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LA EDAD MEDIA en VIGO
FIN DEL PODER DE ROMA El imperio romano entra en crisis económica debido a que su sistema de obtener riquezas a través de las conquistas se ha detenido. La bastedad de sus fronteras y el empuje hacia el sur y occidente de los pueblos germánicos le exigen un constante trabajo de contención, soborno y compra de la paz. Estos pueblos germánicos llegan al sur empujados por otros pueblos germánicos más orientales, desplazados por el empuje más oriental aún de los hunos. Cuando impactan contra la frontera Roma alquila o compra los servicios de los pueblos germánicos limítrofes para que hagan de gendarmes fronterizos y contengan a los recién llegados. Cuando estos no lo logran son desplazados o simplemente deciden pasar a la zona imperial. Entonces Roma lucha con estas tribus o negocia una reubicación sacrificando alguna provincia, que deberá acoger a los recién llegados y soportar su presencia, normalmente como nuevos amos y nuevos representantes del poder de Roma. El sistema feudal vino a ser, tras el derrumbe del sistema imperial romano y la irrupción de los pueblos bárbaros germánicos desde el norte de Europa, el nuevo orden social en la mayoría de la Europa romanizada. Los nuevos amos, los jefes bárbaros (los que llevaban barba, signo de incivilización para los que se consideraban a si mismos civilizados romanos o latinos), imponían sus costumbres organizativas a los pasmados ciudadanos del ex imperio romano. Ellos gobernaban y daban las ordenes, y los demás obedecían. Al poco tiempo, el estilo de vida nórdico, caracterizado por un fuerte sentimiento individualista -a su manera-, autárquico, laborioso y aguerrido, contagió y transmitió sus características a sus nuevos dominios, de tradición más gregaria, sumisa al poder y de un centralismo absoluto de la megápolis: Roma, y la cosa se organizó de esta otra manera: El rey o jefe germano, nuevo amo y señor, otorgaba tierras y territorios a sus jefes militares, incluyendo a la población que ocupaba ese territorio. Los jefes militares, y nobles, en una escalafón descendente según a su importancia y poder, otorgaban a los que estaban justo por debajo de él en rango, privilegios y poderes sobre subdivisiones de su territorio. Se establecía así un sistema piramidal donde en la cumbre se situaba el Rey y el Papa -una vez convertidos al catolicismo los bárbaros-, y por debajo la nobleza militar, los soldados y ejercito y los siervos de la gleba: la población subordinada, acabando con el escalafón mas bajo: los esclavos. Los germanos eran de tradición asamblearia y de poder muy descentralizado, basado en sus granjas fortaleza, germen del castillo feudal, y se unían a las aventuras en base a una alianza voluntaria al designado o autoproclamado jefe, no a un seguimiento servil a su rey -que quitaban y ponían con bastante facilidad-, y que respondía a sus a veces caótico individualismo, lo que les impidió ser realmente fuertes tantas veces. De estas granjas fortaleza, como he dicho, surgió el modelo de fortalezas y vasallos feudales, y que tantos años costó centralizar -finalmente los Reyes Católicos lo lograron-.
