
| Texto y diseño | Pablo Freire |
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Versión extendida de la biografía escrita para la sección "Audionautas de Ayer" del nº 25 de la revista Margen. |
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| B I O G R A F Í A | |||||||||||||||||||||||
Le Caine siempre intentó dotar a sus
instrumentos electrónicos de expresividad sin comprometer la integridad
musical. Cada diseño fue un estudio único, equilibrado, elegante y
bello. Es por ello que la gran inteligencia y perspicacia de las ideas de
Le Caine continúan, todavía hoy, mereciendo un lugar en la historia.
Hugh Le Caine nació
el 27 de mayo de 1914 en la ciudad de Port Arthur, actualmente Thunder
Bay, en el noroeste del estado de Ontario (Canadá), a orillas del lago
del mismo nombre. Huérfano de padre desde su nacimiento, su hermano
mayor, Winston, murió en Europa combatiendo en la Primera Guerra Mundial,
y él se crió junto a su madre. Desde temprana edad Le Caine comenzó a construir instrumentos musicales y a experimentar con toda clase de aparatos electrónicos, que le llevaron a tomar la determinación, con sólo seis años de edad, de estudiar física. En la faceta musical estudió piano, no obstante, ya desde niño imaginaba sonidos maravillosos, inexistentes en el mundo real, que creía que sólo se podían crear mediante nuevas invenciones electrónicas. Durante los años 30
el joven Le Caine ingresó en la Queen’s University en Kingston
(Ontario), para consumar el sueño de su infancia: estudiar física. Allí
comenzó a destacar especialmente en los campos de la física atómica y
en la tecnología de radio y radares. Mientras estudiaba en dicho centro,
no obstante, tuvo lugar la aparición de un nuevo foco de atención tanto musical como tecnológico. Este primer órgano
Hammond le interesaba mucho a Le Caine, que iba con frecuencia a la
Iglesia Chalmers a escuchar el instrumento y obtuvo permiso para tocarlo
en privado en varias ocasiones. Poco después de la llegada del órgano
Hammond, Le Caine visitó la fábrica de órganos Robb Electronic en
Belleville (Ontario), no muy lejos de Kingston. Morse Robb, era, de hecho,
el primer inventor del mundo que había desarrollado con éxito un órgano
electrónico, basado en un sistema de 12 ejes, que representaban las 12
notas de la escala. La calidad sonora venía determinada por discos
rotatorios. A diferencia del órgano Hammond con sus timbres construidos a
partir de ondas senoidales individuales, el “Robb Wave Organ” tenía
montados sobre los ejes varias series de discos esculpidos a mano que
producían timbres variados. A pesar de lo innovador de la iniciativa,
el instrumento jamás se comercializó. Inspirado por ambos instrumentos, en 1937 Le Caine comenzó a trabajar en su casa en su propio órgano. Denominado “Free Reed Organ” se construyó en parte a partir de piezas provenientes de una aspiradora de segunda mano de 3 dólares y las lengüetas de un viejo órgano de salón. El objetivo de Le Caine en la construcción de este instrumento consistía en lograr la mayor sutileza posible en el control del volumen, el ataque y el decaimiento del sonido. Como era su costumbre, al menos durante sus primeros años, Le Caine una vez hubo comprobado las posibilidades del instrumento, desmanteló el aparato, para abordar nuevos instrumentos. Durante toda su vida, Le Caine siempre tuvo la sensación de que cuando su instrumento estuviera terminado ya sería obsoleto, y eso le impulsaba a crear nuevos dispositivos o instrumentos completos a costa, en muchas ocasiones, de canibalizar piezas de prototipos previos. La
poco elegante apariencia de los prototipos de Le Caine fue un sello en su
carrera. A finales de los años 50, cuando Le Caine ofrecía
demostraciones ante otros investigadores o músicos ingeniosamente cubría sus instrumentos con telas,
exponiendo solamente el teclado y otros controles. Tras una impresionante
demostración de los potenciales musicales de sus instrumentos, en
ocasiones quitaba la cobertura para revelar un desordenado amasijo de
cables y maderos de segunda mano mal ensamblados que constituían el
verdadero instrumento. En 1939, Le Caine obtuvo un master en ciencia en la Queen’s University, y seguidamente se incorporó al National Research Council Of Canada (NRC, actualmente NRC-CNRC), en Ottawa, donde trabajó en el desarrollo de los primeros sistemas de radar y realizó descubrimientos en el campo de la física atómica, que lo distinguieron como insigne científico, publicando significativos estudios en ambos campos. El advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, no obstante, impidió que Le Caine trabajara en proyectos musicales en sus primeros años en el NRC, centrándose en los campos antes mencionados, eminentemente vinculados a intereses militares.
