¿Quién no ha oído hablar alguna vez de
ese villano de cine de terror que usa como arma (no de defensa
sino de ofensa) una sierra mecánica llamado Leatherface
(Cara de Cuero)? Este monstruo, y su familia, son los encargados
de convertir el plácido viaje de cinco jóvenes
en una auténtica pesadilla. Se alcanza en este hito del
cine de terror, que ha pasado a ser clasificado entre los más
curtidos en el grupo de los llamados "Clásicos modernos",
las más altas cotas de sadismo filmadas (si no se menta
el subgénero), que, toma su truculencia del hecho de
que sus imágenes muestran acontecimientos supuestamente
reales. Se dice que en los primeros pases del film, la gente
salía despavorida de las salas, incapaz de soportar lo
que estaban viendo.
Se apunta en el corto metraje del film la cualidad del director
para dar el tono justo a cada una de las secuencias. En ninguna
de las escenas truculentas (y son pocas pero las suficientes)
cae en el tono exagerado de cualquier película del género.
Indaga en primer lugar en las relaciones afectivas de los jóvenes
(para que luego sus muertes sean aún si cabe más
dolorosas para el espectador), crea un aire expectante durante
la primera mitad del film, en el ambiente seco de las carreteras
secundarias, mezclando el calor del verano, la monotonía
del paisaje y la suciedad y corrupción de la Norteamérica
profunda. Todo esto desemboca donde tenía que acabar,
en un trepidante final, una fotografía hinchada y un
desquiciante uso de la música.
Muchos aún no se percatan, pero lo que realmente
hace de esta película una de las más insoportables
en su visionado es la banda sonora y el sonido (amplificado)
de la sierra mecánica. Esta técnica queda remarcada
en la famosa persecución por el bosque de zarzas y en
el minuto final de la película, donde un irritado e impotente
Leatherface agita a un lado y otro su preciada sierra, viendo
como su gorrino (aquí las víctimas son trinchadas
como tales debido a la antigua vocación de la familia
de mataderos) se le escapa de las manos.
Es curioso pero nada sobra y nada falta en esta película.
Dura lo justo, tiene contadas pero eficaces escenas de pánico
y diálogos entrecortados, diálogos superfluos
pero que aportan a la película ese toque de locura necesario
para adentrarse en lo que cuenta. ¿Hay transfondo? No,
no lo hay. ¿Tiene por tanto sentido este tipo de películas?
Al hacerse esta pregunta, uno está obligado a recurrir
al hándicap más famoso del cine. Esta narración
tiene sentido en cuanto a que, aunque no queramos reconocerlo,
a todos más o menos nos gusta experimentar sensaciones
de agobio, más que nada para romper con el día
a día, para quebrantar las horas de sueño, para
olvidar nuestras malaventuranzas y para pensar, si cabe, que
el mal se puede encontrar donde uno menos se lo espera.
Aquí, en este film, el mal se plantea en dos polos:
la familia de lunáticos que recuerda viejos tiempos de
trabajo y el papel de marginado social que queda impreso en
el personaje de Leatherface, como fruto de la perversión
de estereotipos de la sociedad norteamericana.
LO MEJOR:
- Como ya he comentado, el uso sumamente eficaz de la banda
sonora, y el montaje sincopado.
- El momento en que uno de los chicos se dirige fuera de la
casa en busca de su amiga que le está esperando fuera,
y detrás de él sale de una puerta Leatherface
(todo esto sin música alguna). Acto seguido, toma su
mazo y lo impacta de modo brutal sobre su cabeza. Este momento
de shock cinematográfico (perfecto ángulo de cámara)
no se ha vuelto a repetir con esta misma destreza.
- Leatherface visto como la personificación del más
salvaje instinto humano.
- La actuación de Marilyn Burns (uno no puedo olvidar
la cara de histeria que adquiere su rostro montada en el camión,
viendo desaparecer a su torturador, escapando del infierno)
- Sobre todo y ante todo, la persecución por el bosque.
LO PEOR:
- Que, sin la banda sonora, la película no sería
la misma.
- La cantidad de horrendas secuelas que continuaron su estela.
- La muerte de la primera chica. Una escena insoportable desde
muchos puntos de vista.
- Que algunos la consideren innecesaria.
CURIOSIDADES:
-La película estuvo prohibido en Noruega (se estrenó
sin censuras en 1997), Suecia (hasta 1984, pero luego censurado
hasta 2001), Chile (hasta 1978), Irlanda y Alemania.
-El director logró convencer para aceptar a los papeles
a una gran mayoría de estudiantes en la Universidad de
Texas.
- Con tan solo un presupuesto de 140.000 dólares,
el film logro recaudar 35 millones de dólares.
-En un principio no se optó por el título de
"La matanza de Texas" hasta casi su estreno. La cosa
se inclinaba más tanto "Leatherface" como "Headcheese".
Rogelio
Pujol