|
| |
En el mercado
existen diferentes y variados métodos para dejar el tabaco, aquí os explico los
cuatro más utilizados por los fumadores de hoy en día:
- Parches.
- Chicles.
- Fármacos.
- Por ti mismo.
Parches:
 |
Este tratamiento consiste en suministrar al organismo
dosis pequeñas y continuadas de la sustancia hasta que se deshabitúe al
tabaco. |
 | Los parches al
igual que el chicle, están disponibles sin receta. Con esta fórmula se
suministra la nicotina al organismo a través de la piel.
|
 | Existen varios
tipos de parches, según el número de horas que actúan y la cantidad de
nicotina que liberan durante este tiempo. |
 | Escoger entre el
parche de 16 horas de liberación o el de 24 horas de liberación y entre la
cantidad de miligramos de nicotina liberada dependerá del grado de adicción
del fumador y el momento en el proceso donde se encuentre.
Lo lógico es empezar con una mayor concentración y tiempo, para disminuir
estas dosis progresivamente. |
 | No es aconsejable
que las personas con problemas en la piel (como alergias dermatológicas)
recurran a los parches, ni tampoco deben hacerlo las embarazadas. |
Volver arriba

Chicles:
 |
Junto con los parches de nicotina, los chicles son
los métodos más usados en la terapia de reemplazo con nicotina (técnica que
consiste en suministrar al organismo dosis pequeñas y continuadas de la
sustancia hasta que se deshabitúe al tabaco).
|
 | Puedes obtener los
chicles de nicotina en la farmacia sin necesidad de receta.
|
 | Cuando se
mastican, se libera la nicotina al torrente sanguíneo, pero la absorción
resulta más lenta que al fumar, por eso no producen la misma sensación que un
cigarrillo.
|
 | A diferencia de
los cigarrillos, los productos de reemplazo de nicotina no contienen
alquitranes y otras sustancias tóxicas.
|
 | Además, estos
productos no suministran tanta cantidad de nicotina como la aportada por el
tabaco. Por eso su uso racional no supone un riesgo para la salud. |
Volver arriba

Fármacos:
 |
Los intentos serios para abandonar el tabaco deben
ser supervisados por un neumólogo o un especialista en tabaquismo, que
prescribirá el tratamiento más adecuado en función del grado de adicción
física a la nicotina del paciente, su grado de dependencia psicológica y su
nivel de tabaquismo. |
 | Existen dos tipos
de tratamiento farmacológico, cuya finalidad es combatir la dependencia física
que provoca la nicotina en el fumador habitual:
-->La terapia sustitutiva con nicotina, basada en la toma de nicotina por
una vía distinta al tabaco a través de chicles, parches o aerosoles de
nicotina.
-->El "bupropion",
un fármaco que actúa sobre el paciente produciendo efectos similares a los que
causa la nicotina. |
Ambos son
recomendados como tratamientos de primera elección en el tratamiento del
tabaquismo.
Aunque existe la posibilidad de combinar ambas terapias en algunos casos, es
preferible utilizar únicamente una de ellas.
La elección del tipo de tratamiento va a depender de las características del
paciente, ya que el tratamiento del tabaquismo debe individualizarse en función
de la situación de cada enfermo.
Volver arriba

Por ti mismo:
El tabaco
provoca tres tipos de dependencia: física, psicológica y social. Esta triple
barrera que entorpece el camino hacia la salud no debe desanimar a quienes
intentan dejar de fumar por sí mismos, ya que existen pautas y recomendaciones
eficaces que pueden ayudarles en este proceso. El único requisito imprescindible
es la voluntad.
 |
El primer paso: buscar un motivo
Sólo aquel que está realmente convencido de que quiere dejar de fumar puede
emprender esta aventura. Por ello es necesario encontrar un motivo importante
que te mantenga firme en tu decisión.
Conviene hacer una lista con todos los motivos y leerla y repetirla
constantemente. Esto puede ayudar a vencer los primeros obstáculos.
|
 | Elección
del día D: periodo preparatorio
Elige un día para dejar de fumar.
Una vez tomada la decisión es recomendable un periodo preparatorio o de
reflexión con el fin de concienciarse y adoptar ciertas medidas que harán más
fácil el proceso.
Durante este periodo, que no debe exceder los 10 días, se deben modificar
algunos aspectos del estilo de vida y realizar un análisis del fumador.
El objetivo es reducir progresivamente el consumo de tabaco.
|

Volver arriba
|