
| Texto y diseño | Pablo Freire |
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Versión extendida de la biografía escrita para la sección "Audionautas de Ayer" del nº 24 de la revista Margen. |
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| B I O G R A F Í A |
Oskar Sala es el único vínculo de unión que nos queda con toda una generación de pioneros anteriores a la Segunda Guerra Mundial; una época en la que la música electrónica no existía como género. Instrumentos como el Ondes Martenot, el Theremin o el propio Trautonium eran vistos por la sociedad de su tiempo como curiosidades o atracciones de feria surgidos de la mente de científicos locos, que no despertaban más interés que el que tienen hoy para nosotros un robot pianista o violinista. Pasó un cierto tiempo hasta que esos instrumentos comenzaron a ser asimilados y pasaron a formar parte de orquestas, a utilizarse como instrumentos solistas o a llegar al gran público a través del cine. Gracias al infatigable trabajo de creadores como Sala hoy podemos saber cómo era la protohistoria de la música electrónica. Oskar Sala nació el 18 de julio de 1910 en la villa de Greiz en Turingia, una próspera región industrial del Este de Alemania, en el seno de una familia acomodada. Su padre, Paul Sala tenía una óptica, y su madre Annemarie, era ama de casa. Oskar, al igual que otros jóvenes de su edad estudió piano y órgano durante su juventud, y en 1927 ya destacaba interpretando como solista el Concierto Nº 2 para Piano Op. 19 de Ludwig Van Beethoven en el Teatro Tivoli de su ciudad natal. Con 19 años, Sala había progresado musicalmente lo suficiente como para acometer mayores metas. Así, emcaminó sus pasos hacia Berlín.
Friedrich Trautwein y el Trautonium Pero ante todo, ¿qué es un Trautonium? El primer Trautonium era un instrumento monofónico, basado en la tecnología del tubo o válvula de vacío, el llamado Triodo o Audion Tube, inventado por Lee DeForest en 1906, y que fue la base de los instrumentos y aparatos electrónicos, no sólo musicales, hasta la invención del transistor en los Bell Labs en 1948. Esta válvula de vacío era el generador de una forma de onda (un sonido), de forma continua. Hasta entonces instrumentos como el Theremin y el Ondes Martenot generaban ondas senoidales (ondas puras, sin armónicos), pero la gran aportación de Trautwein fue la introducción en su instrumento de una onda en rampa o de diente de sierra en el circuito de oscilación, que se producía añadiendo a la onda senoidal principal otras iguales a diferentes frecuencias y volúmenes, es decir, se le agregaban armónicos, algo entonces completamente nuevo. No obstante, se le negó inexplicablemente a Trautwein la patente del invento. El instrumento
estaba basado en la síntesis substractiva -la base de la síntesis analógica-, es decir,
un sistema según el El corazón del Trautonium, y lo que lo convertía en un instrumento único, era su control manual continuo -aún entonces no sensible a la presión-, consistente en un cable conductor de la electricidad extendido a una altura de 1 centímetro sobre un raíl metálico de unos 70 cm de largo (más tarde de 90 cm), conectado a la válvula de vacío. El sistema funcionaba como un circuito eléctrico. Si el intérprete presionaba el cable resistivo tocaba el raíl completando el circuito y se generaba un tono, que venía determinado por la posición del dedo sobre el cable. El resultado sonoro era amplificado con altavoces en monofónico. El rango del instrumento era de tres octavas y media, que podían ser ampliadas o transpuestas a seis mediante un interruptor. Este sistema dotaba, ya entonces, al Trautonium de una capacidad expresiva inaudita para la época, destacando muy especialmente su capacidad para realizar glissandos, vibratos y portamentos. Por último, el pedal del primer Trautonium controlaba únicamente el volumen general. La idea de
Trautwein sobre el papel a desempeñar por el nuevo instrumento era ya vanguardista para
la época: la música mecánica no enriquece el arte como tal, sino que ante todo
lo expande. Sin embargo creo servir con mi trabajo a todo el arte creativo y de este modo
reconciliar las dos ramas del espíritu humano puestas falsamente en contraste: el arte y
la tecnología. El 20 de junio de 1930, se
procedió a la primera representación pública del instrumento dentro del marco de la
"Neue Musik Berlin 1930", un festival de presentación de instrumentos
eléctricos y composiciones creados para ellos. Esta demostración comenzó con la
conferencia impartida por Trautwein sobre las bases técnicas de los instrumentos
eléctricos. A continuación se interpretó en directo la primera pieza compuesta para el
nuevo invento: Triostücke für drei Trautonien (Piezas De Trío Para Tres
Trautoniums), de Paul Hindemith en el Hall de la Berliner Musikhochschule. En esta pieza
Sala se ocupó de la voz central, Hindemith interpretó los sonidos agudos y el pianista
Rudolph Schmidt los tonos graves. A pesar de la fría acogida de la prensa, el éxito de
público fue remarcable. Como consecuencia a esta primera actuación, se inició una serie
de conciertos de presentación del instrumento por toda Alemania, así como sus primeras
