También escrito: Qenya, Qendya, Quendya
También llamado:
Alto Élfico, La Alta Lengua de los Noldor, El Habla Antigua, El habla de los
Elfos de Valinor, Latín Élfico, Valinoreano, Avalloniano, Eressëano,
parmalambë (la Lengua de los Libros), tarquesta (Alta Lengua),
Nimriyê (en adûnaico), Goldórin o Goldolambë (en telerin),
Cweneglin o Cwedhrin (en Gnómico).
El quenya o alto élfico es la lengua más notable de la rama amanya (N. del T.: "de Aman") de la familia de lenguas élficas. En Aman había dos dialectos del quenya: vanyarin y noldorin. Por razones históricas, en la Tierra Media sólo se usó este último. La única otra lengua eldarin hablada en Aman, el telerin, podría considerarse también un dialecto del quenya, pero normalmente se la consideraba un idioma separado, y no se discute aquí (ver el artículo independiente).
Comparado con muchas otras lenguas élficas, el quenya era arcaico. Preservó las características más importantes del idioma élfico original, inventado por los Elfos cuando despertaron por primera vez junto el lago de Cuiviénen - una lengua con "muchas... palabras bellas, y muchos artificios astutos del habla" ((*)WJ:422). De hecho, el índice de El Silmarillion se refiere al quenya como "la lengua antigua, común a todos los Elfos, en la forma que tomó en Valinor" en Aman - como si el quenya fuese tan parecido al élfico primitivo que fuera meramente una forma tardía de él, y no un nuevo lenguaje. De hecho, el élfico primitivo y el quenya pueden haber sido mutuamente inteligibles, pero no debe pensarse que fueran casi idénticos. En Valinor, la antigua lengua élfica sufrió ciertos cambios: "Su alteración... [vino] por la creación de nuevas palabras (para cosas viejas y nuevas) y en la suavización y armonización de los sonidos y los patrones de la lengua quendiana hacia formas que parecían más bellas a los Noldor" ((*)WJ:20). Los sonidos b y d en posición inicial se convirtieron en v y l (o n), las vocales largas finales se abreviaron, las vocales intermedias no acentuadas a menudo desaparecieron, y muchos grupos consonánticos sufrieron metátesis u otros cambios, generalmente haciendo que fueran más fáciles de pronunciar. El quenya también adoptó y adaptó algunas palabras del lenguaje de los gobernantes de Aman - los Valar, los Poderes Angélicos que cuidaban el mundo en provecho de su Creador. Sin embargo, los Valar mismos animaron a los Elfos a "crear nuevas palabras a su propio estilo o... traducir el significado de los nombres a las bellas formas Eldarin" en vez de retener o adaptar las palabras valarin ((*)WJ:405). Se sabe que los Noldor "eran cambiantes en el habla, porque sentían un gran amor por las palabras, y siempre intentaron buscar nombres que se adaptaran mejor a todas las cosas que ellos sabían o imaginaban" (Silm. cap. 5).
En Aman, el quenya no sólo era hablado por los Vanyar y los Noldor, sino también por los Valar: "Los Valar parecen haber adoptado rápidamente el quenya" después de la llegada de los Elfos, y los elfos no oían por lo general la lengua de aquéllos, el valarin: "En verdad se decía que a menudo se podía oía a los Valar y a los Maiar hablando quenya entre sí" ((*)WJ:305). Pengolodh el sabio de Gondolin observa: "En las historias siempre se representa a los Valar hablando en quenya en todas las circunstancias. Pero esto no puede proceder de una traducción de los Eldar, pocos de los cuales conocían el valarin. La traducción debe haber sido hecha por los Valar y Maiar mismos. Verdaderamente estas historias o leyendas que tratan de los tiempos de antes del despertar de los Quendi, o del pasado lejano, de cosas que los Eldar no pudieron saber, deben haber sido presentadas desde el principio en quenya por los Valar o los Maiar, cuando instruyeron a los Eldar". Menciona como ejemplo el Ainulindalë: "Debe... haber sido presentado desde un principio a nosotros no sólo en las palabras de quenya, sino también de un modo acorde con nuestra forma de pensar". De hecho, incluso Melkor aprendió quenya, y lo hizo bien. "Ay", dice Pengolodh, "en Valinor Melkor usaba el quenya con tal maestría que todos los Eldar se asombraron, pues los poetas y los sabios no podían superar, y apenas igualar, el uso que de él hacía" ((*) VT:39:27).
Cuando Rúmil inventó las letras, el quenya se convirtió en el primer lenguaje en ser registrado por medio de la escritura (Silm. cap. 6, ESdlA Apéndice F). Pero fuera del Reino Bendito de Aman, el quenya nunca se hubiese conocido si no hubiese sido por la rebelión de los Noldor en la Primera Edad. La mayor parte de este clan dejó Aman y fue al exilio en la Tierra Media, trayendo la lengua de los Altos Elfos consigo. En la Tierra Media los Noldor eran ampliamente superados en número por los Sindar o Elfos Grises nativos, que hablaban un lenguaje claramente relacionado, pero bastante distinto. La lengua sindarin mucho tiempo antes había abandonado las declinaciones todavía se preservaban en quenya, y el sonido general de los dos lenguajes difería mucho -el quenya era mucho más vocálico que el sindarin y tuvo una distribución muy limitada de las oclusivas sonoras b, d, g, que eran frecuentes en sindarin. En suma, "los Noldor... aprendieron rápidamente el habla de Beleriand [Esto es, el sindarin] mientras que los Sindar fueron lentos para dominar la lengua de Valinor [Esto es, el quenya]". Veinte años después de la llegada de los Noldor a la Tierra Media, "la lengua de los Elfos Grises fue muy usada, incluso entre los Noldor" (Silm. cap. 13). Cuando el Rey Thingol de Doriath supo finalmente que los Noldor habían asesinado a muchos de sus parientes entre los Teleri y robado sus embarcaciones cuando dejaron Valinor, prohibió el uso del quenya en todo su reino. En consecuencia, "los Exiliados adoptaron la lengua Sindar para todo uso diario, y el Habla Alta del Oeste la utilizaron sólo los señores de los Noldor entre ellos. Aunque ese habla vivió para siempre como un lenguaje de conocimiento, dondequiera que habitara alguno de aquellas gentes" (Silm. cap. 15).
Así el quenya sobrevivió, incluso en la oscura Primera Edad. De hecho, el vocabulario se expandió: Los Noldor adoptaron y adaptaron algunas palabras de otras lenguas, como Casar "enano" del término enano Khazad y certa "runa" del sindarin certh ((*)WJ:388, 396). Algunas palabras que ya estaban en uso desarrollaron acepciones nuevas y modificadas en el quenya de los Exiliados, como urco, una palabra que en el quenya Valinóreano se utilizaba como "cualquier cosa que causara miedo en los Elfos, cualquier forma o sombra incierta, o criatura acechante" recordada en los cuentos antiguos de la Marcha desde Cuiviénen. En el quenya de los Exiliados, sin embargo, urco se reconoció como pariente del sindarin orch y se usó para traducirlo; de ahí que el significado de urco fuera ahora simplemente "Orco" ((*)WJ:390; también se utilizó la forma orco, influída por el sindarin). Cuando los Edain llegaron a Beleriand, aprendieron no sólo sindarin, sino "también quenya hasta un cierto punto" ((*)WJ:410). Aunque el quenya "nunca fue un lenguaje hablado entre los Hombres" (Carta Plotz), los nombres en alto élfico como Elendil tuvieron mucha popularidad entre los Hombres. Túrin se dió a sí mismo el nombre en quenya Turambar o "Amo del Destino", y su hermana Nienor gritó algunas palabras en Alto Élfico antes de suicidarse (Silm. cap. 21). También hay numerosos ejemplos del quenya, cuando los Exiliados Noldorin mismos lo recuerdan o usan: Cuando Turgon construyó su ciudad escondida, "señaló que su nombre era Ondolindë en el habla de los Elfos de Valinor", aunque la forma adaptada al sindarin Gondolin se convirtió en el nombre usual de la ciudad. Incluso en Gondolin, el quenya "se había convertido en un lenguaje de libros" para la mayoría de la gente, "y como la mayoría de los otros Noldor, utilizaron el sindarin en su habla diaria". Sin embargo, Tuor escuchó a la Guardia de Gondolin hablar "en el Habla Alta de los Noldor, que no conocía". También se afirma que "el quenya se usaba diariamente en la casa de Turgon, y fue la lengua de la niñez de Eärendil" (CI:63). Aredhel dejó Gondolin y fue capturado por Eöl, a quien ella dio un hijo, y "en su corazón le dió un nombre en el lenguaje prohibido de los Noldor, Lómion, que significa Hijo del Crepúsculo" (Silm. cap. 16). Eöl, más tarde, llamó a su hijo por el nombre sindarin Maeglin, pero Aredhel "enseñó a Maeglin la lengua quenya, a pesar de que Eöl se lo había prohibido" ((*)WJ:337).
