacer lo que quisiera. No se encontraban en el nubes negras en el cielo, es mas, estaba completamente repleto rayos de sol, que anticipaban que no llovería para todos en esa mañana, en la que Kaoru aun dormía. Mas temprano, la primera en abrir los ojos fue Luna. Algo aburrida por no tener nada que hacer esa mañana en la que aun estaba algo oscuro, se decidió a ir a los alrededores de el rió a caminar y ver si tenia la suerte de encontrar algo nuevo. Un rato después regreso con un cargamento secreto en su adorada mochila, el cual decidió (por única ves, prometió Luna) guardar para si misma. Al regresar se dio cuenta que todos, o mas bien, la mayoría, ya se había despertado, cada quien en su propio asunto. Subió a las habitaciones a guardar su equipaje, encontrándose al pasar por la habitación de los chicos, con que alguien aun seguía en su cama. Camino un poco hacia adentro y sonrió al ver de quien se trataba. Kaoru había vuelto ya muy tarde anoche, y es que no quería regresar con las manos vacías, así que no volvió hasta que cazo algo. Luna con sumo cuidado se sentó al lado de este, el cual seguía durmiendo, y lo movió suavemente un poco, para que abriera los ojos. -Hmm…- Gruño Kaoru -Ohayou, Kaoru.- Saludo contenta Luna. -Ya es de día n-n ...-Después de un rato de intentar despertar a Kaoru, empezó el nuevo día. -Que lastima que hoy no haya nada que hacer...- Comento Luna, rato después al ver que Kaoru llegaba a sentarse a su lado, en una roca, contemplando el río enfrente de ellos, los demás muy lejos como para distinguirlos. Kaoru rió suave. -Pero si siempre te has quejado de que hago demasiadas cosas y que debería descansar... - Argumento este. -Tu si debes descansar...simplemente yo estoy aburrida...- Se quejo Luna. Luna se fue por unos minutos, dejando a el mayor solo, en los que el siguió mirando hacia enfrente, el vació, pero sin embargo el río seguía ahí. -Volví- Aviso Luna, enjuagando un pequeño plato con algo de contenido en el rio. Karou se volteo. -¿Que comes?- Pregunto. Luna sonrió –Fresas, Las encontre esta mañana.¿Quieres?- Pregunto ella ofreciéndole mientras extendía el plato a el. -Iie.- Respondió fríamente. Nunca le gusto mucho esa fruta. La menor solo sonrió. -Bueno, mas para mi...- Dijo mientras se sentaba al lado de Kaoru, este la miro de reojo por unos segundos mientras ella comenzaba a saborer el pequeño alimento. Claro, no esas fresas que ahora misma tú, lectora, irías por a tu refri (xD). Fresas de clase con una suave textura, muy naturales, que Kaoru trato de esquivar con la mirada. Se sonrojo fugazmente al ver a la menor comer, que no era algo fuera de lo normal, pero que le hacia ver (muy a los ojos de Kaoru) sexy. En especial por esos labios que el tanto ansiaba rozar contra los suyos de manera que comenzó a encontrarlos sensuales. Ver esos pedazos de fruta dulce entre sus labios, la hacían encantadoramente irresistible. Tomaba cada fruta delicadamente entre su dedos, quitaba las hojas, y moridia la punta suavemente, sus labios rozando la parte recien mordida, y de ves en cuando lamia delicadamente esta, saboreando cada gota del dulce nectar. Estaba rojo. Oh si, sabia que lo estaba. Se quiso golpear muy, MUY fuerte por ser el quien tenia esa clase de pensamientos a cerca de ella. Pero no lo hizo, estaba demasiado ocupado observandola. Luna trago y miro a Kaoru, la estaba mirando. -¿Enserio no quieres una?- Pregunto, Extendiendole una fruta muy cerca de su rostro, en señal de que se la daria en la boca. Este solo cerro los ojos maldiciendo bajo su respiracion, tomando la mano de Luna entre una de las suyas, y hacercandola a sus labios. Comio de una sola mordida la pequeña fresa, rozando sin querer sus labios con las suaves yemas de los dedos de la menor, haciendo que esta se sonrojara bastante. Luna solo se quedo en silencio y le siguió mirando.