Una
vez concluido el conflicto bélico en 1945, Le Caine creó su
estudio-taller personal en su hogar, donde comenzó a trabajar de modo independiente
en el diseño de instrumentos musicales electrónicos, y donde ese mismo año
inició el desarrollo de un sofisticado sintetizador monofónico que
denominó “Electronic Sackbut”, nombre derivado de un antepasado
medieval del trombón llamado sacabuche (sin ningún parecido con el
instrumento al que hacía referencia), y que actualmente está reconocido
como el primer sintetizador de la historia controlado por voltaje.
En
1945, cuando vio la luz el primer prototipo del “Sackbut” construido
en algo similar a un atril con tres patas y tres maderos cruzados, Le
Caine visualizó un instrumento en el que el intérprete pudiera controlar
tres aspectos del sonido por medio de operaciones sobre el teclado en tres
coordenadas espaciales: El “Sackbut” era monofónico (producía
solamente una nota a la vez), pero sus sistemas para controlar un sonido
eran extraordinarios: el teclado era sensible a la presión vertical, por
tanto esas alteraciones de la presión producían cambios en el volumen
(cuanto más fuerte se pulsaba más se incrementaba el volumen). Era también
sensible a la presión lateral, por tanto el movimiento de lado a lado
producía sutiles cambios en el tono del sonido (vibrato). Mientras la
mano derecha se desplazaba por el teclado seleccionando notas y
aplicándose sobre el volumen y el vibrato, la mano izquierda manipulaba un
innovador controlador de la forma de onda que podía cambiar entre cuatro
formas de onda (senoidal, pulso, cuadrada y diente de sierra). Esta
capacidad para cambiar gradualmente de un sonido a otro fue un aspecto
importante. Le permitió al intérprete evitar los repentinos cambios
entre sonidos diferentes que caracterizaban hasta la fecha a los órganos
electrónicos. Para Le Caine estos controles tan precisos contribuían a
dotar de expresividad al instrumento, algo de lo que según él, adolecían otros instrumentos electrónicos. Dos
técnicas innovadoras del diseño del “Sackbut” han permanecido en
buena parte de los sintetizadores de finales de los años 60 y los años
70, erigiéndose como precursor de los mismos: el uso de formas de onda
ajustables como timbres, y el desarrollo del control por voltaje o tensión. El
“Sackbut” fue en algunos aspectos similar al Ondes Martenot en el cual
el intérprete tocaba el teclado con la mano derecha y la izquierda la
utilizaba para controlar el timbre y el volumen, pero el “Sackbut” tenía
una mayor versatilidad y un mejor trabajo de ingeniería. El grado de
similitud entre los sonidos del “Sackbut” y algunos instrumentos acústicos
queda evidenciado en la siguiente anécdota: Le Caine compuso unas pocas
piezas musicales para un cuarteto de cuerdas y grabó la interpretación
de un grupo de intérpretes locales. También produjo una grabación
propia utilizando el “Sackbut” para imitar cada uno de los
instrumentos del cuarteto. Sus colegas tuvieron algunas dificultades en
discernir entre la grabación del cuarteto de cuerdas creado por Le Caine
con el “Sackbut” y el acústico, pero es que incluso los propios intérpretes