apariciones con gran éxito en la radio de la mano de Oskar Sala en el programa
"Allerlei Von 2 Bis 3" (De todo entre las 2 y las 3), conducido por los
directores de orquesta Otto Dobrinth y Herbert Jaeger. El mismo año de su creación, el instrumento hizo acto de presencia en la banda sonora del film Stürme über dem Montblanc (Tempestad En El Montblanc, 1930), dirigida por Arnold Fanck, y con música compuesta por Paul Dessau (1894-1979), en donde el Trautonium se dedicó a las funciones de efectos electrónicos. Este melodrama protagonizado por Sepp Rist y Leni Riefenstahl, se estrenó en Dresde el 25 de diciembre de 1930, y en Berlín el 2 de febrero de 1931, y fue una de las muchas películas de la época, y especialmente en la filmografía de Fanck -geólogo y montañero de profesión, y verdadero creador del género autóctono alemán conocido como "cine de montaña"-, que situaban la acción en las nieves de los Alpes. La utilización del Trautonium en la misma, se puede considerar pionera en el uso de instrumentos electrónicos en el cine, y premonitorio de la posterior carrera de Sala como compositor para el medio cinematográfico. Entusiasmado con las posibilidades del nuevo instrumento, el prolífico Paul Hindemith compuso en 1931 la obra Konzertstück für Trautonium mit Begleitung Des Streicheorchesters (Concierto Para Trautonium Con Acompañamiento de Orquesta De Cuerdas), en cuya premiere Oskar Sala ejecutó las partes solistas. El interés de
Sala por desarrollar plenamente las posibilidades del instrumento llegó entonces a un
punto en el que se dio cuenta de que no le bastaba con estudiar la técnica para ser un
virtuoso del Trautonium, sino que tenía que adquirir conocimientos científicos. Así,
entre 1932 y 1935 estudió física en la Universidad de Berlín. En 1932 AEG Telefunken, alentada por el éxito radiofónico del Trautonium, comenzó a fabricar el llamado Volkstrautonium (Trautonium popular), también conocido como Telefunken-Trautonium, convirtiéndose en el primer instrumento electrónico de la historia en ser fabricado en serie, y en el que tanto Trautwein como Sala participaron en su diseño y desarrollo. Este modelo se publicitaba como capaz de imitar todo tipo de instrumentos, y se enfocaba para el ocio doméstico en familia (una idea similar a la del exitoso y contemporáneo órgano Hammond). Para ello, constaba todavía de un único control manual, dos filtros de formantes, incluía el pedal de volumen, e incorporaba una serie de pequeñas teclas o lengüetas metálicas recubiertas de cuero elevadas a lo largo del control manual, que una vez pulsadas contra el cable resistivo se utilizaban para fijar el tono, aunque también servían para definir ciertos intervalos, orientando visualmente al intérprete sobre las notas a ejecutar. A pesar de que el instrumento incluía un completo manual de uso, su precio de 442 marcos de la época, y el hecho de que la comercialización de los mismos no estuviera muy extendida a través de tiendas de instrumentos musicales convencionales, generó un lógico escepticismo en los eventuales compradores, que perjudicó sensiblemente las ventas. Hacia 1935 las necesidades de la maquinaria de guerra nazi obligaron a Telefunken, así como a otras muchas empresas alemanas a centrar sus esfuerzos en fabricar material bélico, por lo que se abandonó la producción de Volkstrautoniums habiéndose fabricado entre 80 y 100 unidades, de las que se vendieron unas pocas y se desmantelaron las restantes. La supervivencia de la creación de Trautwein durante los años del nazismo contó en un principio con no pocas dificultades, como el cierre del laboratorio donde trabajaban Trautwein y Sala, o la colocación de carteles en contra de la música eléctrica en la universidad. Para acallar las críticas de ciertos sectores, Trautwein a través de ciertos contactos consiguió una audiencia con Josef Goebbels, Ministro de Propaganda del Reich, para el que Sala interpretó piezas de Genzmer, Hindemith y versiones de célebres obras clásicas. El asombro de Goebbels ante la capacidad del Volkstrautonium, permitió a Trautwein y Sala continuar con su trabajo. La primera consecuencia de este éxito vino por parte de la Radio del Reich, que le encargó a Trautwein la construcción de un nuevo Trautonium totalmente equipado, no escatimando en gastos, para ambientar seriales radiofónicos y musicalizar las cabeceras de diversos programas, e incluso el propio Sala tuvo un espacio propio llamado "Musik Auf Dem Trautonium" de una duración de 15 minutos. La segunda y más nefasta consecuencia fue la instrumentalización del Trautonium por parte del regimen, especialmente en conciertos propagandísticos al aire libre y para enfatizar discursos de sus líderes frente a concentraciones de masas. No obstante estos eventos cesaron cuando Alemania se vio inmersa en la vorágine de la guerra. La falta de tiempo de Trautwein para acometer la realización del nuevo Trautonium, dadas sus ocupaciones en la Universidad de Berlín, le dieron vía libre a Sala para dedicarse a su diseño y construcción. A partir de entonces Trautwein se desentendió bastante de su creación delegando en Oskar Sala su desarrollo. Por vez primera Sala se encontraba ante la posibilidad de materializar todas sus ideas sobre un instrumento.
