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¿Quién
quería la máquina?
Automat
es un disco poco común por más de un motivo y su origen no es de los artísticamente
más puros. En 1977 Mario Maggi
termina el MCS70 (Memory Controlled Synthesizer), un sintetizador monofónico
que fue el primero completamente programable, ya que podían guardarse 64
sonidos diferentes definidos por el usuario por medio del panel de
controles y ejecutarse en cualquier momento.
Aunque las fuentes son escasas, Romano Musumarra, compositor, se
entera de este nuevo instrumento y propone un contacto con la gente de EMI
para producir un álbum que sirva de publicidad a este sintetizador.
A pesar de lo extraño que era en esa época un disco totalmente
electrónico, sin voces (no había salido Oxygène de Jean-Michel
Jarre), y sin estar basado en música clásica (Wendy
Carlos, Isao Tomita),
los directivos de EMI aceptaron, debido al escaso tiempo de producción y
grabación que tomaría, y propusieron compartir el trabajo con Claudio
Gizzi, un músico de formación clásica que trabajó haciendo música
para varias películas, incluyendo Morte À Venezia (1971), de
Luchino Visconti, Flesh For Frankenstein (1973), y Blood For Dracula
(1974), ambas de Paul Morrissey y What? (1973), de Roman Polanski.
Los compositores se dividieron el trabajo, el lado A ("Automat"),
fue para Gizzi y el lado B ("Droid", "Ultraviolet" y
"Mecadence"), para Musumarra.
El primer tema, "Automat", es bastante extenso, dura 16:30
minutos y está dividido en tres partes: "The Rise", "The
Advance" y "The Genus". Claramente
de influencias sinfónicas, comienza como si fuera la banda de sonido del
primer minuto de Star Wars, aquel con una gran nave que aparece
flotando lentamente por un lado de la pantalla, con dos sonidos uno bajo
continuo y vibrante y otro agudo, pulsátil y regular que van aumentando
paulatinamente su volumen mientras aparece otro sonido similar al anterior
que también comienza a aumentar en intensidad, hasta que se produce una
"colisión", y es al finalizar esta que comienza realmente la música.
Un ritmo ligero y simple marcará todo el resto del tema mientras
se suceden una variedad de melodías sencillas pero muy efectivas que
lograrán que quien las escuche se mantenga siempre atento y disfrute
plenamente del tema. Para el final
se repiten las mismas melodías del principio, aunque con variaciones, y
es al retomar una de estas que el ritmo comienza a hacerse inaudible y los
sonidos que quedan se mezclan y funden lentamente mientras van
desapareciendo.
El lado B contiene tres temas. "Droid" es una inteligente amalgama de ritmos y melodía
y es, sin duda, el tema más comercial y alegre, más apto para cortinas
musicales y, de hecho, usado como presentación de un noticiero en Brasil.
Totalmente opuesto es "Ultraviolet", el segundo tema, que
despliega con lentitud sus sonidos espaciales y melodías y es el tema de
mayor profundidad e introspección del disco, el que junto con "Automat",
permite liberar más la mente influenciada por el viaje espacial que
parece describir. El ultimo tema,
"Mecadence" es el más flojo e indefinido. Mario Maggi comenta
en una entrevista, que quedó incompleto debido al poco tiempo que
tuvieron de grabación (solamente cuatro semanas).
En su corta duración se pueden distinguir perfectamente tres
secciones, la primera es un sonido deslizante que aparece y desaparece
como si una nave hubiera pasado por enfrente, luego la música comienza a
aparecer lentamente como si se tratara de un alegre desfile lleno de ritmo
y melodías cortas y rápidas y cuando el volumen llega a su punto máximo,
cambia repentinamente de melodía y ritmo, comienza un pequeño solo, y
termina con un repicar de campanas que disminuyen muy lentamente de
intensidad.
Como era uno de los objetivos del disco, el
MCS70 muestra toda su versatilidad y los sonidos que produce son muy
agradables de escuchar y de una factura realmente sorprendente, en un
registro que privilegia la sensación de viaje espacial, con naves y máquinas.
No se notan influencias importantes en los temas, aunque algunos
puedan ser relacionados con Oxygène Part 1 o la obra de Kraftwerk.
Mi impresión es que la obra fue comenzada desde cero, sin haber escuchado
a otros autores. Incluso, el futuro
espacial descrito en este disco es mucho más lejano en el tiempo que el
de los autores antes mencionados.
Desgraciadamente
antes de editarse Automat ya se había lanzado Oxygène de
Jean-Michel Jarre, por lo que quedó en segundo plano, además la música
no causó una buena impresión. El
proyecto del MCS70 tampoco tuvo un buen final: cuando se trató de
venderlo utilizando el disco, apareció el Prophet 5 uno de los primeros
sintetizadores polifónicos. El único
MCS70 producido pertenece actualmente al músico italiano Patricio
Fariselli, miembro del grupo Area y fue utilizado en el álbum Tic Tac.
Los músicos Musumarra y Gizzi no se volvieron a juntar, el disco
nunca se reeditó en CD (aunque yo recuerdo una reedición en vinilo de 1985), y así, con el paso del tiempo entró en el olvido.
Pero no para todos, tengo el enorme placer de escucharlo desde los
6 años, actualmente tengo 27, y siempre ha sido uno de mis discos
favoritos.
Painé
Barrientos (marzo, 2002)
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