Vigo en alguna época del Bajo Medievo. Apenas un pequeño villorrio marinero tal vez amurallado. Es muy probable que de existir amurallamiento este estuviera situado por Roupeiro, núcleo original de Vigo, y no en lel Casco Vello. En teoría la tierra se daba a cambio de servicios. Los nobles, a cambio de esas tierras cedidas por el rey o conquistadas entre todos y que se repartían según meritos, le daban dinero, alimentos, protección y soldados cuando éste las precisara para emprender alguna aventura expansionista o para proteger el territorio común. Sin embargo era más frecuente que los nobles tuvieran mas poder e influencia que el mismo rey, según la prosperidad que sus feudos se lo permitiera. En los niveles inferiores la propiedad de las tierras eran de los nobles y caballeros y los siervos la cultivaban y daban una parte a sus amos, a modo de impuesto, para el mantenimiento do su rango, cubrir sus necesidades, pagar la protección frente a rapiñas enemigas y asegurar el orden interno. En realidad era una explotación de los servos por parte de la nobleza, apoyándose en el ejercito en la mayoría de los casos, aunque que existieron sitios y tiempos en los que la vida de los siervos no era ese mundo oscuro, ignorante, de abusos y hambre que a veces le damos a toda esta época. La existencia durante amplios períodos fue digna y satisfactoria para todos y solo la acción de nobles excesivamente ambiciosos o de guerras rompía un estado de cosas relativamente satisfactorio. Las tierras que el rey entregaba a sus nobles inmediatamente inferiores, barones y obispos, eran los feudos. A veces los siervos pedían protección al rey ante los abusos de algún noble excesivamente exigente o injusto. Lo malo es que muchas veces el poder real del rey era mínimo, y estaba sujeto a capricho y arbitrio de otros nobles mas ricos -y por lo tanto mas poderosos-, que él. El noble ofrecía su vasallaje al rey en una ceremonia aparatosa y solemne en el llamado acto de Homenaje, en la que, postrado de rodillas ante el rey, le juraba obediencia y fidelidad. Por supuesto que este juramente era traicionado a menudo. Todo este sistema era refrendado por Dios, como el verdadero dador de la autoridad terrena, y situado en la cumbre espiritual de la sociedad (Rey por la gracia de Dios). Nadie podía, teóricamente, exigir el poder para si a menos que pudiera probar que Dios estaba de su parte, lo cual no pocas veces se demostraba fácilmente cortando algunas cabezas disidentes. La idea del linaje y la estirpe como forma de heredar el poder era aceptada con predilección, pues simplificaba y facilitaba la continuidad del poder y su legitimidad ante dios, aunque las elección mediante asamblea y un control efectivo del poder real a cargo de una asamblea de notables también era común. Los siervos da gleba, los campesinos, trabajaban la tierra y estaban tan vinculados a ella que no eran libres de abandonarla libremente, teniendo que pedir permiso a su señor o bien comprarla. Nada era de su pertenencia, ni siquiera los aperos de labranza, que pertenecían a su señor y dueño. No era esclavitud (los esclavos a veces vivían mejor), pero podía ser una existencia muy dura. Su única posibilidad de salir de ese circulo era comprando su libertad o la tierra que cultivaban, convirtiéndose así en hombre libre, mercando incluso nobleza, o pasando a ser comerciante o artesano libre, origen de la burguesía. La inmensa mayoría da gente vivía del campo, del bosque, de los ríos y aguas, de la ganadería, y estos trabajaos ocupaban todo su tiempo. La s tierras se solían dividir en tres lotes: las aptas para el trigo con el que hacer el pan, centeneras e medio centeneras. Las tierras buenas y malas quedaban redistribuidas más o menos equitativamente entre todos, de manera que se cultivaban tierras propias y comunales al mismo tiempo, en la arada, en la siega y en la recogida del heno. Una suerte de comunitarismo, donde una mala cosecha significaba el hambre para todos. El núcleo feudal normalmente consistía en una iglesia, un castillo o torre del señor, la casa señorial y las tierras circundantes con las casas de los campesinos y artesanos libres. El señor del feudo impartía justicia y hacia de regulador de la actividad de las aldeas o villas, impartiendo su justicia. Los feudos eran autosuficientes, excepto en lo concerniente a la sal para las conservas y el hierro para las armas. De cuando en cuando acudían a las aldeas los buhoneros, peregrinos y soldados buscando de impuestos. Poca gente viajaba entonces y la vida de un hombre transcurría en el espacio de un valle o de una comarca para toda a su vida. Solo el ejercito o el comercio proporcionaba mas perspectiva del mundo. Un hombre del medievo, un campesino normal promedio recibía en toda a su vida tantas novedades como uno de nosotros en un solo telediario del mediodía.
