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LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA
El gran avance tecnológico de los últimos años,
ha traído consigo un aumento de los campos electromagnéticos, líneas
eléctricas, transformadores, antenas de telefonía móvil, emisoras de
radio, televisión, rádares, etc., que han creado un nuevo fenómeno, al
que muy bien podríamos llamar contaminación electromagnética o
ELECTROSMOG.
Constantemente somos irradiados por millones de
impulsos tanto eléctricos, como magnéticos, sean estos digitales o bien
analógicos; distintas frecuencias interactúan con nuestra
bio-electricidad corporal; nuestras neuronas son bombardeadas por
radiofrecuencias y diferentes señales eléctricas. Todo ello hace que
nuestra psico-fisiología este constantemente envuelta en un microclima
electromagnético perturbador...
Por desgracia en su día no se hizo excesivo caso de
las advertencias del docto Nicolás Tesla... El ya nos
advirtió que el magnetismo de la ciencia actual era un tremendo error,
creado por novatos irreverentes de las leyes físicas de la madre
naturaleza. Él sabia que se pueden producir campos magnéticos que no
producen residuos electromagnéticos, o sea, que no contaminan... Pero
la ciencia divorciada de la intuición, nunca a querido seguir sus
iluminados pasos.
Las consecuencias podrían ser muy desastrosas para una
humanidad que lentamente acabará desquiciada por miles de impulsos eléctricos
y magnéticos que bombardeando nuestra afligida fisiología, nos convertirán
en meros acumuladores de estrés ionizante...
Dependiendo
del tiempo de exposición, de la intensidad del foco emisor, de la
frecuencia emitida y de la dosis recibida; los efectos de los campos
electromagnéticos generan un aumento del riesgo de padecer ciertas
enfermedades y una pérdida en la calidad de vida.
Los
estudios epidemiológicos independientes, nos indican que las manifestaciones más
habituales son las siguientes: insomnio, fatiga, cambios de comportamiento,
irritabilidad, depresión o incluso enfermedades degenerativas, como
son el cáncer y la leucemia. De ello, podemos deducir la importancia de
comprobar el medio-ambiente electromagnético y los posibles focos
emisores que inciden en la zona donde actualmente vivimos, o donde pensamos vivir. 
Podemos
afirmar sin miedo a equivocarnos, que más o menos un 75 % de las
instalaciones e infraestructuras eléctricas de las viviendas actuales,
no son biocompatibles... Parte de nuestra felicidad y con ello parte de
nuestra calidad de vida, deberían proceder de instalaciones eléctricas
factibles con nuestra bio-electricidad corporal...
Alejandro Mir Flor
Escritor y divulgador de la
salud del hábitat.
LAS
BIOFRECUENCIAS SCHUMANN
Las
ondas de Schumann son unas ondas electromagnéticas beneficiosas que
oscilan entre la tierra y las capas altas de la atmósfera. Fueron
identificadas en 1952 por profesor W. O. Schumann, científico alemán.
Éste descubrió que estas ondas tienen una frecuencia similar a la de
las ondas cerebrales y siguen un patrón periódico similar. Su
frecuencia vibratoria es de 7.8 Hertzios, parecida a la frecuencia
cerebral alfa: De 7 a 14 ciclos por segundo.
Estas BUENAS ONDAS nos ayudan a regular el reloj interno del
sistema psico-físico. Cualquier modificación de estas frecuencias biológicas
afecta a los patrones del sueño, a los ciclos circadianos y a las
secreciones hormonales, pudiendo incluso alterar los estados de conducta
social... 
Los
teléfonos móviles o celulares y los inalámbricos DECT, en ese aspecto
son muy perjudiciales, pues modifican la polaridad del epitelio celular,
bombardeándonos asiduamente con cantidad de radiaciones digitales
pulsantes, conocidas como micro-ondas...
Estas
emisiones alteran los ciclos vigilia-sueño, afectan al sistema
endocrino y perturban la bio-electricidad de nuestras células, llegando
incluso a destruir parte de la información del sistema inmunológico. Si
usted, usa el móvil y percibe que tiene pequeñas lagunas de memoria, se
vuelve despistado y se desorienta con facilidad, si aparca su coche en
la ciudad y no es capaz de encontrarlo, si le cuesta dormirse, si nota
una presión o calor en la oreja minutos después de dejar el móvil,
podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, que usted recibe excesivas
emisiones de radio-frecuencias...