- Y bien?- Ella esperaba una respuesta, mientras tomo otra fresa, quito la hoja y la llevo a su boca, repitiendo la rutina. Cuando estaba la fruta por la mitad Kaoru se acerco sutilmente y mordió esta fresa también, sus ojos semiabiertos se clavaron unos segundos en los de ella, para despues cerrarse completamente. Luna se sonrojo y entro en nerviosismo, intento morder la fresa partiéndola en dos para que no pasara algo, mas esto solo los acerco mas. No noto en el rostro del mayor ninguna facción de vergüenza o que estuviera sonrojado. simplemente estaba ahi, con los ojos cerrados, disfrutando el momento. Kaoru mordio la fruta, terminando de comerla, Luna solo se había paralizado hasta que unieron sus labios en un beso con bastante pasión brindado por el mayor, abrazándola con ternura su brazo izquierdo y sosteniendo su rostro con su mano derecha hasta que se separaron por falta de aire. Luna aun se encontraba sorprendida por lo que acababan de hacer y miro a Kaoru, quien solo sonrió. -Creo que ahora me gustaran más las cosas dulces... en especial esas fresas...- --00-- *ESCRITO POR ALEX-CHAN* |
Autora: >>AlexChanKikumaruXD<<(nota de la admi:GRACIAS POR DEJARME PUBLICAR TUS FANTASTICAS OBRAS!!) |
Hoy, todo el grupo se encontraba seguro y felizmente ignorante del aniversario de haber vivido en este nuevo mundo donde habían caído de repente. Y la verdad era, que hoy mas que nada, esta nueva tierra era caliente, salvaje, caliente, peligrosa, caliente, infestada de insectos, caliente, indomable, pero más que nada, era extremada e imperdonablemente caliente. Howard gimió al tiempo que cambiaba de posición en su sillon. Apoyó su espalda contra este, y extendió sus piernas frente a él. Considerando la alta temperatura, este no estaba sorprendido de encontrarse sin su camisa, y mucho menos su sueter, ya que estaba contento vistiendo sólo sus pantalones. Dirigió una perezosa mirada al otro humano en el cuarto. Habían estado sentados juntos, solos en la habitación por lo que parecía una eternidad, pero aún no habían hablado nada desde que se habian quedado solos, Chako y Shingo andaban por ahi buscando algo nuevo que analizar, mientras que Adam, Bell y Sharla esaban abajo en el rio, con un calor como este no era sorpresa que hubieran decidido ir a jugar al agua, y Kaoru y Luna habian... habian... Bien, ellos no habian dicho a donde fueron, pero algo ya habria pasado por la cabeza de los menos inocentes. Hacía demasiado calor para charlar, y el par restante estaba contento de solo descansar perezosamente en la fresca morada. Menori, la siempre alegre Menori, (notese el sarcasmo), estaba sentada en la mesa no muy lejos de donde se encontraba Howard. Se veía incómoda aunque, por hábito, disfrazaba automáticamente cualquier sentimiento no favorable con su tipica indiferencia. Howard advirtió el ceño fruncido en la mirada que Menori le dirigió al lugar por las percudidas ventanas. Eran pequeñas cosas como esa las que Howard podía decir que apartaban a Menori de su seria persona y la obligaban a quejarse. Cuando la peliazul estaba realmente quejandose era algo que no podía perderse. Sonrio. Cruel y burlonamente sonrio. "Odio este lugar", probablemente sería algo que la chica podría decir. Su pálida piel ya estaba enrojecida debido al sol, su sedosa ropa era un desastre, y el conjunto que llevaba no era para nada fresco. Howard tuvo que sonreír nuevamente ante eso. Tan pronto como el sucio chaleco de Menori había sido removido y sinceramente, no llevava nada con lo que podria andar por ahi decentemente debajo de la camisa, la peliazul pareció sinceramente desconcertada. Después de un rato de andar con esa camisa, la delgado joven había