El Vigo Altomedieval INVASIONES BARBARAS Mucho antes que los bárbaros aparezcan en la historia estaban constituidos en una gran confederación gobernada por los celtas. Estamos hablando de los siglos IV y V, y anteriores. Mientras los celtas se mantuvieron unidos y fuertes los germanos eran sus súbditos o bien huyeron hacia Escandinavia. Los celtas triunfaban frente a los Liguros, Etruscos e Ilirios, pero con su debilitación los germanos los empujan hacia el sur, hacia Italia y España, mientras ellos mismos emigran hacia el este y centroeuropa. Si bien al principio eran pueblos pastoriles, evolucionaron hacia la agricultura, fijándose al terreno. Eran de costumbre belicosa y consideraban la lucha la mas noble de las actividades. La única muerte digna era en combate con la espada en la mano. Los pueblos bárbaros del norte, lo que más decisivamente afectaron al Imperio Romano, se dividían en dos grupos: los Godos y los Teutones. Los Godos, cuyo origen está en las llanuras suecas que seguramente debieron abandonar por algún cambio climático, se dirigieron a sureste de Europa, cerca del Caucaso y orillas del Danubio. Allí evolucionaron como Ostrogodos, o Godos del Este y como Visigodos, Godos del oeste. Los Godos así mismo se unieron a los Vándalos. Los Teutones era una heterogénea mezcla de tribus; la confederación de los Sajones, ubicados entre el Mar del Norte, el río Elba y el Rihn, entre el Rihn y el Danubio se ubicaron distintas tribus con muchas lenguas (All Man= Alamanes), que se mezclaron con los Suevos.
Ruta de emigración germánica desde el siglo IV, desde el Este hasta Hispania y Africa. En Amarillo el recorrido de los Suevos, Vándalos y Alanos. En Marrón, el de los Visigodos. En Naranja el de los Ostrogodos. Los Suevos, Vándalos, Alanos y finalmente los Godos, por iguales razones -la presión huna desde oriente sobre otras tribus germánicas que empujan a las más occidentales a sus territorios actuales-, entran también en Hispania y acaban pasando por la Bética, la actual Andalucía. Los Vándalos pasarían finalmente a África, donde fundarían reinos. Dejan en Hispania solos a los Alanos y a los Suevos. Los Visigodos, otro de aquellos pueblos que Roma sobornó para defenderla de otros pueblos germánicos, también se vieron obligados a abandonar sus territorios empujados por los Hunos. Tomaron Roma y finalmente negociaron con ella ocupar la Galia. Pero expulsados por los Francos por asuntos de religión (los francos eran católicos y los godos arrianos), acabaron en Hispania también, emprendiéndola contra Suevos y Alanos. Finalmente el avance Huno, que agrupó a amigos y enemigos frente a ellos, se detuvo en la batalla de los Campos Cataláunicos, donde Atila perdió frente a una coalición romana, goda y franca, mandada por el general romano Aecio. Una vez vencido el enemigo común. romanos, godos y francos pudieron despedazarse entre ellos nuevamente con entera libertad de acción. La invasión germánica no es violenta al principio, ni de golpe, si no paulatina y negociada con Roma. Se empleaban como obreros, albañiles, y otras labores, luego llegan con sus familias o como grupos pequeños. Pero en el siglo V, la presión de los Hunos abocó a estas tribus a una huida en desbandada hacia occidente, pidiendo asilo y protección a Constantinopla. Pero una vez permitida su entrada se revelaron y lograron que se les diera tierras. Pero pronto se dividieron. Algunos prosiguieron un viaje de expoliación y destrucción por el sur de Europa hasta llegar a Roma. Finalmente se instalan en la Galia, cerca de los Pirineos. El 31 de diciembre del 406 una nueva horda de pueblos atraviesa el Rihn y se van instalando por la Galia. Algunos llegan a Hispania. Son los Suevos, Alanos y Vandalos. El inicial periplo devastador por la Península (que aun perdura en el habla popular con palabras como vandalismo para significar destrucción innecesaria), se convierte en un acantonamiento militar fijo de tipo romano (hospitalitas), una manera habitual de resolver el problema por parte de los romanos: darles un territorio a cambio de que no molestaran a los demás y a no enfrentarse con ellos. Los Suevos se instalan en el noroeste. Los Alanos, instalados por el Mediterraneo, se disolvieron entre los naturales y las nuevas invasiones. Lo s Suevos y sus aliados eran arrianos, una religión cristiana primitiva, como los visigodos, fruto del apostolado de Arrio y sus seguidores por tierras del norte. Según las necesidades estratégicas y