Estamos pensando en tener un animal, ¿Me
recomendáis un perro?
-Si estás buscando un cariñoso y leal amigo, y estás seguro de que puedes
dedicar el tiempo y recursos necesarios para satisfacer sus necesidades,
entonces, un perro es el animal perfecto para ti. Los perros tienen una
interminable variedad de formas y tamaños, cada uno con su carácter y
temperamento. Si decides que el animal que estás buscando es un perro,
estás obligado a encontrar uno que te vaya bien.
Hay muchos perros, ¿Cuál es el mejor
para nosotros?
-Si no tienes ni idea, de cual es tu perro ideal, puedes mirar algunas razas
visitando a sus dueños, hablando con criadores o visitando refugios y leyendo
revistas y libros sobre perros. Considera tus propias circunstancias y las
características del perro que quieres, e intenta que encajen lo mejor posible.
Muchas preguntas, ¿Es normal?
-No te sientas ofendido si te preguntamos sobre tus propias circunstancias y
planes, esto indica una preocupación real por el bienestar del animal.
Quiero un perro sin raza, ¿Dónde puedo
encontrarlo?
-Tenemos siempre muchos perros de todas las edades que están buscando un
hogar estable. Todos ellos tienen distintas edades y procedencias, por eso, no
puedes estar seguro del cuidado que ha recibido anteriormente, y aunque
nosotros les damos todas las atenciones posibles, es mejor, que cuando adoptes
uno de nuestros perros, pidas siempre consejo al veterinario.
Quiero un cachorro con pedigree, ¿Dónde
puedo encontrarlo?
-El mejor lugar para obtener un cachorrito con pedigree es un reconocido y
reputado criador. Puedes encontrar criadores através de otros dueños de
perros, veterinario, anuncios en periódicos y revistas de perros, o visitando
concursos caninos. Las organizaciones que controlan los standars de las razas,
pueden darte mas información.
No compres a un vendedor, el cual compra los cachorros de diferentes sitios.
Estos probablemente han sido destetados muy pronto, y pueden haber viajado
grandes distancias antes de alcanzar su destino, en un estado de miedo y
confusión. El riesgo de enfermedad y otras consecuencias inducidas por el
stress, es mas grande para estos cachorros, y este tipo de comercio, no debería
estar permitido.
Consulta a tu veterinario
-Es el mejor aliado en la prevención de enfermedades. Te avisará del
calendario
de vacunaciones, desparasitación, prevención de filarias (gusano del corazón),
te avisará cuando son necesarias las revacunaciones actuales, y te dará
consejos
sobre alimentación. Este es un buen momento para hacer un chequeo general.
En muchas clínicas vetenirarias, hay disponible un seguro que cubre casi todas
las necesidades de tu perro.
Si tu perro está enfermo, el veterinario necesitará conocer todos los detalles
acerca de su estado, así que no lo mandes con un niño o un amigo que no
pueda darle esta información.
Vacunaciones
-Si tu perro no ha sido vacunado previamente, puede necesitar una serie inicial
de dos inyecciones, que se administran normalmente con 2 ó 4 semanas de
diferencia. Para mantener la inmunidad, debes revacunar a tu perro cada año.
Aunque puede varias con países o regiones, las vacunas más habituales son:
Moquillo
Hepatitis infecciosa
Parvovirosis
Leptospirosis
Rabia
-Todas estas enfermedades pueden ser fatales, y todas pueden prevenirse
mediante vacunación. También afectan a perros adultos.
Además también es posible vacunar contra las Tos del Refugio, que es una
enfermedad respiratoria altamente infecciosa. Es una condición compleja, que
puede estar causada por diferentes organismos. Las vacunas disponibles son
efectivas contra los más comunes. La vacuna prevendrá la enfermedad en la
mayoría de los casos o, en caso de que se presente, será mucho menos severa.
Si tu perro va a estar en contacto con otros, como en refugios, concursos
caninos o clases de entrenamiento, debes considerar ofrecerle esta protección.
Algunos guarderías insisten en ello.
