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Natural.
El cordero criado en pasto natural con el complemento de la leche de su
madre tiene un sabor especial.
Francisco Abril Galve
Antonio Arrufat Gascón (*)
La raza Cartera en la actualidad se encuentra en franca regresión —con un censo inferior a las 5.000 cabezas—, está incluida en el programa de ayudas agroambientales (H3) de Fomento de Razas en Peligro de Extinción por parte de la UE y calificada como raza autóctona de protección especial por el MAPA (R. D. 1.682/97). El último censo de efectivos de la raza se realizó en agosto de 1996 y dio un resultado de 3.759 ovejas adultas y 121 sementales de un total de 34 ganaderías que disponían de ejemplares en las zonas de Gúdar-Maestrazgo; además, se constató que once de estas ganaderías realizaban la trashumancia con regularidad. En la actualidad, ANGORCA (entidad colaboradora con la DGA para la gestión del Libro Genealógico y la mejora genética de esta raza autóctona en serio peligro de desaparición) es la asociación de ganaderos de raza Cartera encargada de su mantenimiento, recuperación y selección, y cuenta en la actualidad con servicios veterinarios propios de la asociación.
Definición y encuadramiento
La raza Cartera es un ejemplo de núcleo ovino autóctono conservado en su particular entorno ecológico. Pertenece al conjunto de razas de lana entrefina; es la clásica expresión de una raza geográfica o raza población que se mantiene con cierta superioridad sobre las demás dentro del medio en que habita, sin más directrices de cría que la afición y preferencia de sus criadores, para los cuales, dentro de su experiencia, es la de mayor rentabilidad. A esta definición debería añadirse que es una raza estacional, que soporta los rigores de la montaña y la bonanza del valle o llanura de la costa mediterránea.
Es una oveja blanca, de aspecto amerinado y con mayor corpulencia y compacidad que las explotadas en la zona. Con la edad va perdiendo lana y ofrece un aspecto más próximo a la raza Rasa aragonesa. En realidad, se trata de una raza obtenida mediante el cruce realizado, a mediados del pasado siglo, de mourecos merinos sobre ovejas de Rasa aragonesa; el cruce no llegó a la absorción, sino que los mestizos se mezclaron entre sí y dieron lugar a un animal blanco, de mayor producción cárnica y de vellón más extenso y denso, de fibra más fina y ondulada, que además de suponer un mayor peso de lana, se defiende mejor de los rigores invernales de las sierras turolenses.
Encuadrada en el Maestrazgo turolense, originaria de Motorrita (Gúdar),
se extiende por los municipios de Fortanete, Allepuz y Mosqueruela, y se
mantiene en los de Linares de Mora, Cantavieja, Valdelinares y Puertomingalvo.
Esta es una zona de gran influencia de ganaderías trashumantes,
que pasan la época estival en nuestra sierra del Maestrazgo y de
invernada en las zonas costeras del Levante español, donde los inviernos
no son tan rigurosos como en la Provincia de Teruel.
Origen e historia de la oveja Cartera
Hace más de un siglo se fijaron los caracteres de la raza Cartera. A partir de entonces, los reproductores de la misma se difundieron por las sierras de alrededor: Gúdar, Sollavientos y Montañana, y por los municipios de Mosqueruela, Puertomingalvo, Valdelinares, Linares de Mora, Fortanete, Alcalá de la Selva, Villarrolla de los Pinares. Así, se originó un censo elevado que consumía los pastos de montaña durante el verano.
Llegada la guerra civil española, la raza Cartera sufrió un duro y definitivo golpe al ser requisadas la mayoría de las ganaderías para ser utilizadas como alimento de las tropas, con lo que quedó un núcleo reducido en Allepuz y algún otro núcleo difundido por la sierra de Montañana.
Resistente. La oveja
Cartera se defiende mejor de los rigores invernales.
Después de esta época, en la que casi se llega a la extinción de la misma, se comprobó que había un núcleo muy reducido de animales que aún se mantenía en pureza y que pertenecía al ganado de D. Pedro Villarroya Bernad, de la masiá La Yedra de Allepuz, y al de D. Miguel Gargallo, de Fortanete, que debido al entusiasmo y dedicación de ambos, constituyó el embrión que utilizó la DPT para que a través de un ganadero colaborador y apasionado de la raza, D. Eladio Benages de Mosqueruela, al menos se mantuviese una esperanza de no perderla, lo cual años atrás había intentado su promotor D. Bernabé Martín. En estos momentos, estos ganaderos, junto con otros ocho, han constituido la Asociación Nacional de Ganado Ovino de Raza Cartera (ANGORCA) al amparo del R. D. 1.682/97 de razas de protección especial en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para llevar el Libro Genealógico de la Raza Cartera y así poder iniciar la recuperación, mantenimiento, conservación y selección de la misma.