gimoteado lo suficiente acerca de tener la piel asandosele por el sol como para que aun asi no desabrochara ni un boton de aquella prenda. Un débil y divertido bufido y una mueca por parte de Howard captaron la atención de la chica. En vez de hacer los molestos comentarios que usualmente haría, Howard frunció el seño y sonrio un poco mas. Menori se dio la vuelta, indignada, para encarar el tropical paisaje. Por unos minutos, su mirada se clavó en la vegetación y se preguntó cuántas criaturas desagradables podría haber afuera. Cuántas de esas cosas se colarían en sus lechos en la noche, provocando que despertasen con inusuales mordeduras y picaduras- si es que amanecían con vida? “Si algo no te gusta, deberías decirlo...” murmuró Howard. El silencio por fin se había roto. “Ah…?” Menori se volteó con una ausente expresión en la cara. Era posible que el calor estuviese sacando lo mejor de ella y nublando su vista. Por supuesto, Howard lo dudaba. “Pon atención cuando alguien te esté hablando...” medio regaño Howard, y mentalmente agregó unos cuantos insultos a su oración. "Idiota." “Callate, Howard…” Este se arrastró hasta la mesa, cerca de la chica, y habló con superioridad forzada. Nadie podía estar sinitiendose verdaderamente superior cuando tu cuerpo estaba medio freído por el sol, pensó Howard para sí. “Qué pasa? La pequeña Menori se siente triste con toda su delicada piel freidita por el sol?” Menori parpadeó y miró a otro lado. Ella nunca le había pedido al rubio que se sentase junto a ella. Desde ésta distancia, podía ver como la pálida piel de Howard estaba completamente quemada. Ver rosado en donde normalmente era perfectamente blanco era inusual. No habia nada que cubríera la mitad de el cuerpo del rubio. Cuando el despistado chico se inclinó hacia delante, le dio la oportunidad de vislumbrar su pecho liso y esbelto. Howard volvió a reír, y pareció almacenar algún comentario gracioso acerca de Menori en alguna parte de su mente. A ella no le gustó el sonido de esa risa. El rubio reía así demasiado frecuentemente para su gusto. La voz de la peliazul fue firme. “Largate, Tu presencia me molesta.” Entonces se levanto de la mesa y se tiro en una de las esquinas de la habitacion, donde la brisa le llegaba mas comodamente. Como no estaba mirando a Howard, Menori no pudo ver cómo el rubio se estremeció por el desprecio, pero de alguna manera casi pudo sentirlo. En vez de irse, Howard se acercó de nuevo a ella.“Qué no te dije que te largaras y me dejaras sola?” “Sip!” contestó Howard, y se sentó lo suficientemente cerca para inspeccionar mejor a la chica. “Eres más molesto que los mosquitos de éste lugar…” espetó Menori. No estaba segura por qué la cercanía de Howard la irritaba tanto. El rubio no estaba hablando tanto como de costumbre, pero su presencia seguía haciéndole sentir incómoda. “Maaa... No seas fastidiosa…” Sonrio burlon y acerco su rostro lo suficientemente al de ella para que esta se sonrojara un poco, sonrojo que paso de ser un poco a cubrir casi toda su cara debido al sofocante calor. “Es que estoy un poco… preocupado. Unas horas mas asi y vas a morir asada. Creo que tendre que comerte..." Demonios. Howard ignoraba queesa oracion sonaba a doble sentido, Menori, nop. La cercania provocó que el nivel de incomodidad se elevara. Rápidamente, Menori se sentó y dobló las piernas. “No fastidies, Howard.” Este suspiró profundamente, ademas continuó empeorando la situación. El rubio apoyó su espalda contra la pared y se sentó hombro con hombro con Menori tocándola de nuevo. Esta trató de no estremecerse, y frunció el ceño ante la presión anormal que tenía en el pecho. Estaba pensando demasiado. Todo lo que Howard estaba haciendo era normal, su deporte preferido era "Fastiden a Menori"... O sería