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Fiestas y Celebraciones

 

Toros en la Plaza Mayor (Peñarroya)
Las fiestas en Forcall siguen el ritmo de las estaciones del año como herencia de un tiempo en que la economía estaba basada únicamente en la agricultura y en el que la religiosidad marcaba la pauta en la vida de las personas; así, el año inicia el ciclo, tras las celebraciones navideñas, con las arcaicas fiestas dedicadas a San Antonio Abad, patrón de los animales.
A esta fiesta - quizás la más típica y arraigada de cuantas en Forcall se celebran - siguen las del ciclo de pascua/primavera. Amén de las celebraciones religiosas de la Semana Santa y Pascua, desde abril hasta finales de mayo se suceden las "Rogativas" a diferentes ermitas que circundan la población, en petición de abundantes lluvias para el campo y buenas cosechas.
El año se cierra, en cuanto a actos festivos se refiere, con las Fiestas Patronales dedicadas a los patronos de Forcall: la Virgen de la Consolación y San Víctor Mártir. En esos días las celebraciones religiosas y populares se suceden casi sin interrupción; los días y las noches se llenan de actos de todo tipo y Forcall se desborda en solemnes actos dedicados a sus santos patronos.
En medio de estos ciclos no faltan otras festividades menores que con el tiempo han ido perdiendo importancia, como ha ocurrido con la mayoría de festividades del ciclo litúrgico y otras que han ido muriendo simplemente por anacronismo o falta de gente que las llevase a cabo, como son las rondas de los quintos (7 de enero), la fiesta de las Esclavas de la Purísima (8 de enero), el día de la Candelaria, el "Carnestoltes" (Carnaval), la "Solispasa" (Sábado Santo), "les Firetes", etc...
 

Sant Antoni
(fin de semana más próximo al 17 de Enero)

Sant Antoni
De todas las fiestas que se celebran en Forcall, es la fiesta dedicada al patrón de los animales sin duda la más típica y la más completa de cuantas se dedican a este santo en toda la comarca. La noche de la "cremá" sale la "Santantoná" formada por una recua de demonios aquí llamados "botargues" que llevan al Santo por todas las calles del pueblo atado con una cuerda; la comitiva acompaña a San Antonio y a San Pablo (eremita compañero de penitencias ) hasta la Plaza Mayor, donde previamente se ha plantado una enorme "barraca" compuesta de troncos de pino como esqueleto y revestida de enebro y ramas de encina.

Botargues
Una vez allí, "els cremallers" proceden a quemar dicha "barraca" que representa la cueva donde el santo hacía sus penitencias, mientras "les botargues" corren y bailan alrededor de ella, con San Antonio dentro; de pronto, al toque de la dulzaina, los demonios son vencidos por el poder de lo alto y Antonio sale triunfador de la prueba. Toda una explosión de Santos, Demonios y Fuego, como en tantos otros puntos de nuestra geografía levantina.
Todo ello se desarrolla después de una copiosa cena en que los miembros de la "Santantoná" hacen gala de buen comer y mejor beber.
A continuación se desarrolla la "processó dels matxos", una cabalgata presidida por el Sr. Alcalde y seguida por "els majorals" que recorre las calles más importantes de la población; a su paso por la Iglesia y ante la casa del Sr. Cura, éste procede a la bendición de los animales de la comitiva. Antiguamente esta procesión era muy hermosa por la cantidad de animales de labranza y acarreo (caballos, mulos, mulas, burros, etc...) que había. Hoy, sin embargo, ante la ausencia de éstos, la gente saca a sus pequeños animales domésticos para la bendición, con toda una variedad increíble de perros, gatos, palomos, corderos, cabras y hasta algún que otro "hamster" . Acabada la procesión, los participantes acuden a casa de uno de los mayorales a recoger la "coqueta de mitja lliura" una riquísima pasta típica, como obsequio a su participación.

