El punto
de partida elegido para esta ruta es el Parque de
las Ciencias, buscamos la rotonda que cruza con el camino
de Ronda, y seguimos recto hasta pasar por delante del Palacio
de Congresos y llegar al paseo del Salón, que nos dejara
en puertas de lo que antes era la antigua carretera de la sierra.
Durante unos km. tenemos por delante una carretera ascendente
pero suave que viene muy bien como calentamiento. Ésta
nos lleva hasta Cenes de la Vega, donde tuvimos un percance
con un autobús a la vuelta de una de las rutas (nos enviamos
Manolo y yo mismo como delegados para cagarnos en sus ancestros,
pero todo quedó ahí).
Una vez salimos de cenes, siempre
por la carretera principal, encontramos un desvío hacia
la izquierda (km 8,9 - alt 800 m),
cubierto de sombra por los abundantes chopos que hay a la derecha
de la carretera. Este desvío va hacia Dúdar
y Quéntar, y es el que tenemos que coger. Es una carretera
muy transitada por ciclistas, por lo tranquila y polifacética,
ya que se puede endurecer todo lo que se quiera. Entramos a Dúdar,
donde hay un buen punto de agua, seguimos por la carretera y poco
antes de llegar a Quéntar debemos coger un carril que hay
a la derecha (km 14,1 - Alt 865 m)
en una curva cerrada hacia la izquierda. A partir de aquí,
empieza el infierno, pues nos espera por delante una subida que
empieza sin contemplación con un desnivel casi inhumano,
y cuando parece que no puede ir a peor, se endurece aún
más.
Sobre el tercer km de subida por
el carril, la pendiente se suaviza un poco, pero a su vez el carril
va empeorando, siendo un verdadero ejercicio de técnica
y potencia conjuntas para poder seguir rectos. Hay algunos carriles
de desvío, pero siempre seguiremos el carril principal,
que además es el que siempre sube, no tiene pérdida.
Nos quedaremos sorprendidos cuando poco después de haber
empezado a subir, veamos la carretera por donde veníamos,
unos cientos de metros mas abajo. El carril acaba de golpe en
una especie de explanada, donde a la derecha de la misma hay un
sendero que hemos de tomar, eso sí, bici al hombro.
Después le sigue un senderillo con subida fuerte muy técnico,
que un servidor no es capaz de hacer sin poner pie a tierra. Tiene
unos 300 metros y nos lleva a un cortafuego, que deberemos subir,
otra vez a pie excepto algunos elegidos, aunque solo tenga unos
75 metros.
Nos encontramos con un carril que
tomamos hacia la derecha, en busca del vértice
geodésico (Pico Barranco:
km 20,2 - Alt 1362 m). En este punto se disfruta de una
vista casi total de toda la comarca, pues se divisa desde aquí
la sierra a un lado, el pantano de Canales a nuestro pie
izquierdo y el de Tocón de Quéntar a nuestra
espalda. El Llano de la Perdiz (lugar de coches y parejitas)
nos tapa hacia el frente todo el casco de Granada ciudad,
y por encima del llano se ve toda la zona de la sierra de Huétor
hasta Quéntar, por cierto, la ruta que hicimos Manolo,
Juanfran, Pablo y yo (Ruta
3D). A partir de aquí empezamos a bajar por un sendero,
que 300 metros más abajo se hace casi inciclable debido
a las motos de cross que comparten esta ruta. Tras este inconveniente,
a los enamorados de los senderos les espera un par de km. de senderos
estrechos por los que cabe solo una bici, acabando en una intensa
bajada por carril ancho con curvas tipo Tourmalet que hacen someter
a los frenos de disco a unos esfuerzos poco comunes, y a los que
lleven vs a sus propias manos y brazos. Milagrosamente, esta bajada
acaba cuando casi ya estaba extenuado de frenar, unos cientos
de metros mas y tendría que haber parado.
Finalmente contactamos con la carretera
de Güejar Sierra, (km 25 - alt
852 m ) la cual seguimos hasta el cruce con la carretera
de la sierra, girando a la derecha para buscar otra vez Cenes
de la Vega. Seguimos el mismo camino de vuelta hasta el Palacio
de Congresos (km 36,1 - alt 718 m),
donde nos sentiremos como auténticos héroes por
haber sido capaces de superar semejante ruta, aunque corta, muy
exigente.Como anécdota, deciros que Pablo y yo tuvimos
un "problema técnico" a mitad de subida, curiosamente
en el mismo punto ambos, aunque a petición mía.