Moldes
 

 

 
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Reproducción de un cráneo de Tejón en poliester, mediante un molde vivalvo de silicona.
Durante

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los siguiente párrafos vamos a intentar abordar cuestiones relativas a la problemática del moldeo, y los materiales, en el campo de la restauración.

Vamos a omitir los conceptos elementales sobre la elaboración del molde, ya que existen referencias suficientes en la bibliografía común.

Para saber más on-line sobre moldes puedes visitar estas páginas.

Moldeado y Vaciado artístico

Aprende técnicas de moldes

Como ya comentábamos anteriormente en la presentación , el mayor problema con que nos encontramos a la hora de realizar un molde sobre un objeto de cierto valor, ya sea arqueológico, artístico o científico, es la protección de este frente a los materiales de moldeo o desmoldeo, comúnmente este es un problema que se ha ignorado bastante en debido en muchos casos a la sencillez de la elaboración del molde o a la publicidad de los fabricantes de materiales para el moldeo, los cuales no han diseñado sus productos para estos casos concretos, incurriendo en ciertos problemas a la hora de trabajar con este tipo de objetos.
confección de un molde de silicona con carcasa de poliester
Esencialmente vamos a distinguir dos tipos de problemas:

Los causados por los propios materiales del moldeo y los debidos a un uso incorrecto de desmoldeantes

Los DESMOLDEANTES son productos que impiden que el material que estamos usando para confeccionar el molde se adhiera a la superficie del objeto con el que estamos a trabajar. Normalmente estas substancias son jabones, derivados de las vaselinas o ceras diluidos en medios acuosos o en disolventes, las características fundamentales de un buen desmoldeante es su capacidad para el desmoldeo y la posibilidad de ser aplicado en una capa tan fina que no interfiera en la textura del objeto y siga conservando sus capacidades antiadherentes.

El agente desmoldeante además es exclusivo para determinadas substancias, así mientras la vaselina nos sirve para desmoldear con cualquier material el jabón solo es útil para cuando trabajamos con yesos, factor que hemos de tener en cuenta ya que los restos de desmoldeante depositados sobre el molde se transferirán a la copia, ensuciándola o dificultando su policromado.

Esencialmente vamos a cuestionar la problemática del desmoldeo con el trabajo con siliconas, ya que estas son las que ya de por si nos ofrecen numerosas ventajas:

Las siliconas de por si no se adhieren a ningún material salvo los que estén constituidos por silicatos, como algunas piedras el vidrio y la cerámica, por lo que en principio no es necesario el uso de desmoldeantes en muchos casos.

Otra característica de las siliconas es la buena reproducción de texturas, esto es debido a su gran capacidad de penetración, constituyendo también uno de sus graves inconvenientes.

La silicona en estado líquido contiene disolventes y substancias que se volatilizan o endurecen durante el fraguado, pero que si este no transcurre adecuadamente pueden emigrar a la superficie del objeto con el que estamos a trabajar.

La perfecta adaptabilidad de estos moldes a la superficie del objeto crean un "vacío" que es necesario "romper" para poder retirar el molde, lo mismo que ocurre entre el contramolde o carcasa y la capa de silicona.

A continuación hacemos una pequeña descripción de los desmoldeantes, tradicionales, mas utilizados, y sus "pros" y "contras":

retirada de la silicona EL alcohol polivinílico, como su nombre lo indica esta compuesto por una resina vinílica diluida en alcohol, en una proporción variable, este producto se puede utilizar de dos maneras, diluido a modo de "tapaporos" como complemento a otro tipo de desmoldeante o como "barniz" el cual crea una interfaz de "sacrificio" entre el objeto y el molde. 
Aunque es una substancia reversible, una vez seco se puede volver a diluir con alcohol , si penetra en exceso en el objeto su retirada es compleja por no decir imposible, en cambio a modo de barniz sobre objetos poco porosos, como el vidrio, se elimina con facilidad en seco. Las resinas vinílicas una vez evaporado el disolvente se vuelven irreversibles en poco tiempo (cuestión meses) imposibilitando su eliminación.
La Vaselina, quizás uno de los agentes desmoldeantes mas recurridos, y mas peligrosos, ya que esta es prácticamente insoluble excepto en benceno, el cual es muy tóxico y peligroso. Es el único desmoldeante eficaz para trabajar entre siliconas o silicona-vidrio. Su uso en sustancias porosas la hace prácticamente imposible de eliminar, su uso debe estar restringido como un desmoldeante de apoyo y diluido en disolventes minerales como el White Spirit, por ejemplo tras impregnar el objeto con un tapaporos o barniz u otra barrera fácilmente reversible que impida su penetración en la superficie del objeto y facilite su eliminación.
El Jabón, es otro de los clásicos, fue muy utilizado desde la antigüedad en el trabajo con yesos, actualmente se sigue utilizando en numerosas técnicas de forma bastante poco acertada. En el mercado existen cientos o miles de tipos de jabones los cuales algunos han sido confeccionados como desmoldeantes, la eficacia del jabón viene dada por una parte por su cierto carácter apolar que evita que sustancias diluidas en medio acuoso y por tanto polares, se le puedan adherir y por otra parte la elevada concentración en que se usa, lo que hace difícil su eliminación. Otras características inherentes al jabón son su fuerte alcalinidad, y carácter iónico que se traduce en un fuerte enlace químico con determinadas substancias. Aunque para paliar estos efectos existen en el mercado jabones Neutros no-iónicos, estos son de muy baja viscosidad a grandes concentraciones y su eliminación posterior se presenta compleja y larga, consiguiendo eso si, cantidades industriales de espuma.