Desparasitación
-Para asegurar que tu perro se desarrolla bien, y que no presente riesgos para
los humanos, debes desparasitarlo regularmente, especialmente si está en
contacto con niños pequeños. Para la mayoría de los perros adultos es
suficiente con hacerlo cada tres meses, pero si efectivamente ves lombrices,
deberás tratarlo más a menudo, aconsejado por tu veterinario. Existen muchos
productos seguros y efectivos para ello. Los perras que están criando y los
cachorros necesitan desparasitación más a menudo.
La tenia o solitaria también puede ser un problema alguna vez. Si tu perro está
infectado, puedes advertirlo por los segmentos de la misma en el pelo alrededor
del ano o en sus heces. Parecen granos de arroz y a menudo parecen moverse.
Alguna vez puedes ver un segmento mayor, plano, parecido a una cinta. Un
tipo de solitaria puede ser ingerida cuando comen asadura o menudencias sin
cocinar, especialmente si es de oveja. En ésta se aloja el estado intermediario
del parásito. Otros tipos de solitaria son transmitidas por pulgas. Es por ello
importante tratar a tu perro contra las pulgas. Las tabletas contra lombrices no
son efectivas contra la solitaria y se necesita otro tipo de tratamiento.
Existen
algunos productos que son efectivos tanto contra las lombrices como contra la
solitaria.
Pulgas
-Si tu perro tiene pulgas, estará rascándose y mordiéndose continuamente,
especialmente en el lomo y en la base del rabo. Algunos perros son alérgicos a
la saliva de las pulgas, de forma que una sola mordedura es suficiente como
para provocarles una violenta reacción en la piel. Puedes ver las pulgas, de
color marrón-negro moviéndose entre el pelo, o también motas oscuras, que
son la heces de las pulgas. Tu veterinario te recomendará el tratamiento más
adecuado, que debes aplicar también si tienes otros perros en casa.
Es esencial tratar su ambiente además, ya que las pulgas pasan poco tiempo de
su vida en el perro. Lava bien la cama del perro y rocia polvo antipulgas en la
misma.
No olvides pasar la aspiradora en alfombras, rodapies y muebles. También
puedes usar un insecticida para espacios abiertos.
Esterilización
-Si no quieres descendencia de tu perro, consulta a tu veterinario acerca de la
esterilización u otras formas de control reproductivo. La operación es muy
sencilla y tu veterinario te avisará del mejor momento para realizarla.
Las perras tienen el celo cada seis meses aproximadamente. En este momento
son muy atractivas para los machos, que tratan de acceder a ellas (viajando
incluso grandes distancias). La perra debe mantenerse todo lo mas alejada
posible, de todos los perros vecinos, aunque es mucho mejor esterilizarlos, si
no se quiere que críen. Esta operación puede realizarse en cualquier momento,
una vez que el animal es maduro.
Algunos perros y perras tienden a ganar peso después de la operación. Sin
embargo, si tienes cuidado con su alimentación, no debe suponer ningún
problema.
Cepillado
-Un cepillado regular es esencial para una buena apariencia. Obviamente, las
razas, o los perros mestizos que tienen el pelo largo, necesitan cepillado más
a
menudo. Presta mayor atención a las áreas que pierden brillo más fácilmente,
como detrás de las orejas. En este caso, es mucho más fácil "prevenir
que
curar". Los perros tienden a mudar el pelo durante todo el año si están
en una
casa, pero pierden más pelo en otoño y primavera. Cepillar a tu perro más
todos los días impide acelerar el proceso, además de reducir la cantidad de
pelo
que cae en alfombras y mobiliario.
Es un buen momento para comprobar el estado del pelaje, y buscar
anormalidades como, hinchamientos, heridas o parásitos . Si el área de los
ojos
está sucia, puedes limpiarla cuidadosamente con algodón humedecido, usando
algodones distintos para cada uno. Si las orejas están sucias, límpialas con
algodón seco. Si observas cera oscura puede ser indicativo de una infección o
de ácaros en las orejas. Pregunta a tu veterinario.
Vigila la boca de tu perro regularmente. Los dientes deben estar limpios y sin
depósitos y las encías rosadas. Con la edad, se pueden formar depósitos en la
base de los dientes que puede dar lugar a mal aliento, dolores o infecciones. El
veterinario puede limpiar el depósito, quitar dientes sueltos y limpiarla para
ralentizar el proceso, pero ello suele requerir anestesia general.