coaliciones oportunistas en esta fase de consolidación y ampliación de las fronteras, el confesionalismo católico o arriano de los suevos y godos dependerá, en última instancia, de la necesidad de una alianza con Roma o entre unos y otros. L os Suevos y Vándalos, de claro carácter belicoso, tras años de vagar por Europa buscando un territorio donde asentarse, hacen un patético esfuerzo por asimilar las costumbres sedentarias de la civilización y el estilo de vida hispano y tratan de convertirse en ganaderos y agricultores. Más tras haberse acostumbrado al pillaje y saqueo no logran readaptarse a la vida productiva rural y fracasan en sus intentos de asentarse en estas faenas pacificas, y vuelven a tomar las armas y a hacer lo que sabían hacer tan bien y que tanto les gustaba: la guerra y la rapiña. Pero entonces es cuando tendrán que enfrentarse a los nobles, a los que suelen vencer y robar sus propiedades, más no podrán hacer lo mismo con los labriegos y campesinos gallegos y astures, refugiados en los castros (castrellum, castillos o poblados fortificados), y con poca cosa que robar, salvo comida. Además las apetencias suevas, como las de los normandos y beréberes, iba –inteligentemente, más encaminada a las posesiones de los ricos y de la iglesia, al estar más concentrados en los monasterios y pazos, lo que hacia sus esfuerzos más lucrativos que cuando atacaban a los pobres y modestos labriegos. Luego desfogaron su ardor guerrero por la Lusitania y la Bética, a las que dominaron en parte, sobre todo los Vándalos, que constituirán en este territorio la Vandalitia, origen del nombre de Andalucía. Finalmente pasaron a Africa donde fundarían un notable reino. Finalmente, tras estos inicios tumultuosos y belicosos, los recién llegados, una vez adquiridas propiedades y tierras, se afanan por hacerlas productivas. La población autóctona llega incluso a ver con buenos ojos a esta nueva gente, ya que debido a las exigencias tributarias de Roma, la nueva situación, sin ser boyante, es menos mala en lo económico. Roma, para recuperar el control de Hispania llamara a los bizantinos e incluso a otros germanos: los Godos, para librarse de los Suevos, Vándalos y Alanos. E n el 414 entra en Hispania el pueblo germánico que más habría de influir en nuestra historia: los Godos. Expulsados así mismos de Galia por los Francos, vienen a cumplir sus compromisos con Roma y ha tratar de convertir a Hispania en su nuevo reino, Llegan a romanizarse y adoptan el boato y orden imperial, actuando como auxiliares y aliados de Roma. Leovigildo logra la unidad en Hispania al doblegar a los Vascos, expulsar a las tropas Bizantinas y anexionarse a los Suevos. La vocación de los Godos era en este momento sustituir a los romanos en el poder, pero manteniendo su edificio organizativo. Para los hispanoromanos, la presencia goda fue hasta beneficiosa, pues les liberaba de la terrible presion fiscal de Roma, y suavizaba la crisis economica general del imperio. Teodorico II, rey Godo, fuerza finalmente un acuerdo por lo que fijan la delimitación de las respectivas zonas de ocupación de la Península (462). Teodomiro (559-570), restableció el catolicismo y convocó en 561 el primer concilio de Braga. Los reinados de Miro (570-583), Eborico (583-584) e Andeca (584-585) son una continua lucha de resistencia ante los sistemáticos intentos de conquista por parte de Leovigildo y unos continuos apoyos suevos a los focos de rebelión contra el monarca visigodo (bizantinos, Hermenexildo, el franco Gontrán) que, en definitiva, solamente prolongaron unos años la precaria existencia del reino. Finalmente, y tras guerras y luchas entre Godos, Suevos, Vándalos, Francos e incluso tropas del Imperio Romano de Oriente, los bizantinos, se llega a un estado de cosas dirigido por los Godos. El auge del cristianismo trinitarista, muy exitoso en Roma, afectara al mismo poder. Al popularizarse el cristianismo el paganismo llegara a ser declarado ilegal y el ocupar cargos en la iglesia, dada el poder moral que la Iglesia ejercia sobre los poderes civiles, resultaba en un segundo poder. Asi pues los aristocratas y gente pudiente comienza a entender que enviando a sus hijos a ser clérigos o simplemente, a convertirse ellos mismos en gente de la iglesia, les ayudara a conservan el viejo poder de siempre. Se dice a veces que la Iglesia acapara el poder, en realidad es al revés, el poder se asimila a todo aquello que le preserve, y en este caso, al Iglesia será