27a Conferencia Europea de apoyo al pueblo saharaui
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Sevilla, 24, 25 y 26 de Noviembre de 2001
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RESOLUCIÓN FINAL
La 27 Conferencia Europea de Apoyo al Pueblo Saharaui se reunió los días 23, 24 y 25 de noviembre de 2001 en Sevilla, España. Esta Conferencia contó con 426 participantes procedentes de África del Sur, Argelia, Alemania, Australia, Austria, Bélgica, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia Gran Bretaña, Italia Noruega, Países Bajos, Portugal, Sahara Occidental, Suecia, Suiza, Tanzania y Venezuela.
Asistió a la conferencia una importante delegación saharaui encabezada por el Secretario general del Frente Polisario, S. E. Mohamen Abdelaziz, Presidente de la RASD junto con diferentes personalidades de todo el mundo, entre ellas Rigoberta Menchú, premio Nóbel de la Paz, la señora Danielle Mitterand. Entre las delegaciones, 75 asociaciones y ONG, 60 municipalidades, 22 delegaciones parlamentarias (Europa, nacionales y regionales), 6 sindicatos, la Asociación internacional de Juristas y la Oficina de Derechos Humanos del Sahara Occidental.
Los participantes quedaron satisfechos del trabajo realizado por los diferentes integrantes de la solidaridad durante los años 2000 al 2001. El permanente trabajo de movilización permitió organizar una importante campaña de apoyo a la huelga de hambre de Mohamed Daddach y los otros prisioneros políticos saharauis en demanda de su liberación.
En cuanto a los encuentros decididos al concluir la 26 EUCOCO de Bruselas:
Una reunión de juristas. Se celebró en París el 28 de abril del 2001. Las conclusiones fueron publicadas por Harmattan.
Una reunión de mujeres en resistencia. En Bruselas y Estrasburgo, del 16 al 18 de mayo de 2001. El IV Congreso de la UNMS llevará a la práctica las conclusiones del encuentro de Bruselas.
Una reunión de ciudades hermanadas y amigas. En Florencia y en Pisa, del 20 al 30 de septiembre del 2001. Tras este encuentro se ha instituido un Foro permanente de instituciones locales europeas.
Los participantes reconocen el excelente trabajo realizado por el consorcio de ONG europeas de ayuda humanitaria durante todo el año a pesar del particularmente difícil contexto internacional.
La 27 Conferencia europea concluye sus trabajos estableciendo tres ejes de absoluta prioridad:
1. En lo que se refiere a Naciones Unidas, los participantes creen necesario movilizar a las fuerzas políticas en Europa, África y en todo el mundo para que los gobiernos y los Estados recuerden al Secretario General y al Consejo de Seguridad la urgencia de sacar la cuestión del Sahara Occidental del callejón sin salida de la llamada "Tercera Vía" que impone de manera unilateral el acuerdo marco propuesto por Marruecos. Únicamente la vuelta a la legalidad internacional y la estricta aplicación del Plan de Paz de 1991 y los Acuerdos de Houston de 1997 permitirán una solución conforme a las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui, basadas en un referéndum de autodeterminación.
A este respecto, la entrega del Premio Nóbel de la Paz a Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas nos presenta una oportunidad de acción para el conjunto de la solidaridad internacional a favor del respeto de los derechos inalienables a la independencia del último pueblo colonizado de Europa.
2. En cuanto a los territorios ocupados, la liberación de Mohamed Daddach y otros prisioneros políticos, el 7 de noviembre del 2001, no debe ocultar la represión, los arrestos arbitrarios y la tortura, los secuestros y desapariciones, la destrucción de viviendas y bienes ejercidos contra la población saharaui en Smara y en el conjunto de los territorios ocupados por el ejército marroquí. Con estas prácticas se intenta atentar incluso contra la identidad misma de las poblaciones saharauis.
Esta situación es todavía más alarmante por el hecho de que Marruecos plantea constantemente problemas a las delegaciones de Derechos Humanos y a personalidades - como es el caso reciente de Mme. Mitterand - que han querido visitar los territorios ocupados para reunirse con las poblaciones saharauis.
Los participantes tienen la intención de actuar, de acuerdo con los juristas y las Asociaciones de Derechos Humanos, para que las Naciones Unidas -la MINURSO y la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra- se hagan cargo de la situación y faciliten el acceso de observadores a los territorios ocupados.
