HISTORIA

HISTORIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARACTERÍSTICAS DEL ESCUDO DE NOREÑA

           El escudo de Noreña hace referencia a los principales señores de Noreña.

                        ( Los Álvarez de las Asturias, Don Gutierre)

        La parte superior del escudo representado por ocho rectángulos de color 

      rojo y  por 7 sombrerillos o campanillas de color azul o plata.   

       En el centro del escudo ,está representado el escudo de armas de

        D.Gutierre  de Toledo primer Conde-Obispo de Noreña

     La parte inferior representa la cruz de los Ángeles en oro sobre 

       fondo azul , representando al  obispado de Oviedo.

        Encima del escudo "La Corona condal" que se caracteriza 

        por las nueve perlas que  la forman.

El sombrero episcopal que corona el escudo , de color rojo,  rodeado de un cordón

     de seis bolas de color verde.

 

 

 

RETAZOS DE NOREÑA EN LA HISTORIA

 

   

   La primera noticia documentada data de fines del siglo X y se refiere al río    "Noreña".

Noreña como villa aparece ya en 1155

 

La historia comienza a finales del siglo XIII cuando Rodrigo Álvarez de las Asturias, 

gracias a su influencia como caballero principal en las cortes de los monarcas     Fernando IV y Alfonso XI, consiguió reunir extensos dominios y abundantes rentas con casa solar en la fortaleza y castillo de Noreña, lugar idóneo desde el punto de vista estratégico en todos los sentidos: situación céntrica en la región, cruce de vías de comunicación importantes y fácil defensa gracias al foso natural que forma el gram meandro que allí describe el río que daría nombre a la villa.

 

 

 

 

 

 

 

Durante el reinado del último de los monarcas arriba citados, ya en pleno siglo XIV, Rodrigo ensanchará sus dominios en Asturias hasta el extremo de convertirse en la fuerza señorial más importante de la región, junto con la otra fuerza, la mitra ovetense, y todo parece indicar que el favor que el prócer asturiano recibió del monarca Alfonso XI, al margen del premio a los servicios prestados, en cierto modo estuvo dirigido a contrarrestar, cuando no a poner freno, la prepotencia y abusos de algunos obispos.

Muerto en 1334, Rodrigo había testado a favor de Enrique de Trastámara, el mayo de los hijos de Alfonso XI habidos de sus amoríos con Leonor de Guzmán, y Enrique pasó así a ser Señor de Noreña. Luego vendría en enfrentamiento del Trastámara con su hermano, el rey legítimo Pedro, y tras fratricidio de Montiel tomó para sí la Corona de Castilla inaugurando una nueva dinastía, a la vez que cedió sus dominios señoriales de Asturias a su hijo bastardo Alfonso Enríquez a quien hizo Conde de Noreña en 1372.

En los años que siguen hasta el de 1395 en que tendrá lugar el último cerco a Gijón, Alfonso Enríquez, más conocido en crónicas y documentos de la época como el   "Conde Don Alfonso", va a protagonizar una serie de enfrentamientos contra la Corona que le definen como el típico rebelde intrigante, y si bien es cierto que durante el reinado de su padre, si exceptuamos algunas desobediencias y pequeñas intrigas, no se atrevió abiertamente a la rebelión, las cosas cambiarían en los sucesores Juan I y Enrique III, hermano y sobrino del Conde respectivamente.

Concretándonos en el reinado de Juan I, podemos decir que el señorío de Noreña salta al primer plano en relación con los acontecimientos que se produjeron por aquellos años en el espacio asturiano, y el nombre de la villa ocupará un lugar relevante incluso en aquellos que con carácter general se refieran al reino castellano-leones. En efecto, el Conde don Alfonso apoyándose siempre en sus dominios llevaría a cabo una serie de acciones dirigidas a desbaratar los intentos de acercamiento a Inglaterra y Portugal que el monarca pretendía en un gran esfuerzo de la diplomacia manteniendo unas relaciones oscuras e intrigantes con representantes de aquellos dos países y acogiéndose en última instancia al refugio que le proporcionaban sus dominios de la alejadas y difíciles tierras de Asturias.