el estamento a colonizar. Así pues, a falta de orígenes nobles, estirpes antiguas o elección legal, un nuevo rey podrá ser refrendado por un obispo o Papa, y nadie podrá discutirlo. A partir de ese momento se dispone de pocas noticias sobre la evolución histórica de Vigo. Prosiguió la cristianización, predominando el arrianismo, con la construcción de numerosos monasterios y parroquias, alrededor de las cuales se agrupaban las villas. Los Godos dirigen el reino, pero no se mezclan mucho con la población. Simplemente dirigen aristocráticamente desde el poder, constituyéndose en una clase gobernante y económica dominante y rectora. Mientras los hispanoromanos residen en las urbes y mantienen su tratamiento como Senatores, los germanos prefieren el campo y se les conoce como Seniores. Los esclavos pasan a ser siervos, y, aunque su condición era dura, legalmente mejoraba con respecto a la de esclavo. Pese a un primer momento de caos y crisis, una vez estabilizada la situación, la presencia germánica en el campo potenció este sector, creciendo la población rural y cultivándose tierras antes abandonadas. Son las ciudades entonces las que se degradan y desaparecen en beneficio del campo. Toledo se constituyó en la capital del reino Godo y Sevilla su ciudad mas culta e importante. Le ovigildo es el primer godo que usará corona e insignias reales. Le sucede Recaredo, quien en el 589 se convierte al catolicismo y con el a todos sus súbditos. Sus sucesores harán lo que siglos mas tarde harían los Reyes Católicos: expulsar a todo aquel que no abrazara el catolicismo. En este empeño unificador perdieron los judíos, que aún siendo muchos, prefirieron mayoritariamente conservar su fe y exiliarse. El siglo VII es una mera continuación de las disputas religiosas y sucesorias de siempre, que tanto entretenían a estos hombres tan apegados a su individualismo y costumbres belicosas. Lo mas reseñable es el nombramiento de Wamba, que se negaba a ser rey y fué forzado a aceptar el cargo, aunque acabo pronto siendo destronado por otra conjura posterior. El siglo VIII continua en el mismo camino de disputas hereditarias preñadas de conspiraciones en las que la religión es un aparte de la estrategia. Don Rodrigo o Roderic, rey godo del momento, ha sido elegido en el 710 con la protesta de los que se consideran legítimos herederos al trono tras la muerte de Witiza y que habían recurrido a un tal vez familiar o aliado godo en África, según unos, y un rey árabe según otros, llamado Taric, para que les ayudara en sus planes. Tan famoso resultó ser este personaje que incluso se conoce al Peñón que domina el Estrecho con su nombre, siendo Gibb al Tarik, la montaña o Peña de Tarik, su denominación, y que fonéticamente acabaría pasando a el actual Gibraltar. Resumen de este período: 325 Concilio de Nicea donde Constantino, apremiado por imponer un modelo de poder imperial centralizado e ideológica y religiosamente unificado adoptar la fe Católica Trinitaria. La ideología religiosa perdedora será el Unitarismo arrianista. 460 Toma el poder en España el visigodo Eurico, abrazando interesadamente la fe arriana para adecuarse a sus nuevos vasallos. 587 (127 años después) el rey godo Recaredo se vuelve católico. Inicia una represión brutal contra el arrianismo, popular entre el pueblo llano. Se produce así un choque entre el pueblo y la aristocracia goda. 702 (115 años después) Witiza restablece la paz religiosa, permitiéndose ambos cultos. 709 Muere Witiza y la nobleza trinitarista hace rey a Don Roderic, en vez de al sucesor Achila, menor aún. Estalla una guerra de sucesión y religiosa pues cada bando esta relacionado con un tipo de cristianismo. Roderic se va imponiendo y los arrianistas piden ayuda a un dirigente norteafricano -practica común entonces-: Taric. Taric podría haber sido un rey o noble godo instalado en Africa, lo cual no es de extrañar recordando el paso de los Vándalos a Africa, y su nombre mismo: Taric, tiene una clara sonoridad germánica (terminación -ic, ico, como Roderic/o. Alaric/o...) 711 Taric cruza el estrecho con guerreros de diversas etnias, integrados en la causa unitaria, entre los que abundaban los beréberes. Aunque la posibilidad de cruzar el estrecho en aquella época y en aquellas circunstancias resulta sorprendente. Dado el desinterés y desidia visigoda por los sucesos de la Bética -estaban mas interesados en sus propias guerras civiles y religiosas-, los avances de Taric resultan inexplicablemente espectaculares: ciudades bien fortificadas, pueblos que habían resistido siglos a los extraordinariamente bien formados, experimentados y entrenados ejércitos romanos, caen en apenas tres años de luchas. 