normal si fuera cualquier persona menos Howard. “Hace tanto calor…” musitó Howard. Su cabeza retrocedió contra la pared y sus párpados se cerraron. Menori cometió el error de voltear a verlo. Volteó justo a tiempo para ver una gota de sudor recorrer toda la longitud de su cuello dandole un aire tan... Sexy. Podía ver el ligero y rítmico pulso latiendo bajo su piel. El subir y bajar de su pecho era extrañamente hipnotizante. Incluso podía sentir el húmedo aliento proveniente de sus labios. Estaban tan cerca que era posible sentirlo. Era difícil de distinguir con su mente sobrecalentada por las imágenes frente a ella. “Ha...Hai, hace calor… Yo en verdad espero que, ahh…” Menori se dio una patada mental por tartamudear, y quiso esconderse cuando se dio cuenta de que no tenía la menor idea de lo que estaba diciendo. Oraciones. Suelen tener un principio y un fin. “Espero que… pronto podamos irnos de aqui… o algo… digo, así podríamos largarnos de éste lugar… eh…” "Duh." Fue lo que paso por su mente. Demonios. Howard pareció ignorarla, y se dio la vuelta pra encararla. Sus párpados se abrieron hasta la mitad y su atención se enfocó en el boton en forma de corazon de la camisa de la chica. Desabrocho un boton...dos...tres...Y ella le dio una cachetada. “Q-QUE RAYOS CRES QUE HACES!!!” El rostro de Menori estaba rojo y su corazón latía incontrolablemente. “Hmpf. Ya te dije que estas asandote.” sonrió arrogante como respuesta, y rodeó con sus brazos la cintura de la chica. “Ahh estoy seguro que aun sigues con algo de calor..." Comenzo a doblarle las mangas hasta sus hombros. Menori se estremeció nerviosamente. “Hai! Por eso... más te vale apartarte de mí...” Le estaba tomando mucho tiempo ponerle un principio y un fin a sus oraciones. Howard abrió sus ojos y miró a la peliazul. Siendo un simple acto para fastidiar a la chica, le estaba gustando demasiado. Ella estaba notablemente aturdida cuando el rubio empezó, sorprendentemente tranquilo. “Menori…” “Q-U-É?” Para ella, la mirada de howard era aterrorizante. “Usualmente no te pones nerviosa tan fácilmente...” Los ojos verde-amarillento parpadearon y una sonrisa asomó a sus labios. “No estoy haciendo nada…” Ah, claro que sí! “Yo no estoy...ahh..huh?” Volvio a paterse mentalmente al no tener una buena respuesta a la cuestión. Esto estaba mal. “Deja de decir estupideces… Voy… Voy abajo...al rio...” “Ah no, no vas!” La voz de Howard sonaba a que se estaba diviritiendo bastante. Jaló a la peliazul en cuanto trató de irse. Howard sabía que en cualquier momento ella gritaria alguna indignada objeción, por lo que la oprimio por los hombros contra la pared y se sentó en su regazo, para así cortar todos sus pensamientos. “Listo. Ahora no puedes moverte...” Los ojos de Menori se ensancharon al mirar al chico. gruñó. “MUE. VE. TE." La aguda risa de Howard probó que aún no estaba preparado para ser buen chico. “Obligame...” Rapidemente, las manos del rubio se deslizaron hacia los brazos de Menori, Atrapando sus muñecas contra la pared, consiguiendo de ella un jadeo sorprendida. Sus labios jugaron un poco con la firme piel del cuello de Menori, antes de que se undieran en un lento beso contra su piel. El rojo acudió al rostro de Menori tan pronto como fue tocada. Las suaves caricias chocaron contra una pequeña objeción, que solo lo volvió más resuelto. ¿Quizás Menori estaba demasiado cansada para resistirse? ¿Tal vez el calor estaba afectándola y dañaba su juicio? De cualquier modo los labios que acariciaban su sensible piel solo encontraron resistencia por su parte. “Tú…Per...vertido...” “Ya te lo dije...Si algo no te gusta, deberías decirlo...” “E-eh?” Ella respiraba rapidamente recuperando el aliento que el rubio le quitaba. Movio un poco los brazos, pero no lo suficiente