Sin embargo, algunos pequeños cambios sobrevinieron pronto en el quenya que hablaban los Exiliados, probablemente antes de que el edicto de Thingol en contra de su uso congelara durante largo tiempo todos los procesos del cambio lingüístico. En una carta a Dick Plotz, Tolkien describió la declinación del sustantivo de una forma antigua del quenya, llamada "quenya de los libros". Tolkien escribió que "Por lo que los hombres [mortales] supieron - los sabios Numenóreanos, y los que sobrevivieron en Gondor en [la Tercera Edad] - éstas eran las formas que se utilizaban en la escritura". Pero más adelante hace notar: "La versión hablada del quenya había cambiado hasta cierto punto entre los Elfos de origen Noldorin antes de que cesara de ser una lengua de nacimiento [esto es, en los primeros tiempos del exilio]... En esta versión 'coloquial' siguió siendo usada por los Elfos de origen Noldorin, pero se preservó de posteriores cambios ya que cada nueva generación lo aprendía desde cero de forma escrita". Esto parece implicar que también esta forma 'coloquial' del quenya podía usarse para escribir, y que éste fue el quenya de los escritos a partir de los cuales las nuevas generaciones volvieron a aprender el lenguaje. Éstos podrían ser escritos hechos por los Noldor durante su exilio, después de que su lengua hubiera divergido sutilmente del quenya de Aman (en particular por la pérdida del caso acusativo): "Las condiciones del exilio... hicieron necesario que se escribiera de nuevo, de memoria, muchos de los trabajos de conocimiento y canciones anteriores al exilio" ((*)PM:332). Los sabios numenóreanos pudieron haber cogido una forma más arcaica del quenya porque estuvieron en contacto con los Eldar de Eressëa y Valinor, no sólo con los Exiliados Noldorin en la Tierra Media. Hoy, la mayoría de los escritores no utilizan el quenya de los libros, sino la forma Noldorin del Exilio de los Altos Elfos, la lengua del Lamento de Galadriel (ESdlA1/II cap. 8).
La Primera Edad terminó con la Guerra de la Cólera. A comienzos de la Segunda Edad, algunos de los Noldor regresaron a Aman, "pero algunos permanecieron durante muchas edades en la Tierra Media" (Silm. cap. 24). Así, los hablantes nativos de quenya seguían estando presentes en las Tierras de Aquende. De hecho, incluso su más acérrimo enemigo hizo un nombre en quenya para sí mismo cuando se apareció a los Elfos en una forma bella para engañarles. Annatar, el Señor de los Dones (De los Anillos del Poder en el Silm.). Su nombre real también era quenya, pero uno podría comprender bastante bien que a él no le gustaba: Sauron, el Aborrecido (ver el Índice del Silm.). Después, los Herreros de Eregion dieron nombres quenya a sus más grandiosos trabajos: Narya, Nenya, y Vilya, los más grandes de los Anillos de Poder, exceptuando al Anillo Único.
Sin embargo, la historia de la Segunda Edad está dominada por la saga de Númenor, la gran isla que los Valar dieron a los Edain. Originalmente todos los Edain fueron amigos de los elfos, y la mayoría de ellos sabía sindarin (aunque el habla diaria de los Númenoróneranos fue el adûnaico, una lengua humana). Se nos dice que "los maestros del conocimiento entre ellos aprendieron también el Alto Eldarin del Reino Bendito, en el cual muchas historias y canciones se conservaron desde el principio del mundo... Así fue que además de sus propios nombres todos los señores de los Númenóreanos tuvieron también nombres Eldarin [quenya y/o sindarin]; y lo mismo ocurrió con las ciudades y hermosos sitios que fundaron en Númenor y en las costas de las Tierras de Aquende" (Akallabêth). Los ejemplos de los nombres quenya en Númenor incluyen Meneltarma, Armenelos, Rómenna y el nombre Númenor mismo. Sin embargo, es un hecho que "el quenya no era una lengua hablada en Númenor. Sólo lo conocían los instruidos y las familias de alta estirpe, que lo aprendían en la infancia. So lo empleaba en los documentos oficiales que querían preservar, tales como las Leyes y el Pergamino y los Anales de los Reyes..., y a menudo en obras eruditas. También se lo utilizaba en abundancia en las nomenclaturas: los nombres oficiales de todos los lugares, regiones y accidentes geográficos de la tierra eran de origen quenya (aunque habitualmente también tenían nombres locales, por lo general con el mismo significado, en sindarin o adúnaic [Númenóreano]). Los nombres personales, y en especial los nombres oficiales y públicos, de todos los miembros de la casa real, y en general de la Línea de Elros, eran de origen quenya" (CI:279). Los Reyes tomaron nombres en quenya porque el alto élfico era "la más noble de las lenguas del mundo" (CI:279). Sin embargo, los tiempos cambiaron. Los Númenoreanos empezaron a envidiar la inmortalidad de los Elfos, y la amistad con Aman se enfrió gradualmente. Cuando el vigésimo Rey de Númenor ascendió al trono en el año 2899 de la Segunda Edad, rompió con la antigua costumbre y tomó el cetro con un título en adûnaico en vez de en quenya: Ar-Adûnakhôr, Señor del Oeste. "En este reino ya no se emplearon las lenguas élficas y se prohibió que se las enseñara, pero los Fieles las hablaron en secreto; y en adelante las barcos de Eressëa visitaron las costas occidentales de Númenor (muy pocas veces y siempre ocultándose)" (CI:284). En 3102 Ar-Gimilzôr se convirtió en el vigésimo tercer Rey, y "prohibió totalmente el empleo de las lenguas Eldarin y no permitiría que ninguno de los Eldar fuera a Númenor y castigó a quienes los hospedaban de buen grado" (CI:285). De hecho, "los Reyes rebeldes proscribieron las lenguas élficas, y sólo se permitió que se usase el adûnaico, y muchos de los libros antiguos en quenya o sindarin se destruyeron" ((*)PM:315). Sin embargo, el hijo de Gimilzôr, Inziladûn, resultó de un carácter muy diferente cuando se convirtió en Rey en el 3177 (o 3175 de acuerdo con otra fuente -ver CI:290). Se arrepintió de los caminos tomados por el Rey anterior a él y cogió un título en quenya de acuerdo con la antigua tradición: Tar-Palantir, el que alcanza a ver de lejos. Tar-Palantir "hubiera querido recobrar la amistad de los Eldar y los Señores del Oeste", pero ya era demasiado tarde (CI:285). Llamó a su único hija Míriel, en quenya. Ella debería haber sido Reina Regente después de la muerte de aquél en 3255, pero la obligaron a casarse con Pharazôn, hijo del hermano de Tar-Palantir, Gimilkhâd. Pharazôn la tomó como esposa en contra de la voluntad de ella, para usurpar el cetro de Númenor. Evidentemente él no podía soportar su nombre quenya y lo cambió por Zimraphel en adûnaico. Orgulloso y arrogante, Ar-Pharazôn desafió a Sauron en la Tierra Media. El malvado Maia, astutamente, pretendió rendirse, después de lo cual Pharazôn "en la locura de su orgullo, lo llevó como prisionero a Númenor. No transcurrió mucho tiempo antes de que Sauron hechizara al Rey y dominara a los consejeros y pronto cambió el corazón de todos los Númenoreanos, excepto los que quedaban de los Fieles, y los arrastró a la oscuridad" (ESdlA, Apéndice A). Sauron hizo creer al Rey que podría volverse inmortal si se las arreglaba para disputar el gobierno de Aman a los Valar, y finalmente Pharazôn intentó invadir el Reino Bendito. Como Sauron sabía bien, los Númenoreanos nunca podrían conquistar los Poderes, y como había previsto, la armada de Pharazôn fue absolutamente derrotada. Sin embargo, Sauron no preveía que los Valar pudieran llamar al Uno en Persona, y que Él pudiera utilizar Su poder para cambiar la forma entera del mundo. Se quitó el Reino Bendito del mundo visible para ponerlo en el mundo de las cosas escondidas, y con él partieron todos los hablantes nativos de quenya menos aquellos Noldor que se demoraban por la Tierra Media. Númenor en sí desapareció en el mar, y nunca sabremos el número de libros escritos en quenya que se perdieron en la ruina de la Isla de los Reyes. Se dieron nuevos nombres en alto élfico a la isla hundida: Mar-nu-Falmar, Tierra (lit. Hogar) bajo las Olas, y Atalantë, la Caída [N. del T.: No el sustantivo, sino el adjetivo].
Los únicos supervivientes de la Caída [N. del T.: esta vez el sustantivo] fueron Elendil, Isildur, Anárion y los que los siguieron en sus barcos. Como revelan sus nombres en quenya, eran Amigos de los Elfos y no tomaron parte en la rebelión contra los Valar. En la Tierra Media fundaron los Reinos en Exilio, Arnor y Gondor. Pronto, Sauron atacó Gondor, pero fue derrotado en la Batalla de Dagorlad, y después de siete años de acoso tuvo que dejar Barad-dûr y fue muerto por Gil-galad, Elendil e Isildur; sólo este último sobrevivió. Así terminó la Segunda Edad del Mundo, pero los Reinos en el Exilio sobrevivieron en la Tercera Edad, y entre los sabios de Arnor y Gondor se preservó el conocimiento del quenya.
Los reyes de Arnor y Gondor utilizaron nombres en quenya, como habían hecho los fieles Reyes Númenoreanos de la antigüedad (861 años dentro de la Tercera Edad, sin embargo, Arnor se dividió en los pequeños reinos de Arthedain, Rhudaur, y Cardolan; los Reyes de estos reinos utilizaron nombres en sindarin). Los Senescales de Gondor también usaron nombres en quenya hasta la época de Mardil, el primero de los Senescales Regentes (llamados así porque no hubo ningún Rey en Gondor en el período 2050-3019 de la Tercera Edad, y los Senescales tuvieron que asumir todas las responsabilidades). Sin embargo, los sucesores de Mardil cesaron de usar nombres en alto élfico. Los Senescales nunca tomaron el título de Rey, y quizás pensaran que resultaría presuntuoso usar nombres quenya como hacían los Reyes. Pero cuando Aragorn fue coronado Rey en 3019, se llamó a sí mismo Elessar Telcontar en quenya, siguiendo la antigua costumbre. Entonces comenzó la Cuarta Edad, y los últimos Noldor se hicieron a la vela desde los Puertos y dejaron la Tierra Media para siempre, volviendo a Aman. Los últimos hablantes nativos de quenya se habían ido de nuestro mundo, pero como Gandalf apuntó a Aragorn, era su deber "preservar todo cuanto sea posible" (ESdlA3/VI cap. 5) - incluyendo el conocimiento de las lenguas Eldarin. Sabemos que Aragorn dio un nombre en Alto Élfico a su hijo Eldarion, quien le sucedió en el trono de Gondor cuando murió en el año 120 de la Cuarta Edad. Aunque se sabe poco sobre esta Edad, poca duda puede caber de que mientras el reino de Gondor duró se recordó el quenya.
