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TRADICIONES DE LAS TIERRAS DE COBA |
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oba se encuentra en las Tierras Altas de Trives en las faldas de las montañas más altas de Galicia. Como en toda Galicia hay numerosas tradiciones algunas de ellas relacionadas con leyendas. Están las leyendas que podíamos calificar de "tradicionales gallegas", pero también están las muy específicas, que solamente he oído o leído allí.Poco a poco os iré narrando algunas de ellas, porque de la misma forma que yo no tenía prisa para escucharlas, tanto si estaba junto al fuego de la alquitara mientras se hacia el aguardiente, como en la alegría que acompaña las filloas tras la matanza, tampoco tu debes tener prisa por oír aquellas narraciones de lo que ocurrió "en tempos de mouros", o sea, hace mucho mucho tiempo.
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El Lobo que ataca a la gente (O lobo da xente, o lobixome) |

En una zona tan montañosa y llena de bosques tanto en la sierra (Tapada, Portela) como junto al río (Fraga, Lameiro Grande), y estando tan aislada como es la de Coba, completamente rodeada de bosques y montañas, es lógico que la influencia de las alimañas en la vida de las personas fuera muy grande. Y en Galicia, cuando de alimañas se habla, se habla de "o lobo", ya que ni "a zorra" (zorro) ni el más escaso "teixo" (tejón) eran peligrosos para el hombre.
Solamente los que han escuchado en las largas y silenciosas noches de luna invernales los aullidos escalofriantes de una manada de lobos durante toda la noche, puede entender el porqué del temor atávico que puede llegar a inspirar este animal en el hombre. Hasta mediados de los años 60, en las Tierras Altas los aullidos se escuchaban durante toda la noche, y por la variedad de tonos y su potencia parecía que hubiera cientos de lobos. Los perros del pueblo al unísono respondían desafiantes protegidos tras los seguros muros de las casas, pero todos, perros y humanos no podían esconder el temor que aquella demostración de poder producía
El matar un lobo era un acto de valor y un servicio al bien común, digno de ser recompensado y por ello, la piel colgada de un palo era transportada por todos los pueblos de las Tierras Altas, para que la gente tuviera la oportunidad de agradecer con regalos a los cazadores. Iban al menos dos personas, la que llevaba la piel, normalmente colgada de un palo largo (tamoncela) que se hacia pasar desde la parte de atrás hasta la cabeza, y el que llevaba el saco y cestas para recoger los regalos, que como de costumbre consistían en comestibles chorizo, huevos etc.
Los daños que ocasionaba el lobo a los rebaños de cabras y ovejas eran muy grandes. No es por ello extraño que en toda Galicia existan leyendas sobre el "hombre lobo", con pequeñas variantes según el lugar.
En las Tierras Altas quienes realmente producían temor eran los lobos que atacaban a los humanos, los temidos "Lobos da Xente".
Para poder protegerse de él, se recurría a diversos pero sin duda el mejor método era pedir la ayuda de los seres sobrenaturales, y para eso estaba el Patrón de Coba, San Bernabé, considerado como el abogado contra los lobos los temidos y temibles "Lobos da Xente".
Desde pueblos alejados de Coba como A Rua, Viana, Montederramo venían hasta el Siglo XIX procesiones hasta la capilla románica donde estaba guardada la imagen del Santo. Con él a la cabeza, se continuaba la procesión hasta el cruceiro sagrado del Campo de Pareisás. Solamente a comienzos del Siglo XX, se construyo la Cruz do Campo de Coba, a unos 500 metros de la Capilla para disminuir la penitencia de los que participaban en la procesión.
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EL CRUCEIRO DEL CAMPO DE PAREISAS

Estaba situado a mitad de camino entre Coba y Pareisás, en medio del gran campo casi llano que une ambos pueblos. Es una cruz de unos tres metros de alto tallada en una sola pieza de granito excepcionalmente blanco.
El grosor de la parte vertical es del tamaño de un hombre, con los brazos de la cruz orientados este-oeste situados a unos dos metros y medio y desproporcionalmente más pequeños, lo que le daba un aspecto mas de menhir que de cruz y recordaba a las denominadas cruces celtas.
Se podía adivinar un suave bajorrelieve que se interpretaba como un Cristo crucificado.
Gozaba este cruceiro de una leyenda de benefactor, y hasta él tenían que venir las procesiones con el San Bernabé.
Desgraciadamente por los años 70 del siglo XX ha sido robada.
Que las maldiciones del Libro Oscuro caigan sobre los que lo han hecho.