Los participantes en la Conferencia se movilizarán para apoyar la iniciativa de los saharauis de los territorios ocupados para asistir a las reuniones de Ginebra y otras instancias europeas. Apoyan la necesidad de la protección jurídica de las víctimas saharauis.
La Conferencia EUCOCO pretende también denunciar la aceleración de la colonización económica del Sahara Occidental. Marruecos, con el apoyo de Francia, está malvendiendo y despojando a los saharauis de sus recursos naturales.
Se van a emprender actividades con objeto de alertar a la opinión pública internacional y advertir de sus responsabilidades éticas y políticas a los inversores y a los actores económicos, especialmente a las sociedades petroleras y pesqueras.
Se emprenderá un estudio profundo con ayuda de organizaciones especializadas, de sindicatos y de universidades, que permita identificar los recursos y las reservas naturales saharauis para organizar la protección de estas riquezas.
Sobre este tema se celebrará un encuentro en Bruselas, en el Parlamento Europeo, en mayo del 2002, que permita adoptar un programa de movilización, junto con los juristas y los parlamentarios, para emprender las iniciativas necesarias para la protección de los recursos del pueblo saharaui.
3. En lo que se refiere a la ayuda alimentaria y a la ayuda material, el consorcio de ONG advierte a los participantes de la alarmante situación de los campamentos de refugiados de la región de Tinduf.
Las restricciones y los reiterados retrasos observados en la ejecución y entrega de las ayudas alimentarias por parte de muchas organizaciones internacionales como el PAM y el ACNUR hacen pensar en un recurso al arma alimentaria contra las poblaciones de refugiados de las que estas organizaciones son responsables.
La Conferencia hace un llamamiento a las organizaciones de las Naciones Unidas y a la comunidad internacional, junto con ECHO, las ONG, y los Estados para que se movilicen urgentemente y cumpla con sus obligaciones de asistencia a los más de 160.000 refugiados de los campamentos saharauis, tanto en lo que se refiere a alimentación como al resto de las necesidades esenciales de salud e higiene, educación, equipamiento y transporte, agua potable y autosuficiencia alimentaria de todos.
La Conferencia apoya las iniciativas anunciadas por las ONG del consorcio durante el primer semestre del 2002 con objeto de acabar con las penurias constatadas por la ruptura de los stocks y para reunirse con las organizaciones internacionales, el PAM y el ACNUR, para instarlos a que cumplan correctamente su mandato de asistencia y protección de la población saharaui.
Por otra parte la 27 Conferencia EUCOCO ha adoptado numerosas recomendaciones relativas a la mejora del trabajo de la red, particularmente en lo que se refiere a las comunicaciones. Aprecia el trabajo realizado por ARSO, SPS y las redes de información nórdicas.
Las conclusiones de los grupos de trabajo fueron adoptadas en sesión plenaria mediante informes particulares, referidos a:
La movilización política y popular
La ayuda humanitaria
Los derechos humanos
Las mujeres
Entre muchas otras iniciativas que la Conferencia pretende apoyar, hay que destacar el maratón entre los campamentos de El Aiún y Smara, el 27 de febrero del 2002, y las iniciativas de denuncia del rally París - Dakar, las iniciativas del nuevo Forum sindical para el Sahara Occidental y también las conclusiones del encuentro de la Asociación Internacional de los Juristas para el Sahara Occidental.
Antes de clausurar los trabajos, la Conferencia de Sevilla subraya el excepcional trabajo llevado a cabo por la solidaridad española, sus asociaciones y sus numerosos delegados en favor de la causa saharaui. Es de apreciar esta movilización particularmente en vísperas de la presidencia española de la Unión Europea que comenzará el 1 de enero del 2002.
Con ayuda de la Task Force se elaborará un plan de acción preciso que apoye una iniciativa española a favor de una solución justa y duradera del conflicto del Sahara Occidental.
Por la calidad de los trabajos y la determinación solidaria expresada por todos los participantes, la Conferencia reafirma su apoyo a la justa causa y a la lucha del Pueblo Saharaui, del Frente Polisario y a su Secretario General, Mohamed Abdelaziz, Presidente de la RASD.
La 28 Conferencia EUCOCO se celebrará en Italia, en noviembre del 2002.