como para soltarse. “Si algo te gusta… también deberías decirlo...” susurró. Sus labios se encontraban a un soplo de distancia de la afiebrada piel de Menori, y morían por besarla. Menori aún se las arreglaba para luchar contra lo obvio, tercamente. Se encontraba tan hundida en su negación y tan repleta de orgullo que resopló furiosa, con amargura, “Qué podría gustarme… de ti?” El respondió en una apenas audible voz, hablando casi para sí mismo, “La manera en que me miras… La manera en la que no me miras… Yo siempre pensé -“ Aturdida, ella dejo de moverse. Howard sonrió de tal manera que mostraba que sabía que estaba enamorado de una bolita de orgullo y superioridad. Él solo se inclinó hacia delante y dejó que su frente tocase gentilmente la de Menori. “Hmp... Me confundí... Supongo que estaba equivocado… Si nada te gusta de mí...entonces creo que… solo tendré que-...Mmmpff!” Menori cerró el espacio entre ellos con un beso que debía haber pasado hace mucho tiempo. Era su manera de disculparse, y su manera de decir las cosas que no podía expresar con las palabras apropiadas, pero más que nada, ella simplemente se estaba muriendo por probar los labios que estaban al frente suyo. Sorprendido Howard dejó escapar un gemido. Rápidamente respondió al beso, abrasandola posesivamente. Por fin. Se separaron pro un poco de aire, la peliazul estaba agobiada cuando el intensificó el beso todavía más. Su lengua la hizo sentir completamente mareada. Gimió débilmente, su brazos abrazandolo por el cuello temblaron ante las sensaciones. Menori se apartó de nuevo de los labios de Howard para conseguir algo de aire. Cada aliento que respiraba estaba tan caliente como el que desesperadamente dejaba salir. Con un repentino despliegue de energía, Menori se lanzó hacia Howard. Los larguiruchos brazos se aferraron a su cuello, y el rubio suspiró felizmente, débilmente, este le devolvió el gesto. Si por ella fuera, nunca saldría de ese dulce abrazo. Menori no recordaba haberse sentido así jamás. ¿Cómo podía un molesto idiota satisfacerla tanto? Su mano se movió titubeante para acariciar el cabello de Howard por un momento antes de deslizarse hasta su espalda. El rubio cerró los ojos y ronroneo. “Howard…” murmuró Menori. Tenía que decir algo, aunque fuera para saber qué demonios estaba pasando. Su voz era debil y notablemente avergonzada. “Tu… nosotros… acabamos de…de...que...?” “Hmp… La verdad no lo se...Si te molesto lo suficiente... repetirás lo que acabas de hacer?” Howard levantó la mirada a tiempo para ver la escandalizada expresión en el rostro de Menori. El rubio rió con disimulo. “Sabes lo que es realmente malo, Menori? Que los demas – “ La puerta de entrada se abrió. “Menori, Howard!!! Kaoru y yo ya llegamos de...de...Ya llegamos!!!… como se la pas- Ahh GOMEN!! |
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Hacia mucho, le helaba la piel y el alma también. Sentía que el recuerdo le hundía y le reclamaba, casi empujándolo a la muerte… Fácil pudo haberse suicidado en aquella Isla, fingir que había sido asesinado por algún animal o haber caído de lo alto… Entonces, por que no hacerlo?... -“Kaoru! Bienvenido! Que bueno que regresaste”- Recordó esa suave sonrisa, esos ojos parecidos a aquellos que una vez envidio, que lo salvaron y ahora lo arrojaban a la muerte… Miro al cielo, viendo el poderoso astro que después de días, se dejaba ver entre las nubes de tormenta y desesperanza. Daba la fe para seguir adelante, con el solo hecho de estar ahí, de brillar en lo alto del cielo, justo como ella lo hacia ahora para con él. Su sonrisa, sus palabras, su optimismo, que lo aceptara totalmente y le sonriera con una ternura que derretía su gélida mascara, haciéndolo sonreír de apoco a el también. Tomo el animal que