La palabra quenya, en el dialecto vanyarin Quendya, es un adjetivo formado sobre la misma raíz que Quendi "Elfos"; el significado, básicamente, es así "élfico, de los Quendi". Pero la palabra quenya se asoció también con la raíz quet- "hablar", y de hecho las raíces quet- y quen- pueden estar relacionadas: Tolkien especuló que "la forma más antigua de esta raíz referida al habla vocal fue *KWE, de la cual fueron elaboraciones *KWENE y *KWETE" ((*)WJ:392). Los maestros del saber élficos afirmaban que Quendi significaba "aquellos que hablan con voces", y, según Pengolodh, quenya significaba específicamente "lengua, habla" ((*)WJ:393). Sin embargo, esto puede que refleje simplemente el hecho de que el quenya fuera el único idioma conocido cuando el adjetivo Quen(d)ya "de los Quendi" se aplicó por primera vez al habla élfica (como elipsis de quenya lambë "lengua de los Quendi"). Más tarde la palabra quenya se usó exclusivamente como el nombre de este lenguaje, no como un adjetivo genérico que significara "élfico, de los Quendi". Los Noldor, sin embargo, "no olvidaron su conexión con la antigua palabra Quendi, y todavía consideraban que el nombre implicaba la idea de 'élfico', que era la principal lengua élfica, la más noble, y la que más preservó el antiguo carácter del habla élfica" ((*)WJ:374).
El quenya también se denomina parmalambë "lengua de los libros" y tarquesta "Alta Lengua" (CP:200; cf. "la Alta Lengua de los Noldor" en CI:63). Dado que el quenya tuvo su origen en Valinor, también se le podría llamar valinóreano (ESdlA3/V cap. 8) o "el habla de los Elfos de Valinor" (Silm. cap. 15). Después del final de la Primera Edad, muchos Noldor moraron en la isla de Tol Eressëa, cerca de la costa de Aman. Por lo tanto, al quenya también se le conoce como eressëano, o avalloniano después de la ciudad eressëana Avallónë (CP:51; (*)SD:241). Para los Teleri de Aman, el quenya fue Goldórin o Goldolambe, que evidentemente significan "noldoico" y "lengua de los Noldor", respectivamente ((*)WJ:375). En Gnómico, el primer intento de Tolkien de reconstruir el lenguaje, que mucho después terminaría siendo el sindarin, la palabra quenya ("Qenya") era Cwedeglin o Cwedhrin, pero estas palabras ciertamente no son válidas en el sindarin maduro (Parma Eldalamberon No. 11 p. 28). El Elfo Glorfindel se refirió al quenya como "la Lengua Antigua" (ESdlA1/I cap. 3), y siendo el lenguaje más prestigioso del mundo, también se llama "La Alta Lengua del Oeste", "la lengua Alto Eldarin" (Silm. cap. 15, Akallabêth) o "Antiguo Alto Élfico" ((*)WR:160). Los Númenóreanos llamaban al quenya Nimriyë o "lengua nimriana", ya que los Dúnedain llamaban a los Elfos Nimîr, los Bellos ((*)SD:414; cf. (*)WJ:386). Más tarde, Frodo se refirió al quenya como "la antigua lengua de los Elfos de Más Allá del Mar" y "el lenguaje... de las canciones élficas" [N. del T.: la edición de Minotauro elimina "élficas"] (ESdlA1/II cap.8). En inglés, Tolkien también usó nombres como "alto élfico" [en inglés High Elven] (ocasionalmente en (*)Cartas: "alto élfico" [en inglés High Elvish]) y "latín élfico, latín de los Elfos" (Cartas p.207). En la Tierra Media, el quenya se volvió poco a poco un lenguaje de ceremonias y conocimiento, así que Tolkien lo consideró comparable al latín en Europa.
El quenya, originalmente escrito "Qenya", se remonta al menos a 1915. Parece que fue en este año que Tolkien, con 23 años, compiló el "Léxico Qenya", una de las primerísimas listas de palabras élficas (CP1:301). Revisiones incontables que afectan tanto a la gramática como al vocabulario separan al más temprano "qenya" de la forma más o menos definitiva que se ejemplifica en El Señor de los Anillos, aunque el estilo fonético general estaba presente desde el principio. El quenya casi maduro emergió gradualmente en los años treinta, pero se fueron dando revisiones menores mientras se escribía ESdlA, como por ejemplo el cambio del genitivo de -n a -o. Hubo también algunos cambios menores en la segunda edición revisada del SdlA, como cuando Tolkien decidió que la palabra vánier en el Lamento de Galadriel debería ser avánier.
A lo largo de su vida, Tolkien continuó refinando la lengua alto élfica, que de acuerdo con su hijo Cristopher era "la lengua tal y como él la quiso, la lengua de su corazón" (del programa de TV J.R.R. Tolkien - A Portrait de Landseer Productions). En una de sus cartas, Tolkien mismo escribió: "La lengua arcaica del folklore tiene la intención de ser una especie de "latín élfico", y transcribiéndolo en una ortografía estrechamente semejante a la del latín... la similitud con el latín ha sido incrementada ocularmente. En eralidad, podría decirse que, sobre la base del latín, se la ha compuesto con otros dos ingredientes (principales) que me producen placer "fonoestético": el finlandés y el griego. Sin embargo, es menos consonántica que cualquiera de las tres. Esta lengua es el alto élfico o, en sus propios términos, el quenya (élfico)" (Cartas:207-8). El quenya fue el experimento definitivo en eufonía y fonoestética, y de acuerdo con el gusto de muchos, fue un éxito glorioso. La estructura gramatical, que contiene un gran número de casos y otras inflexiones, está claramente inspirada en el latín y el finés.
El ejemplo más extenso de quenya en El Señor de los Anillos es el Lamento de Galadriel, sc. el poema Namárië cerca del final del capítulo Adiós a Lórien (ESdlA1/II cap. 8, que empieza Ai! laurië lantar lassi súrinen...). Muchos de los ejemplos a los que se refiere el siguiente tratado vienen de este poema. Otros textos importantes en quenya incluyen el poema Markirya en (*)MC:222-223 y la Canción de Fíriel en CP:87, aunque la gramática de este último difiere un poco del estilo del quenya del SdlA; representa una de variantes anteriores del "qenya" (Markirya es muy tardío y totalmente fiable).
El quenya tiene cinco vocales: a, e, i, o, u, breves y largas; Las vocales largas se marcan con un tilde: á, é, í, ó, ú. La vocal a es extremadamente frecuente. La calidad de las vocales recuerda más al español o al italiano que al inglés. Para aclarar la pronunciación a los lectores acostumbrados a la ortografía inglesa, Tolkien a veces añadía diéresis sobre algunas vocales (por ejemplo, Manwë en vez de Manwe para indicar que la e final no es "sorda", o Eärendil para indicar que las vocales e y a se pronuncian separadamente y no como en el inglés ear - Los puntos no influyen en el significado y se pueden obviar sin problemas por correo electrónico). Los diptongos son ai, au, oi, ui, eu, iu (parece haber constancia en una o dos palabras de un séptimo diptongo, ei, pero su estado es incierto). Las consonantes son en gran parte las mismas que en inglés, teniendo a las sibilantes como las excepciones más importantes: no se da ninguna ch como en church, ni tampoco ninguna j como en joy, y en vez de sh, zh (esta última como la s de pleasure) el quenya tiene un sonido como en el alemán Ach-Laut, escrito hy por Tolkien (por ejemplo, hyarmen, "sur"). La h del inglés huge, human se pronuncia a veces como una variante débil del sonido en cuestión. El quenya también carece de th (sorda como en thing o sonora como en the); la th sorda existía en una etapa anterior, pero se fundió con la s poco antes de la rebelión de los Noldor (ver (*)PM:331-333). Debe observarse además que las oclusivas sonoras b, d, g sólo aparecían en los grupos mb, nd/ld/rd y ng (algunas variedades del quenya tenían también lb, en vez de lv). No hay grupos consonánticos iniciales, excepto qu (= cw), ty, ny y nw si contamos las semi-vocales y y w como consonantes. Normalmente tampoco existen los grupos finales; las palabras terminan o bien en una de las siguientes consonantes simples, t, s, n, l, r, o en vocal, siendo más frecuente el último caso. Entre dos vocales, pueden aparecer un número limitado de grupos consonánticos; los que describe Tolkien como "frecuentes" o "favorecidos" están en letra cursiva: cc, ht, hty, lc, ld, ll, lm, lp, lqu, lt, lv, lw, ly, mb, mm, mn, mp, my, nc, nd, ng, ngw, nn, nqu, nt, nty, nw, ny, ps, pt, qu (por cw), rc, rd, rm, rn, nqu, rr, rt, rty, rs, rw, ry, sc, squ, ss, st, sty, sw, ts, tt, tw, ty, x (por ks). Pueden aparecer otras pocas combinaciones en palabras compuestas. La fonología del quenya es bastante restrictiva, lo que da al lenguaje un estilo y sabor claramente definidos.
