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Hacia
el norte del Ceintuurbaan está el final de la Albert Cuypstraat
en el final del viejo Pijp, y tiempo atrás era el Pijp conocido
sobre todo por las damas de "moral ligera" las que allí
realizaban el oficio más viejo del mundo y por la acojedora y
característica esfera que el barrio poseía.
A la altura del número 88 de la Albert Cuypstraat hay un establo
con cocheras para la guardia de los bomberos que en 1937 se transformó
en oficinas para el ministro de mercado.
Los
típicos edificios de ladrillos de cuatro plantas con balconcitos
son la imagen que determina el carácter del Pijp, y alrededor
del cambio de siglo hacia el 1900 era esa calle entonces un lugar de
reunión de los vendedores callejeros con sus famosos carros.
No podían permanecer allí mucho tiempo comerciando por
una ordenanza policial que lo prohibía y la lucha entre vendedores
y la policía era constante.
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El gobierno de la
ciudad debió a duras penas quitar la ordenanza para mantener la
paz y la tranquilidad en el barrio.
Un corto tiempo después el gobierno decidió en 1905 convertir
la Albert Cuypstraat en un "mercado libre".
El
Albert Cuyp cuenta hoy con 268 puestos de venta,siendo el más grande
de los mercados al aire libre de Amsterdam, en el que se pueden conseguir
desde vestimenta, hasta frutas y verduras, pasando por los puestos de
pescado fresco y quesos. No faltan los accesorios para las bicicletas
ni los artefactos electrónicos. La variedad es incontable en diversidad,
procedencia y precios.
El
Pijp aloja Indonesios, Sudafricanos, Chinos, Marrokíes, Turkos,
Surinames, entre otras muchas nacionalidades. Ellos han traído
sus culturas y religiones lo que también puede verse y disfrutarse
en el Albert Cuyp Markt.
El
mercado se arma y desarma cada día. A las cinco de la tarde, todos
los vendedores retiran sus artículos, y todos los puestos se desmontan
quedando la calle libre y limpia para que los habitantes del barrio puedan
aparcar sus coches hasta la mañana siguiente. El Albert Cuyp Markt
solo no funciona los domingos.
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