Sevilla, 25 de Noviembre 2001
XXVII CONFERENCIA EUROPEA DE COORDINACION DEL APOYO AL PUEBLO SAHARAUI
(23-25 de noviembre de 2001)
INTERVENCION DE MOHAMED SIDATI, Ministro Delegado para Europa
Esta reunión de la EU.CO.CO se celebra hoy en Sevilla en un contexto particularmente sensible, pues vemos como se acumulan amenazas y presiones contra la legalidad claramente plasmada en las resoluciones de las Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental, el Plan de paz de la ONU y los Acuerdos de Houston de 1997. Presiones y amenazas cuyo objetivo es enterrar en los saharauis toda esperanza de poder pronunciarse rápidamente sobre su futuro a través de un referéndum de autodeterminación libre y regular.
Efectivamente, el año 2001 conoció una evolución cuya gravedad no nos cansaremos de señalar:
 La tentativa, un verdadero intento de progresivo abandono del Plan de paz de la ONU de 1991 y de los Acuerdos de Houston por parte del Secretario General de la ONU y de su enviado especial James Baker. Este intento de abandono de la legalidad internacional se hace con el propósito claro de imponer la tercera vía propuesta por Marruecos y su aliado Francia, conocida también como Acuerdo Marco, o como exageradamente se la llama también Plan Baker.
 La segunda amenaza se deriva de la primera y se refiere a la política de colonización económica a marchas forzadas que se iniciaba en octubre pasado en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, con el tácito beneplácito de las grandes potencias como Francia.
A esto se añade la reducción de los efectivos de la MINURSO, decisión arbitraria por parte del Secretario General de la ONU, pues el mandato de esta misión es la aplicación completa del Plan de Paz, y la celebración del referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui.
Todos estos acontecimientos constituyen un escándalo sin precedentes, Marruecos intenta con todos los medios a su alcance soslayar el trabajo y la verdadera función de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental e imponer una solución al conflicto que se aproxima más al Lecho de Procusto que a la solución que preconiza en derecho internacional.
Primeramente quisiera señalar que la única razón de ser de la MINURSO en el Sáhara Occidental es la aplicación completa del Plan de paz y de los Acuerdos de Houston, a fin de que se celebre el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, y no para encubrir y proteger un hecho consumado colonial. Lo único que pide este pueblo, que tanto ha sufrido en carne propia y en su dignidad es un derecho elemental, tan elemental como el aire que se respira, el derecho de dejar que el veredicto de las urnas determine su destino.
Por otra parte es una impostura pretender que el referéndum no pueda celebrarse por la existencia de dificultades. La MINURSO puede vanagloriarse de haber llevado a cabo una labor rigurosa y exhaustiva con la elaboración de las listas electorales siendo esta labor la piedra angular de todo el plan de paz de 1991. Cuando se hicieron públicas las listas electorales en enero de 2000, Marruecos deposita 130.000 recursos de apelación la mayoría de los cuales desprovista de toda base práctica legal. Esta ultima maniobra perseguía como único objetivo retardar el veredicto de las urnas, pues Marruecos entiende que de celebrarse la consulta, este la perdería en favor de la independencia del Sáhara.
No es por tanto una casualidad que Marruecos acumule todos sus esfuerzos para entorpecer el plan de paz, aún a riesgo de comprometer las esperanzas de paz y estabilidad en la región, en el mismo momento en que la realización del referéndum es vista por el pueblo saharaui como una posibilidad real.
A pesar de esta flagrante falta de voluntad y de las provocaciones que han seguido, el referéndum no solo sigue siendo posible, sino que es irreversible. El problema que impide la celebración del referéndum no es un problema técnico o sujeto a la determinación del cuerpo electoral, sino sencillamente la falta de voluntad política. Voluntad política de Marruecos primero, voluntad política de Naciones Unidas después, y particularmente de algunos miembros del Consejo de Seguridad para hacer respetar la aplicación de las resoluciones de la comunidad internacional como se hizo en Timor del Este y en otros lugares.
Pero de todas las provocaciones habidas, la más grave es el abandono progresivo del Plan de Paz de la ONU de 1991 y de los Acuerdos de Houston por parte del Secretario General de las Naciones Unidas y de su enviado personal, James Baker, abandono que hemos ido observando en los últimos meses. Mientras que en su Informe de febrero de 2000 el Secretario General menciona claramente la posibilidad, y cito “iniciar y acelerar el examen de los recursos relativos al proceso de identificación”, en su informe posterior de abril ya no se hace referencia a esto, pues como no se hizo nada para solucionar el problema de los recursos, resulta más fácil para el Secretario General constatar la ausencia de progreso en la aplicación del plan de paz, y sobre esa base empezar abriendo la puerta a una propuesta consistente, cito “la devolución de autoridad por parte de Marruecos a los saharauis”.