Nótese que en la ortografía del quenya, la letra c siempre se pronuncia como k (así, cirya "barco" = kirya). Tolkien no fue consistente respecto a esto; en muchas fuentes se utiliza la letra k, pero en ESdlA decidió escribir el quenya lo más parecido al latín como fuera posible. En algunos casos, la k de algunas fuentes se ha "regularizado" a c en el siguiente tratado.
El sustantivo en quenya se declina en nueve o diez casos (También hay cuatro números, pero nos ceñiremos principalmente al singular cuando veamos los casos). El lector no debería verse amedrentado por el gran número de casos. Cuando en castellano se usa una preposición delante de un sustantivo, en quenya normalmente se prefiere, en vez de eso, añadir al sustantivo una terminación especial; no es mucho más complejo que eso.
El nominativo singular es la forma básica, no modificada del nombre; no tiene ninguna terminación especial. La función típica del sustantivo en nominativo es ser el sujeto del verbo, como lómë "noche" o aurë "día" en los gritos oídos antes de la Nirnaeth Arnoediad y durante ella: Auta i lómë! "¡Pasa la noche!" Aurë entuluva! "¡El día vendrá de nuevo!" (Silmarillion capítulo 20).
El quenya, tal y como se hablaba en Valinor, tenía un acusativo que se formaba alargando la última vocal del sustantivo: cirya "barco" (nominativo), ciryá "barco" (acusativo). Los nombres que terminaban en una consonante presumiblemente carecían de una forma acusativa distintiva. En plural, hasta los sustantivos que terminaban en vocal tenían terminación en i, por ejemplo ciryai "barcos" (en nominativo ciryar). La función del acusativo era principalmente marcar que el sustantivo era el objeto del verbo; no tenemos ejemplos, pero podríamos construir uno como haryan ciryá, "Tengo un barco".(haryan ciryai "Tengo [varios] barcos"). Pero en la Tierra Media, el caso acusativo distinto desapareció del habla de los Noldor (esas cosas pasan cuando uno está ocupado combatiendo Orcos, Balrogs y Dragones), y el nominativo asumió sus funciones. Así que a partir de aquel momento era correcto decir haryan cirya, haryan ciryar. Los escritores modernos parecen no utilizar nunca el caso acusativo distinto.
El genitivo tiene la terminación -o, que normalmente corresponde a la terminación inglesa 's, aunque normalmente se traduce mejor con una construcción -of inglesa. Un ejemplo de Namárië es Vardo tellumar "(las) cúpulas de Varda" [Varda's domes o (the) domes of Varda]. Nótese que la terminación -o desplaza a la -a final, quedando así Vardo, no Vardao - aunque la mayoría de las otras vocales (según parece) no se reemplazan; En (*)MR:329 encontramos Eruo para "de Eru". (Si el sustantivo ya termina en -o, la terminación es "invisible"; normalmente el contexto indicará que el sustantivo es genitivo y no nominativo. Un ejemplo es Indis i Ciryamo "la esposa del marino"; cf. ciryamo "marino"). Unas pocas veces el genitivo conlleva un sentido de "desde", Oiolossëo "desde la Montaña Siempreblanca, desde Oiolossë" en Namárië - pero esto normalmente se expresa con el caso ablativo (ver más adelante). La terminación del genitivo plural es -on, que puede observarse en el título Silmarillion, "de los Silmarils", siendo la frase completa Quenta Silmarillion, "(la) historia de (los) Silmarils". Un ejemplo de Namárië es rámar aldaron, "las alas de los árboles", un circunloquio poético que designa las hojas. Se añade la terminación -on, pero no a la forma más simple del nombre, sino a la forma nominativa plural. Así, pese a que "árbol" es alda, "de los árboles" no es **aldon, sino aldaron porque la forma nominativa plural "árboles" es aldar. También, Silmaril, plural Silmarilli, genitivo Silmarillion. (la duplicación de la consonante l en Silmaril antes de la terminación es un ejemplo de variación de la raíz; algunas raíces cambian un poco cuando se les añaden terminaciones, a menudo reflejando una forma más antigua del sustantivo).
También está el posesivo, llamado "asociativo" o "caso adjetival" por algunas personas; Tolkien en persona se refiere a él como un "genitivo... posesivo-adjetival" en (*)WJ:369. Este caso tiene la terminación -va (-wa en sustantivos que terminen en consonante). Su función general es la misma que la de genitivo inglés, expresar posesión: Mindon Eldaliéva "Tower of the Eldalië". La comprensión de la función del posesivo fue durante mucho tiempo pobre. En Namárië aparece la frase yuldar...miruvóreva, "corrientes... de hidromiel". Este ejemplo en particular, que por más de veinte años fue el único disponible, hizo que mucha gente concluyera en que la función de este caso era mostrar de qué estaba compuesto algo -de hecho, este caso se llamó "compositivo". Afortunadamente, The War of the Jewels p. 368-369 finalmente nos brindó la explicación del propio Tolkien de las funciones más comunes de este caso, y cuáles son sus diferencias con el genitivo. El posesivo puede, como ya está dicho, denotar posesión. Tolkien da el ejemplo róma Oroméva, "El cuerno de Oromë", usado como un cuerno que posee/poseía Oromë cuando se estaba narrando (presente o pasado). El genitivo róma Oromëo podría traducirse como "El cuerno de Oromë", pero en realidad tendría el sentido de "un cuerno proveniente de Oromë", implicando que el cuerno había dejado de pertenecerle en el momento de la narración. Sin embargo, el genitivo se mezcló con las funciones del posesivo en épocas posteriores. Por ejemplo, el genitivo Vardo tellumar, no el posesivo *tellumar Vardava, para "Las cúpulas de Varda" en Namárië (si el genitivo no implica que las cúpulas se originaron con Varda en vez de que le pertenecen).
El dativo tiene una terminación en -n. Esta terminación se traduce normalmente como la proposición "para" o "a". Encontramos el pronombre dativo nin "para mí" (a partir de ni "yo") en Namárië: Si man i yulma nin enquantuva? "¿Quién volverá a llenar la copa para mí?". Usualmente el dativo corresponde al objeto indirecto en castellano: *I nis antanë i hínan anna, "La mujer dio un regalo al niño".
El locativo tiene la terminación -ssë, que conlleva el significado "en" o "sobre". En la versión en tengwar de Namárië que se encuentra en RGEO, el poema tiene la inscripción Altariello Nainië Lóriendessë, "El lamento de Galadriel en Lóriendë (Lórien)". En plural, la terminación tiene la forma -ssen, que se aprecia en la palabra mahalmassen "sobre tronos" en (*)UT:305 cf. (*)317 (mahalma "trono"). Esta terminación también aparece en el pronombre relativo ya en Namárië: yassen "en el cual" (Vardo tellumar... yassen tintilar i eleni, *"Las cúpulas de Varda... en las cuales las estrellas tiemblan"). Trasladando esto al singular, "en el cual" presumiblemente sería yassë. El uso de terminaciones de casos en vez de preposiciones para expresar "en, desde, a, con" (cf. los próximos párrafos) es un rasgo característico de la gramática del quenya.
El ablativo tiene la terminación -llo, que conlleva el significado "desde" o "fuera de". Un ejemplo de Namárië es sindanóriello, "fuera de un país gris" (sinda-nórie-llo: "gris-país-desde"). También está la palabra Rómello, *"occidental (del oeste)", contracción de *Rómenello (Rómen "[el] oeste"). Cf. también la palabra Ondolindello "desde Ondolindë (Gondolin)" en (*)J.R.R. Tolkien - Artist and Illustrator p.193.
El alativo tiene la terminación -nna, que significa "a", "hacia" o "sobre". El ablativo y el alativo tienen ejemplos en las palabras dichas por Elendil cuando llegó a la Tierra Media después de la Caída de Númenor, repetidas por Aragorn en su coronación (ESdlA3/VI ch. 5): Et Eärello Endorenna utúlien "He venido desde el Gran Mar a la Tierra Media" (Endor(e)-nna "Tierra-Media-a"). El alativo puede conllevar en significado "sobre" [en inglés upon]; cf. i falmalinnar "sobre las espumosas olas" en Namárië (siendo -linnar la terminación de alativo plural partitivo; ver más adelante).
El caso instrumental tiene la terminación -nen y marca el instrumento con el que se hace algo, o simplemente la razón por la que algo sucede. Hay ejemplos en Namárië, como laurië lantar lassi súrinen, "Como oro caen [las] hojas en [o por] el viento", i eleni [tintilar] airetári-lírinen, "las estrellas se estremecen en su canción, sagrada y regia", literalmente *"las estrellas se estremecen por la sagradareina-canción" [N. del T. Minotauro traduce libremente "las estrellas tiemblan cuando oyen el sonido de esa voz, bienaventurada y real"]. Un ejemplo de un instrumental más típicamente "instrumental" lo da la frase i carir quettar omáinen, "los que forman palabras con voces" ((*)WJ:391), siendo ómainen el instrumental plural de óma "voz".
Respectivo (?): Así es como han llamado algunos a un caso listado en una carta que Tolkien envió a Dick Plotz en la segunda mitad de los sesenta (la llamada carta a Plotz es de hecho una de nuestras principales fuentes de información en lo que respecta a los casos del quenya). La terminación es -s (-is en plural), pero Tolkien no identifica este caso con ningún nombre, ni tampoco lo hemos visto nunca usado en ningún texto. Su función, por lo tanto, es completamente desconocida; se lo ha llamado el Caso Misterioso. Algunos escritores lo han utilizado simplemente como una terminación de locativo alternativa. No han tenido ninguna visita nocturna de Tolkien después de eso, así que quizás éste lo considere aceptable.
