MIGUEL MIRAMÓN
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Prestó sus servicios siempre en las filas reaccionarias. Participó en varias batallas como la de El Bajío contra el gobierno constitucional, al iniciarse la guerra de Reforma o de los Tres Años.
El general Miramón quedó a cargo del mando de las tropas a la muerte del general Osollo; el 23 de diciembre de 1858 se proclamó el Plan de Navidad, en el cual se desconocía a Zuloaga como Presidente y se proclamaba a Miramón. Esto provocó una división entre los conservadores quienes parecían triunfantes.
El 2 de febrero de 1859 el general Miramón tomó posesión como Presidente, cuando sólo contaba con 27 años de edad, siendo el más joven que ha tenido México.
Intentó destituir al Presidente Juárez que se encontraba en Veracruz, atacó la plaza, pero al no lograr su propósito, se retiró. Una vez que volvió a México ordenó el fusilamiento de los prisioneros liberales apresados en la batalla del 11 de abril en Tacubaya. Logró vencer en varias batallas a los liberales y obtuvo las plazas de Colima y Jalisco.
El Presidente Miramón, solicitó un préstamo a un banquero suizo, con el que más tarde los franceses justificaran la intervención de 1862.
Decidió dejar el poder, para evitar que Zuloaga se autonombrara jefe del Poder Ejecutivo, y fue así como el 14 de agosto dejó el gobierno en manos de José Ignacio Pavón. Después de un tiempo lo volvió a tomar. Con el fin de levantar más tropas, hizo que jefe de la policía de México, se apoderara de 600,000 pesos allanando la casa del cónsul inglés.
Con esa cantidad Miramón pudo armar una buena cantidad de hombres para el combate contra los liberales que se encontraban en San Juan del Río al mando del general González Ortega. Sorprendió y derrotó a la tropa de Toluca, avanzó al encuentro del enemigo que se localizaba en las lomas de San Miguel de Calpulalpan, pero no valieron sus esfuerzos ya que el 22 de diciembre de 1860, fue total y absolutamente derrotado. Con muchas dificultades logró escapar con algunos de los suyos y regresó a México, para entregar el Ayuntamiento el día 24.
Una vez cumplido su cometido, salió a Veracruz para embarcarse en un barco de guerra español, mismo que protegía el cónsul de Francia. Durante su estancia en España y Francia, tuvo breve participación en las negociaciones que se encargaban de convencer a Maximiliano de que viniera a México. A la llegada de éste a México Miramón es nombrado Gran mariscal y al poco tiempo fue enviado a Berlín a estudiar táctica militar; en 1866 regresó a México y ocupó importantes cargos militares.
El 19 de febrero de 1867, entró Maximiliano a Querétaro y se puso al frente de las operaciones como general en jefe; Miramón al frente del cuerpo de infantería y Mejía en la de caballería. Maximiliano resolvió rendirse, y el 15 de mayo entregó la plaza, fue capturado junto con sus generales.
Ramón Méndez fue pasado por las armas de inmediato mientras que Maximiliano, Mejía y Miramón fueron llevados ante un Consejo de Guerra, el cual los sentenció a muerte y el 19 de junio de 1867 fueron fusilados en el Cerro de las Campanas, Querétaro.