en ocasiones eran engañados cuando escuchaban la cinta. No obstante, Le Caine estaba impaciente por demostrar que el “Sackbut” podía hacer mucho más que imitar instrumentos acústicos, algo que ciertamente podía hacer muy bien (como quedó demostrado en la recreación de la parte de clarinete de Rhapsody In Blue de George Gershwin que realizó en 1948), y comenzó a componer fragmentos de piezas para demostrar las posibilidades más novedosas del “Sackbut”. Una de sus primeras y más remarcables piezas es una que él llamó Sackbut Blues, que describió muy irónicamente como “un nuevo hito en música deprimente”. El prototipo del “Electronic Sackbut”, completado en 1948, pertenece actualmente a la colección del National Museum Of Science And Technology de Canadá, y es el único modelo que ha sobrevivido de las cuatro versiones que se llevaron a cabo. Un segundo modelo fue construido en los laboratorios del NRC entre 1954 y 1960, y dos versiones más fueron construidas allí entre 1969 y 1973 en un frustrado intento de hacer viable comercialmente el instrumento. El trabajo de Le Caine en instrumentos musicales fue interrumpido una vez más en 1948 cuando el NRC le envió a la University Of Birmingham en el Reino Unido para trabajar en el campo de la física nuclear durante 4 años. Mientras Le Caine estaba en Inglaterra escuchó el trabajo que estaba realizando entonces Pierre Schaeffer en el GRM (Groupe de Recherches Musicales), de París, con la llamada “Musique Concrète”, y lo que escuchó le inspiró una nueva vía de investigación cuando retornó a Canadá.
Le
Caine regresó a su país natal y al desempeño de sus labores en el NRC
en 1952. Dos años después había logrado convencer al consejo directivo
de dicho organismo para comenzar un “pequeño programa de investigación en instrumentos
musicales electrónicos”, en el que participaban él y otros tres técnicos.
Esto le posibilitó trabajar a tiempo completo en el campo de la música
electrónica en su nuevo laboratorio de Ottawa. En base a las
demostraciones públicas de sus instrumentos, se le permitió que su labor
hasta entonces “casera” en el campo de la electrónica musical la
pudiera desarrollar a tiempo completo. Su cometido en el NRC era crear
diseños que fueran potencialmente comercializables por los fabricantes
canadienses. Paradójicamente mientras Le Caine obtuvo excelentes
respuestas tanto de los académicos como del público, no tuvo una
respuesta satisfactoria por parte de la industria. Canadá jamás ha sido
una tierra fértil para el desarrollo y comercialización de aparatos de
audio. Sólo cabe recordar los casos de Alexander Graham Bell, que tuvo
que irse a Estados Unidos para comercializar su teléfono, o el propio
Morse Robb que no encontró mercado para su innovador órgano. El
caso del “Sackbut” fue paradigmático en este sentido. Pese a ser un
instrumento superior a los exitosos sintetizadores comerciales fabricados
en Estados Unidos y el Reino Unido durante los años 60 y 70, sólo un
fabricante estuvo involucrado en los proyectos de Le Caine, y ese
fabricante firmó un contrato para producir el “Sackbut”, pero el
proyecto estuvo detenido durante largo tiempo y al final no cumplió con
sus obligaciones contractuales. Paralelamente
al desarrollo del “Sackbut”, Hugh Le Caine diseñó el “Touch
Sensitive Organ” en su ‘home studio’ en 1945 y lo completó en 1953.
Al año siguiente lo incorporó a su estudio del NRC en Ottawa, donde fue
mejorado significativamente, como también sucedió con el “Sackbut”.
