Silent
Mars, primer trabajo a dúo entre los dos músicos más sobresalientes
surgidos del proyecto AT-Mooss, y también primer álbum de su propio
sello Vagern Records, es por muchas razones, uno de los más interesantes
que se han editado en España en los últimos tiempos. En él, nos
encontramos a un Dom F. Scab en plena eclosión creativa tras su CD de
debut, Innerseed, y que ya tenía casi lista su continuación Binary
Secrets. Por otro lado tenemos
a John Lakveet, que estaba próximo a romper el cascarón con su sensacional ópera prima Sequentiagite.
La singularidad de Silent Mars reside en el uso calculado que se hace de
la electrónica. No hay nada dejado en manos de esa improvisación
cósmica a la que nos tienen acostumbrados artistas británicos, alemanes
u holandeses, que clonan hasta la extenuación patrones rítmicos, efectos
y 'colchones' ambientales muy típicos de una determinada época de
Tangerine Dream, los ya lejanos años 70. Aquí los diferentes temas no son divagaciones que no llevan
a ningún sitio, sino que están concebidos como una novela, con su
planteamiento, su nudo y su desenlace, siguiendo un orden lógico y
haciendo que el oyente aprecie un meticuloso proceso de composición en el
mismo. El aura de misterio que irradia el disco, incluso me retrotrae al
Marte evocado por el escritor Ray Bradbury en sus novelas y
cuentos sobre el Planeta Rojo.
En el plano del equipo utilizado, nos encontramos en una encrucijada de
formas de síntesis. Tal y como sucedía en los trabajos de AT-Mooss, el
álbum se sustenta en
instrumentos digitales (JD-800, JV-1080, MKS-80, S-760, TX-816), los virtual
analog como el Nordlead, Virus o JP-8000, y por encima de todo dos
clásicos analógicos con carácter: el Yamaha CS80 y el Oberheim X-pander.
El
álbum se abre con "Unlikely Thesis", un tema secuencial muy
juguetón que
evoca espacios abiertos. Me recuerda, salvando las distancias, a parte de la
música que hizo Tangerine Dream a finales de los años 80 inspirada en
desiertos o paisajes naturales del Oeste de Estados Unidos, pero con un tratamiento
de las secuencias y los efectos mucho más cuidados en el caso de Scab. "Irradiatus"
por su parte, es un tema que por su sonoridad y su forma de desarrollar las
secuencias es atribuible a Lakveet, y nos avanza algunas características de
Sequentiagite, en especial el
sonido guitarrístico del comienzo de la pieza y las secuencias pulsantes.
En "The Sands Are Running Out" nos encontramos probablemente el tema más
ambiental y misterioso del álbum, la recreación de una llamada lejana, un paisaje
desolado que va recobrando vida a golpe de sinuosos efectos y una sutil
secuencia, constituyendo una pieza de marcado talante paisajístico. Con "The Aisle Moves"
regresamos a los juegos secuenciales, los
múltiples planos de efectos y el uso de la percusión propios de la
idiosincrasia de Scab, conformando un tema donde la secuencia se erige
soberana, aunque peca de cierta reiteración. Por su parte "Pinatype Process" es otro
imaginativo tema ambiental, como si estuviera secuenciado a cámara lenta,
va creciendo progresivamente, con cascadas y barridos de efectos y
aullidos sintéticos que conducen hacia el
plano secuencial pulsante de Lakveet, en una pieza que guarda algunos
paralelismos sonoros con "Irradiatus", en especial por su 'riff'
guitarrístico (ya una marca de la casa), y sobre todo el tratamiento de
las secuencias como si de texturas se tratara. Cambiando nuevamente de
registro "Tricks & Games Of
Mrs. Thumb" es
una pieza muy directa, propia del lenguaje musical de Scab, con un
generoso fondo secuencial sobre el que se desarrolla una sencilla, pero
efectiva, melodía principal realizada con un sonido evocador de una campana,
excelentemente tratado.
Con "Preknowledge.com" retornamos a la recreación de ambientes
en un tema que podría formar parte
de la banda sonora de Blade Runner. Introduce esa misma sensación de
inquietud y desasosiego propias del film de Ridley Scott, a través de
unos 'quejíos' analógicos típicos del CS80. "La Source Des Dieux" es un curioso
tema que en sus secuencias y melodía principal recuerda a algunos
momentos de la etapa británica de Vangelis, con su característico sonido
Yamaha CS80, aunque el uso de la percusión, los fondos y los efectos
orientalizantes nos
retrotraen a esas influencias que se implantaron y se asimilaron en la
música de vanguardia europea entre finales de los años 60 y primeros 70. "Forge Nomads" nos devuelve al Marte
misterioso o silencioso, como alude el título del álbum, a un territorio
fronterizo, inexplorado y enigmático mediante una
sucesión de fugaces melodías, golpes percusivos y efectos. Por último,
como colofón del
álbum "Twelve Wishes" se plantea en forma de secuencia
inalterada sobre la que se van sucediendo diferentes ambientes, más o
menos sugerentes con reminiscencias de Vangelis, pero sin conformar el
tema más sobresaliente del trabajo.
Partiendo del legado
atmosférico y secuencial del sonido electrónico berlinés de los años
70, Lakveet y Scab consiguen llevarlo mucho más allá. Primero dotando a
ese sonido de referencia de su propia personalidad, y después catapultándolo hacia una
nueva dimensión, de miras más amplias, donde caben también influencias
del 'ambient', algunos elementos industriales o los ecos de otros grandes músicos como
Vangelis. Silent Mars se presenta así como un álbum atípico
dentro del panorama europeo de la música electrónica, demasido
concentrado en evocar el pasado desde el presente, y no en aprender del
pasado para construir el futuro.
Pablo
Freire (mayo, 2002)
Audionautas no se hace
responsable de las opiniones vertidas por sus colaboradores |