El
Rundfunktrautonium (Radio-Trautonium), de 1935, fue ese primer instrumento construido por
Sala. Éste ya había comenzado a hacer cambios al Volkstrautonium poco después de
ponerse a la venta, incluyendo un segundo control manual, lo cual contó con la
desaprovación de Trautwein, que consideraba que la inclusión de continuas novedades y
mejoras en el instrumento perjudicaría la venta de Volkstrautoniums. No obstante, el fin
de la producción por parte de Telefunken zanjó la polémica entre ambos. La innovación
más importante de este instrumento fue la inclusión de dos tubos Thyratron (más
estables que las válvulas de vacío convencionales), presentados en esas fechas por
Telefunken, que permitieron obtener los primeros rudimentos de tonos subarmónicos gracias
a los experimentos realizados en la sincronización de ambas válvulas, no obstante, los
resultados musicales no fueron satisfactorios, y se desechó la idea de seguir en esa
dirección. La inclusión del segundo control manual sensible a la presión junto al
segundo tubo permitieron la duofonía. A su vez, Sala emplazó un segundo pedal que
permitía controlar la textura tonal. La primera pieza compuesta e interpretada con él
fue A Konzert für Trautonium und Orchester (1936), del compositor Harald Genzmer,
compañero de estudios de Sala en Berlín a principios de los años 30. Con el
Rundfunktrautonium Sala fue incluso capaz de interpretar los 24 Capricci Op. 1
de Niccolò Paganini, piezas concebidas para violín solo, que se consideran de entre las
más complejas jamás escritas para dicho instrumento. El
Rundfunktrautonium a su vez desembocó en el Konzerttrautonium de 1938. Desarrollado para
poder ser transportado en giras de conciertos y para un versátil uso en la radio,
básicamente se trataba del mismo instrumento que el Rundfunktrautonium, pero más
compacto. La presentación del mismo tuvo lugar en 1939, si bien la primera actuación
ofrecida con él se produjo en 1940, junto a la Orquesta Filarmónica de Berlín. Poco
después Harald Genzmer presentó su obra Fantasie-Sonate für Trautonium und Klavier,
que Oskar Sala se encargó de representar en más de 20 conciertos por varias ciudades
centroeuropeas. Incluso en 1942 Richard Strauss utilizó este instrumento para recrear un
sonido de gongs, ejecutado por Sala, en su obra Japanische Festmusik. A esas
alturas, Sala había demostrado sobradamente no sólo su virtuosismo con el instrumento,
sino también la capacidad de expandir tecnológicamente el Trautonium. A pesar de la guerra, a la frenética actividad de Sala como concertista e inventor, se sumaba la de músico para la radio en Berlín. El desarrollo del Trautonium, no obstante se interrumpió bruscamente cuando Oskar Sala fue forzosamente llamado a filas y enviado al Frente del Este hacia 1944. El músico sobrevivió a la guerra no sin atravesar ciertas penurias, como la fractura de varias costillas al caer en una trinchera y heridas de metralla en la cabeza durante una posterior ofensiva de las tropas soviéticas, por lo que fue devuelto a la retaguardia en 1945, donde permaneció convaleciente hasta el final de la contienda. Una pieza inspirada en su experiencia bélica es Chaconne Électronique (de su álbum Subharmonische Mixturen), donde el Trautonium recrea con gran dramatismo el caos y la destrucción vivida. En 1946, tras la guerra, Sala se reincorporó a su trabajo como músico en la radio de Berlín Occidental, ocupada entonces por las tropas soviéticas, donde encontró milagrosamente intacto el Rundfunktrautonium, y comenzó a trabajar en un sistema propio para generar tonos subarmónicos. Al año siguiente cosechó un gran éxito en la primera representación de la ópera de Arthur Honegger Jeanne dArc au bûcher en Berlín, originalmente escrita para Ondes Martenot, instrumento sustituido para la ocasión por el Konzerttrautonium. Para el 200 aniversario del
nacimiento de Goethe en 1948, el compositor Paul Dessau en cooperación con Sala,
escribió música incidental de Trautonium para la obra Faust I, cuyo estreno
tuvo lugar en el Deutsches Theater de Berlín, y se prolongó a lo largo de 100