había cazado y se encamino hacia el refugio, mirando por última vez la Luna, que de nuevo era ocultada por las nubes. Anhelaba abrazarla contra si, besarle suavemente el rostro y oírla decir con su sonrisa infantil “me hace cosquillas” para así acariciar su cabello pelinaranja Eres la mariposa más pequeña La que nadie mira Ni se parara a observar La que lleva en ella la esperanza Y mi amor En menos de lo que pensó, ya se hallaba a si mismo entrando al refugio, donde como siempre, estaba Luna esperándole, y solo ella. Era muy noche -Kaoru, bienvenido n.n- Se levanto y se le acercó, sacudiéndole un poco la nieve- ya es muy tarde. Que te retraso tanto? –le miro fijamente, con la luz del fuego delineando su piel, su figura , haciéndola ver mas bonita aun para los ojos de Kaoru- Ah, veo que cazaste algo! Que bueno, necesitábamos esto! Muchas gracias. No se que haríamos sin ti n.n nos haz ayudado tanto… Sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa y la miro a los ojos, dejándola sorprendida, apareciendo un ligero rubor en sus mejillas. Siempre pensó que Kaoru eras atractivo… Jamás pensó que llegaría a serlo tanto…. Un momento! Estaba acercándose a ella? Cada vez estaba mas cerca y la ponía nerviosa, causando que los colores se le subieran hasta las orejas! -Gracias por esperarme, Luna…-le susurro suavemente y tan cerca que desde otro ángulo parecería que la esta besando, o al menos eso le parecía a Chako y Howard que miraban felices y ligeramente sonrojados la escena -S-si... de nada, Kaoru… -apenas dijo, con un hilo de voz, sintiendo como él se erguía y se alejaba de ella, sintiendo algo de frustración y tristeza -Por cierto, Luna…-le escucho hablar a sus espaldas, volteando rápidamente con un ligero “Si Kao--” que fue cortado por un rápido beso en la boca, causando un mayor sonrojo, si era posible y otra de esas sexys sonrisas del chico- Te vez bonita- Sonrió por ultima vez y siguió su camino al interior del lugar, dejando a Luna feliz, nerviosa, y muy, muy sonrojada. Déjame amarte Pequeña mariposa … ------- *Escrito por Azca.Chan-LoveYaoi-RedMoon* homepage: http://spaces.msn.com/members/ying-yanghouse/PersonalSpace.aspx?_c01_blogpart=myspace&_c02_owner=1&_c=blogpart |
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---000--- Encuéntrame cuando los demás no me buscan… Escóndeme cuando todos me anhelan… Y ámame cuando todos me abandonen… Es cuando mas te necesito El día parecía algo triste. La lluvia no paraba de caer, pero no por eso, debían abandonar los deberes. Había que traer comida para todos o las reservas comenzarían a acabarse… -Ah, que mal día... quedémonos a descansar!-sugirió el perezoso de Howard que obviamente quería evitar su obligación de ir a cazar -Howard, debemos ir a cazar la comida del día de hoy y las frutas ya comienzan a acabarse, debemos ir- dijo en tono de total autoridad Menori. Nada raro en ella… -No es necesario que vayan….-interrumpió en la platica el moreno que ya estaba listo para partir…- yo iré a cazar y a recolectar alguna fruta… -No, Kaoru, mira la lluvia, es peligroso que salgas en estas condiciones…-Dijo Luna, bastante preocupada y con un ligero rubor en sus mejillas, mirando directamente al chico que no tardo en desviar la mirada, ocultando ese rubor que lo invadía por dentro -Anda Kaoru, te estaremos esperando aquí! Más te vale traer suficiente-La actitud arrogante de Howard término por hacer enfurecer a la peliazul que ya se lo tenía guardado de días atrás, explotando y sacando su estrés de una vez… -No le estés diciendo esas cosas!! Debería darte vergüenza!! Eres el mas inútil de todos!! Haz algo productivo y se tú el que salga por la comida!!! Al menos haz valida tu existencia!!