La Filoseta
Terminada la procesión, la gente se arremolina alrededor de las brasas que quedan de la barraca y "les tronques" y se disponde a "resopá", con sabrosas torradas de "chulles" (chuletas de cordero), chorizos, botifarras, etc... acompañadas de buenos tragos de vino, que devuelven a uno a la vida en la fría noche del enero porteño.
Al día siguiente la solemnidad pasa por una Misa Mayor dedicada al Santo, con procesión muy concurrida y juegos infantiles, "llaurá" y "sembrá" por la tarde y "ball rodat" por la noche.
La fiesta de la "Santantoná" procede, sin duda, de la culturización religiosa medieval sobre celebraciones paganas, pues muchos datos que no vamos a incorporar aquí por la escasez de espacio así lo demuestran. Numerosos estudios de entendidos en teatro popular han analizado este fenómeno, admirados de esta hermosa manifestación forcallana; a sus análisis remitimos a quien quiera profundizar en las raíces religiosas y teatrales de esta fiesta. Con todo, si queréis de verdad saber cómo son las gentes de Forcall, no lo dudéis: acudid allí por "Sant Antoni". (Más información en: J.R.GIL).
Merece la pena.
 

 Rogativas
La "Rogativa" es una tradición muy arraigada en toda la comarca de "Els Ports de Morella"; en todas las poblaciones, por pequeñas que sean, siguen celebrándose estas pequeñas excursiones festivo/religiosas a algún ermitorio cercano en más o menos ordenada procesión, en petición de lluvias feraces y generosidad en los frutos de la tierra.
Actualmente en Forcall sólo se celebran tres de las muchas que se hacían en tiempos antiguos:
 

Peiró de St.Joaquín-Ratlla d'Aragó
A St.Joaquín de la Menadella (martes de Pascua de Pentecostés, o Pascua Granada)
Es esta una pequeña ermita construída en el s.XVIII por el noble forcallano Albert Miró i Moliner en voto al Santo para que devolviera la salud a su hijo Joaquín; está enclavada en el punto más alto del término municipal, a 1.126 m. sobre el nivel del mar, no lejos del "Peiró" del mismo nombre y de la llamada "ratlla d'Aragó" que divide, en estas latitudes, los reinos de Valencia y Aragón.
A St.Marc (25 de abril)
En la cima de la "mola" del mismo nombre o "Mola de la Vila"; allí se reconstruyó no hace muchos años un "peiró" que fue destruido durante la última guerra civil y que databa del 1.841.
A St.Cristófol de Saranyana (sábado más próximo al 8 de mayo)
La dedicada al patrón de los conductores es la más concurrida de las rogativas forcallanas; el ermitorio, una soberbia nave con casa de ermitaño anexa cuyos orígenes datan del s.XIV y hoy totalmente reformado después de la destrucción sufrida en el 36-39, está enclavado en la cima de la "Mola de Roc", a unos 1.100 m. con unas vistas panorámicas espectaculares; allí acuden también en peregrinación los vecinos de los pueblos cercanos de Cinctorres y de La Todolella i La Mata; como en todas las romerías, se procede a la bendición de los términos, al reparto del "rotllo" (pasta típica) conmemorativo y a la petición de buenas cosechas y lluvias abundantes; aún hoy con aquellos salmos latinos que los romeros cantan en forma de letanía y que todo forcallano conoce:
 "...da nobis salutem et pacem, et pluviam de coelis..."

Ermita de St.Joaquín
Hoy las rogativas son un pobre espejo de lo que fueron en tiempos anteriores y los vehículos han ocupado el lugar de las caballerías, privándolas de aquel sabor rústico y sencillo que tenían; sin embargo, siguen siendo una de las tradiciones que mejor se conservan y que, amén de su origen e intención religiosos, suponen una jornada de asueto campestre (siempre que el tiempo no lo impide) y una forma más de unión entre los miembros de la comunidad.
 