Si se añaden terminaciones de casos a un sustantivo que termine en consonante, normalmente se inserta una e entre el sustantivo y la terminación para evitar la aparición de un grupo consonántico difícil: Elendil, con la terminación de alativo -nna "a" se convierte en Elendilenna "a Elendil" ((*)PM: 401), no en **Elendilnna. Sin embargo, si el sustantivo es plural, se inserta una i entre el sustantivo y la terminación: elenillor "desde (las) estrellas" (elen "estrella") (MC: 264).
Los números en quenya: Los números son singular, plural, plural partitivo y dual. El singular y el plural no necesitan explicación. La función del plural partitivo (llamado así por Tolkien en (*)WJ: 388), en oposición al plural "normal", no se entiende completamente, pero parece que denota a algunos dentro de un grupo más grande. Combinado con el artículo definido i, podría significar simplemente "muchos": Tolkien tradujo el elemento li en la frase i falmalinnar "sobre las espumosas olas" en Namárië como "muchos", en su traducción interlineal en (*)RGEO: 66-67. Dado que -li es la terminación del plural partitivo, se le llamó "plural múltiple" durante mucho tiempo; también se pensó que podría significar "muchos" de la cosa en cuestión, mientras el plural normal significaría "algunos". Puede que esto sea correcto en algunos casos, pero ésa no puede ser toda la historia. El dual se utiliza como referencia a una pareja natural, como dos manos pertenecientes a una sola persona (cf. la palabra máryat "sus manos" en Namárië, siendo -t una terminación dual, literalmente "su par de manos").
El plural nominativo se forma con una de dos terminaciones. La terminación -r se utiliza cuando el sustantivo termina en una vocal, excepto en -ë; algunos ejemplos bien conocidos son Vala pl. Valar, Elda pl. Eldar, Ainu pl. Ainur. Si el sustantivo termina en una consonante o en -ë, la terminación de plural es -i, y desplaza a la anterior -ë: Atan pl. Atani, Quendë pl. Quendi. (Pero si el sustantivo termina en -ië, el plural se forma con -r para evitar una i seguida de otra: tië "camino", tier "caminos" - no **tii). En los demás casos, la terminación de plural es a veces -r y a veces -n; por ejemplo, la terminación de alativo -nna tiene como forma plural -nnar, la terminación de locativo -ssë se convierte en -ssën, y el ablativo -llo puede formar el plural como -llon y -llor. En el dativo, el instrumental y el "respectivo", el plural está indicado por el elemento i, insertado entre la raíz del sustantivo y la misma terminación de caso que en el singular. (Ver la lista completa de las terminaciones más abajo).
El plural partitivo tiene la terminación -li, presumiblemente *-eli cuando el sustantivo termina el consonante, pero también se puede utilizar una contracción o una forma asimilada (por ejemplo, el plural partitivo de casar "enano" es casalli, por *casarli). Las terminaciones para otros casos simplemente se añaden después de la terminación -li, e.g. ciryali "algunos barcos" > alativo ciryalinna (o ciryalinnar) "a algunos barcos". Nótese, sin embargo, que la vocal de -li se alarga delante de las terminaciones -va y -nen para el posesivo y el instrumental respectivamente: -líva, -línen.
Al igual que el nominativo plural, el nominativo dual se forma con una de dos terminaciones. La mayoría de los nombres toman la terminación -t, como en la palabra máryat "sus manos" (dos manos, un par de manos) en Namárië. "Dos barcos, un par de barcos" podría ser ciryat (cirya "barco"). Pero si la última consonante de la raíz es t o d, se prefiere la terminación -u: Alda "árbol", Aldu "los Dos Árboles". En otros casos, a veces se inserta o añade una t, de alguna manera, a las varias terminaciones; por ejemplo, las terminaciones -ssë, -nna y -llo para el locativo, alativo y ablativo respectivamente, se convierten en -tsë, -nta y -lto (ciryatsë, ciryanta, ciryalto = "en/hacia/desde un par de barcos"). La terminación instrumental -nen se convierte en -nten, mientras que la terminación del dativo -n se convierte en -nt (ciryant "para un par de barcos" - éste es, por cierto, el único caso conocido de un grupo de consonantes al final de una palabra en quenya).
Éstas son, entonces, las terminaciones de los casos del quenya:
Nominativo: Sg. sin terminación, pl. -r o -i, pl. part.
-li (quenya de los libros -lí), dual -t o -u
Acusativo (sólo en quenya de los libros): Sg. con alargamiento de la
última vocal (si hay alguna), pl. -i, pl. part. lí, dual:
probablemente con alargamiento de la última u a ú (¿no hay
distinción del acusativo en el caso de los duales de t?)
Dativo: Sg. -n, pl. -in, pl. part. -lin, dual
-nt (pero posiblemente -en si sigue a un dual en
-u)
Genitivo: Sg. -o, pl. -on (añadido al plural
nominativo), pl. part. -lion, dual -to.
Posesivo: Sg.
-va, pl. -iva, pl. part. -líva, dual
-twa.
Locativo: Sg. -ssë, pl. -ssen, pl. part.
-lisse(n), dual -tsë.
Alativo: Sg. -nna,
pl. -nnar, pl. part. -linna(r), dual
-nta.
Ablativo: Sg. -llo, pl. -llon o
-llor, pl. part. -lillo(n), dual
-lto.
Instrumental: Sg. -nen, pl. -inen, pl.
part. -línen, dual -nten.
Respectivo: Sg. -s. pl.
-is, pl. part. -lis, dual -tes.
(ver el Apéndice para ejemplos de sustantivos en quenya declinados en todos los casos).
El quenya tiene un artículo definido i = "el/la/los/las", por ejemplo: i eleni "las estrellas" en Namárië. No hay ningún artículo indefinido como "un, una, unos, unas"; la ausencia de del artículo i normalmente indica que el sustantivo es indefinido: Elen "estrella" debe traducirse como "una estrella" cuando la gramática española requiera de un artículo, como en el famoso saludo Elen síla lúmenn' omentielvo "una estrella brilla sobre la hora de nuestro encuentro" (ESdlA1/I cap. 3). Pero algunas veces Tolkien introduce un artículo definido donde en el original no había ningún i, cf. la primera línea de Namárië: Ai! laurië lantar lassi... "Ah! como oro caen las hojas ..." en vez de simplemente "(algunas) hojas".
Hay varias clases de verbo en quenya. Una clase tiene raíces [en inglés stems] que son raíces [roots] desnudas sin ninguna terminación, como quet- "decir", mat- "comer", sil- "brillar". El patrón que siguen es (consonante-)vocal-consonante. A esta clase se le podría llamar raíces verbales básicas (cf. (*)WJ:370). El otro tipo de verbos, al que debería llamarse verbos "derivados", tienen raíces con una terminación, usualmente -ya o -ta. Ejemplos de Etimologías (CP:431-455) incluyen metya- "poner fin a", a partir de la raíz primitiva MET, o tulta- "convocar" a partir de TUL (cuya raíz también produce el verbo básico tul- "venir").
El infinitivo suele ser un problema. Se menciona una terminación en -ië en CI:383, donde se presenta como de infinitivo o gerundio: enyalië "recordar, hacer presente". (Cuando significa "[con objeto de] a recordar", se añade la terminación de dativo -n: enyalien). Esta terminación probablemente puede usarse con todas las raíces verbales básicas: *quetië "decir", *matië "comer", tulië "venir". Quizás pueda usarse en algunas de las raíces verbales que terminan en vocal; en sindarin antiguo (el NA de las Etimologías) encontramos ortië como el infinitivo de orta- "subir, levantar" (CP:437), y el sindarin antiguo es bastante parecido al eldarin común, que es el ancestro común del sindarin y del quenya. Así que podríamos asumir que los verbos en quenya que terminan en -ta, y posiblemente la mayoría de las raíces verbales que terminan en vocal, tienen infinitivos formados mediante la caída de la vocal final y añadiendo -tië: anta- "dar", infinitivo *antië, harna- "herir", infinitivo *harnië, etc. (no hay ejemplos documentados). Pero ¿qué pasa con los numerosos verbos terminados en -ya, como metya "poner fin a"? Es poco probable que formas como *metyië sean posibles, ya que la combinación yi no aparece en la lengua. Quizás la terminación ya entera desapareciera, siendo el infinitivo de metya *metië, o quizás la raíz metya en sí misma se utilice como infinitivo. No lo sabemos. Hasta cierto punto, este problema puede evitarse dando un rodeo: al parecer, en vez de un gerundio en -ië el quenya a menudo puede utilizar una raíz verbal allí donde el castellano requeriría un infinitivo. En la frase áva carë "no (lo) hagas" ((*)WJ:371), carë "hacer" parece ser una raíz de aoristo (ver más adelante) formada a partir de la raíz verbal básica car- "hacer" con la terminación -ë. Otros verbos básicos se comportarían de la misma manera, por ejemplo *áva tulë "no vengas". Los verbos derivados (con terminaciones como -ya y -ta) presumiblemente quedarían inalterados en estas construcciones (ejemplo inventado: *Áva hilya Fëanáro Endorenna, "no sigas a Fëanor a la Tierra Media", usando la raíz derivada hilya "seguir" como infinitivo). [N. del T.: para entender esta última argumentación -desde "Hasta cierto punto..." hasta el final- hay que recordar que en inglés la prohibición (frase imperativa negativa) se construye con un auxiliar do y el infinitivo del verbo en cuestión; así, "no vengas" -que en castellano usa el verbo "venir" en subjuntivo presente- en inglés es don't come, donde come es infinitivo].