representaciones. Esta colaboración con Dessau continuó en 1951 con la ópera Das
Verhör Des Lukullus, escrita por Bertolt Brecht, y en la que el Trautonium de Sala
ejecutó pasajes en los que representaba musicalmente las imágenes de brujas, espíritus
y se recreaba en sonido demoníacos. Unos años antes, en 1948, Oskar Sala comienza la construcción de su instrumento definitivo, el Mixturtrautonium, que finalmente concluye en 1952. Ese mismo año se le encargó la construcción del Quartett-Trautonium, un Trautonium mastodóntico con cuatro controles manuales y un sistema combinado de amplificación y altavoces. Desgraciadamente este instrumento literalmente explotó la primera vez que fue conectado, al no seguirse los protocolos indicados. Poco después el Rundfunktrautonium fue destruido, y al Konzerttrautonium le fueron robados todos los transformadores y cables, inutilizando completamente el instrumento. Ante esta tesitura, Sala volvió al punto de partida, sólo disponía de un instrumento, el nuevo Mixturtrautonium, que fue presentado en diciembre de 1952 en Baden-Baden con la obra de Genzmer Konzertes für Mixturtrautonium und grosses Orchester. Con él Sala también interpretará las campanas de Parsifal en el Teatro San Carlo de Nápoles en 1955 y en Bayreuth en 1956 y 1957. La generación sonora del
Mixturtrautonium estaba basada en la válvula Thyratron, ya usada desde 1935, e incorporó
los tonos subarmónicos, un metrónomo electrónico, la completa sincronización de los
dos controles manuales con el oscilador, un generador de ruido blanco, y en 1954 una
unidad de percusión electrónica (caja de ritmos), El 21 de diciembre de 1956 falleció en Düsseldorf a la edad de 68 años Friedrich Trautwein. Su vida, tras desvincularse del Trautonium y dejar su desarrollo en manos de Sala, discurrió como ingeniero aeronáutico en París. Su afiliación al partido Nacional Socialista en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, le ocasionó, tras la guerra, la pérdida de su plaza en la Universidad de Berlín. En 1950 creó un aula de ingenieros de sonido en el Conservatorio Robert Schumann de Düsseldorf, y más tarde ejerció como ingeniero acústico en los estudios de música electrónica de la sociedad Siemens en Münich. En 1952 diseñó su último instrumento, el Elektronische Monochord, bajo encargo del estudio de música electrónica de la WDR de Colonia. Éste consistía básicamente en un Konzerttrautonium modificado y con teclado. Como muchos inventores, desgraciadamente no vivió la época de esplendor del Trautonium durante los años 60. A lo largo de la década de los 50 Sala tuvo algunos contactos con los dos mayores laboratorios de música electrónica de entonces: el estudio de la WDR de Colonia dirigido por Robert Beyer y Herbert Eimert y el Estudio Siemens de Münich, bajo la dirección de Josef Anton Riedl, que a efectos prácticos contaban con un instrumental de vanguardia (vocoders, mesas de mezclas, etc.), pero no poseían ningún instrumento para trabajar en tiempo real. Sala con el Trautonium y sus posteriores desarrollos les llevaba más de 20 años de ventaja. En 1958 Sala además completó
su propio estudio de grabación en la productora berlinesa Mars Film, con una mesa de
edición Steenbeck para bandas sonoras, que le permitió una total autonomía en el
proceso creativo. Recordemos que en ese año no existía prácticamente ningún estudio de
música electrónica independiente de las sociedades de radiodifusión estatales, de los
estudios de las principales universidades de los países occidentales o de los primeros
laboratorios de la industria discográfica. Probablemente, la única excepción
significativa era el estudio neoyorquino del matrimonio formado por
Louis y Bebe Barron,
que en 1956 habían asombrado al mundo con la banda sonora del film Forbidden Planet
(Planeta Prohibido), de Fred Wilcox. Hacia mediados de los años 50 Oskar Sala
se introduce de manera seria en el terreno de las bandas sonoras En la producción de Oskar Sala de esa época se incluye la
película de dibujos animados Schneeweischen und Rosenrot (Blancanieve Y
Rojaflor, 1955), dirigida por el especialista en el género Erich Kobler, y basada en un