Las Ceras, es otro de los productos mas recurridos, se emplean disueltas en disolventes tipo trementina o white spirits, normalmente son ceras bastante naturales, descartándose el uso de microcristalinas o parafinas, funcionan relativamente bien con poliéster, pero deben ser siempre acompañadas de un tapaporos, con siliconas no acaban de cumplir su función, la reversibilidad es prácticamente nula, incluso en superficies no porosas, en los vaciados de escayola ensucian la superficie dificultando la adhesión de posibles policromías.

El Látex, aunque no es un agente desmoldeante propiamente, pero si se pueden elaborar buenas máscaras o protecciones con capas muy finas de este, técnica ya conocida desde antiguo por los aerografistas. El Látex es una substancia de origen natural, orgánica, que tiene la propiedad de formar películas elásticas tras su secado, estas películas son bastante resistentes en comparación con su grosor y no se adhieren a ninguna superficie en concreto excesivamente 
El látex seca o vulcaniza, por evaporación del disolvente que es agua, con la consiguiente contracción del molde y perdida de precisión, la mayoría de los látex comercializados contienen amoníaco como conservante, producto muy pernicioso para el cobre o aleaciones y determinados pigmentos, llegando a alterarlos gravemente, el amoníaco por otra parte es un potente veneno para líquenes u otros microorganismos. Cuando usemos látex debemos intentar usarlo sin amónico o cuando menos si trabajamos con pigmentos o metales adicionarle un "inhibidor de la corrosión" para evitar posibles ataques.
Los Empapelados, es la forma mas eficaz, sencilla de proteger una superficie a costa de sacrificar cierto grado de textura, consiste en aplicar una fina lámina de papel, en la zona que queremos proteger adhiriéndola con colas animales o gelatinas, estas son fácilmente reversibles con agua caliente, o si se usan en concentraciones muy bajas se despegan solas, aún así es necesario limpiar siempre la zona para evitar posibles restos que puedan ser devorados en un futuro por microorganismos.
Otra técnica para el desmoldeo de siliconas en objetos porosos y con cierta textura, tipo rocas graníticas , consiste en usar geles acuosos los cuales crean una superficie húmeda, recordemos que la silicona es hidrófoba por lo cual no se adhiere a superficies húmedas, y al mismo tiempo rellenan los poros evitando una excesiva penetración de la silicona. Estos geles se consiguen mediante derivados celulósicos los cuales son muy reversibles con agua, y aún secos crean películas finísimas ya que la proporción en que se usan suelen ser del 2%. Estas sustancias se vuelven insolubles en fuerte presencia de iones de hierro o aluminio.
Condiciónes especiales de trabajo, en numerosas ocasiones el restaurador tiene que realizar estos trabajos fuera de su taller en donde las condiciones ambientales pueden dificultar el normal fraguado de los materiales. Las bajas temperaturas retardan el fraguado de cualquier substancia que ocurra en presencia de una reacción química, al igual que esta, la humedad puede perjudicar también a ciertos materiales, así el poliéster, utilizado frecuentemente en la elaboración de los denominados contramoldes o carcasas encargadas de sustentar la capa de silicona, es capaz de combinarse con pequeñas cantidades de agua que actúan como plastificante impidiendo el endurecimiento de este. La silicona en cambio no es susceptible al agua o humedad pero si a la temperatura, un fraguado anormalmente lento de esta puede engrasar en cierta medida el objeto. Una buena medida para paliar estos efectos negativos es generar reacciones mas violentas en nuestros materiales, mediante aditivos específicos, no conseguiremos tan buenos polímeros como en condiciones normales pero evitaremos daños mayores a los objetos y a nuestros proyectos.

Existen otras substancias alternativas a las siliconas ( y en cualquier caso mas económicas) aunque en raras ocasiones tan versátiles y precisas, y en muchos casos mucho menos agresivas que estas.

- El barro o arcilla de modelar: con este elemento podemos confeccionar los denominados "apretones" que como su nombre indica se realizan apretando una plancha de barro contra una superfice para conseguir su impronta. Según lo elaborado de nuestra técnica podemos lograr una gran precisión.

-Algianatos: son una variedad de gelatina obtenida de una alga, son lo que utilizan los protésicos dentales para sacar moldes de la boca. Los moldes obtenidos son bastante frágiles y se descomponen en muy poco tiempo. Son interesantes para moldear objetos extremadamente frágiles, sobretodo tejidos orgánicos. No hace falta usar desmoldeante.

-Poliuretanos: son la alternativa a las siliconas, son relativamente modernos, los moldes son mas tenaces y menos flexibles, producen excelentes copias. 

-Silicauchos: son un preparado sintético, de varios componentes  en polvo, se utiliza siempre líquido por colada ya que tiene una densidad muy baja, los moldes son poco duraderos si se tiran muchas copias, es mucho mas económico que la silicona.