Carolina Ferre, emocionada
y nerviosa, intenta despedirse
de los telespectadores y
dar las gracias a todos los
compañeros que han estado
acompañándola durante 4 años,
pero los nervios no la dejan hablar,
son sus lágrimas las que lo dicen todo.
Con mucha tristeza, dice adios al que
" ha sido el programa de mi vida".