|
TRADICIONES DE LAS TIERRAS DE COBA |
Hay en la naturaleza entes malignos que parecen estar ahí solamente para amargar la existencia de los humanos, uno de ellos es sin duda:
|
El trueno y la cruz "Da Escrita" (O trono) |
En las Tierras Altas de Galicia, uno de los mayores peligros de muerte por causas accidentales es el rayo. Por ello no debe extrañar que se utilizaran todo tipo de sortilegios y se invocaran ayudas para defenderse de sus nefastos efectos.
Es bien cierto que una tormenta vivida en Coba o Pedrazás provoca un ruido que debido a las repetidas veces que el eco hace retumbar el sonido en ambas montañas, sobrecoge a aquel que vive la experiencia por primera vez. Es el sonido de "as galochas do demo" (los zuecos del demonio) que manifiesta su poder y busca hacer daño a los humanos.
Para protegerse y conjurar el peligro, cada familia tenía sus propios métodos; se tapaban los espejos con una toalla o paño para que el rayo no se viera reflejado, se quemaban hojas de laurel bendecido el domingo de Ramos, se ponían objetos en forma de cruz para que no entrara en casa, se rezaban oraciones especiales etc.
Cuando la tormenta era especialmente virulenta, algún mozo se encaramaba al campanario y repetía sin descanso un toque de campanas especial para alejar a los truenos, este toque realizado con dos campanas iba acompañado de una oración que con el mismo ritmo recitaban todos los que lo escuchaban, hasta que el peligro se alejaba.
|
Tente trono tente trono tente trono tente tú.
Tente trono tente trono que Dios pode mais que tú. |
Detente trueno ... que Dios puede más que tú.
Por desgracia, este temor ancestral al trueno está plenamente justificado no solamente por los cuantiosos daños que produce, sino especialmente por los numerosos muertos que ha provocado en esta zona, tanto de personas como de animales. Conozco casos de rayos que entraron en una casa, y mataron a todos los que dentro se cobijaban, tanto hombres como animales.
La especial geografía y composición del suelo de las Tierras Altas, justifica científicamente los daños que provoca este fenómeno, pero en el espíritu de los habitantes de esta tierra, el rayo es considerado un ente maligno que no respeta a nada ni a nadie, y en su lucha con las fuerzas que se le oponen, ha destruido diversas veces los campanarios de las iglesias. En el siglo XX cayeron bajo su furor el campanario de la iglesia de Pedrazás así como la cruz que protegía Penapetada.
|
La cruz de "A ESCRITA" |

En la "Serra da Escrita", entre Penapetada y Coba, estaba colocada en una peña (lugar sagrado desde "tempos de mouros", o sea desde la antigüedad) , y bien visible una enorme cruz cuya misión era proteger de los rayos a los habitantes de Penapetada, atrayéndolos hacia los enormes peñascos graníticos en los que se asentaba.
Esta cruz fue destruida por las fuerzas del mal.