Pulso del Silencio
   
 
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Huellas

 

Es la traición del tiempo
borrarnos cada paso como espuma;
la imagen del nosotros
es un fulgor de olvido,
un vasto espacio de extinción sin cuento.
Somos en nada construidos,
en nada andados
y en nada en el final
somos disueltos.
Y bien, ¿qué hacer con el momento?
el pez fugaz, inalcanzable,
¿Qué hacer con nuestros sueños de infinito?


Imagen Vespertina
 
La tristeza se quiebra
como nubes al viento;
el rayo vespertino, en oro
                    se vierte silencioso.
Descubres que el espacio va limpiando
un refrescado olor de tierra nueva
y más allá del vórtice de luz
se asoma curiosa la primera estrella.
El ámbito surcan los insectos
y el eco de los grillos se levanta muy lento
refractando el espacio.
Descubres que la hierba vive
y se conmueve al tacto de tus pasos
y las manos te vuelan como garzas
buscando la punta de los cerros.
 


Tras la Tormenta

 

Cuando termine la lluvia
la tierra que se escapa seguirá siendo roja;
cuando se marchen las gotas de apariencia infinita
la hierba estará limpia.
La inquietud, la penumbra, derrumbadas
se absorberán en suelos empapados
empujando por ósmosis las flores,
asomando los tallos.
Se quebrará silente la bóveda del cielo
y entrará un rayo tenue de arco iris.


Libertad

 

¿Quién puede cercarme
si tengo el mar batiendo sobre el pecho,
y el viento cantando sobre las altas peñas,
el cielo abierto sobre mi cabeza,
y la tierra,
que toda mía,
responde al golpe de mi mano
que la llama
y da frutos,
hijos de mi sudor y mis insomnios?

¿Quién puede cercarme
donde todo es aire, tierra y mar
de nuestro cuerpo?

 


El Viento

(Premonición de una verdadera noche de Walpurgis)

 

 

El viento enorme descorre los ramajes
con largos soplos.
Son presagios de voz incomprensible,
son silencios muy breves,
luego viento
que vuela y se despide como llorando quedo.

Se parece la voz de algún desconocido que conozco
y quiero recordar,
se parecen palabras que comprendo
pero no puedo hablar ni responderle;
sólo espero
algo como una sombra de luz que viene andando,
un animal nocturno,
un sueño,
un viejo canto guardado en una caja sin fondo.
Algo,
o simplemente viento,
un viento enorme que llega desplomando las hojas
del árbol que no soy
y estoy sintiendo dentro,
el árbol múltiple, disperso como un eco
que se va repitiendo
muy lejos
en el tiempo,
sonando como un arpa de un solo fuego negro
bajo el viento que pasa
sin regreso.

 13 de Marzo de 1993
12:30 am.

 


Marina del Sueño

 

Sueño disuelto en viento
pasa inflamando el velamen roto.

Barco que espera con lastre
y desespera;
ansia de mares repercutiendo en olas.

Sueño cristalizado en sales
se desgrana
sobre mástiles quebrados por el tiempo,
y un costillar de tablas
queja y cruje
cabeceando sobre una muerte vieja
que quiere asir el sueño viento siempre
y destroza su trapo en mil tirillas.

 


Acción de Gracias

 

Gracias me doy de no ser torre
con el miedo a la fuga de mis piedras,
sino casa de pequeña modestia.
Gracias me doy al no ser árbol
de crujiente madera que se quiebra,
sino hierba que al viento inclina el tallo.
Gracias me doy pues no soy oro,
sino madera liviana, blanda y vieja
que sobre el agua flota.
Gracias me doy al no ser hombre que sueña
y de pronto despierta para verse
que no es torre, ni árbol, ni oro puro,
sino carne borrándose en el tiempo,
huellas perdidas en la arena.

 


¿Musas?

 

No tengo musas que lleguen a tocarme
y detengan el tiempo,
sino la música oscura de la hierba
creciendo tras la lluvia,
su gesto hacia la tierra,
o el impecable vuelo de las aves
en augurio de tarde.
No tengo musa que me conduzca al sueño,
sino un tropel de cuantos luminosos
que desbordantes se llegan a mis ojos
haciéndose silencio,
o el rayo que del cosmos se desdobla
y me inflama
en múltiples estrellas

 


El Arpista

 

Canta el arpista:
No te aflija esta certeza de la vida:
Sólo de viajero tenemos vestimenta,
sólo sendero se extiende a nuestros pasos.

No te engañen tus ojos.
Asir no puede el puño las riquezas
para el cuerpo y el alma,
ni tu puerta encerrar
los oros ni los hombres.

Todo escapa.
Disfruta del aroma, pues son flores de un día
y cuando sean frutos paladéalos
que luego serán de nuevo árbol.
No podrás evitarlo.