851 Los invasores llevarían 140 años en la península, su capital del reino en Córdoba, la más importante y refinada ciudad de Occidente por entonces, con un millón de habitantes, La fe se trataba del arrianismo tradicional, en discreta evolución hacia el islamismo. Adoptan paulatinamente la lengua árabe en sustitución del latín. Lo s musulmanes en Vigo No hubo una conquista, con ánimo de permanecer, musulmana de Galicia; aunque que las tropas de Musa ibn Nusayr llegaron a Lugo en 714, de hecho a penetración musulmana solamente alcanzó la línea situada entre Astorga y la desembocadura del Miño, por lo que la reconquista cristiana del territorio fué tarea sencilla, completada ya a mediados del siglo Vlll, durante el reinado de Alfonso I. El territorio gallego se convierte en una útil retaguardia para las monarquías de Asturias y León en su lucha contra el musulmán. Galicia acoge la inmigración de origen lusitano (que huía de las zonas en conflicto), y se convierte en sede de nobles visigodos o familiares de los reyes asturianos, que fueron favorecidos por éstos con la concesión de tierras y señoríos a cambio de fidelidad. Especialmente relevante resulta el papel de los condes, herederos de los duques germánicos introducidos por los suevos y visigodos. Lo mismo sucedió con los grandes monasterios y obispados, a los que les son concedidas grandes extensiones de tierras. De esta manera el campesino gallego se vió sometido a un proceso de feudalización por parte de una minoría de condes, abades y obispos, que cambió radicalmente la estructura socioeconómica del país. Estos grandes señores, que ejercían su dominio sobre la gran mayoría de villas y aldeas, intervinieron solo esporádicamente en las querellas dinásticas leonesas, aunque que su deseo de independencia conllevó diversos conflictos con sus monarcas.
LOS VIKINGOS
Arriba tipico drakkar vikingo ao ataque. Los normandos (los Nord Men: los hpmbres del norte), vihings o vikingos, desde Dinamarca y Escandinavia y al mando de Olaf y luego de Gunderedo, asolan repetidamente las costas gallegas, especialmente en la incursión de 968, tratando de saquear Santiago, atraídos por las promesas de los tesoros encerrados en las iglesias de la ciudad. Con el fin de defender esta ciudad se construyeron en la desembocadura del Ulla, en Catoira, las Torres del Oeste.
Con el fin de defender Santiago de Compostela de los ataques o razzias normandas y sarracenas se construyeron en la desembocadura del Ulla, en Catoira, las Torres del Oeste.
Estado actual de las Torres del Oeste. Las necesidades de comunicación modernas destruyeron una paisaje digna de mejor suerte. Los vikingos ya no tendrán que subir el curso del rio, pudiendo ir directamente y cómodamente a Santiago por la autopista, pagando eso si, el precio del peaje... Durante el reinado de Alfonso II (813 es la fecha comunmente admitida), un ermitaño descubrió, en la diócesis de Iría Flavia, un pequeño edículo que fué identificado como la tumba del apóstol Santiago.. Esto tuvo un enorme impacto emocional en la época, aunque la noticia no pueda considerarse verídica, pero lo importante fué la trascendencia que este culto jacobeo tuvo en la historia de Galicia. Apoyada por la monarquía leonesa, que utilizó el nuevo señorío de Compostela para controlar políticamente Galicia, la ciudad surgida alrededor de la tumba del apóstol se convertiría en el símbolo de la cristiandad, lugar de peregrinación y una de las principales ciudades culturales de Europa.
Mujer vikinga.
Almanzor realizó una importante incursión en el 997, que afectó negativamente a la zona de Vigo y comarcas colindantes, que fueron arrasadas. Vino a poner temporal paz en una Galicia en la que sus nobles trataban de reestablecer su propio reino, coronando a Bermudo II el Gotoso, secesionándose de la tutela asturiana. Galicia sufrió durante la segunda mitad del siglo XI y primeros años del XII intensas luchas políticas. La muerte de Alfonso VI, el país fué dividido entre los condados de Portugal, emancipado de la corona leonesa en 1128, y de Galicia, otorgado a Raimundo de Borgoña, casado con Urraca, fija de Alfonso VI. Con la muerte de Raimundo, un conflicto dinástico enfrentó a la nobleza gallega, tanto civil (Traba) como eclesiástica (Gelmírez).
