Cuentos populares de las Tierras Altas de Galicia.
Contos dos pobos das Terras Altas de Galiza.
|
El gaitero y los lobos |
O gaiteiro e os lobos |
Era unha vez un gaiteiro que viña xa de tarde pola fraga dispois dunha parranda, e como tiña moito sono deitouse nunha pila de folla. Dormiuse, ñe estando dormido veu o lobo, oliscouno, e tapouno un pouco cas follas pensando quizais en voltar deica logo cos compañeiros.
O noso homiño, que se despertara o sentir vir os lobos, subiuse on carballo.
Viñeron os lobos e empezaron a fozar na folla, pero como non no atoparon, empezaron a pelexar co que os chamara.
Nesto que o noso gaiteiriño vendo a pelexa que tiña os seus pes, empezou a acerretar pra que lle seguiran zoupando o lobo que o descobriu, pero vel eique que cando se dan de conta que o carallo da cena estaba no carballo, deixaron a pelexa e empezaron a roelo carballo. Mais cando o carballo xa iba a cair, o gaiteiriño pasou polas gallas autro carballo.
Empezaron os lobos con mais fame inda a roelo tamen. Pero agora xa non habia outro pra facer o mesmo dantes. O darse conta o homiño disto dixo.
- Me cago no mundo, si ei de morrer, ... que sexa tocando.
Ñe empezou a tocar na gaita. Non se sabe como, pero en cuanto a gaita empezou a berrar, fuxiron os lobos coma si oiran as galochas do demo. O noso gaiteiro beixouse do carballo sin deixar de tocar a gaita, ñe tocando sin parar nin un momento chegou a aldea.
Dende enton os dista parroquia cando teñen que ir polo monte e non teñen armas levan a gaita.
# # # # # # # # # # # # # # # ## # # # # # # # # # # #
Erase una vez un gaitero que venía ya tarde cruzando por el bosque después de una fiesta, y como tenía mucho sueño, se tumbó en un montón de hojas. Se durmió, y estando dormido vino un lobo, lo olfateó y lo tapó un poco con hojas pensando en regresar luego con sus compañeros.
Nuestro buen hombre que se había despertado, al sentir venir a los lobos, se subió a un roble.
Vinieron los lobos y empezaron a escarbar en las hojas, pero como no lo ncontraron, empezaron a pelear con el que los había traído allí.
En esto que nuestro buen gaitero viendo la pelea que había a sus pies, empezó a animar para que le siguieran dando al lobo que le descubrió, pero he aquí que cuando se dieron cuenta de que la cena estaba en el roble, dejaron la pelea y comenzaron a roer en el roble, pero cuando ya iba a caer, el gaitero paso por las ramas a otro roble.
Empezaron los lobos con más hambre todavía a roer también en este roble. Pero ahora ya no había otro para hacer lo mismo de antes. Al darse cuenta de esto nuestro buen hombre dijo.
- Me cago en el mundo, si tengo que morir, ... que sea tocando.
Y empezó a tocar la gaita gallega. No se sabe como, pero en cuanto la gaita empezó a sonar, los lobos huyeron como si hubieran escuchado los zuecos del demonio. Nuestro gaitero se bajo del roble sin dejar de tocar la gaita, y tocando sin parar ni un momento llegó a su pueblo.
Desde entonces los de esta zona, cuando tienen que ir por el monte y no tienen armas llevan una gaita.
# # # # # # # # # # # # # # # ## # # # # # # # # # # #