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AMIGAS
Y me rodean amigas altas, bajas, guapas y feas resistentes pero desarmadas, buenas y malas y algún que otro día sólo cansadas.
A toda prueba viejas como la esfinge y nuevas, nuevas les gusta ser tan altas como la luna; pero también volverse pequeñitas como aceitunas.
Que transforman lo eterno en cotidiano que conviven sin miedo con la muerte que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr que coma dulcemente de sus manos.
Y me rodean amigas ay, ay, amigas dulce esperanza de la sed amantes siemprevivas dorado manantial de espigas y me rodean amigas ay, ay, amigas diosas de agua y de la miel valientes fugitivas del edén.
Lloras sin rabia envejecen haciéndose más sabias saben coger la vida por los cuernos, pero también correr para no verse en el infierno.
Con su ternura funden el corazón de la amargura y como todos, quieren que las quieran más, que bien saben tener la soledad de compañera.
Que transforman lo eterno en cotidiano que conviven sin miedo con la muerte que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr que coma dulcemente de sus manos.
Y me rodean amigas ay, ay, amigas dulce esperanza de la sed amantes siemprevivas dorado manantial de espigas y me rodean amigas ay, ay, amigas diosas del agua y de la miel valientes fugitivas del edén.
Amigas ay, ay, amigas. Para volver a Atlanti, haz clik en el disco
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ESPAÑA CAMISA BLANCA
España camisa blanca de mi esperanza reseca historia que nos abraza con acercarse solo a mirarla, paloma buscando cielos más estrellados donde entendernos sin destrozarnos donde sentarnos y conversar.
España camisa blanca de mi esperanza la negra pena nos atenaza la pena deja plomo en las alas quisiera poner el hombro y pongo palabras que casi siempre acaban en nada cuando se enfrentan al ancho mar.
España camisa blanca de mi esperanza aveces madre y siempre madrastra navaja, barro, clavel, espada; la muerte siempre presente nos acompaña en nuestras cosas más cotidianas y al fin nos hace a todos igual.
España camisa blanca de mi esperanza de fuera o dentro, dulce o amarga de olor a incienso de cal y caña quién puso el desasosiego en nuestras entrañas nos hizo libres pero sin alas nos dejó el hambre y se llevó el pan.
España camisa blanca de mi esperanza aquí me tienes, nadie me manda quererte tanto me cuesta nada nos haces siempre a tu imagen y semejanza lo bueno y malo que hay en tu estampa de peregrina a ningún lugar.
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