Somos
seres biológicos interconectados a un complejo holograma multi-dimensional,
unidos por millones de circuitos electromagnéticos neuronales,
cualquier modificación artificial y nociva sobre nuestras frecuencias
cerebrales, pude tener consecuencias desconocidas para nuestro
organismo. EL SENTIDO DE PRECAUCIÓN y el respeto por la vida, nos
deben hacer reflexionar sobre el uso y el abuso de lo que denominamos
modernidad tecnológica...
Alejandro Mir Flor
Escritor y divulgador de la
salud del hábitat.
ALGUNOS
CONSEJOS PRÁCTICOS DE AUTO-PROTECCIÓN
1.
No viviremos a menos de 100 metros de torres de 100.000 voltios. La
regla es la siguiente: Por cada 1000 Voltios, 1 metro de separación del
foco emisor. Las torres eléctricas deberían estar prohibidas en núcleos
urbanos por el simple sentido de precaución y por que son completamente
antiestéticas y tienen formas no-armónicas.
2.
Nunca viviremos a menos de 50 metros de un transformador. Lo mejor
siempre es solicitar los servicios de un experto en mesurar el
"electrosmog". Algunos transformadores obsoletos o
sobrecargados, contaminan a más de 150 metros de distancia.
3.
No viviremos a menos de 300 metros de una antena de telefonía móvil.
Las viviendas cercanas a estaciones base de telefonía móvil cada vez
se hallan más devaluadas, las que tienen la antena en el tejado o en el
edificio de enfrente, muchísimo más...
4. No instalaremos en la vivienda "módems de
ADSL inalámbricos". Todos los ADSL pueden ser conectados por cable
telefónico convencional, convertirlos en inalámbricos es un riesgo electromagnético
innecesario, sobre todo si tenemos niños en casa...
5.
No instalaremos en nuestra casa los peligrosos teléfonos DECT.
Los teléfonos inalámbricos DECT, en ese aspecto son muy
perjudiciales, pues modifican la polaridad de nuestras células,
bombardeándolas constantemente con cantidad de radiaciones digitales
pulsantes, conocidas como micro-ondas...
6.
No instalaremos peligrosos radio-relojes sobre las mesitas de noche. Contaminan
en un radio de 150 centímetros aproximadamente. Utilizaremos un
inofensivo reloj a pilas, eso si, luego acordémonos de reciclar las
pilas, esto es muy importante...
7.
Cuidado con los cables empotrados detrás del cabezal de la cama. Es muy
habitual encontrar cargas electroestáticos de 100 a 300 voltios sobre
la cabecera de la cama y capos eléctricos de 100 V/m. Estas energías
no permiten conciliar un buen sueño reparador...
8.
Por las noches desconectaremos todos los teléfonos móviles. Pensamos
que el móvil o celular si no emite o recibe llamadas no contamina, esa
idea es una grave equivocación. Los teléfonos móviles siempre están
emitiendo
constantes pulsos digitales en busca de
su operador, de la
cobertura y de la posible "posibilidad", de que alguien este
llamando a su número, en ese aspecto, son electro-magnéticamente muy
hiperactivos...
9.
Nunca debemos utilizar el móvil dentro de vehículos y ascensores. Si
recibimos o emitimos llamadas en estos sitios lo más probable es que
estemos siendo irradiados 100 veces más de lo habitual. Para atravesar
las paredes de metal el teléfono móvil emite en su máxima potencia...
A mayor potencia de emisión, mayor peligro de que nuestras neuronas
sean "excesivamente recalentadas..."
10.
No pondremos transformadores eléctricos en las habitaciones. Las salas
de descanso no son laboratorios técnicos, simplemente son lugares para
dormir siempre sometidos a un microclima eléctrico y telúrico benigno.
Convertir nuestra habitación en un taller de telecomunicaciones o
complejo laboratorio electrónico, es un grave error de consecuencias
imprevistas...
11.
No instalaremos nunca televisiones en las habitaciones de los niños. Es
absurdo... A que van los niños a la habitación... ¿A ver la tele, o quizás
a dormir? Los televisores aunque estén apagados, siempre que estén
conectados a la red eléctrica emiten peligrosas ondas de forma, campo
eléctrico y cargas electro-estáticas.