Seamos claros al respecto. El Sáhara Occidental sigue siendo, a la luz del capitulo XI de la Carta de las Naciones unidas, un territorio no autónomo, un problema de descolonización al que es aplicable la resolución 1514 (XV), Marruecos que no es más que la potencia ocupante y legalmente no puede por ello pretender la posesión de ningún tipo de autoridad legitima, y menos aún disponer de poder hacer una «devolución de autoridad» con respecto al pueblo saharaui, único verdadero depositario del derecho inalienable a la autodeterminación y a la independenciaConviene señalar que no existe estrictamente ningún acuerdo entre Marruecos y el Frente POLISARIO que no sea el acuerdo sobre el plan de paz y de los Acuerdos de HoustonÚnicamente estos dos acuerdos han sido suscritos por las dos partes y ofrecen la posibilidad de una solución acorde con el derecho internacional. Ninguna otra solución alternativa es legal ni es viable, porque solo el pueblo saharaui debe y puede determinar su destinoLa promoción de lo que comúnmente se llamó «Tercera vía» no es mas que el intento de relegar al olvido el principio fundador de la democracia, es decir, el derecho al voto, y el derecho de los pueblos a la autodeterminación.
¿ Cómo se puede pretender abandonar el plan de paz y el trabajo que en este camino se ha conseguido hasta ahora? Tantos medios y esfuerzos gracias a los cuales se progresó considerablemente se encuentran hoy en entredicho por la sola voluntad de Marruecos y de aquellos que le alientan a persistir en el error. Como si para todos ellos el veredicto de las urnas supusiera una afrenta.
¿Cómo puede explicarse que el Secretario General de la ONU pueda llegar a dar la espalda al plan de paz elaborado bajo los auspicios del derecho internacional y de su propia organización? ¿Cómo pretende intentar imponer una proposición que fue claramente rechazada en reiteradas ocasiones por una de las partes, es decir por el Frente POLISARIO?
¿Cómo puede permitirse no hacer caso de las proposiciones que le habían sido sometidas por el Frente POLISARIO a fin de remover los obstáculos que impiden la celebración del referéndum?. ¿Cómo puede, el Enviado personal, llegar a asumir sin reparos, echar por la borda el plan de paz y asumir la propuesta de una clara integración programada del Sáhara Occidental en Marruecos inspirada por Rabat?
Las aberraciones del llamado Acuerdo Marco son muchas y groseras. El concepto propuesto es legalmente falso como base de partida y por ello nulo. La noción de autonomía solo es aplicable a los territorios que forman una entidad legalmente determinada. Como el territorio del Sáhara Occidental es y sigue siendo un territorio no autónomo, diferente de Marruecos y cuyo futuro debe ser decidido a través de un referéndum de autodeterminación. Ignorar este hecho es sencillamente intentar manipular fraudulentamente el derecho internacional.
Este año, más incluso que los años anteriores, la resolución de la IV Comisión de las Naciones Unidas sobre la descolonización ha sido firme en recordar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Por otra parte, esta resolución señala los graves riesgos que podrían derivarse de la imposición arbitraria de toda solución contraria a la legalidad intencional. Así esta advertencia, que debería ser también escuchada por los amigos de Marruecos, y cito “Solicita insistentemente a las dos partes de cooperar con el Secretario General, con su enviado personal y con su Representante Especial, y de abstenerse de cualquier acto que pudiera ser dañino a la aplicación del plan de paz y de los acuerdos firmados para su aplicación”.
Las revelaciones que se conocieron recientemente relativas al papel de Francia, al margen de los debates de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la descolonización, son un testimonio de la mala fe de este país, y en todo caso son contraproducentes en la búsqueda de una solución justa y pacifica del conflicto. Tratando de incidir fraudulentamente en las posiciones de algunos países europeos, Francia esperaba modificar la posición de la Unión Europea respecto al conflicto del Sáhara Occidental en favor de la supuesta autonomía, cuando lo conveniente hubiese sido apoyar la resolución del Parlamento Europeo, de marzo de 2.000 y de la declaración de la presidencia alemana de junio de 1.999, todas ellas preconizan el apoyo al plan de paz de la ONU y a la celebración del referéndum de autodeterminación.