cuento de los hermanos Grimm. Siguieron comedias como Das Dritte Geschlecht (El
Tercer Sexo, 1957), de Veit Harlan, en la que el sonido Entre tanto Sala se introdujo también en el campo de los documentales y las películas experimentales como Aluminium, Portrait eines Metalls (Aluminio, Retrato De Un Metal, 1958), de Willi Zielke, Stahl, Thema mit Variationen (Acero, Tema Con Variaciones, 1960), de Hugo Niebeling, film que obtuvo el Grand Prix en el Festival de Cine Industrial de Rouen de 1960, A Fleur DEau (1962), de Alexander Seiler y Rob Gnant, que obtuvo la Palma de Oro al mejor cortometraje en el Festival de Cannes de 1962, o la película Der Fächer para la compañía BASF, que le valió a Sala el premio a la mejor música en el Festival de Cine Industrial de Berlín en 1963. Unos años antes, en 1959, Sala
creó junto al compositor estadounidense Remi Gassmann, compañero suyo de estudios a
principios de los años 30, el ballet electrónico Paean que fue estrenado en
Berlín con coreografía de Tatjana Gsovsky y en Nueva York con coreografía de George
Balanchine en 1960. A través de Balanchine, Gassmann entró en contacto con el director
británico Alfred Hitchcock, que estaba molesto porque ninguno de sus colaboradores
encontraba la acústica adecuada para recrear los graznidos de ave en su nuevo proyecto
cinematográfico que se iba a titular The Birds (Los Pájaros). Gassmann, sabedor
de la capacidad del Mixturtrautonium recomendó a Sala para dicha labor. En un primer momento, a Sala le enviaron desde Estados Unidos una escena de prueba para sonorizarla con su instrumento. En concreto se trataba de la escena en la que Melanie (Tippi Hedren), se encuentra sitiada en el piso superior de su casa por los pájaros, que han ocupado el tejado y súbitamente comienzan su ataque. Una vez tuvo concluida la sonorización de esta escena, Sala envió la película de vuelta a Estados Unidos, y la reacción no se hizo esperar: dos semanas más tarde le avisaron de que le enviaban la película entera. La que a la
postre iba a convertirse en una de las películas más inquietantes de su autor, aumentó
el efecto de terror en el público, gracias a la banda sonora de efectos creada por Sala y
su Mixturtrautonium, responsables de los aterradores graznidos y aleteos de las aves, así
como de todos los efectos sonoros que se escuchan durante su metraje. En diciembre de
1961, Sala recibió en su estudio berlinés la visita del autor de la banda sonora musical
del film, Bernard Herrmann, y del propio Alfred Hitchcock. Escucharon el trabajo de Sala,
y Hitchcock dio el visto bueno: había encontrado finalmente los graznidos de cuervo y
gaviota que necesitaba. El éxito de The Birds
(1962), alcanzó también a Sala, que a partir de entonces obtuvo un cierto reconocimiento
internacional, que le reportó algunos encargos en su país en películas de misterio de
serie B como Der Fluch Der Gelben Schlange (Franz Josef Gottlieb, 1963), o Der
Würger von Schloss Blackmoor (Harald Reinl, 1963). En 1964 Sala utilizó el
Mixturtrautonium en el documental Brot und Spiele dirigido por Manfred Durniok, y
donde la partitura musical corrió a cargo de Peter Thomas, un afamado compositor alemán
de bandas sonoras. Otros films significativos de este período en los que tomó parte Sala
y su instrumento son el documental Polnische Passion (1964), del expatriado
polaco Janusz También cabe destacar el largometraje Herrliche Zeiten Im Spessart (1967), comedia romántica dirigida por Kurt Hoffmann, y donde Sala vuelve a encargarse de los efectos sonoros y el compositor Franz Grothe de la ambientación musical. Un año antes, en 1966, los realizadores suizos Alexander Seiler y Rob Gnant realizaron un documental de 17 minutos sobre el propio Sala y el Mixturtrautonium llamado Portrait Du Compositeur Oskar Sala (Mixturen. Oskar Sala und sein Mixturtrautonium), en sus versiones francesa y alemana respectivamente. En 1987 Sala recibió en su país el premio Filmband In Gold por su contribución musical al Séptimo Arte. Hasta la actualidad Sala ha creado las bandas sonoras de alrededor de 400 películas de todo tipo de géneros.