12. No permitiremos que los menores en edad escolar utilicen el móvil.
Es una grave imprudencia que los padres regalen a sus hijos teléfonos
móviles o celulares. ¿Para que los quieren los niños? ¿Quizás para
perder aún más la capacidad de comunicación y la adaptabilidad social?
¿Qué precio pagaremos en un futuro no excesivamente lejano?
13.
No utilizaremos el teléfono móvil más de 10 minutos cada día. Ese es
el tope lógico bio-compatibilidad basado en el sentido común, que por
cierto a veces es el menos común de los sentidos...
14.
No
hablaremos por teléfono móvil más de 1 minuto seguido. Ese tiempo es
más que suficiente para pactar una posterior conversación mantenida en
un teléfono fijo... Cuando hablamos en móvil en una cafetería o en
publico, a parte de hacer el ridículo, estamos molestando a los demás.
En ese aspecto, existe muy poca diferencia entre encender un cigarrillo
en un local publico y contestar a una llamada del móvil...
15.
El teléfono móvil aunque esté en (stand-bye) espera, irradia micro-ondas. Por
ello es muy importante que por las noches apaguemos completamente el teléfono
móvil o celular... 
16.
Los menores de 16 años no deberían utilizar el teléfono móvil. El cerebro
aún está formándose, la glándula timo aún se haya activa... Permitir
que nuestros menores utilicen el teléfono móvil, es un acto de irresponsabilidad
por parte de sus padres.
17. No
viviremos a menos de 80 m. de una antena de radioaficionados. Dada mi
gran experiencia como técnico en una multinacional de las
telecomunicaciones, he podido evidenciar que los chalet o viviendas
cercanos a radioaficionados, sufren problemas de comunicación con sus teléfonos
fijos, interferencias en los televisores y en las emisiones de radio.
Inclusive algunos han tenido problemas con las alarmas y el alumbrado
domestico. La potencia de emisión de un radioaficionado a menos de 80
metros de distancia de nuestra vivienda, es potencialmente muy
peligrosa.
18.
Nunca deben existir estaciones transformadoras en el núcleo urbano. Las
viviendas deben estar separadas como mínimo 1 kilómetro de una
estación trasformadora.
19.
Desconectaremos las camas eléctricas antes de acostarnos. Aunque la
cama eléctrica este desconectada, si está enchufada a la clavija emitirá
constantemente radiaciones de campo eléctrico. No debemos olvidar que
todas la camas eléctricas tienen una bobina oculta bajo el
somier.
20.
No utilizaremos los desvitalizantes hornos de micro-ondas. Las
microondas ponen en fricción las moléculas de agua de nuestros
alimentos, este hecho es más que suficiente para que tengamos precaución
en su uso. Los padres jamás deberán calentar los biberones, ni las
papillas de los bebes en el horno micro-ondas. Lo que no queremos para
nosotros, menos aún se lo podemos dar a nuestros tiernos e indefensos
bebes...
21.
Detrás del cabezal de la cama no deben existir aparatos eléctricos.
Todos los cabezales de las camas se apoyan en un tabique o pared, si
detrás de esta pared existe una encimera, un horno eléctrico, un
lavavajillas, una lavadora, una nevera, un termo eléctrico, o el tubo catódico
de un monitor de ordenador o un televisor, lo más seguro es que
tengamos serios problemas para conciliar el sueño... Debemos tener
mucha precaución.
22.
No instalaremos en la vivienda emisores de ultrasonidos. Muchos empresas
de construcción los ocultan dentro de los tabiques para ahuyentar plagas
de ratas o de cucarachas. Pueden destruir la felicidad de una
familia al cabo de algunos meses o años de soportar sus terribles
efectos neuronales... Son ocultos y peligrosismos emisores de ondas de
forma.
23.
Evitaremos las alarmas que funcionen con radiofrecuencias. Las alarmas
son poderosos emisores de ondas de forma. Deben ser testadas por un
verdadero experto en ondas de forma. Las alarmas inalámbricas inundan
nuestra casa de emisiones de radio-frecuencias las 24 horas del día.
24.
No permitiremos la instalación de pico-antenas en la fachada. Las pico-antenas no dejan de ser diminutas estaciones base de telefonía móvil.
