MELISA (TORONJIL)
Los celtas usaban mucho esta planta para aclarar la mente y de la misma manera conectarse y adaptarse al poder de la Luna.
Según los celtas, esta planta ayudaba a conectar con las enegías del agua.
Sabían que había personas que tenían este elemento predominante debil y sobre todo en otoño se dejaban arrastrar por la depresión y la melacolía.
Gracias al uso adecuado que solo ellos sabían administrar, estas personas conseguían el equilibrio perfecto.