Cada una de las 99 teclas del órgano podían tocarse simultáneamente, y
tenía un mecanismo para el control de volumen sensible a la presión para
cada tecla, permitiendo un preciso control del mismo. En 1955 la Baldwin
Organ Company tomó una opción sobre la patente, que mantuvieron durante
muchos años, pero nunca fabricaron el instrumento. Los teclados sensibles
a la presión no estuvieron disponibles comercialmente hasta tres décadas
después, popularizándose en los instrumentos electrónicos de los años
80. Aunque se pretendía que fuera un órgano estándar, Le Caine también
utilizó el instrumento como si fuera un sintetizador polifónico en su
composición de 1956 Ninety-Nine Generators. Durante la 2ª Guerra Mundial, el grabador de cinta magnética había sido desarrollado hasta un punto en el que su fidelidad lo hacía apto para la grabación de música. Pierre Schaeffer había estado años explorando las posibilidades de grabar sonidos en discos fonográficos y modificando su velocidad para obtener interesantes e inusuales tratamientos. Cuando la grabadora estuvo disponible, fue capaz también de interpretar sonidos en modo inverso y colocar los sonidos en la cinta en el orden deseado con gran flexibilidad. Fue esta capacidad de la grabadora la que atrajo la atención de Le Caine cuando estaba en Europa, y le dieron la idea para acometer el desarrollo de un nuevo instrumento. Este
aparato, denominado “Special Purpose Tape Recorder” (también conocido
como “Multitrack”), es lo que a posteriori desembocó en el
multipistas de nuestros días, y es el instrumento que Le Caine utilizó
para producir su más famosa composición, Dripsody, probablemente
la pieza de “Musique Concrète” más veces reproducida de la historia.
Como hemos visto, era una costumbre de Le Caine probar a fondo los
aparatos que construía. Le Caine escribió: “Debo explicar que no me
he considerado nunca a mí mismo como un compositor. Sin embargo, sentía
que la única forma de entender el interés del compositor en el aparato
era intentar usar el equipo por mi cuenta en varias formas musicales
actuales”. La génesis de Dripsody es como sigue. Le
Caine había estado trabajando durante meses en una
composición utilizando tres materiales como base: el ruido producido por
la rotura de un cristal con un martillo, el sonido de una pelota de
ping-pong golpeando una raqueta, y el sonido de la caída de una simple
gota de agua. Una noche (era su costumbre trabajar hasta altas horas de la
madrugada), en diciembre de 1955, a alrededor de las 2:45 se le ocurrió
dejar únicamente el sonido de la gota de agua. Creó un patrón rítmico
empalmando copias de la grabación original de la gota de agua. Utilizó
el multipistas para regrabar el sonido de la gota de agua a diferentes
velocidades (y por tanto, a diferentes tonos), y después unió esas copias
para crear un patrón basado en una escala pentatónica creciente. En
total se hicieron 25 empalmes de cinta. El resto fue producido manipulando
la velocidad del material original utilizando el multipistas. Le Caine
finalizó la pieza a las 7:30 de la mañana y la interpretó para los
primeros que llegaron a su laboratorio esa mañana. Cuando en una ocasión
se le preguntó por qué había llamado a su primera composición Dripsody,
él contestó sarcásticamente: “porque fue compuesta por una gota”.
Los sonidos sobrantes de aquella sesión como la pelota de ping pong y la
rotura del vidrio, así como unas pocas gotas de agua que fueron
desechadas de Dripsody, aparecen en la composición de 1957 Invocation,
una pieza que también fue compuesta con la ayuda del multipistas. El
“Special Purpose Tape Recorder” utilizaba teclados que incluían
muchas características ya presentes en el “Sackbut”. Uno era
utilizado para controlar los cambios en la velocidad de reproducción de
las seis bobinas de cinta de dos canales que eran reproducidas simultáneamente, y otra para combinar los sonidos resultantes en una única
salida estéreo. Los teclados proveían una forma inmediata y sencilla de
controlar el instrumento por parte de los músicos. Asimismo, los cambios
en el tono producidos en los sonidos pregrabados encajaban exactamente con
los del teclado estándar. Tocar una octava sobre el teclado doblaría (o
dividiría), la velocidad de reproducción y el sonido ascendería o
decaería una octava. Características de modelos más recientes
incluyeron mezcladores mejorados (con teclas sensibles a la presión),
filtros, paneles iluminados para mostrar los modos operativos, y la
capacidad de reproducir más de 10 cintas estéreo. Los instrumentos también
se hicieron más vistosos en su diseño y más fáciles de utilizar,
incluso en directo, pero esto sólo se hizo una vez, y el “Multitrack”
permaneció como instrumento de estudio cuyo único propósito era
facilitar las técnicas de “Musique Concrète” como cambiar la
velocidad de reproducción de un sonido grabado. Salvando las distancias,
era un instrumento muy similar en su forma de operar a los muestreadores
(samplers), que son ampliamente utilizados en la música actual. El