En este sentido se está trabajando en la creación de un Registro fundacional de la raza, mediante la identificación individual de los animales que están dentro del estándar racial, su calificación morfológica y la edad de los mismos. En una segunda fase, se tomarán datos reproductivos de estos animales, de los que se obtendrá la genealogía de los mismos y de sus descendientes con la finalidad de seleccionar los animales atendiendo a los caracteres de prolificidad y capacidad lechera de la madre principalmente
Explotación
La raza Cartera está adscrita al modelo de explotación extensivo. Pasta siempre que las condiciones atmosféricas no lo impiden y aprovecha al máximo los recursos naturales y los residuos agrícolas. Como complemento, en épocas de invierno suelen darse raciones de heno en el aprisco. La trashumancia ha sido siempre un buen recurso para la raza Cartera, aunque hoy está en franca regresión a pesar de que todavía hay rebaños que la practican, bajando en invierno hacia la huerta de Tarragona, Valencia y Castellón o aprovechando pastos bajos de tierras próximas.
Los animales pasan la noche en parideras o establos que no guardan, generalmente, una dependencia de propiedad. Suelen ser apriscos centenarios, escasos de infraestructura y en la mayoría de los casos compartidos con otros ganaderos. Los rebaños varían entre 300 y 400 ovejas.
Aptitudes y tipos de producción
La raza Cartera es una raza de doble aptitud carne-lana, aunque sólo se le presta atención a la producción de carne debido a que el valor de la lana actualmente está muy devaluado. La importancia de la lana la mantienen los ganados que en invierno permanecen en la sierra, principalmente para soportar mejor los rigores del invierno.
Carne
El interés de la carne está centrado sobre los ternascos, aunque todavía conserva su anterior dedicación hacia corderos pascuales de 26-28 kg de peso vivo, probablemente debido a que siguen siendo explotaciones aisladas, de difícil acceso, lo que provoca que los entradores pasen a comprar estos corderos con poca regularidad. El crecimiento de los corderos es también más rápido que en otras razas de la zona. Se ha visto que los corderos son capaces de alcanzar pesos de 22-24 kg en dos meses y medio, mientras que otras razas como la Rasa aragonesa tardan algo más.
Hace años los corderos se criaban en el pasto natural de los valles de Sollavientos y Motorritas, lo que dio lugar al típico cordero pastenco; hoy el acabado intensivo en aprisco genera un cordero de carne rosa y de una edad de finalización más temprana. En la actualidad, ANGORCA está estudiando la posibilidad de ofrecer un cordero pastenco, como se criaba en un pasado reciente, con una denominación específica para ofertarlo al mercado con marchamo de calidad.
En este sentido, se ha realizado recientemente una cata comparativa de este tipo de cordero tradicional con otro de tipo comercial, donde se ha comprobado por los componentes del panal de degustación que le ha conferido una categoría superior en cuanto a terneza y sabor al cordero criado en pasto natural con el complemento de la leche de su madre. Con estos resultados obtenidos, los organizadores han animado a los ganaderos para que en un futuro no muy lejano organicen la producción de este producto de calidad como es el cordero de raza Cartera.
Lana
Lo que en sus orígenes podría haber sido uno de los motivos
para la selección de la oveja Cartera, en la actualidad carece de
importancia, sobre todo económica. Presenta muchos defectos, que
se traducen en bajos rendimientos al claseo y al lavado, principalmente
debido a la utilización de pez o boll para el mercado de los animales.
La producción de lana es importante, y más si la comparamos
con la Rasa aragonesa. El peso medio del vellón es de 2,8 a 3 kg
en hembras adultas y de casi 6 kg en sementales.