Otra posible imagen de un Vigo Medieval, esta vez donde Vixiador. En esta ocasión el poblamiento tiene cierta envergadura, para lo que eran los tempos. Como ya he dicho antes, su ubicación bien pudo estar en Rupeiro y zonas aledañas.
Detalle de la mísma vista desde Vixiador. En el castillo de la parte superior lo que pudiera ser la Torre da Pulguiña. Alfonso Raimúndez, hijo de Urraca, fué proclamado rey de Galicia en 1109, pero al acceder al poco tiempo a la corona castellano-leonesa, terminó este efímero y último reino de Galicia independiente, integradose en el de Castilla-León. Hacer notar que el sentimiento nacional no existía ni existió posiblemente hasta hace muy pocos años, con la recuperación de la propia identidad cultural. En aquellos tiempos las gentes no tenían mayor sentimiento nacional tal como ahora lo entendemos y acontece (asunto bastante moderno si se estudia la historia). Uno era de donde era y tenía una obligación con los amos de turno, con los amos superiores de estos (el rey o el emperador), y poco más. Solamente cuando los amos -que podrían ser perfectamente de otra etnia, otro idioma, religión y de aspecto muy diferente al de sus siervos-, se pasaban de la raya con sus abusos o caprichos era cuando el pueblo realmente se sentía unido por un cierto sentimiento de clan o tribu, normalmente para la venganza y la recuperación de derechos o privilegios perdidos. La nobleza gallega, siguiendo la costumbre apátrida y falta de mayores sentimientos nacionalistas, se integró definitivamente en la monarquía castellano-leonesa, a la vez que aumentaba el poder político de los religiosos, centrado en los dominios de los monasterios (especialmente los cistercienses) y de los obispados, entre los que destacó el arzobispado de Santiago.
En los siglos XII y Xlll se produjo un singular desarrollo de la economía agraria con una mejora de las técnicas de cultivo, roturación de nuevas tierras, aumento de las villas, diversificación de las producciones –seguramente por la influencia árabe, que coincidió con un crecimiento general de la población, con el consiguiente proceso de urbanización y la intensificación del trabajo artesanal y el aumento de la importancia de los Gremios y del comercio, que comenzaba a verse muy favorecido por la existencia del Camino de Santiago y el comercio marítimo y pesquero atlántico que hizo desarrollarse a numerosas villas y ciudades en las rías: La Coruña, Betanzos, Viveiro, Ribadeo, etc. Ello supondría el inicio de una larga lucha por parte de estas nuevas ciudades en favor des sus fueros y privilegios, frente a los grandes dominios señoriales.
A regulación das relacions xurídicas nos dominios feudales troca coa aparición dos dereitos foráis (fines do século XII ), forma peculiar de vasallaxe, que mantendría una larga tradición na historia de Galicia e que pode resumirse coma una sorte de “alquiler”. O propietario arrenda casa, molinos, terras ou o que sexa a outro o cal disfruta e traballa con arrendado a troques dun pago anual en especie ou diñeiros, según se acorde. Todos estes feitos sociáis coinciden co arraigo de fenómenos culturáis, como a xeralización da literatura en romance galegoportugués e a expansión do arte románico. As últimas centurias da edade media significaron para Galicia un período de crisis na economía agraria e profundas mutaciones i enfrentamentos políticos.
LA CRISIS de la BAJA EDAD MEDIANo finales do século XIII e inicios do XIV escomenza unha profunda crise económica. As causas son diversas: por unha banda prodúcense varias pestes, especialmente a do ano 1348) que dezmaron a poboación, co o consiguinte abandono de terras roturadas. Os grandes propietarios (nobres eclesiásticos), incapaces de aceptar a perdida dos séus ingresos anuáis mantiveron a presion recaudatoria sobre os séus feudatarios, os campesiños. Las ciudades, especialmente las costeras, menos afectadas por la crisis que surge como consecuencia del afianzamiento del comercio atlántico, tuvieron también importantes conflictos en el siglo XV (levantamientos en Santiago, Ourense, Tui y Lugo), motivado por las pretensión de liberarse del dominio de los señores eclesiásticos y para ponerse bajo la directa protección del rey, que consideraban más llevadera para ellos.
