Cuentos populares de las Tierras Altas de Galicia.
Contos dos pobos das Terras Altas de Galiza.
|
El cuento de los afiladores |
Conto dos afiladores |
Eran tres compañeiros afiladores, dous eran dun lugarciño que se chama San Pedro, ñe o outro era doutro puebliño de nome Sas de Penelas. E cueso deron guia dir ca roda pra Castilla, e cueso, cando iban xa chegando cerca de Logroño, dixolle un dos de San Pedro os outros compañeiros:
- Pois estamos perdidos porque ningún dos tres sabemos falar o castellano.
Seguiron andando e atoparonse con outro paisano que tamén andaba traballando por aquelas terras, facendo cordas, e tamén era dun puebliño cerca do Castro. Mais iste home xa era veterano por eli, porque iba todolos anos cuiste oficio.
- Pois home, canto nos folgamos de atopalo a vosté por eiquí, porque lle temos que pedir un favor mui grande. Que nos enseñe a falar alguas palabras no castellano.
Mais iste bon home respondeulles: - Eu voulles mui apurado, pero por tratarse dun favor, e po lo tempo que perdo de facer nas cordas, voulles cobrar solamente por cada cousa que lles enseñe un peso, e mais vanme pagar o pulpo na feira do Castro cando nos encontremos ala.
Os tres afiladores aconsellaronse entre iles e dixeron. Pois vamos facelo trato, porque somos tres, pagamos un peso cada un e si son tres cousas, xa nos podemos ir defendendo por agora.
Pois ben. A un enseñoulle a decir: "NOSOTROS". Autro "PORQUE QUISIMOS", ñe o ultimo "ESO ESTÁ BIEN".
Pagáronlle o paisano das cordas, despedíronse mui contentos e seguiron camiñando e repetindo sin parar cada un o que aprendera pra non se olvidar.
Un pouco mais adiante, atoparon un home morto na carretera, e puxéronse a miralo dicindo:
- Pobriño, ¿Quen o mataría?.
E cuesto chegóu unha parexa de guardiaciviles e preguntáronlles:
- ¿Quién ha matado a ese hombre?.
E contestoulle o primeiro que aprendeu o castellano:
- NOSOTROS.
Enton volveron a preguntar os guardias:
- ¿Y porque lo han matado ustedes?.
Enton respondeulle o outro que tamén era de San Pedro:
- PORQUE QUISIMOS.
E cuesto os guardias, xa enfadados dixeronlles.
- Pues ahora los llevamos a ustedes presos.
Enton dixo o de Sas de Penelas.
- ESO ESTÁ BIEN.
E cuesto, anque iles non entendían nada, leváronos a carcel. Mais logo se descubriu que quén matara aquil home, foi o mesmo que lles enseñou o castellano.
Inda lle deben o pulpo na feira do Castro, anque o que queren en vez de pagarlle o pulpo e pegarlle unhos lapotes.
# # # # # # # # # # # # # # # ## # # # # # # # # # # #
Eran tres compañeros afiladores, dos eran de un lugar llamado San Pedro, y el otro de un pueblecito llamado Sas de Penelas. Acordaron ir con la rueda de afilar a trabajar a Castilla, y cuando ya estaban llegando cerca de Logroño, le dijo uno de los de San Pedro a sus compañeros:
- Pues estamos perdidos porque ninguno de los tres sabemos hablar el castellano.
Siguieron andando y se encontraron con otro paisano que también andaba trabajando por aquellas tierras haciendo cuerdas, y también era de un pueblecito cercano a O Castro. Pero este hombre ya era veterano por allí, porque iba todos los años con este oficio.
- Hombre, cuanto nos alegramos de encontrarlo a Usted por aquí, porque le tenemos que pedir un favor muy grande. Que nos enseñe a hablar algunas palabras en castellano.
Pero el buen hombre les respondió: - Yo les estoy muy ocupado, pero por tratarse de un favor, y por el tiempo que pierdo de hacer en las cuerdas, les voy a cobrar solamente por cada cosa que les enseñe un duro, y además me pagarán una pulpada en la feria de O Castro Caldelas cuando nos encontremos allí.
Los tres afiladores se reunieron para pensar y acordaron. Pues vamos a hacer el trato porque somos tres, pagamos un duro cada uno y si son tres cosas, ya nos podemos ir defendiendo por ahora.
Pues bien. A uno le enseñó a decir "
NOSOTROS". A otro "PORQUE QUISIMOS", y al ultimo "ESO ESTÁ BIEN".Le pagaron al paisano de las cuerdas, se despidieron muy contentos y siguieron caminando y repitiendo sin parar cada uno lo que había aprendido para que nos se les olvidara.
Un poco mas adelante, se encontraron con un hombre muerto en la carretera, y se pusieron a mirarlo diciendo:
Pobre hombre. ¿Quien lo mataría?.
Y en esto llegó una pareja de la Guardia Civil y les preguntaron (en castellano claro).
- ¿Quién ha matado a ese hombre?.
Y le contestó el primero que aprendió algo en castellano.
- NOSOTROS.
Volvieron a preguntar los guardias:
- ¿Y porque lo han matado ustedes?.
Entonces le respondió el otro que también era de San Pedro:
- PORQUE QUISIMOS.
Los guardias ya enfadados les dijeron:
- Pues ahora los llevamos a ustedes presos.
Entonces dijo el de Sas de Penelas
- ESO ESTÁ BIEN.
Y así, aunque ellos no entendían la causa, los llevaron a la cárcel. Pero pronto se descubrió que el que había matado a aquel hombre, fue el mismo que les enseñó el castellano.
Aun le deben el pulpo en la feria de O Castro, pero lo que quieren en vez de pagarle el pulpo es pegarle una paliza.
# # # # # # # # # # # # # # # ## # # # # # # # # # # #