prototipo fue el primero de cinco “Multitrack” construidos en el
laboratorio del NRC y permaneció en ese estudio hasta 1959, cuando se
convirtió en el instrumento de un nuevo estudio de música electrónica
en la University Of Toronto (UTEMS), que fue el primer estudio de este
tipo en Canadá y el segundo en Norteamérica, para el que Le Caine
suministró la mayor parte del equipamiento. El nuevo estudio, dirigido
entre 1959-65 por el musicólogo y compositor Myron Schaeffer (1908-1965),
facilitó la
disponibilidad del “Multitrack” a muchos compositores y tuvo un amplio
impacto en el desarrollo de la música electrónica. Compositores de todo
el mundo venían a Toronto para trabajar con él. Posteriores versiones del instrumento añadían muchas características útiles. Uno de ellos fue creado para el estudio de la McGill University de Montreal (fundado en 1964), otros fueron enviados a la Queen’s University y también a un estudio en Jerusalén. Se recibieron pedidos de compra del multipistas desde el Reino Unido y de los Estados Unidos, pero de nuevo, como sucedió con el “Robb Wave Organ” y el “Sackbut”, el soporte industrial falló y no se pudo hacer frente a los pedidos. En
la vida de Le Caine entre tanto aparecieron tres músicos que supieron
reconocer el valor de sus investigaciones y le apoyaron y encorajinaron para seguir en esa dirección, sintiéndose por vez primera reconocido por
miembros del estamento musical. La
primera de esas personas fue el compositor israelí Josef Tal (1910), que
durante el verano de 1958 visitó el estudio de Le Caine en Ottawa gracias
a una beca de la Unesco con la que visitó grandes estudios de música
electrónica: Nueva York, París, Berlín, Milán, etc. El
estudio de Ottawa dejó a Tal muy impresionado, dado que disponía de las
mayores capacidades de composición musical de entre todos los centros que
había visitado. El compositor israelí estaba tan entusiasmado con los
instrumentos que había construido Le Caine que no se dio cuenta de lo que
esto significaba para el inventor canadiense. El día siguiente a su
primera toma de contacto, mientras Le Caine, Tal y varios técnicos
estaban almorzando en un pequeño restaurante, Tal se dio cuenta de que Le
Caine había estado muy silencioso y circunspecto en la mesa. En un
momento dado percibió que a Le Caine le resbalaban las lágrimas por sus
mejillas y caían dentro de la sopa. Cuando se presentó la oportunidad,
Tal delicadamente le preguntó a uno de los técnicos sobre este
particular y uno de ellos le dijo que Le Caine sentía que ningún
compositor en Canadá había encontrado una utilidad para sus instrumentos
y que él había sido el primer compositor que había mostrado algún
interés en su trabajo. Otro
caso similar fue el del compositor húngaro (afincado en Canadá), István
Anhalt (1919). A comienzos de 1958, apareció un artículo sobre el
trabajo de Le Caine en el Montreal Gazette. István Anhalt contactó con
Le Caine inmediatamente tras leer el artículo, y ambos se conocieron
cuando Le Caine ofreció una conferencia en Montreal el siguiente
invierno. Anhalt había escuchado emisiones radiofónicas de la obra de
Stockhausen y se sentía muy atraído por las posibilidades de la música
electroacústica, y cuando supo que las fuentes para hacerla estaban en
Ottawa, no dudó en desplazarse a la capital. Comenzó a trabajar en el
laboratorio de Le Caine en el verano de 1959. Allí desarrolló las piezas
Electronic Composition 1 y 2, que le dieron la
oportunidad de satisfacer su fascinación con el potencial de la edición
en cinta. Anhalt
organizó su primer concierto de “Tape Music” llevado a cabo en Canadá
en el otoño de 1959. El concierto, que tuvo lugar en el Moyse Hall de la
McGill University, incluyó varios trabajos de compositores europeos muy
conocidos, las composiciones de Anhalt Electronic Composition 1 y 2,
Dripsody de Le Caine y algunas otras obras cortas. Le Caine
describió el concierto con su habitual sentido del humor: “buena
asistencia, aunque la sala no estaba llena. La audiencia estaba en general
bastante interesada, aunque escuché algunos comentarios desagradables (no
hubo ni lanzamiento de piedras, ni de frutas y tampoco disturbios)”. Tras
otro año enseñando en McGill, Anhalt volvió al NRC para producir Electronic
Composition 3, que subtituló Birds And Bells, en la que utilizó
el “Multitrack” y otros dos aparatos de Le Caine: el “Coded Music
Apparatus” (desarrollado entre 1952-55), y el “Oscillator Bank”
(1959). El primero permitía al compositor preparar un rollo de papel para
controlar varios instrumentos automáticamente. Uno de esos aparatos que
controlaría sería el “Oscillator Bank”, una colección de 108
osciladores independientes, que combinados creaban una gran variedad de
sonidos. El
tercer compositor que tuvo un importante papel en la vida de Le Caine fue
Gustav Ciamaga (1930), que ejerció como consultor técnico en el
desarrollo del Moog Modular Synthesizer dado que estaba familiarizado con
los filtros de Le Caine y consecuentemente estimuló a Robert Moog para
diseñar sus filtros paso-bajo (low pass filters), controlados por tensión.