Aspecto que podría tener la Puerta de Balboa, ou calquera outra porta do amurallamiento do Vigo Medieval A nobreza tradicional sufriú logo profundas mutaciones, como conseconza da aparición de novas familias coma os Sarmiento, Enríquez, Osorio, e que en parte eran de orixe foráneo, máis agresivas e guerreiras, protexidas polo rei e deseosas de procurarse patrimonios a costa dos señoríos eclesiásticos. A nobreza tradicional galega, coma os Andrade, Ulloa, Soutomaior, Trastámaras, etc., sufrían unha pérdida parcial do séu poder. Todo elo axuda a explicar os grandes conflictos sociáis do campo galego en este período, coñecidos polas sublevacions dos irmandiños.
AS SUBLEVACIONS DOS IRMANDIÑOSOs abusos dos poderosos da época motivan un profundo sentimento de malestar nas crases productivas de Galicia. Coma en outros tempos as disputas entre nobres e poderosos afectan negativamente na povoación traballadora e comerciante que ten que aturar as consecinzas inevitábeis das disputas dos seus señores. Este estado de tensión estalla cunha espontánea resposta de indignación e desexos de vinganza tras séculos de abusos.
Baiona no século XV. O Castelo de Monterreal era una amurallamento case sen edificios, e dende logo sen o bosque que o cubre oxe en dia, inapropiado para as tarefas defensivas. Si quiere ver mas imagenes de este maravilloso castillo: http://www.vigoenfotos.com/baiona/parador.html
más imágenes del castillo de Baiona: http://www.vigoenfotos.com/baiona/parador.html La primera tuvo lugar en 1431 y fué una revuelta dirigida por el hidalgo Roi Xordo, y requirió la ayuda de tropas del arzobispo de Santiago para su represión. La segunda, de mucha más envergadura, conocida como La Gran Guerra Irmandiña, tuvo su inicio en 1467 y afectó a toda Galicia. La Santa Irmandade llego a organizar un ejército de 80.000 hombres, en su mayoría campesinos, aunque que con la participación de sectores de la baja nobleza y de la hidalguía, así como el apoyo inicial de diversos concellos, como el de Betanzos, A Coruña, O Ferrol, Lugo, y otros. Cerca de 130 castillos de la nobleza fueron arrasados y su o sofocamiento exigió el concurso de tropas de la nobleza unidas e incluso de aportaciones de las del propio monarca, junto con la más moderna tecnología militar de la época: los arcabuces. Realmente el pueblo en armas no pretendía subvertir el sistema feudal si no simplemente manifestar su odio por el irracional abuso del que eran presa por parte de unos señores excesivamente ávidos de ingresos y riquezas. El mando fué asumido por los nobles rebeldes. ¿Que hacían los nobles uniéndose a un revuelta campesina?. Tal vez mas de uno comprendió que si vencían seria una oportunidad única de ocupar un mejor puesto. También resultaron muy beneficios sus conocimientos militares para la revuelta, pues eran los únicos capaces de organizar y convertir en ejército organizado a los hombres que poco antes recogían las cosechas en el campo. El reinado de los Reyes Católicos suponen cambios administrativos centralizadores que significan el fin del estatus semiindependente de Galicia. La nobleza gallega más remisa a aceptar el nuevo poder central fué reducido aún a costa de derrumbar sus castillos y fortalezas, perdiendo asi su capacidad de proteger su independencia política. El poderío territorial de la Iglesia subsistió delante todo el antiguo régimen, hasta la desamortización. Prosiguió la tendencia, iniciada en la baja edad media, de otorgar explotaciones agrícolas (lugares) a cambio de fueros a la baja nobleza y a la hidalguía. Esta nueva clase social, subsidiaria de la nobleza y de la Iglesia, y que ocupaba un gran número de puestos en la nueva administración centralizadora (escribanos, regidores, etc.), desempeñó un singular papel ante todo el Antiguo régimen. En este contexto, el campesinado no mejoró su situación, ya que a los numerosos subforos y cargas señoriales vino a unirse el sustento de la Santa Hermandad. Y con esto Galicia entra en la Edade Moderna. Descripción urbana de Vigo en la Edad Media |
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