Censo
Determinar el censo de animales de una raza no es tarea fácil,
máxime si se trata de ovinos que se encuentran en zonas de montaña
y más si sobre esta raza no se ha trabajado con regularidad. El
último censo de la raza Cartera se realizó en agosto del
año 1996 por técnicos de la Diputación General de
Aragón. El trabajo fue muy laborioso debido, principalmente, a que
nos encontramos con ganados bastante mestizados, cosa lógica y que
ya habíamos previsto. Otro problema que nos encontramos fue que
tuvimos que separar los animales que pertenecían a la raza de los
que no pertenecían, y esto nos llevó, sobre todo, mucho tiempo.
| Localidad | Sementales | Corderas | Hembras reproductoras |
|---|---|---|---|
| Allepuz | 31 | 192 | 1.067 |
| Gúdar | 4 | 29 | 167 |
| Fortanete | 4 | 45 | 231 |
| Cantavieja | 10 | 50 | 340 |
| Puertomingalvo | 20 | 119 | 669 |
| Valdelinares | 11 | 40 | 139 |
| Mosqueruela | 34 | 215 | 813 |
| Linares | 7 | 110 | 333 |
| Total | 121 | 800 | 3.759 |
| % | 2,6 | 17 | 80,4 |
El resultado de las inspecciones realizadas nos proporcionó datos muy interesantes e inéditos en el estudio de la raza Cartera: en primer lugar, obtuvimos un censo real de efectivos, conocimos la situación geográfica de los ganados y recopilamos datos sobre la trashumancia que realizan con regularidad gran parte de los ganados de raza Cartera.
El censo real de animales que resultó de las inspecciones fue de 4.680 ejemplares, que estaban repartidos en 34 ganaderías. El municipio donde encontramos el mayor número de ovejas de raza Cartera resultó ser Allepuz, con 1.290 animales como se puede apreciar en el cuadro 1.
En segundo lugar, si seguimos observando el cuadro 1, podemos ver que la raza se mantiene con mayor pureza en los municipios de Allepuz, Gúdar y Fortanete, probablemente debido a que, como he mencionado anteriormente, se encuentran en estos municipios los ganaderos que más han trabajado por el mantenimiento y recuperación de la raza Cartera.
Por otro lado, hemos clasificado las explotaciones atendiendo a tres
grupos de animales posibles:
En tercer lugar, preguntamos a los ganaderos encuestados si realizaban
trashumancia en épocas de invierno. Resultó que de los 34
ganaderos que disponían de animales de la raza Cartera, 11 de ellos
la realizaban con regularidad, lo que representa el 32,3% de los ganados,
un índice muy alto si tenemos en cuenta que la trashumancia en todo
el territorio español se encuentra en franca regresión.
| Machos | Sementales | Primales | Borregos |
|---|---|---|---|
| Peso medio | 110 | 86 | 67 |
| Hembras | Ovejas | Primalas | Borregos |
| Peso medio | 79,8 | 71,6 | 58,2 |
En cuarto y último lugar, quisimos comprobar en una de las ganaderías con ganado más puro cuál es el peso medio de los animales de raza Cartera, aun sabiendo que los datos obtenidos no eran representativos de la raza Cartera debido, principalmente, a la influencia de otros parámetros como son: la condición corporal del ganado, que varía considerablemente de unas explotaciones a otras; la diferente alimentación de los ganados; el área geográfica en la que se encuentra cada uno de ellos; el distinto manejo entre explotaciones; y la época del año en que se realiza el estudio, que varía notablemente la condición corporal y, por tanto, desvirtúa en gran medida la fiabilidad de los resultados.
Para finalizar, recordaba D. Pedro Villarroya en sus anotaciones de campo, que en el año 1984, cuando pesó los animales de su ganadería, las ovejas habían dado de media 69,5 kg y los sementales adultos 106 kg. Además, indicaba que estos resultados comparados con los de ahora le parecían normales y que lo que verdaderamente le extrañaba era que su ganado entonces era muy superior en peso a las ovejas de la zona y que esta diferencia en la actualidad no era tan manifiesta, lo que venía a confirmar que la evolución de la oveja Cartera en estos últimos años no era apreciable si lo comparábamos con la que habían experimentado las ovejas explotadas en el valle de Sollavientos.
(*) Veterinarios.
Diputación General de Aragón
BIBLIOGRAFÍA
Sierra Alfranca, Isidro: Razas aragonesas de ganado. Diciembre, 1987.
Esteban Muñoz, Cayo: Catálogo de razas autóctonas
españolas. 1986.
Sánchez Belda, A.: Razas ovinas españolas. Ministerio
de Agricultura, 1979.
Arrufat Gascón, A.: «La oveja Cartera», Teruel,
1979.
Manual de inspección para el fomento de las razas ganaderas
en peligro de extinción (Especie ovina).