Para disminuir este depósito, puedes incluir en su dieta alguna comida dura, o
golosinas especiales para masticar.
Debes vigilar sus uñas también. Si hace ejercicio regularmente sobre
superficies
duras, no suelen necesitar atención en este aspecto. En otros casos, pueden
necesitar que cortes las uñas, especialmente los espolones, que no están en
contacto con el suelo. Puedes cortarle las uñas tú mismo, pero hay que hacerlo
correctamente. Si no estás familiarizado, pregunta a tu veterinario.
Comprueba que su peso es adecuado. Tu veterinario puede compararlo con las
escalas correspondientes. Debes poder sentir sus costillar y observar un
estrechamiento detrás de las costillas. En otro caso puede necesitar una dieta
especial y algo más de ejercicio.
El número de veces que sacas a pasear a tu perro depende de tu circunstancia y
preferencias, pero debe tener oportunidad de expansionarse, de otra forma, no
puedes culparlo de posibles accidentes en la casa.
Higiene
-Un perro saludable no tiene porque ser un riesgo para la familia, sin embargo,
conviene tomar pequeñas precauciones:
- Lávate las manos después de tocarlo o jugar con él.
- Tu perro debe tener sus propios platos para comer, que deben lavarse y
guardarse por separado.
- Es mejor que duerma en su propia cama, en vez de en la tuya. El perro
necesita tener algo que sepa que es suyo; donde puede retirarse y descansar, o
donde se le puede mandar cuando se porta mal.
- Sacude y lava regularmente la ropa donde duerme.
- No le beses o dejes que te chupe. Esto es especialmente importante con niños.
- Cepíllalo regularmente y comprueba si tiene pulgas u otros parasitos.
- Desparasítalo de acuerdo a las instrucciones de tu veterinario.
- No le des comidas sin cocinar o asaduras.
- Observalo y si existe algún signo de enfermedad, trátalo inmediatamente.
Un dueño responsable
-Como todas las cosas que merecen la pena, tener un perro implica
responsabilidades y compensaciones.
A veces las responsabilidades, no solo respecto al perro, no son tan obvias para
el dueño.
Asegúrate de educarlo, al menos en lo más básico. No dejes que "haga sus
cosas" en aceras o sitios donde juegan niños. Si lo hace, debes retirarlo.
Llévalo
atado cerca de carreteras, o en cualquier sitio donde pueda molestar. Mantenlo
bien alimentado y asegúrate de que haga ejercicio. No dejes que moleste a los
vecinos con sus ladridos.
Dependiendo de donde vivas, las autoridades puede requerir que este
registrado o vaya identificado con el nombre y la dirección de su amo. Además
de collares con una chapa, existen otras formas permamentes de identificación,
como tatuajes o microchips implantados. Pregunta a tu veterinario para más
información.
Primeros auxilios
Atropello
-Tu puedes haber visto el accidente, o tu perro regresa obviamente herido.
Asegúrate de que pones a tu perro en lugar seguro. Procura que este quieto, y
lo más confortable posible; átalo si es necesario para prevención de mayores
daños. Aplica presión en los puntos en donde esté sangrando, con una venda o
alguna prenda. Llama a tu veterinario lo más pronto posible, para saber que
tienes que hacer exactamente.
Corte en la pata
-A menudo se pueden producir cortes en las patas debido a cristales u objetos
punzantes. Si sangra mucho, envuelve su pata en gasa o en una tela limpia y
ponle esparadrapo alrededor, intentando que la presión sea uniforme. No uses
nunca una goma elástica o torniquete alrededor del miembro, especialmente
por periodos de tiempo largos (más de quince minutos).
Herida en el ojo
-Mira en el ojo y quita cuidadosamente cualquier cuerpo extraño, como
semillas. Puedes hacerlo enjuagando el ojo con agua limpia y templada. Evita
que se toque el ojo con las patas y llévalo al veterinario inmediatamente.
Vómitos
-Es normal que los perros vomiten ocasionalmente. Sólo si esto ocurre
frecuentemente o el animal parece decaído debes preocuparte. Si vomita de
forma continuada, observa como lo hace y el tipo de vómitos, y descríbelos a
tu
veterinario. Puede que necesites tomar alguna muestra en una botella para que
él la examine. No le des de comer.
