La Cripta de la Basílica
El año 1994, el Cabildo con el impulso y dirección del M. I. Sr. D. Francisco del Valle Arconada, administrador de la corporación, restauró magníficamente la Cripta a la que se dotó de una expléndida solería de mármol, se colocaron nuevas lápidas de marmol en los nichos, y se colgó ante el altar, en la cabecera, una magnífica araña de forja. En la cripta han recibido sepultura destacadas personalidades vinculadas al Pilar. Así entre otros: los Prelados Añoa y Susto, Benavides, García Maniero, Gómez de la Riva, Sáinz de Buruaga, García Gil, Vicente Alda, Rigoberto Domenech y Valis. El general Palafox, heroe de los Sitios, el Teniente Coronel Valenzuela, el Capitán General Sueiro, los Canónigos Teófilo Ayuso y Luis María Daip. Miembros de la casa de Fuenclara; Don José Portolés, Don Francisco Urzáiz y su esposa Leonor Sala de Urzáiz, benefactores que hicieron posible la construcción de las dos últimas torres -las de la ribera del Ebro- y que enterrados precisamente en la torre baja de la Ribera fueron trasladados a la cripta. También se encuentran en la cripta los restos de Doña Concepción Lobato y Arenas de Canales, fundadora de la Corte de Honor en Puebla de los Angeles (Mexico). Descansan tambien en nichos los restos sin identificar, encontrados en el subsuelo de la Basílica, durante las obras de consolidación efectuadas de 1929 a 1941, y que llevan en sus lápidas la inscripción "EN LA PAZ DE CRISTO". Se trata de restos enterrados en las antiguas capillas y en el cementerio Parroquial del Pilar, invadido por la construcción del nuevo templo en 1681. Allí esperan la Resurrección gloriosa, quienes vivieron plenamente en vida el amor de Cristo y de su Madre bendita del Pilar. La
Cripta está solamente abierta los días 1 y 2 de
noviembre, días en que millares de fieles acuden a la
Cripta para rezar por estos insignes pilaristas. |