Decididamente las dilaciones observadas en el ámbito de las Naciones unidas en su aplicación del referéndum de autodeterminación constituyen un motivo de decepción que no redunda en beneficio de la credibilidad de la ONU a los ojos del pueblo saharaui. Lo que suma a la frustración y al desdén es la sucesión de hechos y de acontecimientos de estos últimos meses, que persiguen perpetuar el hecho consumado colonial marroquí y el corolario que del mismo se deriva de opresión, de violación de los derechos humanos y de la expoliación de los recursos del Sáhara Occidental. La provocativa visita del rey de Marruecos a las ciudades de Aaiun y de Dajla, la firma de contratos de exploración petrolífera en las aguas territoriales del Sáhara Occidental con la americana Ken Mcgee por una parte y con la francesa TotalfinaElf, se inscriben en la lógica de hacer de la colonización del territorio un hecho irreversible por la vía de la implicación de intereses extranjeros. Anteriormente el pueblo saharaui ya había asistido al saqueo de sus recursos halieuticos tras acuerdos entre la Unión europea y Marruecos. En una palabra, la colonización económica donde el ocupante mantiene, como es habitual, con mano férrea la situación y con la otra se dispone a recoger los beneficios de estos contratos ilegales.
Quisiera también referirme a la tentación de algunos de recurrir al chantaje alimenticio. Algunas Ongs aquí presentes son testigos de las alarmantes y crónicas penurias que en la actualidad sufre la población de refugiados saharauis. Esto se debe al no respeto de algunas organizaciones como el PAM de sus compromisos. ¿No es esta quizás la prueba de que existe la macabra intención de hacer presión sobre los saharauis para que se inclinen y acepten abdicar de sus legítimos derechos?
La gravedad de la situación en los territorios ocupados nos aclama y pide de una atención particular. Las violencias que se desatan con una brutalidad inusitada contra la ciudad ocupada de Smara y contra la indefensa población saharaui que allí vive, debe constituir un motivo de gran preocupación para nuestros trabajos, La « liberación « de Sidí Mohamed Dadach y de 24 de sus compatriotas, obtenida gracias a vuestras acciones y las de todos que profesan respeto por los derechos humanos y de los pueblos en el Sáhara Occidental, es un activo a añadir en el combate desigual por el derecho y la paz. El acceso a los territorios ocupados por parte de observadores independientes, medios de comunicación, sigue siendo imposible. La presidente de la Fundación France Libertes acaba de conocer la amarga experiencia.
Para concluir, esta situación, caracterizada por su gravedad, requiere de todos nosotros mayor vigilancia y movilización. Debemos todos redoblar y conjugar nuestros esfuerzos y complementarnos los unos a los otros, con el fin de denunciar las aberraciones actuales como son el Acuerdo Marco, y sobre todo defender la legalidad internacional materializada en el plan de paz y exigir la celebración del referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui. Denunciar ante la comunidad internacional la escandalosa situación en la que Marruecos pone al, Sáhara Occidental y de los riesgos que ello hace correr la paz y la estabilidad perpetuando su ocupación.
Una atención particular merecen los territorios ocupados donde no debemos cansamos de exigir el acceso a los mismos por parte de los observadores internacionales y de los medios de comunicación extranjeros. Es absolutamente imperioso romper el yugo de silencio y de la censura sobre las violaciones de los derechos humanos de que son escenario los territorios. El paradero de los desaparecidos debe ser conocido y poner término a la impunidad.
Seguramente no puede pasar inadvertido la política de la implicación de sociedades extranjeras que se suman a la ocupación. Esta política no solo debe ser denunciada, sino también combatida con vigor.
La implicación de Europa y de todas sus instituciones en favor de la solución justa y definitiva del conflicto representada por el plan de arreglo de la ONU constituye tina exigencia imperiosa, pues de esa solución depende el advenimiento de un verdadero partenariado EuroMagrebi. Tendremos ocasión de debatir sobre todos estos temas y otros durante nuestra conferencia para la cual mis sinceros deseos de éxito.
Gracias por vuestra solidaridad.
