historia

TESTIGOS DE UNA SOCIEDAD

(Un vistazo al Sabiñánigo de principios de siglo.)

Las imágenes recogidas en esta página hablan por si solas. Nos cuentan detalles y pequeños fragmentos de la vida cotidiana de un pueblo que se ha hecho a si mismo. Cuentan la historia de un lugar del Pirineo, de un lugar de Serrablo, Sabiñánigo.

Estas fotografías reviven la memoria, nuestra memoria colectiva. Con ellas se rescatan del olvido escenas que pocos recuerdan. Entre otras razones, porque muchos de sus protagonistas ya no viven. El tiempo, compañero de todos se nos va llevando. En esa irremediable marcha, también se nos escapan los recuerdos. Las imágenes de este libro, se convierten en un testimonio social e histórico que impiden que esto suceda.

Son testimonios sociales en los cuales se refleja la transformación de una sociedad agrícola y rural a otra industrializada. En ellos se sigue el rastro de las innovaciones tecnológicas que han modificado la sociedad tradicional serrablesa. Certifican los cambios retratando los acontecimientos, sucesos primeras veces y sobre todo, gentes que con su acción hicieron posible una historia: la suya propia. Son rescoldos de un pasado cercano sobre el cual se asientan las claves de una ciudad como Sabiñánigo hoy, impensable a principios de siglo.

Son testimonios históricos que se detienen tanto en lo grande como en lo pequeño, en lo cotidiano y en lo excepcional, tanto en la tradición como el lo novedoso. Aquí se encuentran los rostros de personajes importantes que pasaron por estas tierras, pero lo destacable es que se nos muestra la trastienda de la historia de Sabiñánigo. Al contemplar estas fotos, las generaciones actuales -y cualquiera que quiera venir después- nos remontamos a los balbuceos de la única ciudad industrial del Pirineo aragonés. Son testimonios que nos hacen testigos de un proceso transido por aciertos y errores, por gentes y cosas que han convertido este lugar de Serrablo en su capital.

Estas imágenes son certificados que detienen el paso del tiempo y permiten trasladar la imaginación a décadas anteriores. Son sucesos únicos que en su momento -conscientemente-, se fotografiaron. Y ttambién son muestras escasas de unos tiempos marcados por la falta de abundancia, sobre todo de testimonios gráficos como estos.

A principios de siglo, el Barrio de la Estación tenia una población mínima que -como nos señala José Garrees- se fue multiplicando hasta alcanzar una progresión poco común. Al recorrer este repertorio de fotos, podemos constatar una parte de este proceso. Asociado a el, también descubrimos como se han ido superponiendo los usos y las costumbres. Las rigideces sociales de principios de siglo fueron dando paso, con la introducción de las industrias, a formas de producción que reorganizaban los esquemas societarios tradicionales. Las estructuras sociales se ordenaban siguiendo patrones de un sistema jerarquizado -como el de siempre-, mientras que la ebullición del progreso industrial y la incorporación constante de nuevos habitantes obligaban a romper los moldes.

Los rigores sociales, las penurias de la guerra y las estructuras de poder dejan su huella en las imágenes de este libro. Pero también lo hacen las instantáneas festivas de eventos variopintos. Instantáneas de la vida cotidiana de una comunidad que vivía al ritmo de su época. Podemos ver los carnavales, las fiestas, las procesiones, las corridas de toros con encierros incluidos, el deporte con sus primeros equipos de fútbol y ciclistas los banquetes y lifaras de todo tipo.

El mundo social de los primeros vecinos del barrio de la Estación se convirtió en un polo industrial que, con los años, dejaba en una segunda posición al Sabiñánigo de siempre. A partir de esta nueva urbanización se estructuro una sociedad industrial. El ferrocarril y las fabricas traían a estas tierras de la montaña un orden diferente.

El paisaje se vertebraba y moldeaba en torno al eje trazado por le Estación y las industrias. Aquellos viejos campos -apenas poblados durante siglos- se iban convirtiendo en un núcleo urbano extenso y habitado por nuevos edificios así como de gentes venidas de todas partes. Sabiñánigo crecía. Las maquinarias y la industrialización marcaban el paso de un lugar que transitaba de barrio a ciudad. Los cuatro o cinco tejados de principio de siglo se multiplicaron, tal y como nos lo narran estas imágenes. Y lo mismo con sus gentes. Sabiñánigo ha sido y sigue siendo un crisol donde los orígenes particulares se han fundido en un entramado único. En una ciudad amable, ágil y dinámica que tiene que seguir adaptándose a las nuevas circunstancias como se hizo en otras ocasiones. Es decir Sabiñánigo ha pasado por las revoluciones y crisis de este siglo para consolidarse como ciudad, tal y como se hizo en otras ocasiones. Es decir Sabiñánigo ha pasado por las revoluciones y crisis de este siglo para consolidarse como ciudad, tal y como certifican estas imágenes.

Cada una de estas fotografías nos permite soñar e imaginar el mundo que ya no esta a nuestro alcance. Nos hablan de los anteriores a nosotros y de nosotros mismos. Para oírlo, solo hace falta escuchar los sonidos atrapados en las escenas robadas al tiempo. Solo hace falta pasar las paginas para sentir ese sonido.

El tesón de Julio Gavin, que ha recopilado durante años estas fotografías, nos permite a todos disfrutar de estas huellas de nuestra propia historia. Obviamente, no son todas, pero si las suficientes como para hacernos cargo y parar cuenta de los recuerdos sedimentados en esta ciudad de Sabiñánigo.

Este texto escrito por Chaime Marcuello Servós, pertenece íntegramente al libro:

"Sabiñánigo en imágenes (1910-1975)". Ed.: Amigos de Serrablo. Huesca 1997.

En este libro podréis encontrar multitud de imágenes de esta época, de entre las cuales hemos recogido las que exponemos a continuación en nuestra página. Agradecemos a los autores del libro su permisividad para con nosotros, ya que nos ha sido imposible contactar con ellos. Animamos a todos nuestros visitantes echen un vistazo a este libro en el cual descubrirán imágenes sorprendentes del pasado de nuestra ciudad. Una mirada al pasado que nadie debería perderse. Si bien las imágenes de esta página no son nuestras, gracias a la generosidad del medio en el que se ofrecen, os invitamos a copiarlas y distribuirlas allende nuestras fronteras, aumentando así el conocimiento sobre nuestra tierra y nuestros antecesores.

Por la libertad en la red: Copyleft.

 

FOTOGRAFÍAS

IMÁGENES DE LOS AÑOS 60

IMÁGENES 1910 - 1975

 

 

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