COBA (costumbres 3)

Las viñas de las Tierras Altas

 

desde la epoca romana hasta ... ayer

También aquí el vino forma parte de la cultura popular, es compañero de todas las comidas usándose normalmente el porrón de vidrio y fuera de casa la bota. Es además ingrediente para manjares capaces de dar la energía necesaria para realizar las duras labores del campo, como las sopas de vino o los ponches

Siguiendo la tradición de que "cada familia debe producir todo lo que necesita para vivir", las gentes de las Tierras Altas cultivaban su propio vino, sin embargo el clima actual no permite cultivar la vid, por lo que no quedaba mas remedio que desplazarse muy lejos, a zonas bajas y protegidas donde hay microclimas más benignos para poder disponer de una viña.

Las viñas eran las fincas más alejadas de cada casa, y esta lejanía obligaba a las gentes a aplicar sistemas especiales en su cultivo. Así por ejemplo las viñas de la gente de Pedrazás estaban situadas en la zona de Barrio (cerca de Trives). Estas viñas ya calmaron la sed de los trabajadores que hace 2000 años buscaban oro para el imperio romano en los alrededores de los que hoy llamamos Montefurado y del que el impresionante túnel que desvía el río a través de la montaña es testigo.

Las viñas de Coba estaban en los Codos de Larouco a uno y otro lado de la Vía Romana de Braga a Astorga justo antes de cruzar el río Bibei, y en la época romana como el clima era más cálido que hoy, también se cultivaba en estos paredones el olivo. Ambos vid y olivo sustentaron a los miles de esclavos que alimentaron de oro a roma.

 

Siempre estaban las viñas a una distancia considerable cuando hay que hacerla andando o a lomos de caballo y además portando las herramientas de trabajo y víveres. Por eso, la gente cuando iba a "cavar la viña" o a "cavar a ribeira", llevaban todo lo necesario para estar varios días trabajando sin regresar a su casa.

En las viñas se construía un lagar que era tanto casa para vivir y dormir mientras allí se trabajaba, como lugar donde se hacía la recogida y pisado del vino.

Además de cubas, dentro del lagar había una gran tina para pisar la uva, pero no era esta su única función, en el lagar de los Gaellas de Pedrazás, cuando había que pernoctar, se extendía paja dentro de la tina y podían dormían hasta 9 personas.

 

Pero sin duda el momento de mayor ajetreo correspondía con la vendimia, pues aquí no podía hacerse todo el trabajo solo con la fuerza de los componentes de la familia, sino que había que pedir ayuda y colaboración a los vecinos, ayuda que se compensaba luego trabajando para ellos de la misma forma.

Era un trabajo muy duro transportar los "cestos culeiros" por culpa de las pendientes, y se intentaba convertir en una pequeña fiesta, las canciones, cuentos y chanzas animaban los descansos.

Para transportar el fruto de un año de trabajo desde las viñas de Barrio hasta el pueblo de Pedrazás, los carros del país tardaban entre 4 y 5 horas. Como el peso que llevaban era grande y el terreno hasta las Tierras Altas era muy pendiente, a veces los ejes de los carros (que son de madera) se quemaban.

Estas difíciles condiciones han hecho que hoy en día casi nadie tenga viñas, y los bancales que antaño fueron zonas de arduo trabajo y también de alegría y fiesta, son hoy casi irreconocibles por la maleza que de ellos se apodera.

Los Codos de Larouco entre Trives y A Rua están dentro de una zona que fue de ricos vinos desde la época del Imperio Romano y son uno de los puntos donde aun se puede apreciar la magnitud que alcanzaron estos cultivos en el pasado.

 

 

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