Aunque indirectamente, al menos de este modo algunas de las ideas de Le
Caine vieron la luz comercialmente. Si
bien los instrumentos de Le Caine son analizados individualmente, fueron
creados para trabajar juntos dentro del contexto de un estudio de música
electrónica, uno controlando otro, o uno como fuente sonora de otro
(concepto muy adelantado a su época), en configuraciones que varían de
una aplicación a otra. Todos los instrumentos de estudio de Le Caine podían
utilizarse con otros en este sentido. Las unidades modulares tales como
los teclados sensibles a la pulsación aparecieron en muchos instrumentos
y fueron utilizados para variados propósitos. En un comentario de 1966 Le
Caine afirmaba que “Lo que más necesita un compositor de música
electrónica no es una comprensión del instrumento, sino una nueva
comprensión del sonido”. En
1969, Le Caine había comenzado a rediseñar el "Sackbut" de 1948 utilizando
técnicas modernas. En 1971 se concluyó este prototipo, y hubo un intento
de producir comercialmente en serie el instrumento como un sintetizador
controlado por tensión. El último "Sackbut" utilizaba circuitos integrados
para los niveles de control y tenía una octava adicional, permitiendo al
instrumento el rango de siete octavas, su control de envolvente podía
tocarse al revés sin ajustes extras. Los planes contemplaban la creación
de un instrumento con tres osciladores, pero este jamás fue construido. Durante sus últimos años
en el NRC, Le Caine desarrolló una serie de instrumentos a la postre
visionarios de muchas tecnologías que más tarde se adoptaron en el campo
de los sintetizadores comerciales. Entre los más importantes cabe
destacar el “Polyphone”, un sintetizador analógico polifónico,
construido en 1970, diez años antes de que los primeros sintetizadores
polifónicos fueran comercialmente exitosos. Cada tecla de su teclado
sensible a la presión tenía su propio control tonal y de la forma de
onda. En esencia se trataba de un banco de 37 teclas con 37 osciladores
dedicados, capaz de producir 37 tonos definidos por separado. Sobre el
teclado había varios potenciómetros de control que eran típicos de los
sintetizadores de la época: osciladores de baja frecuencia (LFO),
generadores de envolvente y filtros, todos ellos podían influir en
aspectos del sonido general producido por el instrumento. En su parte
inferior había una pedalera sensible a la presión, similar a la de
algunos órganos, que podía controlar otros aspectos del sonido general.