COMUNICADO DE LA COORDINADORA ESTATAL DE ASOCIACIONES DE SOLIDARIDAD Y AMISTAD CON EL PUEBLO SAHARAUI
La Coordinadora estatal de Asociaciones de Solidaridad y Amistad con el Pueblo Saharaui, con ocasión del XXVI aniversario de la firma de los acuerdos tripartitos de Madrid y en relación con los últimos acontecimientos relacionados con el Sáhara Occidental, quiere recordar a la opinión pública y, en especial al gobierno español, que el conflicto actual es un asunto de descolonización pendiente, fruto del abandono de responsabilidades por parte del gobierno español que reflejan los llamados Acuerdos tripartitos o de Madrid de 14 de noviembre de 1975.
De acuerdo con la legalidad internacional, avalada por sucesivas resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y del Tribunal Internacional de La Haya, la única solución definitiva pasa por el libre ejercicio del derecho a la autodeterminación por el Pueblo Saharaui.
Cualquier otra fórmula que pretenda imponerse, lejos de facilitar una salida al conflicto no hace sino poner más en riesgo la paz y la estabilidad del conjunto de la región.
Mientras que desde 1975 la ciudadanía del Estado Español ha demostrado ampliamente su solidaridad con la justa causa saharaui, la política de los sucesivos gobiernos ha sido la de declarar su neutralidad en el conflicto mientras, en la práctica, se apoyaba diplomática, económica y hasta militarmente al ocupante marroquí. En los últimos tiempos la conveniencia de apoyar al nuevo monarca marroquí ha sido la excusa perfecta para la continuación de esta política.
La ofensiva desplegada últimamente por el reino marroquí en colaboración con Francia y Estados Unidos que incluye, entre otras acciones, la visita a los territorios ocupados en medio de un enorme despliegue militar y policial, la firma de contratos con empresas petroleras no es sino un intento de hacer olvidar la legislación internacional y el clamor popular de justicia y democracia y anteponer la necesidad de estabilidad de un régimen supuestamente aliado de occidente en tiempos de crisis a los derechos de todo un pueblo. En este marco, Mohamed VI no ha tenido más remedio que ceder a las presiones internacionales para demostrar una cierta voluntad democrática. Lo que se ha zanjado con la liberación de algunos presos políticos saharauis.
Mientras tanto, en apenas dos meses de campaña, las Asociaciones de Amistad y solidaridad con el Pueblo Saharaui hemos conseguido recoger más de 200.000 firmas que insisten en pedir al gobierno español una política en el tema del Sáhara acorde no solo con sus responsabilidades históricas sino con la opinión mayoritaria de la ciudadanía en esta cuestión.
Con ocasión del XXVI aniversario de los acuerdos tripartitos y en el contexto de las presiones que está recibiendo por parte de Marruecos y sus principales aliados reiteramos nuestra petición, avalada por una inmensa mayoría social: Que
ADOPTE cuantas medidas políticas sean necesarias para demandar a la ONU la estricta aplicación del Plan de Paz y la celebración urgente de un Referendum de autodeterminación con el fin de cerrar definitivamente el proceso de descolonización del Sáhara Occidental.
INSTE a la Unión Europea y a sus países miembros a una intervención activa en la defensa de la aplicación inmediata del Plan de Paz y los legítimos derechos del Pueblo Saharaui reconocidos por la legalidad internacional, mostrando su rechazo a cualquier iniciativa que pretenda suplantarlos, y aproveche para ello la presidencia del gobierno español de la U.E. en el primer semestre del 2002.
EXIJA al gobierno de Marruecos el respeto a los Derechos Humanos en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental y solicite a la ONU la designación de un Relator que garantice los derechos del Pueblo Saharaui durante el proceso.
APRUEBE en los Presupuestos Generales del Estado una partida específica para ayuda Humanitaria destinada a los Campamentos de Refugiados Saharauis.
ACREDITE a la delegación del Frente Polisario en el Estado español como único y legítimo representante del Pueblo Saharaui, tal y como es reconocido por la ONU y la OUA, y le otorgue el estatuto diplomático.
La legitimidad que nos otorga la justa causa del Pueblo saharaui y el apoyo cada vez más amplio de la sociedad nos anima a seguir apoyando al pueblo saharaui en su lucha por el ejercicio del derecho de autodeterminación por encima de los intereses políticos, económicos o estratégicos de algunos estados y empresas. Porque la solidaridad es la ternura de los pueblos.
¡ Viva la independencia del Pueblo Saharaui !
En Madrid, a 14 de Noviembre de 2001.
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