En 1962 Oskar Sala tocó las campanas de Parsifal y Jeanne d'Arc au bûcher por última vez ante el público. Su decisión para dejar de realizar giras de conciertos con el Mixturtrautonium, se debió por un lado, a lo lento, delicado y penoso que suponía el proceso de transporte de un instrumento de estas características, muy sensible a cambios de temperatura, humedad y eventuales golpes. Desde entonces, Sala ha interpretado en directo el instrumento en conciertos únicos o presentaciones, pero no en prolongadas giras. Otro de los motivos, es que paulatinamente las giras de conciertos fueron menguando, dado que ninguna orquesta interpretaba obras, por lo general marginales, en las carreras de autores importantes como Paul Hindemith, Richard Strauss o Harald Genzmer, y menos si cabe la de otros menos célebres como Paul Dessau, Gustav Adolf Schlemm, Julius Weissmann o Paul Höffer. Por tanto un instrumento que había nacido para ser interpretado en vivo, se fue decantando totalmente hacia su utilización en estudio. Durante los años 70 y 80 Sala continuó trabajando en su estudio berlinés. En 1976 creó la banda sonora de una película en 16 mm de Manfred Durniok, director con el que Sala trabajó en más de 40 proyectos para cine y televisión, basada en imágenes de la NASA sobre la llegada del Hombre a la Luna, y titulada Eine Reise Zum Mond, en donde la música y las imágenes eran las únicas protagonistas a lo largo de siete escenas diferentes. Al año siguiente, Sala volvió a grabar Triostücke für drei Trautonien, la primera pieza escrita para el instrumento y presentada en el lejano 1930. En esta nueva versión de la obra de Hindemith se respetaron las características sonoras de la obra original. Asimismo en 1976/1977 se volvió a grabar la pieza de 1931 Konzertstück für Trautonium mit Begleitung Des Streicheorchesters (Concierto Para Trautonium Con Acompañamiento De Orquesta De Cuerdas), original de Paul Hindemith, en los estudios de Radio Bavaria con la Orquesta de Cámara de Münich dirigida por Hans Stadlmair, y con Oskar Sala como solista, tal y como sucedió en 1931. Sala durante los años 70
publicó también varios LP (listados en la sección de discografía), en los que se
incluyen algunas de sus más importantes obras como es Elektronischen Impressionen 1-9
de 1979, y continuó componiendo bandas sonoras y se dedicó a impartir conferencias y
seminarios sobre su trabajo. En uno de estos encuentros, realizado a principios de los años 80 en el Fachhochschule der Deutschen Bundespost Berlin (Escuela Vocacional del Departamento Postal de Berlín), los profesores Hans Jörg Borrowicz, Dietmar Rudolph y Helmut Zahn le propusieron a Sala construir con la ayuda de sus estudiantes, una versión con microprocesadores del Mixturtrautonium en el laboratorio de su facultad. El proyecto, planteado como tesis doctoral para los estudiantes, dio como resultado el instrumento conocido como Mixturtrautonium nach Oskar Sala (Mixturtrautonium basado en Oskar Sala). El instrumento fue presentado por vez primera en 1988 con la pieza de Sala Fantasie-Suite In Drei Sätzen Für Mixturtrautonium Solo (Fantasía En Tres Partes Para Mixturtrautonium Solo). Todas las características del Mixturtrautonium de 1952 están presentes en esta réplica microelectrónica, a la que se le añade la precisión absoluta que permite la tecnología digital tanto para los controles manuales como para las pedaleras, y cuenta con la ampliación de las posibilidades microtonales de 20 a 24 notas por octava. Con la llegada de los años 90,
Sala vivió una segunda época dorada, gracias en parte a la disponibilidad de su nuevo
Mixturtrautonium digital que le animó, más si cabe, a investigar y componer con él, y
por otro lado es también reseñable la atención que suscitó su figura por parte de
algunos medios periodísticos especializados en música electrónica, que no escatimaron
elogios hacia su persona y le calificaron como "padre de la música
electrónica", "pionero de la música electrónica", etc. Tras décadas en la sombra de la historia oficial de la música electrónica, Sala comenzó también a obtener el merecido reconocimiento de las autoridades de su país. Así en 1991, Oskar Sala recibió la Cruz Del Mérito, la máxima condecoración de la República Federal de Alemania, por el trabajo de toda una vida dedicada a la música y por sus realizaciones científicas e innovaciones. Un año antes, en 1990, publicó el álbum My Fascinating Instrument, trabajo donde Sala recupera piezas de todo el devenir histórico del Trautonium, entre ellas la breve Fanfare de 1952, y la regrabación de Elektronische Tanzsuite de 1955, y cuya nueva versión Sala presentó en directo en el programa de la emisora SFB "Oskar Sala und sein Mixturtrautonium", el 30 de agosto de 1989. Después incluye una serie de piezas grabadas entre 1986 y 1990, como Rede Des Toten Christus Vom Weltgebäude Herab, Dass Kein Gott Sei en la que el Mixturtrautonium ambienta la voz de un narrador recitando un texto del compositor Hermann Scherchen. Una de las piezas nuevas del álbum, Largo, es justamente un homenaje a la figura de Scherchen. Otras piezas son Impression Électronique (Hommage À Bourges), que es una composición para cinta, imposible de reproducir en tiempo real con el Mixturtrautonium y que Sala la concibió como continuación de su Elektronischen Impressionen Nr. 1-9 de 1979, y cuya premiere aconteció en el XVII Festival Internacional de Música Experimental de Bourges. Finalmente la pieza que abre el álbum Fantasie-suite in drei Sätzen für Mixturtrautonim Solo, es la misma que Sala estrenó dos años antes con motivo de la presentación de su nuevo instrumento. Se trata de una suite experimental concebida con la intención de demostrar la capacidad del Mixturtrautonium. También en 1990, Sala creó la
