alfareria

ALFARERIA DE VILLAFELICHE

    CARACTERISTICAS

    En Villafeliche, empieza la producción en el siglo XVII, seguramente como complemento de la cerámica de Muel, ya que ambos pueblos pertenecían al señorío de los Marqueses de Camarasa.

    Las excavaciones de Lluis Mª Llubiá en el subsuelo de la villa en 1951, proporciona al Museo de cerámica de Barcelona una gran cantidad de fragmentos con los cuales se han reconstruido platos y otras piezas que confirman la pertenencia a Villafeliche de otras piezas enteras entradas en el Museo con anterioridad.

    El barro amarillento de Villafeliche está cubierto por un barniz de tonos cremosos con impurezas. Como en toda la cerámica aragonesa, es frecuente de notar las marcas dejadas por los tres pies (treudes).

    Las formas empleadas en Villafeliche son: platos muy cóncavos, sin ala o con un ala ligeramente inclinada hacia fuera, sin repie, bols, fruteros, jarras con asa típica que va de la parte baja del cuello superior a la superior de la barriga o con barrigas globulares, imitación de las formas populares de Talavera i Puente o de forma piriforme, alargada y de cuello estrecho, como botellas, con dos asas pequeñas. También se producen potes de farmacia, morteros de decoración más simples que en Teruel (y también pertenecientes a las series verde y morada) y tazas para chocolate, ya en pleno siglo XVIII, de fabricación más fina que el resto de la vajilla.

    La producción de Villafeliche tiene además de la serie azul, una más rica: la azul, verde y morada parecida a la de Muel, ejemplares decorados solamente con óxido de manganeso el cual produce un tono morado típico. En el siglo XVII comienza la producción verde azul y manganeso, la cual se prolonga hasta los primeros años del siglo XVIII. Es parecida a la de Muel, aunque más rica en dibujos de un aire ligeramente más tosco. Los centros están ocupados por circunferencias reticuladas, hacia las cuales convergen cuatro hojas de higuera, en sentido radial, o bien están formados por unas matas de hojas azul o verde, en forma decreciente, de pincelada ancha, con palos muy finos de manganeso. Las cenefas de las orlas suelen ser formadas por un zig-zag.

    La cerámica en azul, mucho más rica, empieza en el siglo XVII, pero evoluciona sobre todo en el siglo XVIII.

    Se pueden considerar tres series decorativas: una de ellas con el centro claramente delimitado por una flor o una mata, sin enmarcar y con una orla de centros concéntricos. Otra serie está decorada toda la superficie con tipos de hojas muy típicas llamadas "de alcachofa", casi siempre reticulada. En esta serie hay ejemplares dibujados con gran claridad y precisión en azul marino y otras con el dibujo confuso y azul grisáceo.

    Este tipo de hojas a veces se hace solamente en morado. El tema principal e los fondos son los mixtos típicos de la producción de Villafeliche. Se llaman así los trozos con una especie de cabeza más gruesa que los hace parecer cerillas.

    El tercer tipo de decoración de la serie azul está presentada por unos platos con el centro ocupado por un animal, generalmente un conejo o un pájaro y por una orla vegetal tocando el borde a manera de paisaje con nubes. Los temas vegetales de fondo suelen ser de la "hoja-ala", parecidos a los de Muel, o de otras hojas carnosas. Los pájaros están representados desplegando una sola ala. Los conejos juntan las patas delanteras y tienen muy alargadas las traseras. A veces los mixtos crecen tanto que parecen cipreses. En alguna taza para chocolate de decoración breve, se añaden toques en amarillo al azul y se detecta una influencia de Alcora.

    El museo de Barcelona posee un conjunto de piezas de final del siglo XVIII de carácter muy popular adquiridas en Villafeliche por Lluis Mª Llubiá en el año 1953. Entre estas piezas destaca un plato decorado solamente en morado con un centro y una orla formados por hojas "esponjadas", realizadas con tampón mojando el color con una esponja. El mismo tipo de hojas se repite en una jarra de cuello estrecho.

    En los plafones de la sala se exponen dos conjuntos de picas de agua bendita, de Teruel, de Muel y Villafeliche de los siglos XVII y XVIII, así como unas baldosas de arista de Muel, fabricadas en el siglo XVI aún por mudéjares.

 

Albarelo (S. XVIII) Pinche la imagen para verla mejor.

Pieza Siglo XIX (Pinche la imagen para verla mejor)

Albarelo Siglo XVIII. Museo de Zaragoza. Casa de Albarracin (Parque Primo de Rivera). Igualmente en dicho Museo se recogen  platos, jícaras y mancerinas, botes de farmacia de los siglos XVII al XIX de Villafeliche.

Pieza Siglo XIX (Pieza de la familia del "Tio Puchericos")

 

ALFAREROS

    Hay que reseñar que Villafeliche, ha sido pueblo de numerosos alfareros, a principios de siglo se calcula que había más de doscientos en la población. Actualmente, de todo ello, desafortunadamente solamente  queda un joven alfarero Manuel Gil, que ha sabido aunar la tradición con las técnicas mas avanzadas.

Piezas de cerámica de Villafeliche

Manuel gil en su taller ante escolares

    También decir que cuando se habla de alfareros de Villafeliche, hay que recordar, como a un gran personaje al ya fallecido D. José Martínez Villarmín (1914-1996) conocido en la comarca y fuera de ella como el "Tío Puchericos", cuya profesión era la de alfarero, y a la vez le gustaba mucho la música. Tocaba el clarinete en las fiestas de los pueblos vecinos, llegando hasta Calatayud, colaborando así a que se conservaran la tradiciones de la zona.

El "Tio Puchericos" en pleno trabajo

La gran afición del "Tio Puchericos"

    En muchas ocasiones coincidió con Pedro Garay, de Daroca, músico excelente, con el que tenía mucho repertorio común: pasacalles, canciones de romería, de baile, etc.

    Una de sus melodías preferidas era la canción de San Gregorio, que tocaba en las fiestas de Calatayud.

    El continuó la profesión de su padre, ya que también era alfarero, muriendo en 1996 a los 82 años de edad. Sus descendientes en su memoria conservan intacto el obrador donde trabajaba con multitud de piezas de cerámica, prácticamente un museo de Alfarería de Villafeliche.

Obrador (conservandose como él lo dejo)

"Cántaro, pucheros con cobertera y tortera" (J.M.)

    También decir que existen piezas por todo el mundo de cerámica de Villafeliche, algunos museos, o por nombrar algún sitio por ejemplo en el Museo Casa natal de Cervantes en donde en la cocina se puede encontrar un bello plato de cerámica de este municipio; o en el Museo de Zaragoza (Casa de Albarracín del Parque Primo de Rivera), aparecen dos vitrinas de Villafeliche recogen platos, jícaras y mancerinas, botes de farmacia de los siglos XVII al XIX.

    Ultimamente en periódicos regionales aparece la "extraordinaria" notica que el Ayuntamiento de Villafeliche prevé restaurar el antiguo cuartel de la Guardia Civil para que albergue los museos de pólvora y cerámica, con su centro de interpretación correspondiente. Se prevé que este mismo edificio albergue también la Oficina de Información y Turismo dentro de la Comarca de Calatayud. Esperemos que los Organismos Oficiales competentes aporten las ayudas necesarias para que esto sea una realidad palpable a corto plazo.