- Desconocía por que había dicho eso. Ahora se arrepentía. Se le había ido de más y ahora todos en general le miraban de forma rara… Pero nada comparado al rubio que parecía en shock con esas palabra y a punto de… llorar?-… Howard… yo…-Intento acercarse… Solo encontró rechazo y alejamiento de parte de él que no tardo en gritarle un “ BIEN, IRE YO!!!” partiendo de ahí con arco y flecha en mano y tratando de ocultar una tristeza que fue captada por la chica… Siempre enraizado en lo profundo de su mente… El sufrimiento oculto bajo arrogancia y vanidad… Siempre buscando hacer nada más que recordar y auto lastimarse… -CALLATE!! Mocoso arrogante, te odio!!! Te odio!!! No quiero verte, nunca, nunca quiero verte!! No entiendes? No vales nada, te detesto! Fue tu culpa, es tu culpa, mocoso mimado! Te crees la gran cosa por que con tu vida se fue la suya!! Crees que eres especial? Eso te dice papá para ocultar que también te odia! –Aquel chico de cabello café y ojos verdes, tan parecido a su padre, no dejaba de gritarle y de apuntarle, arrinconándolo en una esquina de la biblioteca de la mansión… -He…Hermano…?-susurraba el pequeño Howard, con lagrimas en los ojos, horrorizado de ver a lo que era antes, su amable hermano, gritándole y apuntándolo acusadoramente -ALMENOS HAZ VALIDA TU EXISTENCIA!!!!-le dio un golpe con el puño y se fue de ahí…Y ya no le vio… tubo problemas con su padre por su culpa… El hermano mayor se marcho de casa y el quedo como el “hijo único”… -CALLATE!!!- Se recargo en un árbol, tratando de regular su respiración, sintiendo la lluvia y sus lágrimas empaparle el rostro-Ah… estupido recuerdo….- se dijo a si mismo y siguió caminando… hacia donde? Quien sabe, no sabia ni le importaba saber, solo quería alejarse. Su usual vanidad ni existía en esos momentos. Traía sus zapatos llenos de lodo, su ropa mojada y sucia, pero no importaba, solo seguía caminando, hasta tropezarse, caer, llenarse de tierra y volver a andar su camino… Mientras tanto, Menori no paraba de buscar a Howard, realmente se sentía terrible. Pese a las replicas de los demás, salio disparada tras él … contrariamente a lo que parecía, el rubio era muy rápido y la dejo atrás fácilmente… Además, parecía ignorar sus gritos… Estaba por desistir… Pero…. Recordó la tristeza… tan parecida a la suya… Alguien que era tan contrario a ella… Ahora parecía tener algo en común… El tan buscado chico se refugio en una pequeña cueva, algo escondida y muy bien protegida de la lluvia. Ni idea de cuanto tiempo paso… Vio a su buscadora pasar y no la llamo; carecía de ganas de hablarle…. Así se quedo un poco hasta que escucho el grito de ella y salio rápidamente, sintiendo su corazón oprimirse de culpa. Corrió en dirección al grito, topándose con su compañera a punto de caer al vacío. No lo pensó, simplemente se lanzo a ayudarla, la sujeto y tiro de ella lo mejor que pudo, desgraciadamente, el suelo le desfavoreció y resbaló, cayendo junto con ella, ambos la vacío, con la muerte segura… de no ser por que alcanzo a tomarse de una roca y sostener a la otra por la muñeca -Howard…-susurro sorprendida al ver al otro sostener su peso y el de él mismo….- Suéltame, Howard, si no lo haces, ambos caeremos y moriremos. Suelta le agarre!-ordeno de nuevo -No te…cansas de… ordenar?... Ya cállate, Menori…-Le costaba hablar y sostenerse a la vez… Para que mentir? Llego a plantearse la idea de dejarla caer para salvarse…. “-Mamá murió el día que tu naciste!! Murió por tu culpa-!! -N…no… ahora no…-musito, confundiendo a la violinista que volvió a decir “suéltame!” en un intento por que se salvase su…. Amigo o compañero?- Que no seas necia!...De ninguna manera te soltare!! -Ho-Howard…-Se sonrojo bastante… Se veía tan… fuerte y valiente… lastima que duraría tan poco el gusto, al ojiazul se le acababan las fuerzas y esta vez, si caerían hasta morir… “-Al menos haz valida tu existencia!!!