El tiempo presente (o continuativo) se forma con la terminación -a. En las numerosas raíces verbales terminadas ya en a, como los verbos terminados en -ya y -ta, es por supuesto "invisible": lanta es la raíz del verbo "caer", pero también es la forma de presente "cae, está cayendo". Cuando se añade una -a a la raíz de un verbo "fuerte" o básico, la vocal de la raíz del verbo parece ser "alargada": sil- "brillar" > síla "brilla, está brillando", mel- "amar" > méla "ama, está amando" (y no simplemente **sila o **mela). Las formas correspondientes de aoristo (silë, *melë, ver más adelante) significan más bien "brilla", "ama" sin el aspecto continuativo.
Los verbos básicos también tienen una forma distintiva, que Christopher Gilson y Patrick Wynne llaman aoristo, aunque su función no puede ser exactamente la misma que la del aoristo del griego clásico. El mejor ejemplo que tenemos es la frase i carir quettar ómainen "los que forman palabras con voces" ((*)WJ:391). Ésta es una descripción de los elfos, así que el verbo aoristo carir "formar" denota aquí una "verdad intemporal", más allá del tiempo específico. El aoristo tiene la terminación -ë, que cambia a -i si se le añade cualquier terminación. (*)RS:324 indica que el aoristo de sil- "brillar" es silë, o silir con la terminación de plural -r (añadida cuando el verbo es plural, ver más adelante). En las Etimologías en CP:395-462, muchos verbos básicos se dan en aoristo en primera persona (con la terminación -n, "yo"), por ejemplo: lavin "yo lamo", tirin "yo observo" (ver LAB, TIR), algunos también en aoristo en tercera persona (por ejemplo: tinë "brilla" [inglés glints] bajo TIN). En VT39:11, macë (escrito allí "make") está trasladado como "hiende con una espada". Ésta es también una forma de aoristo, asumiendo que se trata del término propio. Parece que la relación entre macë y la forma del tiempo presente (o continuativo) correspondiente *máca se corresponde de cerca con el castellano "hiende" contra "está hendiendo".
El tiempo pasado de los verbos derivados regulares parece estar formado con el sufijo -në, por ejemplo orta "subir, elevar", pasado ortanë (cf. un verso de Namárië: Varda... máryat ortanë *"Varda... alzó sus manos", traducido por Tolkien como "Varda... ha alzado sus manos"). Los verbos básicos, "fuertes" normalmente forman su pasado con un infijo nasal + la terminación -ë, por ejemplo quet- "decir" > quentë "dijo", top- "cubrir" > tompë "cubrió". (El infijo tiene la forma m antes de p, y n en los demás casos). Pero en el caso de raíces básicas terminadas en -r o -m, se utiliza en cambio como sufijo la terminación -në, como en el caso de los verbos derivados: tir- "mirar", pasado tirnë "miró", tam- "perforar", pasado tamnë "perforó". Es probble que las raíces verbales básicas que terminan en N se comporten de la misma manera: cen- "ver", pasado quizás *cennë "vio" (no documentado). Cuando una raíz termina en -l, el sufijo -në parece asimilarse como -lë, así que la forma de pasado de wil- "volar" es willë. (Compárese con ullë "virtió", un pasado aparentemente formado directamente de la raíz UL [(*)WJ:400 - aunque es ULU en CP:457]. Pero "virtió" en el sentido transitivo es ulyanë, formado a partir del verbo derivado ulya-). También hay algunos verbos que forman el pasado alargando la vocal de la raíz y añadiendo -ë; por ejemplo, la forma de pasado de lav- "lamer, pegar" es lávë. (Durante algún tiempo, Tolkien pudo estar jugando con la idea de hacer de esto un sistema universal; en CP:58 encontramos túlë como el pasado de tul- "venir" y cárë como el pasado de car- "hacer", en vez de las formas esperadas *tullë, carnë - la última en realidad se da en CP:419, bajo KAR).
El tiempo perfecto de los verbos básicos se obtiene quitando la última vocal de la raíz (si hay alguna), y añadiendo el sufijo -ië, alargando la vocal de la raíz y prefijando a la raíz un aumento. El aumento es idéntico a la vocal de la raíz, así que raíces verbales como hat- "romper", tec- "escribir", ric- "girar", top- "cubrir", tul- "venir" tienen los aumentos a, e, i, o, u respectivamente. Por lo tanto, los perfectos de estos verbos deberían ser *ahátië "ha roto", *etécië "ha escrito", *irícië "ha volado" (documentado en VT39:9), *otópië "ha tapado", utúlië "ha venido" (este último está documentado en varios lugares: utúlie'n aurë "el día ha llegado", Silm. cap. 20, Endorenna utúlien "he venido a la Tierra Media", ESdlA3/VI cap. 5). Los verbos no básicos o derivados, como harna- "herir" o horta- "urgir, apremiar" no pueden alargar su vocal porque está seguida de un grupo consonántico: ¿los tiempos perfectos serían entonces aharnië, ohortië?
No tenemos ningún buen ejemplo de los perfectos de verbos terminados en -ya como harya- "poseer"; una forma como ?aharyië probablemente no es posible, ya que yi no parece no tener cabida en el lenguaje. Mi suposición es que la terminación -ya desaparece sin dejar huella, y que el resto de la raíz verbal se puede tratar como un verbo "básico": así, el perfecto quedaría ahárië. Ésta es también la suposición de Christoper Gilson y Patrick Wynne en su concisa gramática de quenya (si de verdad están adivinando).
En el corpus hay algunos ejemplos de tiempos perfectos que carecen de aumento, por ejemplo fírië "ha fallecido" en (*)MR:250 (en vez de *ifírië, no documentado) .
El tiempo futuro se forma quitando la última vocal de la raíz (si hay alguna), y añadiendo el sufijo -uva; como ejemplos de Namárië tenemos enquantuva "llenará de nuevo" y hiruva "encontrará". La raíz del verbo principal (ignorando el prefijo en- "re-", "de nuevo") es quat- "llenar" ((*)WJ:392), lo que indica que los verbos que tienen infijo nasal en el tiempo pasado también la tienen en el futuro.
El imperativo toma la terminación -a, como el presente, así que laita = tiempo presente "bendice, alaba" o imperativo "¡alaba!" (En este caso, la raíz ya termina en -a, así que las dos terminaciones son "invisibles"). Las raíces de verbos básicos tienen distinta forma que los imperativos, ya que los últimos no alargan la vocal de la raíz verbal. SIL- "brillar" > presente síla "brilla", imperativo *sila "¡brilla!". A veces se utiliza una particula independiente a o á con los imperativos: A laita, laita te! "¡Bendecidlos, bendecidlos!" (El elogio que Frodo y Sam recibieron en los Campos de Cormallen, traducido en Cartas:359); á vala Manwë "ordénelo Manwë" ((*)WJ:404) [inglés o rule Manwë!]. Normalmente el imperativo no enseña el número (si la orden está dirigida a una persona o muchas). Sin embargo, los imperativos pueden, opcionalmente, tomar la terminaciones pronominales -t y -l, para denotar singular y plural respectivamente.
No sabemos si en quenya hay una forma distintiva para el optativo o el subjuntivo. Hay una "fórmula de deseos" que involucra nai "que", "ojalá" [inglés be it that] + un verbo en tiempo futuro, cf. nai hiruvalyë Valimar en las últimas líneas de Namárië. En ESdlA se da la traducción "quizás tú encuentres Valimar", pero las notas de Tolkien en RGEO indican que en realidad esto es un deseo: "¡Ojalá encuentres Valimar!" Cf. también en CI:383 Nai tiruvantes = "que lo mantengan, ojalá lo mantengan".
Los verbos conjugados concuerdan en número con los sujetos plurales añadiendo la terminación -r, como en la primera línea de Namárië: laurië lantar lassi, "como oro caen las hojas", con el verbo concordando con su sujeto plural lassi "hojas". El singular "como oro cae una hoja" sería *laurëa lanta lassë sin la -r de plural en el verbo. (Nótese cómo el adjetivo traducido "como el oro", literalmente "doradas", también cambia de plural a singular; ver más adelante).
Muchos adjetivos de quenya terminan en la vocal a:
laiqua "verde"
alassëa "feliz" (de alassë "felicidad")
númenya "occidental" (de númen "oeste")
vanya "bello"
morna "negro"
melda "querido, amado" (originalmente *melnâ; las terminaciones -na y -da pueden a veces tener el mismo origen, con disimilación de d en n después de l)
Hay también algunos adjetivos que terminan en ë, como carnë "rojo", varnë "moreno", inimeitë "femenino". Puede observarse que en el quenya "maduro" no parecen existir los adjetivos terminados en -o o en -u. Hay relativamente pocos adjetivos que terminen en consonante - típicamente la n, como en firin, qualin "muerto" (por causas naturales y por accidente, respectivamente).
Los adjetivos concuerdan en número con el sustantivo que describen. Los adjetivos que terminan en -a tienen un plural en -ë, los adjetivos en -ë o en consonante tienen las formas plurales en -i, y los adjetivos terminados en -ëa tienen el plural en -ië:
vanya vendë "una doncella preciosa" > vanyë vendi "unas doncellas preciosas"
carnë parma "un libro rojo" > carni parmar "unos libros rojos"
laurëa lassë "una hoja dorada" > laurië lassi "unas hojas doradas"
firin casar "un enano muerto" > firini casari "unos enanos muertos"
Por lo tanto, en la primera línea de Namárië encontramos laurië lantar lassi, "como oro (literalmente doradas) caen las hojas", mientras "dorada cae una hoja" sería laurëa lanta lassë (ambos, el verbo y el adjetivo concuerdan con lassë, lassi "hoja, hojas" en número).
