La mujer detrás del relato
Quien crea un relato no crea de la nada. Leyendas subyacen tras una historia, así como la experiencia personal del autor. Existen mujeres célebres, como Isabel de Bathory, que inspiraron la creación de vampiras literarias en el siglo XIX. Esta mujer, una condesa húngara, fue emparedada en 1611 en una habitación como castigo por haber matado a más de 650 chicas jóvenes. Se bañaba en la sangre de sus víctimas, a quienes mantenía vivas mientras podían suministrarle su sangre. Pensaba que así recuperaría su juventud y belleza.
Seguramente ella inspiró a Coleridge con Geraldine en Christabel y a Le Fanu con Carmilla.
Pero existe algo mucho más profundo en el trato de estos personajes vampíricos. Más allá de la fuerza erótica y lésbica que los autores dieron a sus vampiras, está esa visión de un mundo paralelo, casi etéreo, una realidad mental superior: el mundo sobrenatural.
Hay algo notable en lo vampírico que me viene a la mente: el amor homosexual es recurrente en el mundo del vampiro, pues vemos a Laura y Carmilla, así como a Christabel y Geraldine, y junto a estos muchos casos literarios más.
Me he referido a vampiras, pero que hay de autoras. La autora vampírica más renombrada de todos los tiempos es Anne Rice. Sin duda una mujer célebre, nacida en el siglo XX, que revolucionó la visión del vampiro clásico literario. Creó un mundo nuevo, con una amplia cohorte de espectros sobrenaturales viviendo en el mundo real, de una época real y a través de un espacio temporal real. Vampiros que tienen un origen y una evolución; una cadena inmensa de relaciones e historias asombrosas. Seguramente muchos autores posteriores han sacado ideas de las obras de Rice y su contemporáneo concepto del vampiro, y de seguro en adelante muchos más lo harán, pues sus obras no nos entregan sólo un vampirismo descontrolado y sangriento, sino que también el marco histórico, filosófico y romántico es muy potente.
Anne Rice es una norteamericana marcada por la muerte. A los 14 años sufrió la muerte de su madre alcohólica, a los pocos años casada perdió a su pequeña hija por leucemia, y el 2003 murió su esposo Stan Rice. De hecho fue la muerte de su hija y la profunda depresión en la que se sumergió la que la llevaron a escribir Entrevista con el Vampiro, donde uno de sus tres protagonistas es una mujer, más específicamente una pequeña niña vampira. Es, evidentemente, algo nunca antes visto, que sobrepasa la imaginación de los autores románticos.
Todos los personajes de Rice tienen intrincadas historias y brillantes mentes, pero las mujeres vampiras tienen una sutileza especial. Todas ellas son mujeres fuertes, independientes y caprichosas, dotadas de poderes sobrenaturales o una personalidad especial incluso antes de ser convertidas al mundo oscuro. Sin embargo es notorio que en general los vampiros de Rice están en algún sentido bastante "feminizados", así como tal vez las vampiras están "masculinizadas". Tal vez sea algo así como la búsqueda del equilibrio perdido a causa de la diferenciación sexual que poseemos los seres humanos. En este caso el género es cosa secundaria, pues el vampiro es capaz de procrear a otro vampiro por sí solo, por lo que se puede decir que existe una especie de hermafroditismo asociado con lo vampírico.
Está claro que dentro del universo de los no-muertos, las vampiras tienen algo especial. Su presencia es un toque de sensualidad y delicadeza en las ensoñaciones más oscuras; la idea de una piel tersa con femenina sinuosidad da al apasionado corazón el deseo de viajar al mundo de la muerte a través de un erotismo silencioso y casi bondadoso, aunque en muchos casos esta apariencia esconde a demonios sádicos y despiadados.
Tal vez esta constante metáfora de la mujer inocente por fuera pero sagaz por dentro obedece a la condición real de lo femenino: toda mujer por más débil que se nos presente es capaz de crear y utilizar sus artimañas y seducir al más impenetrable e incorruptible de los seres humanos...
Al correr el año de 1896, aparece a la venta una publicación que llevaba por titulo "Yellow kid", en la cual, a través de un dibujo sencillo y aprovechando las camisetas de los personajes como cuadros de diálogo, conocú}mos las aventuras de un niño oriental de la época. Pocos hubieron imaginado que esta simpática criaturita marcarú} el nacimiento de uno de los fenómenos más importantes del mundo moderno: El cómic.
Dos años más tarde, el conde Drácula saltará desde la pluma de Bram Stoker para convertirse en la figura más importante entre aquellos que hemos tenido a bien llamar: Vampiros.
A pesar de ser contemporáneos, se requeriren varios años para que el universo del cómic sucumbiera a la seducción de los chupasangre. Para ser más especíƒicos, no es sino hasta la aparición de los héroes (década de 1930) que los vampiros saldrán a la escena. Como a tenido a bien destacar J. Gordon Melton, la primera aparición de un reviniente en el cómic ocurre en el número 6 de Dr. Occult, en el cual este ya desaparecido héroe del estilo "pulp" enfrenta a un vampiro que se hace llamar : Vampire Master. Después de una feroz lucha, Dr. Occult logra vencer a su enemigo clavándole una daga en el corazón.
Ya en mejores años aparecerú} la que es sin duda, el vampiro (mejor dicho la vampira) más conocido del cómic es Vampirella (1969), creada por Forrest J. Ackerman para Warren Comics
Las aventuras de Vampirella comienzan (en total blanco y negro) cuando su planeta sufre una terrible escasez de su liquido vital: La sangre. Nuestra heroú‹a, al darse cuenta que el planeta estEmuriendo, decide huir dejando atrás incluso a Tristán, su prometido (Mujer...no?). Asi muy a la manera de Superman pero ya crecidita toma una nave (cuya tripulación es bebida cual Coca-cola por Vampirella) la cual arriva a la Tierra. Una vez que comienza su búsqueda por el vital líquido que obtiene obviamente de víctimas humanas. Pese a lo que podrá parecer Vampirella no es un villano. De hecho al darse cuenta del daño que produce a otros su supervivencia decide no asesinar a ninguna víctima a menos que sea del todo necesario. Vampirella tuvo algunos años de reposo, tal vez en algún ataúd y volverá hasta el año de 1992 ya con la imagen de Femme Fatale que le conocemos.
Entre las grandes aportaciones de este personajes se cuenta que para la época en que aparece no era común hallar un personaje femenino y mucho menos con estas características. Por lo que se ve, son aún muchas las historias que de Vampirella conoceremos en el futuro.
POR ESPACIO no podremos echar una rápida revisión de las apariciones de vampiros en las dos más grandes compañías productoras de cómic en Estados Unidos: DC y Marvel Comics... pero lo incluire en la web
Hablemos ahora del manga. En el cómic japones tenemos a dos personajes emblemáticos Vampire Hunter D es el primero. Este Dhamphir aparece en 1983 de la pluma de Hideyuki Kikuchi, quien escribe una serie de 12 textos que fuero editados en 19 volúmenes. Para 1985, aparece la ya conocida versión animada de American Streamliney en 1998 aparece una secuela basada en la tercera novela gráfica.
El segundo personaje que interesa destacar es La Princesa vampiro Miyu, vampira espiritista que tiene como misión devolver siniestros seres Shinma a su mundo de tinieblas.
En la producción japonesa encontramos una curiosa variación del mito del vampiro llevado al cómic; nos referimos a una gran cantidad de números de corte pornográfico... del que no hablaremos en este sitio web..