Si vivimos en un primer piso y nos instalan una junto a la habitación
de dormir que da a la calle, podemos tener algunos problemas relacionados
con el estrés, el insomnio o quizás el agotamiento psico-físico...
25.
No compraremos un chalet sin el plano de los circuitos eléctricos. Comprar
un chalet o vivienda de bajo, medio, o alto standing sin un plano bien
dibujado de todas las instalaciones eléctricas, es una temeridad,
aparte de que ante cualquier avería eléctrica el electricista no sabrá
por donde van los tiros, con lo que el problema del electrosmog aún se
acrecentará muchísimo más... ¿Si nos gastamos 500.000 € en una vivienda,
acaso no tenemos derecho a un correcto plano eléctrico de la misma?
Ustedes que opinan... Las instalaciones eléctricas de las viviendas
nunca se realizarán en forma de bobina, (muy peligroso) si no en OPUS
ESPICATUM, o sea, en espiga... ¿Quizás es por ello que no nos entregan
casi nunca el plano eléctrico de la vivienda que compramos?
26.
No compraremos un chalet que tenga en su tejado una antena colectiva.
Algunas veces la antenas colectivas se convierten en tremendos receptores
de radiofrecuencias, que re-envían las emisiones de telefonía móvil
por todos los forjados, mallazos y vigas de hierro de nuestro hogar...
Si cerca de la vivienda existe una antena de telefonía móvil, la antena
colectiva se puede comportar como un receptor inesperado de micro-ondas,
introduciendo la señal digital por los forjados y mallazos de nuestro
hábitat. No es la primera vez que en una vivienda separada un kilómetro
de una antena de telefonía móvil, hemos tenido que alejar la cama de la
pared más de 30 centímetros, por que éstas estaban literalmente
saturadas de señales radio-eléctricas. Igual nos ha ocurrido con algunas
rejas de hierro de ventanas y balcones. 
27.
Un chalet que tenga en sus bajos todos los contadores comunitarios, es
potencialmente un emisor de contaminación electromagnética.
Tenemos que tener mucha precaución. Antes de comprar un chalet con
estas características, debe ser evaluado por un experto en mesurar la
radiación electromagnética de 50 ó 60 Hz.
28.
Exigiremos un certificado de "instalación eléctrica
biocompatible". Esto no es obligatorio por ley. (por desgracia)
pero si así lo hacemos, pondremos en un serio aprieto tanto al
constructor, como al promotor... Si no exigimos derechos básicos, basados
en el sentido de precaución, jamás se modificaran las obsoletas normas
de instalación de circuitos eléctricos en la construcción de las
viviendas...
29.
Muchos creemos que tenemos toma de tierra, pero 60 de cada 100 viviendas
o no la tienen, o ésta ya no es operativa. Es conveniente que la revisásemos
cada 3 o 4 años y si no la tenemos instalada, como mínimo debemos apantallar
los conductores eléctricos.
30.
Las viviendas construidas con armazón de hierro, vigas y pilares de
hierro, aparte de ser generadoras de estrés geopático, nos
bombardearan el hábitat de campos eléctricos, ondas de forma y quizás
también convirtiéndose en una inmensa bobina, inundaran nuestro hogar
de campos electromagnéticos.
31. Si pensamos comprar una vivienda nueva, es importante que antes de
firmar el contrato de compra-venta, o las escrituras, solicitemos a un
experto que nos realice unas mediciones electromagnéticas de alta y baja
frecuencia, para así evitar sustos posteriores. MAS VALE PREVENIR, QUE
CURAR.
32.
"Cuidado con los aparatos de escucha nocturna para bebes". Su
misión es la de informar de posibles problemas, pero también están constantemente
captando y retransmitiendo cada una de las respiraciones del bebe, con
no-deseables señales de radiofrecuencias. Nuestros bebes no-solo
necesitan dormir en "Buenos Sitios", si no que también
necesitan un clima eléctrico biocompatible. Su fisiología aún es
extremadamente débil, como para poder soportar un clima eléctrico
altamente hostil. 
33.
Continuará.
Alejandro
Mir Flor
Radiestesista
y domoterapeuta del Buen Sitio, experto en
estudios geobiológicos y mediciones electromagnéticas de alta y baja
frecuencia. Experto en psico-diagnostico radiestésico y terapias
holísticas. Escritor y divulgador de la salud del hábitat.
Socio
de GEA. electrosmog@eresmas.com
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