El presente escritor pensó una vez que el nombre de la publicación Vinyar Tengwar contenía un error; si el significado pretendido fuera "Nuevas Letras", tendría que haber sido Vinyë Tengwar (vinya "nuevo", tengwa "letra"). Pero como Carl F. Hostetter explicó luego, el significado que se pretendía es "Letras de Noticias", así que vinya se declina como un sustantivo. Este escritor fue todavía escéptico respecto a la construcción completa y pensó que debió haber sido Tengwar Vinyaron "Letras de Noticias", o algo parecido, pero algún material que ha sido publicado desde entonces muestra que realmente son posibles estos "compuestos relajados" [inglés loose compounds] (última línea de mi quejosa defensa: de tengwa "letra" sólo tenemos ejemplos de su significado como "letra", y no como "carta"!) [N. del T. se juega aquí con el doble significado del inglés letter: "letra" y "carta"]. Puede observarse que en algunas variantes tempranas del quenya (o "qenya"), los adjetivos tenían efectivamente plurales en -r; cf. CP:58, donde se utiliza raikar como plural de raika "doblado". Tolkien revisó la gramática más tarde.
Se deriva una forma intensiva o superlativa de los sustantivos prefijando an-: Calima "brillante", Ancalima "el/la más brillante" (Cartas:326). No sabemos como se construye el comparativo ("más brillante"), aunque se compara un elemento yanta- con el gnómico gantha- "más" en una lista de palabras muy temprana compilada por Tolkien (ver Parma Eldalamberon No. 11 pág. 37, donde se da la lectura errónea "yonta"; el error se señaló en Parma Eldalamberon No. 12 p. 106 - sin embargo, esta última fuente afirma que yanta- es en realidad un verbo "agrandar, crecer", de modo que quizás no sea en definitiva una palabra para "más").
El participio de presente (o activo) describe la condición en la que uno se encuentra cuando hace algo: Si va, entonces está yendo; si piensa, está pensando. En inglés, los participios de presente se derivan de las raíces verbales añadiendo la terminación -ing [N. del T.: En castellano, sirve para esta explicación el gerundio con la terminación -ndo]. La terminación correspondiente en quenya es -la. Hay algunos ejemplos de esto en el poema Markirya (MC:263-264 cf. 265). Por ejemplo, el participio falastala "espumeando" (N. del T.: foaming en inglés) se deriva de la raíz verbal falasta "espumear". Si la vocal de la raíz verbal no va seguida de un grupo consonántico (u otra vocal), se alarga: el participio de hlapu- "volar" (en el viento, flotar, etc) es hlápula. Las raíces verbales básicas como sil- podrían convertirse en "raíces continuativas" (con vocales alargadas y a al final: síla-) antes de añadir la terminación, así que "brillando" sería sílala (tenemos un ejemplo en el poema de Markirya con la raíz "frecuentativa" sisílala, con reduplicación de la primera sílaba). Pero la vocal conectora podría ser también i, sin alargar la vocal de la raíz verbal; cf. itila "reflejar, brillar, centellear, titilar" en (*)PM:363 (raíz it-, aunque también se da una raíz ita-).
El participio pasado (de pasivo) describe la condición en la que se entra al ser expuesto a la acción del verbo correspondiente (si alguien te ve, eres visto; si alguien te mata, entonces por lo tanto serás matado), o, en el caso de algunos verbos, la condición en la que se está al completar la acción descrita por el verbo (si te vas, entonces estarás ido) [N. del T.: esto último no es tan común en castellano, el ejemplo inglés va con go y gone]. En quenya, la mayoría de los participios de pasado derivan del correspondiente verbo añadiendo -na o -ina. El participio de pasado de car- "hacer" es carna "hecho"; la raíz rac- significa "romper", mientras rácina es "roto" (al parecer, si no hay un grupo consonántico después de la vocal de la raíz verbal, esta vocal se alarga cuando se añade la terminación de participio, como a > á en este caso). Si la raíz termina en l, se asimila la terminación -na como -da: mel- "amar", melda "amado" (El comentario de Tolkien de ésto último, beloved, dear antes que loved indica que la distinción entre adjetivos y participios a veces es muy borrosa) [N. del T.: mientras que loved es participio, beloved y dear en inglés son adjetivos, no funcionan como participios -por ejemplo, no pueden usarse en la construcción de tiempos: I have loved es correcto, **I have beloved no].
El participio pasado probablemente concuerda en número con el verbo que describe (convirtiendo la -a final en -ë en el plural, exactamente como en los adjetivos), pero el participio de presente no cambia -la por -lë como uno podría esperar; parece no ser declinable (MC:264: rámar sisílala "alas brillando", no **rámar sisílalë). Quizás esto es así para evitar la confusión con la terminación de sustantivo verbal -lë "acción o efecto de" (como en Ainulindalë "La Música de los Ainur", literalmente *"Ainu-canto").
Los pronombres siempre han sido un problema. Hay muchos detalles inciertos, pero el problema está aún más embarrado por el hecho de que Tolkien parece haber revisado el sistema de pronombres repetidas veces. El sistema esbozado aquí está unido desde muchas fuentes y abarca extrapolaciones, reconstrucciones e innegables elecciones al azar. Ni por un segundo creo que esto sea 100% correcto de acuerdo con las intenciones finales de Tolkien.
Una persona, al menos, está perfectamente clara: los pronombres de quenya normalmente aparecen como terminaciones añadidas directamente al final de un verbo o un nombre, y no tan a menudo como palabras independientes, como en inglés. Como ejemplos en Namárië tenemos las palabras máryat y hiruvalyë. Máryat significa "sus manos", expresando "sus" con la terminación pronominal -rya (aquí seguido por la terminación dual -t para denotar el par natural de manos). Hiruvalyë es "tú encontrarás", expresándose "tú" con la terminación pronominal -lyë, añadida al verbo hiruva "encontrar-futuro". Cf. También la terminación -n "yo" en las palabras de Elendil Endorenna utúlien, "a la Tierra Media he venido" (utúlië-n "he venido-yo").
Esto es un intento, y nada más, de recopilar una tabla de terminaciones pronominales usadas con los verbos.
1ª persona sing.: -n o -nyë "yo"
2ª persona sing. y plural,
respetuoso: -lyë "usted/vos, *tú" (o -lyë "usted/vos" y -l
para el pl. "ustedes/vosotros")
2ª persona sing. y plural, familiar:
*-ccë "tú" (basada en una terminación de sindarin -ch, ¡muy
hipotético!)
3ª persona sing. masculino: -ro "él"
3ª persona sing.
femenino: -rë "ella" (difícilmente *-ryë, como se ha pensado
tradicionalmente)
3ª persona sing. neutro: -s "ello" (se puede
utilizar como una terminación corta para el masculino o el femenino)
1ª
persona plural: -mmë "nosotros" (exclusivo), -lmë "nosotros"
(inclusivo)
1ª persona dual: *-lvë "nosotros" (inclusivo, "tú y yo" -
algunos piensan que debería ser *-lwë)
3ª persona plural: -ntë
"ellos"
Nótese la distinción que hay entre el "nosotros" inclusivo y exclusivo, dependiendo de que la persona a la que se habla esté incluida o no en el "nosotros". Note también que -lme es el inclusivo, no el exclusivo "nosotros" - el "nosotros" exclusivo es -mmë! La terminación *-lvë (¿o *-lwë?) es el dual inclusivo "nosotros", es decir, "nosotros" con el significado de "tú y yo", no el inclusivo general (plural) "nosotros". Esta parte del sistema pronominal de quenya ha sido malinterpretada durante mucho tiempo (en An Introduction to Elvish de Jim Allan, Basic Quenya de Nancy Martsch, etc., etc.)
Ejemplo: lendë "ir-pasado", *lenden o *lenderyë "yo fui", *lendelyë "usted [respetuoso] fue", *lendeccë "tú [familiar] fuiste", *lendéro "él fue", *lendére "ella fue", *lendes "eso [o él/ella] fue", *lendemmë "nosotros [exclusivo] fuimos", *lendelmë "nosotros [inclusivo] fuimos", *lendelvë (*lendelwë?) "nosotros [tú y yo] fuimos", *lendentë "ellos fueron" (nótese que las terminaciones -ro y -rë causan el alargamiento de la vocal anterior). El objeto también puede expresarse como una terminación pronominal añadida directamente al verbo, siguiendo a la terminación que denota el sujeto. Cf. La exclamación de Aragorn cuando encontró el retoño del Árbol Blanco: Utúvienyes!, "¡Lo he encontrado!" (utúvie-nye-s "he encontrado-yo-eso"; ESdlA3/VI cap. 5), o una palabra del juramento de Cirion: tiruvantes "ellos lo guardarán" (tiruva-nte-s "guardarán-ellos-eso", CI:383).
Como indica la palabra máryat "sus manos", que se discute arriba, hasta los pronombres posesivos como "su, mi" se expresan en quenya mediante terminaciones, añadidas directamente al sustantivo (en este caso má "mano"). Las terminaciones posesivas usadas en los sustantivos corresponden en mayor parte a las terminaciones pronominales usadas en los verbos, pero tienen la terminación -a:
1ª persona sing.: -nya "mi"
2ª persona sing. y pl., educado:
-lya "su (de usted/vos)"
2ª persona sing. y pl., familiar:
*-cca "tu" (basado en una terminación de sindarin, ¡muy
hipotético!)
