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Hola queridos amigos del mundo de la geobiología. ¡Soy Papa Noel..! Estoy muy contento de veros otra vez. Como podéis observar, he cambiado de traje, ahora la camisa y la capa son de color verde: El color de la esperanza y de la sanación. Todo ocurrió el día que conocí a un experto en prospecciones telúricas. Fue un mañana de primavera, en la cual él, estaba trabajando en su finca agrícola acompañado de su amadísima esposa, cuando una extraña voz misteriosa procedente de los confines del universo, le dijo al oído las siguientes palabras: Busca siempre los Buenos Sitios... Él se levanto de la tierra con lagrimas en los ojos... y eso me conmovió profundamente. Desde entonces lo vengo observando y he apreciado que mi amigo el prospector, ha cambiado su forma de ser, de pensar y por supuesto de actuar. Yo no sabía nada de geobiología, pero desde entonces lo acompaño en todas las prospecciones que realiza, y eso me ha conmovido el alma de tal manera, que hace ya algunos meses que siempre busco el mejor sitio para aparcar el trineo... Antes sufría mucho en la ciudad, pero desde que aprendí a manejar el péndulo, lo tengo mucho más fácil. Anteriormente compraba los juguetes en grandes supermercados, pero ahora los reciclo de los que tiran los niños ricos y con ello ahorro mucha materia prima y evito la contaminación del planeta Azul. Además, como ahora manejo mejor el péndulo, me equivoco menos al entregar los juguetes de "amor y paz", que son los que se llevan ahora y son la base de mi experiencia como repartidor universal... Aunque os voy a contar un secreto mágico y espero que lo sepáis guardar "en ningún sitio". Resulta, que yo no vivo en el Polo Norte, como casi todos creíais; sino que vivo en la jungla del Amazonas en verano y en el desierto del Sahara en los meses de invierno. Son cosas de la edad... Abandoné el Polo Norte porque el prospector antes mencionado, ahora especializado en la práctica de la radiestesia del "Buen Sitio", me dijo que en aquel lugar no descansaba bien, que tenia que soportar excesiva humedad, y que como las líneas Curry se encontraban muy cercanas las unas a las otras, lo mejor es que me fuera a vivir cerca del ecuador, donde las zonas neutras de la retícula Curry son mucho más anchas y el clima es más acogedor, por lo que existen "Buenos Sitios" por todas partes... Así es que, no me ha quedado más remedio que cambiar de forma de pensar y por supuesto de vestir, por que claro, en la jungla ir de Rojo es muy peligroso y en el desierto, un poco hortera... Por lo que mi capa y mi camisa ahora son de color verde, el color de la sanación, de la esperanza y de los "Buenos Sitios". ¡FELIZ NAVIDAD..! © Alejandro Mir Flor (Navidad 2006)
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