banda sonora de la película para televisión Das Letzte U-Boot, dirigida por
Frank Beyer, y ambientada en un submarino alemán durante los últimos días de la Segunda
Guerra Mundial. En 1991-1992 Sala tomó parte como consultor en un proyecto del ingeniero Jürgen Hiller patrocinado por el Kultursenat de Berlín, que preveía la construcción de nuevos Mixturtrautoniums, con la intención de dedicarlos a fines educativos en escuelas de música. Jürgen Hiller había sido uno de los estudiantes que habían participado en la construcción de su Mixturtrautonium digital, y había obtenido su doctorado precisamente creando parte de los circuitos electrónicos de dicho instrumento. Las diferencias técnicas con el Mixturtrautonium de Sala son importantes, dado que el de Hiller sólo incluye un control manual, es monofónico y su relativa escasez de módulos no permite la misma versatilidad sonora. El 5 de marzo de 1992 el propio Sala presentó el instrumento en un concierto en el Kulturcentrum de la Wartburgplatz de Berlín, en el que interpretó 3 Capricen für Mixturtrautonium solo. En la actualidad Hiller está completando dos Mixturtrautoniums más con la misma finalidad que el primero. No obstante, se plantea el mismo problema, se tiene el instrumento pero no existen intérpretes realmente interesados en él y no hay maestros, a excepción de Sala, capaces de inculcar los conocimientos sobre el mismo. Durante los años 80 y 90
músicos como Christopher Franke (ex-Tangerine Dream), Florian Schneider de
Kraftwerk o
más recientemente Pete Namlook, se han interesado por el Trautonium y sus posibilidades.
Aunque Sala recibió ofertas por parte de algunos de ellos para construir más
instrumentos para integrarlos a sus respectivos estudios, Sala siempre se negó a ello.
Tomó esta decisión por carecer del impulso de antaño para fabricar nuevos instrumentos,
y también por la falta de convencimiento en el uso que dichos músicos harían de su
instrumento. De todos esos músicos sólo Namlook, gran amante del sonido analógico, ha logrado, con el asesoramiento de Sala, desarrollar por su cuenta un generador MIDI de tonos subarmónicos, tras ocho años de trabajo. Asimismo, su labor de promoción de la obra de Sala ha sido encomiable. En 1995 reeditó en edición limitada de 1000 copias My Fascinating Instrument y dos años más tarde Subharmonische Mixturen en su sello FAX, con la misma tirada. Las referencias a la influencia de Sala en la propia obra discográfica de Namlook es evidente. En 1994 publicó el álbum Namlook VII (noviembre, 1994), con un tema único llamado Subharmonic Interference, grabado en directo en el festival Interference de Berlín. En su álbum Psychonavigation 3 (febrero, 1997), junto a Bill Laswell incluyó una pieza de 4 minutos llamada Trautoniolo, y poco después apareció el álbum Namlook XII (octubre, 1997), del que 13 minutos lo constituyen el tema Subharmonic Invocation Of The Dark Spirit. Continuos agradecimientos a la persona de Oskar Sala han aparecido en muchos de sus álbumes. De cualquier modo, el instrumento de Namlook en ningún caso se puede comparar con los diversos Trautoniums desarrollados por Sala a lo largo de 70 años. En 1997, tras siete años de silencio discográfico, sólo rotos por la reedición de Resonanzen (1994), por parte del sello Originalton West de su LP homónimo de 1970, apareció Subharmonische Mixturen. En dicho trabajo, Sala recopila antiguos temas de su amplio repertorio de Mixturtrautonium no publicado con anterioridad, entre ellos una versión editada de varios fragmentos de la banda sonora del film de terror Der Würger Schloss Blackmoor, de 1963. También se incluye la pieza casi olvidada Langsames Stück und Rondo für Trautonium (Pieza Lenta Y Rondo Para Trautonium), compuesta por Paul Hindemith en 1935 para el Rundfunktrautonium, en esta ocasión regrabada en 1985 por Sala y su Mixturtrautonium. No obstante, la parte principal del álbum la constituyen dos piezas, en primer lugar Chaconne Électronique, en la que Sala recrea musicalmente su experiencia bélica, con el Mixturtrautonium reflejando el caos, la destrucción y la muerte, a través de sonidos anárquicos e inconexos, pero de gran fuerza expresiva. La otra gran pieza del CD es la suite Sechs Capricen für Mixturtrautonium Solo (Seis Caprichos Para Mixturtrautonium Solo), compuesta con el Mixturtrautonium digital entre 1992 y 1995. A través de sus 