-” -Yo… La… Haré… valida…-Con un gran esfuerzo y fuerza, subió lo suficiente la muñeca de Menori para que esta lograra sujetarse de una raíz que sobresalía. Él ya no pudo sostenerse mas y pensó que hasta ahí llegaría… se equivoco, esta vez fue ella quien tomo su mano y le sujeto. Entre ambos se sujetaron, apoyaron y salieron de ahí… -…Yo…-Lo miro a través de esa muy reducida fogata que acababan de hacer, sonrojándose un poco al verlo tan serio… Se veía realmente atractivo de esa manera- Lamento lo que te dije… estaba estresada y….-lo miro y esa mirada la callo abrupta y silenciosamente…. Estaba ahí de nuevo, la mirada vacía y triste del chico, sin rastros de lo que antes era la vanidad… -No importa es la verdad… yo... se que…. Mi existencia es invalida… yo… solo soy…- cerro los ojos y recordó las palabras de Menori, las de su hermano mayor que ya nunca volvería a ver ni a ser mencionado… -Howard… por… que?... Que… te pasa?... -se acerco a el, sentándose a su lado y mirándolo fijamente. Le fue devuelto el gesto y aquellos ojos azules se posaron en los suyos, sonrojándola. -Yo…. Al nacer yo, mi madre sufrió una hemorragia durante el parto. Era débil, delicada de salud, por lo tanto murió pese a los intentos de mantenerla viva… Mi padre decía que yo era un regalo, que era “especial” y por ser tan “especial” mi madre dio su vida por la mía… Que por eso yo tenía el cabello y ojos de ella…..-suspiro y vio la fogata, agregándole un poco de madera- Mi hermano mayor…. Era amable y bueno… pero al parecer era mentira ya que en verdad me odiaba… y un día me lo dijo… que me odiaba… que yo la había matado, que era mi culpa... y que mi existencia carecía de valor… -…Que cruel… -vio como el otro parecía temblar…. Seria el frió o el dolor de los recuerdos?... Sin importarle mucho eso, se pego a el y recargo su cabeza en el hombro del rubio que se sonrojo de golpe. La hallaba linda y muy imperativa… pero la parecer, también tenia su lado… calido….- Mi madre también murió y mi padre fue duro conmigo, obligándome a no llorar por eso…. Pero... la verdad… yo… la… extraño tanto… su sonrisa y… su amabilidad…-las lagrimas se arremolinaron en su rostro y comenzaron a fluir aun cuando ella quisiera que no fuese así. -Si…-una lagrima-… te… -dos y tres lagrimas…-…comprendo…-La abrazo contra si, compartiendo las lagrimas, montones de ellas que salían de sus ojos perdidos en algún punto de la fogata, sacando la tristeza y el dolor… Siempre estaba hasta el fondo de mi mente… Sin nadie quien pudiera ver o entrar… Pero ya estas aquí y ni idea de por que… Ni como es que… Sabes decir lo exacto… En el momento correcto… Era todo lo que querían, necesitaban y lo que hubiesen deseado tener. Ese momento, esa calidez y aquellas lágrimas de los dos. Pasaron los segundos, minutos y horas. La lluvia paro afuera pero en sus ojos continuo hasta saciarse y sentirse tranquilos y relajados, en ese abrazo tan alejando en sus cuerpos y tan profundo en sus almas…. -Gracias… Por encontrarme…-le dijo al oído. Ella levanto su rostro, confundida por el agradecimiento, recibiendo la sonrisa más honesta y seductora que Howard alguna vez regalara. La tomo de las mejillas y le beso rápida y suavemente en los labios, para escasos segundos luego, de nuevo unirse en una caricia de ambas bocas inexpertas y solitarias. Al separarse, se sonrieron mutuamente y volvieron a su abrazo. Ya habría tiempo para explicar el retraso. Ese momento era suyo… “Gracias por encontrarme…” Menori – Howard -- ---000--- *Escrito por Azca.Chan-LoveYaoi-RedMoon homepage: http://spaces.msn.com/members/ying-yanghouse/PersonalSpace.aspx?_c01_blogpart=myspace&_c02_owner=1&_c=blogpart |
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