 

Las Fiestas Patronales
(último fin de semana de agosto o primero de septiembre)
Dedicadas a los santos patronos de la población, Ntrª Srª de la Consolación y San Víctor Mártir, las fiestas patronales son la culminación festiva del calendario forcallano; cualquier referencia a la última parte del año se hace con la frase "antes de festes" o "després de les festes", pues ellas marcan el final del ajetreado -aunque corto- verano porteño y nos llevan de nuevo a los inestables días del otoño que nos conducirá al frío invierno de la serranía.
Forcall mantiene en sus fiestas patronales un sabor único, pues ha sabido conservar muy enteras muchas de sus tradiciones festivas.
Las celebraciones se inician el sábado con toro en la Plaza Mayor y rosario en procesión a la ermita de la Patrona; es éste un espectáculo digno de ser contemplado, pues, ya caída la tarde y entrando la noche, los devotos inician una procesión desde la ermita hasta el pueblo portando farolillos encendidos con diversos colores que forman una llamativa serpiente multicolor al descender de la misma.
Los dos días siguientes se dedican respectivamente a la Patrona y al Santo Mártir con pasacalles, Misa solemne y procesiones, no faltando las diversiones nocturnas. En los pasacalles y procesiones desfilan las típicas danzas forcallanas, de aire mitad festivo, mitad religioso, antiguas formas de festejar a los patronos que, año tras año, y pese a las dificultades, siguen representándose. Estas son:

Procesión de San Víctor (Peñarroya)

Les Gitanetes (Peñarroya)
Llauradorets: grupos de niños hasta los 8/10 años vestidos a la usanza de antiguos labradores que danzan en honor de San Antonio Abad, precedidos y capitaneados por un "ballador".
Llauradoretes: idéntica representación, pero formada por niñas de las mismas edades y también precedidas de una "balladora". Danzan en honor del mismo Santo.
Varetes: formada por un grupo de diez niños de entre 9 a 12 años que portan un bastón con el que golpean al paso y forman una torre humana en la parada de la procesión, sobre la que el más pequeño recita una invitación a los vecinos para que se sumen a la fiesta.
Bastonets o Arquets: de finales del S.XIX, la forman un grupo de jóvenes de entre 12 y 16 años, portando unos arcos de flores coloreadas de papel. Acompañan al estandarte de San José.
Gitanetes: formada por ocho muchachas en su primera juventud y un "barrero" que sostiene la barra central y dirige el paso. El traje es imitación de labradora antigua en día de gala; con una mano en la cintura y la otra cogida a una cinta de color que pende de la barra central, van dando graciosas vueltas a la misma tejiendo y destejiendo todas las cintas entorno a ella.
Dançants: sin duda la danza de más antiguos orígenes (hay datos de su existencia hacia 1.770), la forman ocho hombres jóvenes, vestidos con camisa blanca y enaguas almidonadas, mantón de manila a la cintura en forma de pico y otros aderezos. Tañiendo castañuelas al son del "tabal i la dolçaina", ejecutan una vigorosa danza en honor del Santo Patrón de la Villa.
Dignos de destacar son también el "ball rodat" y la estruendosa "cohetá" que llena de explosiones y olor a pólvora la tranquila noche forcallana.
No faltan, como es de suponer, toda suerte de diversiones menos tradicionales (bailes con afamadas orquestas, toros de calle, concursos de todas las clases, cenas populares, etc...)(Puedes ampliar la información en: COMISION DE FIESTAS DE FORCALL).
Merece la pena.
 ¡No te las pierdas!

 
Nota: Los dibujos que ilustran esta página dedicada a las Fiestas Patronales son originales del famoso dibujante y humoristaJosé PEÑARROYA, nacido en Forcall en 1.910 y autor de personajes tan populares como lo fueron "Don Pío", "Gordito relleno", "Pulgarcito" y otros en los TBO's que todos leímos de pequeños.
Autor: Enrique POLO MOYA