COBA (contos10)

 

Cuentos populares de las Tierras Altas de Galicia.

Contos dos pobos das Terras Altas de Galiza.

 

El cuento de los afiladores

En Español

Conto dos afiladores

En Galego

 

 

 

 

 

 

Conto dos afiladores

 

Eran tres compañeiros afiladores, dous eran dun lugarciño que se chama San Pedro, ñe o outro era doutro puebliño de nome Sas de Penelas. E cueso deron guia dir ca roda pra Castilla, e cueso, cando iban xa chegando cerca de Logroño, dixolle un dos de San Pedro os outros compañeiros:

- Pois estamos perdidos porque ningún dos tres sabemos falar o castellano.

Seguiron andando e atoparonse con outro paisano que tamén andaba traballando por aquelas terras, facendo cordas, e tamén era dun puebliño cerca do Castro. Mais iste home xa era veterano por eli, porque iba todolos anos cuiste oficio.

- Pois home, canto nos folgamos de atopalo a vosté por eiquí, porque lle temos que pedir un favor mui grande. Que nos enseñe a falar alguas palabras no castellano.

Mais iste bon home respondeulles: - Eu voulles mui apurado, pero por tratarse dun favor, e po lo tempo que perdo de facer nas cordas, voulles cobrar solamente por cada cousa que lles enseñe un peso, e mais vanme pagar o pulpo na feira do Castro cando nos encontremos ala.

Os tres afiladores aconsellaronse entre iles e dixeron. Pois vamos facelo trato, porque somos tres, pagamos un peso cada un e si son tres cousas, xa nos podemos ir defendendo por agora.

Pois ben. A un enseñoulle a decir: "NOSOTROS". Autro "PORQUE QUISIMOS", ñe o ultimo "ESO ESTÁ BIEN".

Pagáronlle o paisano das cordas, despedíronse mui contentos e seguiron camiñando e repetindo sin parar cada un o que aprendera pra non se olvidar.

Un pouco mais adiante, atoparon un home morto na carretera, e puxéronse a miralo dicindo:

- Pobriño, ¿Quen o mataría?.

E cuesto chegóu unha parexa de guardiaciviles e preguntáronlles:

- ¿Quién ha matado a ese hombre?.

E contestoulle o primeiro que aprendeu o castellano:

- NOSOTROS.

Enton volveron a preguntar os guardias:

- ¿Y porque lo han matado ustedes?.

Enton respondeulle o outro que tamén era de San Pedro:

- PORQUE QUISIMOS.

E cuesto os guardias, xa enfadados dixeronlles.

- Pues ahora los llevamos a ustedes presos.

Enton dixo o de Sas de Penelas.

- ESO ESTÁ BIEN.

E cuesto, anque iles non entendían nada, leváronos a carcel. Mais logo se descubriu que quén matara aquil home, foi o mesmo que lles enseñou o castellano.

Inda lle deben o pulpo na feira do Castro, anque o que queren en vez de pagarlle o pulpo e pegarlle unhos lapotes.

 

# # # # # # # # # # # # # # # ## # # # # # # # # # # #

 

El cuento de los afiladores

 

Eran tres compañeros afiladores, dos eran de un lugar llamado San Pedro, y el otro de un pueblecito llamado Sas de Penelas. Acordaron ir con la rueda de afilar a trabajar a Castilla, y cuando ya estaban llegando cerca de Logroño, le dijo uno de los de San Pedro a sus compañeros:

- Pues estamos perdidos porque ninguno de los tres sabemos hablar el castellano.

Siguieron andando y se encontraron con otro paisano que también andaba trabajando por aquellas tierras haciendo cuerdas, y también era de un pueblecito cercano a O Castro. Pero este hombre ya era veterano por allí, porque iba todos los años con este oficio.

- Hombre, cuanto nos alegramos de encontrarlo a Usted por aquí, porque le tenemos que pedir un favor muy grande. Que nos enseñe a hablar algunas palabras en castellano.

Pero el buen hombre les respondió: - Yo les estoy muy ocupado, pero por tratarse de un favor, y por el tiempo que pierdo de hacer en las cuerdas, les voy a cobrar solamente por cada cosa que les enseñe un duro, y además me pagarán una pulpada en la feria de O Castro Caldelas cuando nos encontremos allí.

Los tres afiladores se reunieron para pensar y acordaron. Pues vamos a hacer el trato porque somos tres, pagamos un duro cada uno y si son tres cosas, ya nos podemos ir defendiendo por ahora.

Pues bien. A uno le enseñó a decir "NOSOTROS". A otro "PORQUE QUISIMOS", y al ultimo "ESO ESTÁ BIEN".

Le pagaron al paisano de las cuerdas, se despidieron muy contentos y siguieron caminando y repitiendo sin parar cada uno lo que había aprendido para que nos se les olvidara.

Un poco mas adelante, se encontraron con un hombre muerto en la carretera, y se pusieron a mirarlo diciendo:

Pobre hombre. ¿Quien lo mataría?.

Y en esto llegó una pareja de la Guardia Civil y les preguntaron (en castellano claro).

- ¿Quién ha matado a ese hombre?.

Y le contestó el primero que aprendió algo en castellano.

- NOSOTROS.

Volvieron a preguntar los guardias:

- ¿Y porque lo han matado ustedes?.

Entonces le respondió el otro que también era de San Pedro:

- PORQUE QUISIMOS.

Los guardias ya enfadados les dijeron:

- Pues ahora los llevamos a ustedes presos.

Entonces dijo el de Sas de Penelas

- ESO ESTÁ BIEN.

Y así, aunque ellos no entendían la causa, los llevaron a la cárcel. Pero pronto se descubrió que el que había matado a aquel hombre, fue el mismo que les enseñó el castellano.

Aun le deben el pulpo en la feria de O Castro, pero lo que quieren en vez de pagarle el pulpo es pegarle una paliza.

 

# # # # # # # # # # # # # # # ## # # # # # # # # # # #

 

 

Volver a la página base.