


|
La iglesia parroquial de San Miguel está en el centro del
pueblo, es de ladrillo y tapial, construida a finales del siglo XVII, aunque la torre es
anterior del siglo XVI. Es del tipo mixto: la mitad inferior de planta cuadrada, y la
mitad superior de planta octogonal. En el primer cuerpo la decoración es a base de bandas
de esquinillas y un friso de azulejos de arista en la parte superior. El segundo cuerpo
presenta contrafuertes, dos pisos de vanos en arcos de medio punto flanqueados por
esquinillas y una banda de azulejos de cartabón entre estos dos pisos. Decir también,
que la iglesia fue proyectada para ser flanqueada por dos torres, aunque tan solo fue una
la que se levantó en el año 1618. Esta torre, termina con un capitel bulboso semejante
al de la torre de la Seo de Zaragoza. Las cúpulas por el exterior
están adornadas con cerámica de reflejos.
El
interior consta de tres naves cubiertas con bóveda de lunetos y el crucero con
cúpula sobre pechinas y linterna. Fue decorada en el siglo XVIII, con mucha sobriedad,
con adornos de espejos y cornisas voladas tan características de aquella época.
La
nave principal, de amplias dimensiones, está dedicada a San Miguel Arcángel, las otras
naves son de bastante menor altura, pero llenas de interés artístico para el visitante.
Destacan las hermosas capillas de San Marcos, la Virgen del Pilar, San José, La Moreneta
y la de San Juan Bautista, casi en su totalidad barrocas, salvo la de la Sagrada Familia,
obra del Siglo XVII, que es de tipo herreriano.
La
de San Francisco guarda en una hornacina la imagen del Santo acostado, y sin duda alguna,
la talla de más valor en ese sagrado recinto.
Destacar también el retablo dedicado a San Ignacio Delgado, hijo de la villa, misionero y
mártir.
Durante el año 2001 se realizó la restauración de la Torre, quedando terminada a
principios del 2002. En la imagen de la izquierda se puede ver el nuevo aspecto de la
torre, con el remate original de ella, una vez restaurada. |