El instrumento proporcionaba un conjunto de amplios recursos y era una
herramienta poderosa, sin embargo, era muy difícil de tocar; un problema
que compartió con la mayoría de los sintetizadores de la época. El
último instrumento importante desarrollado por Le Caine en el NRC fue el
“Paramus”, completado entre 1972 y 1974, y se trató de uno de los
primeros sistemas de música por ordenador que combinó tecnología analógica
y digital. Instrumentos basados en técnicas similares estuvieron
disponibles comercialmente a principios de los años 80, como
“sintetizadores híbridos”. El “Paramus” combinaba lo mejor de las
técnicas analógicas y digitales, ofreciendo la calidez sonora y
adaptabilidad de la tecnología analógica y la memoria y velocidad de cálculo
de la digital. El ordenador era utilizado para controlar todos los ritmos,
el tempo, y para organizar el material tonal y controlar, por medio de gráficos,
el cambio de volúmenes y colores tonales de los sonidos. En 1973 cuando
se detuvo el desarrollo del “Paramus”, uno de sus diseñadores, Dave
Rocheleau, había completado el diseño de un oscilador digital que
proveería un alto grado de estabilidad y flexibilidad a la forma de onda,
pero dado que el laboratorio de música electrónica del NRC fue
clausurado en 1974, el oscilador jamás fue incorporado al instrumento. Le Caine se retiró del National Research Council en 1974 tras el fracaso del proceso de desarrollo y fabricación en serie del “Sackbut”, que también detuvo el desarrollo de otros instrumentos posteriores como el “Polyphone” y el “Paramus”.
Le
Caine dedicó sus últimos años de vida a su gran afición por la
jardinería y sobre todo a su desmedida pasión por la conducción de
motocicletas a altísimas velocidades por las autopistas canadienses (con
las que durante su juventud estableció diversos records oficiosos), y que
a la postre le costó la vida. El 4 de julio de 1976 Hugh Le Caine sufrió
un gravísimo accidente que deterioró severamente su estado de salud, y
complicaciones posteriores le ocasionaron la muerte el 3 de julio de 1977
a la edad de 63 años. En 1978, los miembros del Canadian Electronic Ensemble Of Toronto constituyeron el Hugh Le Caine Project para publicitar los descubrimientos de este pionero de la música electrónica.
Una
década después, en 1989, apareció una biografía de Hugh Le Caine llamada, The Sackbut
Blues: Hugh Le Caine, Pioneer In Electronic Music (Ottawa National
Museum Of Science And Technology, 1989), obra de la compositora, intérprete,
diseñadora de instrumentos atípicos y biógrafa de Le Caine, Gayle
Young, que también ha creado una página web dedicada a la obra y los
inventos del insigne inventor canadiense en www.hughlecaine.com.
A través de sus 275 páginas queda recogida toda la trayectoria vital y musical de Le
Caine con abundantes fotografías ilustrativas. En 1992 se creó en su país natal el Prix Hugh Le
Caine de la SOCAN (Society Of Composers, Authors And Music Publishers Of
Canada), dedicados a premiar a jóvenes talentos en el campo de la música
electroacústica. Las piezas más significativas de
la obra de Hugh Le Caine se encuentran recopiladas en el álbum Hugh
Le Caine: Compositions And Demonstrations 1946-1974 (JWD 03),
publicado a finales del año 2000 y producido por Gayle Young. Esta
grabación, que incluye 38 temas ilustra el amplio espectro de técnicas
en las cuales Le Caine fue pionero, subrayando sus ocho instrumentos más
importantes.
También muestra algo de su personalidad y sentido del humor a través de
breves introducciones y presentaciones de las piezas. Incluye 13
composiciones, 4 sketches musicales humorísticos, 21 demostraciones de
instrumentos tales como el “Electronic Sackbut”, el “Touch Sensitive Organ” y
el
“Special Purpose Tape Recorder”. Actualmente, la mayoría de los instrumentos que Le Caine creó en vida, a excepción de aquellos que fueron desmantelados, se encuentran expuestos en la colección de instrumentos electrónicos del Museum Of Science And Technology de Ottawa.
Lo que nos queda del legado de Le Caine es sobre todo su gran capacidad de
anticipación a la tecnología de su tiempo en materia musical, la lucidez
de sus diseños, que con el paso del tiempo se han convertido en estándares
de la industria y sobre todo el grado de “expresividad”, de calor humano
del que fue capaz de dotar a sus instrumentos en épocas tan tempranas, y
que tal vez es todavía la gran deuda pendiente de la industria actual de
instrumentos electrónicos con un visionario como él.
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Pablo Freire © Audionautas, 2001-2003