3ª persona sing.: -rya "su (de él o ella)" (y
probablemente "su" para objetos)
1ª persona pl.: *-mma "nuestro"
(exclusivo), *-lma "nuestro" (inclusivo)
1ª persona dual: *-lva
"nuestro" (inclusivo, "usted/vos y yo" - algunos piensan que debería ser
*-lwa)
3ª persona pl.: *-nta "su (de ellos)"
Ejemplo: parma "libro", *parmanya "mi libro", *parmalya "su/vuestro (respetuoso singular) libro", *parmacca "tu (familiar) libro", *parmarya "su (de él/ella/?eso) libro", *parmamma "nuestro (exclusivo - ¡no tuyo!) libro", *parmalma "nuestro (incluyendo tu) libro", *parmalva (¿o *parmalwa?) "nuestro (suyo/vuestro -singular- y mío) libro", *parmanta "su [de ellos] libro" (el último de los cuales no debe confundirse con el alativo dual "a un par de libros"). En el caso de los sustantivos terminados en consonante, puede insertarse una e entre el sustantivo y la terminación de posesivo, p.ej.: macil "sword", *macilerya "su espada". En el plural, la terminación de plural -i puede servir para separar sustantivo y terminación, p.ej.: *macili "espadas", *maciliryar "sus espadas" - pero como vemos, puede aparecer una terminación de plural adicional r tras el sufijo, cf. el próximo párrafo. Hay algunos indicios de que la terminación -nya "mi" siempre prefiere a la i como vocal conectora, incluso en el singular, como en Anarinya "mi sol" en CP:87 (Anar "Sol"). Así, quedaría *macilinya "mi espada".
Las formas con terminaciones posesivas se declinan como sustantivos normales. Por ejemplo: El nominativo *parmanya "mi libro" (pl. *parmanyar "mis libros"), genitivo *parmanyo "de mi libro" (pl. *parmanyaron), posesivo *parmanyava "de mis libros" (pl. *parmanyaiva), dativo *parmanyan "para mi libro" (pl. *parmanyain), locativo *parmanyassë "en mi libro" (pl. *parmanyassen), alativo *parmanyanna "a mi libro" (pl. *parmanyannar), ablativo *parmanyallo "desde mi libro" (pl. *parmanyallon, *parmanyallor), instrumental *parmanyanen "por mi libro" (pl. *parmanyainen) - y respectivo *parmanyas pl. *parmanyais, lo que quiera que signifique. Como ejemplos documentados tenemos tielyanna "sobre tu camino" en CI:36 cf. 72 (tie-lya-nna "camino-tu-sobre") y omentielvo "de nuestro encuentro" en el famoso saludo Elen síla lúmenn' omentielvo "una estrella brilla a la hora de nuestro encuentro" (omentie-lva-o "encuentro-nuestro-de", la terminación genitiva -o desplaza a la -a final de la terminación pronominal; cf. Vardo por *Vardao).
Sin embargo, el quenya sí que posee pronombres independientes en adición a las numerosas terminaciones discutidas arriba. Algunos de ellos son enfáticos. Los últimos versos de Namárië nos brindan un buen ejemplo de esto. En la frase nai hiruvalyë Valimar "quizás encontréis Valimar" ["vos", singular respetuoso, no "vosotros" plural], "vos" se expresa con la terminación -lyë añadida al verbo hiruva "encontrar-futuro", como se explica arriba. Pero la siguiente frase, nai elyë hiruva "quizás incluso vos [lo] encontréis", el correspondiente pronombre independiente elyë se usa para enfatizar: por ello la traducción "incluso vosotros". Otro ejemplo documentado de pronombre independiente es inyë "(incluso) yo". Se asume que la mayoría de los pronombres independientes se forman prefijando e- a la terminación pronominal correspondiente, como *emmë "(incluso) nosotros", pero no tenemos en nuestro reducido corpus ningún ejemplo documentado de estas formas. Las palabras enfáticas para "él, ella, ello" son inciertas.
Otros pronombres independientes, aparentemente no enfáticos, incluyen ni "yo" (dativo nin "para mi" en Namárië), tye "te, a vos (como objeto)", ta "eso", te "a ellos" (¿y *"ellos"?), me "nosotros" (dual me[t] "nosotros dos" en Namárië). "Él, ella" podría ser so, se (cf. CP:444).
Los ejemplos siguientes son, en gran parte, los listados por Tolkien en la así llamada Carta a Plotz, mandada a Dick Plotz a mediados de los sesenta, reproducido por Nancy Martsch en el apéndice A de Basic Quenya:
1. CIRYA "barco" (un plural en R)
Singular: nominativo
cirya "un barco", (acusativo ciryá sólo en el arcaico quenya de
los libros), dativo ciryan "para un barco", genitivo ciryo "de un
barco, desde un barco", posesivo ciryava "de un barco", locativo
ciryassë "en/dentro de un barco", alativo ciryanna "hacia un
barco", ablativo ciryallo "desde un barco", instrumental ciryanen
"con/por un barco", respectivo ciryas (significado desconocido)
Plural: nominative ciryar "barcos", (acusativo ciryai en quenya de los libros, más tarde ciryar) dativo ciryain, genitivo ciryaron, posesivo *ciryaiva (no está en Plotz), locativo ciryassen, alativo ciryannar, ablativo ciryallon (o *ciryallor, tampoco está en Plotz), instrumental ciryainen, respectivo ciryais.
Plural partitivo: nominativo ciryali *"algunos barcos" (en el arcaico "quenya de los libros" ciryalí tanto para el nominativo como para el acusativo), dativo ciryalin, genitivo ciryalion, posesivo ciryalíva, locativo ciryalissë o ciryalissen, alativo ciryalinna o ciryalinnar, ablativo ciryalillo o ciryalillon, respectivo ciryalis.
Dual: nominativo ciryat "dos barcos, un par/pareja de barcos" (¿no hay acusativo distintivo ni siquiera en quenya arcaico?), dativo ciryant, genitivo ciryato, posesivo ciryatwa, locativo ciryatssë, alativo ciryanta, ablativo ciryalto, instrumental ciryanten, respectivo ciryates. En el caso de los duales en u, sin embargo, la dualidad se expresa suficientemente con el sufijo -u, así que (presumiblemente) se usan las terminaciones de casos normales sin la t: nominativo aldu "dos árboles", (acusativo *aldú) genitivo *alduo, posesivo *alduva, dativo *alduen, alativo *aldunna, ablativo *aldullo, locativo *aldussë, instrumental *alduen, respectivo *aldus.
2. LASSË "hoja" (plural en I)
Singular: nominativo
lassë "hoja", (ac. lassé) dativo lassen "para una hoja",
genitivo lassëo "de una hoja", posesivo lasséva "de una hoja",
locativo lassessë "en/dentro de una hoja", alativo lassenna "hacia
una hoja", ablativo lassello "desde una hoja", instrumental
lassenen "con una hoja", respectivo lasses (significado
desconocido).
Plural: nominativo lassi "hojas", (ac. lassí) dativo lassin, genitivo lassion, posesivo *lassiva (no está en Plotz), locativo lassessen, alativo lassennar, ablativo lassellon o lassellor, instrumental lassinen, respectivo lassis.
Plural partitivo: nominativo lasseli (en el quenya de los libros lasselí para el nominativo y el acusativo) genitivo lasselion, posesivo lasselíva, dativo lasselin, locativo lasselisse/lasselissen, alativo lasselina/lasselinar, ablativo lasselillo/lasselillon, instrumental lasselínen, respectivo lasselis.
Dual: nominativo/acusativo lasset "un par de hojas", dativo lassent, genitivo lasseto, posesivo lassetwa, locativo lassetsë, alativo lassenta, ablativo lasselto, instrumental lassenten, respectivo lassettes.
La Carta Plotz no da ejemplos de un sustantivo terminado en consonante, pero debe ser algo parecido a esto:
3. NAT "cosa"
Singular: nominativo nat "cosa", dativo
*naten "para una cosa", genitivo *nato "de una cosa", posesivo
*natwa "de una cosa", locativo *natessë "en/dentro de una cosa",
alativo *natenna "hacia una cosa", ablativo *natello "desde una
cosa", instrumental *natenen "por/con una cosa", respectivo *nates
(significado desconocido).
Plural: nominativo *nati "cosas", (acusativo *natí) dativo *natin, genitivo *nation, posesivo *nativa, locativo *natissen, alativo *natinnar, ablativo *natillon o *natillor, instrumental *natinen, respectivo *natis.
Plural partitivo: nominativo *nateli (en "quenya de los libros" *natelí es acusativo y nominativo), dativo *natelin, genitivo *natelion, posesivo *natelíva, locativo *natelisse/natelissen, alativo *natelinna/natelinnar, ablativo *natelillo/natelillon, instrumental *natelínen, respectivo *natelis.
Dual: nominativo/acusativo *natu "un par de cosas" (se prefiere la terminación -u ya que la raíz termina en t), dativo *natuen, genitivo *natuo, posesivo *natuva, locativo *natussë, alativo *natunna, ablativo *natullo, instrumental *natunen, respectivo natus. Pero una raíz en consonante que no terminara en -t ni en -d, como elen "estrella", presumiblemente sería de la siguiente manera: nominativo/acusativo *elenet "un par de estrellas", dativo *elenent, genitivo *eleneto (¿*elento?), posesivo *elenetwa, locativo *elenetsë, alativo *elenenta (quizás se contraiga a *elenta), ablativo *elenelto, instrumental *elenenten (quizás contraido a *elenten), respectivo *elenetes (¿*elentes?).
Lista de palabras quenya