Diarrea aguda
-La diarrea aguda puede contener sangre e ir acompañada de vómitos. Quítale
toda la comida y mantenlo en un lugar cálido. Dale pequeñas cantidades de
agua con azúcar o caldo ligero. Si está débil o deprimido, llévalo al
veterinario
inmediatamente. Si está normal, puedes llevarlo a la mañana siguiente en las
horas de consulta normales. Puedes telefonear primero al veterinario y tomar
nota de sus consejos.
Picaduras de insectos
-Las picaduras de avispas, otros insectos o arañas, pueden conllevar dolor
agudo, hinchamiento y decoloración de la piel. Si la picadura es en la
garganta,
a respiración puede ser dificultosa. Mantenlo en un lugar fresco y evita que se
mueva. Si el hinchamiento persiste durante más de una hora, o si la picadura es
en la cara o en el cuello, llévalo al veterinario. Mantenle la lengua delante e
intentar que tenga espacio libre para respirar.
Convulsiones o ataques
-Son movimientos espasmódicos, a menudo con temblor de las mandíbulas,
acompañados de salivación. El perro puede caerse sobre un costado. Puede
haber movimiento violento de los músculos de la cabeza, cuello y miembros.
Quítale el collar y asegúrate de que está alejado de cualquier peligro
(escaleras,
sitios inestables, etc...). Asegúrate de que puede respirar manteniendo su
cuello
estirado, pero no pongas los dedos dentro de la boca. Mantén el sitio oscuro y
tranquilo y evita ruidos bruscos. La mayoría de estos ataques acaban
rápidamente (aunque parecen interminables). Anota los síntomas antes, durante
y después del ataque, y llama al veterinario.
Dolor de oídos
-Puedes ver que se rasca o ladea la cabeza. Puede que se frote contra el suelo,
agite la cabeza, se queje, o no quiera que le toquen. Si ocurre de repente,
puede ser algo de hierba o algún objeto extraño. No pongas nada en contacto
con el oído y llama a tu veterinario.
Estos problemas deben atenderse inmediatamente, antes de que la situación
pueda agravarse.
Envenenamiento con un producto conocido
-Si observas que traga algún producto venenoso, intenta que vomite haciéndole
tragar agua salada (una cucharadilla en un vaso de agua). Dale leche solo en el
caso de que la sustancia sea corrosiva. No les des más de una vez, y no les des
en absoluto si el perro no puede mantenerse en pie. Llama al veterinario
inmediatamente y toma el resto del veneno o la botella.
Atragantamiento
-El perro puede estar dándose con las patas en la boca. Trata de abrírsela y
quitarle el objeto del interior. Puede que te muerda haciendo esto.
-Mira en el paladar, pues a veces los huesos se quedan atascados ahí.
-En algunos casos se necesita anestesia general para quitar el objeto. Incluso
si
consigues quitárselo, conviene visitar al veterinario.
Posible embarazo no deseado
-Si tu perra es cubierta accidentalmente, esto no es una emergencia,
estrictamente hablando, pero a menudo el embarazo puede evitarse. El
veterinario puede ponerle una inyección poco después, que normalmente
evitará que este progrese. Es necesario contactar con el veterinario dentro de
las 24 horas siguientes.
Colapso
-Llama al veterinario inmediatamente. Ponlo en una manta y mantén su boca
abierta para que pueda respirar.
Eruptos
-Si el abdomen aparece hinchado y lleno de gas, VE A UNA CLÍNICA
VETERINARIA INMEDIATAMENTE.
Transporte del perro en una emergencia
-Normalmente es preferible llevárselo al veterinario a que él venga a casa.
Esto
es porque en la consulta tiene personal y equipo especializado. No des a tu
perro nada de comer o beber, debido a que puede necesitar anestesia general.
Pon tu perro cuidadosamente en una manta o abrigo en el suelo y levántalo de
los lados de la manta, para evitar estirar de las patas en prevención de
mayores
heridas. Dos personas pueden llevarlo y ponerlo en el asiento trasero del coche.
Una persona debe estar con él. Si pretende morder, ponerle temporalmente una
banda alrededor del hocico. No dejárselo mucho tiempo, pues puede
comprometer su respiración.
Notificar al veterinario que vais en camino, para que se pueda preparar para
vuestra llegada.