45 minutos Sala demuestra toda la capacidad expresiva del control manual y los pedales de su instrumento con continuos vibratos, glissandos y cambios de tono en una pieza de juguetones trazos románticos y de una belleza cautivadora. También en 1997 Sala compuso la música de los títulos de crédito iniciales y finales del film de vampiros Kiss My Blood, dirigido David Jazay. En 1998 creó la música para una versión moderna de la obra de teatro Der Sturm (La Tempestad), original de William Shakespeare, representada durante el mes de junio de ese año por el Berliner Ensemble bajo la producción de Stephan Suschke. Ese mismo año, la casa discográfica Erdenklang reeditó el álbum Elektronische Impressionen, publicado originalmente en 1979, en el que cual Sala incluye las dos primeras piezas compuestas para el Trautonium en 1930 y 1931 por su maestro Paul Hindemith, e incluye la suite que da título al trabajo Elektronischen Impressionen, realizada con el auxilio de la cinta magnética, para poder realizar 'overdubs' con el Mixturtrautonium, y en el que Sala se recrea en la faceta más experimental de su música. El propio
Oskar Sala y el profesor Hans Jörg Borrowicz (uno de los profesores que crearon el
Mixturtrautonium digital), asesoraron a Dieter Doepfer, fundador de la firma de
instrumentos electrónicos del mismo nombre, en el desarrollo de módulos similares a los
que se incluyen en el Mixturtrautonium Digital, en especial los módulos para generar
tonos subarmónicos A-113 (Subharmonic Generator), y el de filtros de formantes A-104
(Trautonium Formant Filter), creados para formar parte del sistema modular Doepfer A-100,
y que vieron la luz a mediados de 1999. No obstante, estos módulos sólo reproducen la
generación sonora del Trautonium, siempre y cuando se utilicen en conjunción con otros
de los que componen el sistema A-100, pero en ningún caso todas sus otras peculiaridades,
especialmente el corazón del instrumento, su control manual, que está actualmente en
desarrollo. En el año
2000 y con motivo de la conmemoración del 90 aniversario de Sala, los jóvenes
realizadores Ingo Rudloff y Oliver Rauch filmaron el documental de 83 minutos Oskar
Sala - Die Vergangene Zukunft Des Klanges (Oskar Sala - El Antiguo Futuro del
Sonido), en el que el compositor hace un recorrido por su propia historia, la del
instrumento y las personas que tuvieron un papel destacado en su desarrollo como el
también nonagenario compositor Harald Genzmer. Aspectos interesantes de este film hacen
referencia al hecho de que Sala nunca tuvo discípulos porque su frenética actividad
concertística previa a la Segunda Guerra Mundial y después hasta 1962 y su febril
actividad como compositor de bandas sonoras, que le mantuvieron económicamente, no
facilitó la adopción de discípulos, aparte de la existencia de un único instrumento.
Esta película también pone de manifiesto el celo con el que Sala ha guardado durante
décadas todo su conocimiento sobre el Trautonium, evitando que todo su legado pudiera
caer en las manos inadecuadas, haciendo un uso inapropiado del mismo. En julio del año 2000, y también coincidiendo con el 90 aniversario de Sala, el fotógrafo y escritor berlinés Peter Badge publicó el libro foto-biográfico Oskar Sala. Pionier Der Elektronischen Musik, editado por Peter Friess, director del Deutsches Museum de Bonn, y publicado por la editorial Satzwerk. La obra, retrata la vida y obra de Oskar Sala a través de una charla, que incluye textos en alemán e inglés, gran cantidad de fotografías (durante giras, en estudio, etc.), así como documentos y recortes de noticias. Asimismo, a modo de epílogo, la biografía incluyó un listado de todas las composiciones del autor. El elevado precio del libro (más de 60 euros), fue en parte debido a la inclusión de un CD-Rom con alrededor de una hora de música e imágenes del Trautonium a lo largo de toda su historia. A modo de anécdota destacar que el prólogo de este libro de 100 páginas está escrito por Florian Schneider de Kraftwerk. Actualmente Sala, con 91 años de edad* dedica entre 6 y 8 horas diarias a componer y grabar música con el Mixturtrautonium digital en el pequeño estudio de su apartamento del distrito de Charlottenburg en el centro de Berlín. Sala, obviamente, no tiene el impulso de antaño para construir más instrumentos y tampoco el tiempo para instruir a un discípulo. A pesar de los homenajes y reconocimientos que ha recibido Sala en los últimos años y el interés mediático que ha despertado su trayectoria y sus instrumentos, Sala es consciente de que cuando desaparezca, todo su conocimiento se perderá con él. No existe ningún continuador de su obra, nadie sabe tocar el instrumento con su grado de maestría, por tanto, todo su legado (instrumentos, estudio, archivos...), pasará al Deutsches Museum de Bonn... se cerrará para siempre el libro de los pioneros, el testimonio de una época. *Oskar Sala falleció el martes 26 de febrero de 2002 en Berlín (Alemania), a la edad de 91 años.
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Pablo Freire © Audionautas, 2001-2003