Leyendas de las Tierras Altas de Galicia
Leyendas diversas.
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"El Hijo del Obispo" |
Fue a comienzos del invierno cuando apareció un hombre montado en un enorme caballo, venía solo y se ignora a donde se dirigía, pero una gran nevada le bloqueó y se quedó en las Tierras Altas. Estaba cansado y todo nos da a entender que estaba huyendo de algo o de alguien.
Todos le conocían como "el hijo del obispo". No quedan rastros de él, y muy pocos recuerdos. Puede que no fuera de Galicia pues al parecer no tenía soltura con el lenguaje de la tierra. Se sabe que estaba protegido por algún noble, pero todo lo que tiene que ver con él se desarrolló con suma prudencia y cautela. Mientras estuvo en las Tierras Altas llevó una vida discreta y callada y de su alimentación y cobijo se ocupó el Cura de Coba personalmente.
De la misma misteriosa forma en que llegó se fue, difuminándose su recuerdo hasta borrarse completamente.
¿Quien fue este misterioso personaje?.
¿Un Mendoza no reconocido?.
¿Un Fonseca con el mismo problema?.
¿Un Luna deshonrado?.
La leyenda es muy oscura, he intentado sacar un poco de sentido a lo que inicialmente parece un lenguaje criptográfico. Quizás tenga mucho que ver con tanta prudencia el miedo a represalias o a la Inquisición. Hay que tener en cuenta que en lo que llamamos Edad Media y Renacimiento los eclesiásticos, curas, obispos, cardenales y papas, tenían hijos con una normalidad que ahora se nos antoja perversa e inmoral, pero en aquellos tiempos en los que se nombraba cardenal a un niño, no era nada extraño. Pensemos que el gran Cardenal Mendoza hijo del mas famoso todavía Marques de Santillana, que vivió en tiempo de los Reyes Católicos con los que participó en la conquista de Granada, protector de Colon y principal responsable de la Inquisición, tuvo tres hijos, y para mas inri, con dos mujeres distintas (Isabel la Católica los llamó con desparpajo cómplice "los bellos pecados del Cardenal"), los dos primeros los tuvo con Mencía de Lemos. Ya puestos llamó al primogénito "Rodrigo Díaz de Vivar" y lo nombró "Conde del Cid". A los tres hijos (que él reconoció) les consiguió cargos nobiliarios, por supuesto con el consentimiento del Papa pues en aquel tiempo él era el "mayor cargo eclesiástico de España", era el único cardenal.
Pero no nos escandalicemos de esto, en tal caso de Pablo de Santa María (judío converso) Obispo de Burgos, tuvo un hijo Alonso de Cartagena al que hizo heredar "su" obispado de Burgos. Pero el récord (por así llamarlo) lo tienen sin ninguna duda la "Saga Fonseca". Estos se pasaron los obispados y arzobispados de padres a hijos durante 3 generaciones. Padre, hijo y nieto fueron arzobispos de Santiago y de otros lugares desde 1460 al 1524.
Los papas también tenían hijos por supuesto, a Alejandro VI se le conocen 4, a su sucesor el papa Julio II se le conocen 3 hijas.
No es descabellado pues el que esta historia este basada en un hecho real, y algún hijo no reconocido de un obispo o arzobispo encontrara refugio temporalmente en las Tierras Altas hasta que la situación familiar que le obligó a huir desapareciera. La tentación es pensar en algún miembro de la Saga de los Fonseca. No olvidemos que nunca ocultaron sus amores, se construyeron un castillo situado entre Salamanca y Zamora llamado precisamente "Castillo del buen amor" (sin comentarios), y en Salamanca uno de ellos se hizo construir para una de sus amantes un palacio "El Palacio de la Salina" donde presenta burlescamente a sus enemigos (que eran de la nobleza del momento), desnudos y en poses grotescas, mientras su hermosa amante aparece con los pechos descubiertos. Todo esto se pueden ver todavía en el patio.
Pero la información de que disponemos es tan escasa, que no hay ninguna base para afirmar que el "hijo del obispo" fuera un Fonseca.
Tampoco hay que descartar la posibilidad de que se tratara de algún hijo de obispo generado por la costumbre de violar doncellas recién casadas de acuerdo con el llamado "derecho de pernada" (en latín, ius primae noctis) y que consistía en que el dueño de la tierra, no importa que fuera este conde o eclesiástico, tenía "derecho" a acostarse con la novia en la noche de bodas antes de que lo hiciera el que iba a ser su marido, era un signo de que era "su vasalla" y le pertenecía. Esta abominación también la practicaban los eclesiásticos como señores que eran de las tierras de su jurisdicción. El ultimo caso del que se tiene constancia es el de Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago acusado en 1458 de practicar el "derecho de pernada", y que tuvo que exiliarse (expulsado) por una rebelión general del pueblo de Santiago (curas incluidos). Murió en circunstancias extrañas (¿una forma encubierta de decir, asesinado?) dos años después. Por cierto, que le sucedió en el gobierno de Santiago (por la fuerza de las armas) el primero de los tres Fonseca.
Diego de Valera, cronista de Castilla nos dejó la siguiente información sobre Luna:
"fue llamado por el rey a causa de algunas ynformaciones que le fueron fechas de su desonesto vivir ... entre otras cosas asaz feas que este arçobispo avia cometido, acaescio que estando una novia en el tálamo para celebrar las bodas con su marido, el la mando tomar y la tuvo consigo toda una noche"
50 años después de estos hechos (1601), el Padre Mariana escribe
:"en especial era grande la disolución de los eclesiásticos; a la verdad se halla que por este tiempo don Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago, de las mismas bodas y fiestas arrebató una moza que se velaba, para usar della mal; grande maldad y causa de alborotarse los naturales ... En enmienda de caso tan atroz despojaron aquel hombre tan facineroso y malvado de su silla y de todos sus bienes; lo que le quedó de la vida pasó en pobreza y torpezas, aborrecido de todos por sus vicios y infame por aquel exceso tan feo".
Si esto es la historia, ¿como considerar exagerada la leyenda?.