Por dos veces, en 1381 y 1383 respectivamente, Juan I tuvo que acudir a marchas forzadas hasta estas tierras para reducir la rebeldía de su hermano encastillado en la fortaleza casi inexpugnable de Gijón, entonces el Cerro de Santa Catalina, hasta que cansado de la contumacia del Conde optó por confiscarle todas sus posesiones y rentas y hacerle prisionero. Esto ocurría el verano-otoño de 1383

El título de Conde de Noreña, paso al obispo don Gutiérre de Toledo y titulares que le sucediesen en la mitra ovetense, lo mismo que en las tierras del coto señorial más o menos correspondientes con las actuales del Concejo, en premio a sus servicios a la Corona durante las rebeliones del Conde, mientras que el grueso de los dominios del señorío de Noreña pasaron a pertenecer directamente al realengo.

El 21 de junio de 1385, Juan I hizo testamento. Débil y enfermizo, auque sólo contaba con veinticuatro años de edad, tenía una muerte prematura y las consecuencias que conllevaría la sucesión de un menor de edad pues su hijo Enrique contaba a la sazón cinco años. Por eso entre los problemas trató de solventar el que pudiese plantearse, tras de su muerte, en las siempre difícil tierras de Asturias, estableciendo en el testamento la siguiente cláusula " Otrosí mandamos al dicho infante mi hijo Enrique, que la tierra de las Asturias que nos tomamos para la corona del regno por los yerros  que el conde don Alfonso nos fizo, que nunca la dé a otro salvo que sea siempre de la corona, así como nos prometimos a los de dicha tierra , quando por nos la rescebimos"

Esta simple cláusula nos lleva a una serie de consideraciones que muestran a las claras la importancia del señorío de Noreña en momentos claves de la historia de la Corona de Castilla por aquellos años. En primer lugar evidencia una preocupación constante y consciente del monarca, hacia un problema que sin lugar a duda le había planteado momentos difíciles e incluso se suma gravedad. Pero además, lo cual es más importante, por primera vez Juan I manifiesta su firme voluntad de vincular a la Corona la tierra de Asturias, relacionando el hecho con los problemas que le había planteado el Conde don Alfonso apoyándose en el señorío y condado de Noreña.

El siguiente paso lo daría el monarca tres años después, concretamente en 1388. Este año se firmó el Tratado de Bayona con el Duque de Lancaster Juan de Gante, tratado por el que se zanjaron definitivamente las diferencias habidas con el Duque relativas a su aspiración a la Corona de Castilla por estar casado con Constanza, hija de Pedro I, y por consiguiente al menos en teoría, legítima heredera del trono castellano-leonés.

En el tratado se acordó entre otras cosas el matrimonio de Enrique heredero del reino ( futuro Enrique III) y Catalina, hija de los Duques de Lancaster, y ambos príncipes como tales herederos llevarían a partir de entonces el título de Príncipe de Asturias, al igual que en lo sucesivo los demás herederos a la Corona de Castilla que sucediesen.

Asturias se vinculaba a la Corona a lo que vienen a ser lo mismo a los herederos de la Corona, como un señorío. En definitiva, de lo que se trataba era evitar que el territorio cayese en manos de algún desaprensivo, como había ocurrido en el caso del Conde don Alfonso. Fue así como el nombre de Noreña a través de los dominios de su señorío y de las rebeliones del Conde quedaría para siempre vinculado a la creación del Principado de Asturias.

De todas maneras este título no haría efectivo con todas las consecuencias que conlleva la titularidad de un señorío jurisdiccional, más que por Enrique IV, en 1444; ni Enrique III ni Juan II pudieron hacerlo así dado que heredaron la Corona cuando aún eran menores de edad, de ahí las vicisitudes que todavía aguardarán al espacio asturiano durante los últimos años del siglo XIV y la práctica totalidad del XV. Incluso a la muerte de Enrique III el Conde don Alfonso restituido en sus títulos y dominios, protagonizaría nuevas rebeliones que concluyeron en el cerco de Gijón de 1395. Luego acabaría en el destierro, vía Francia y Portugal, y el vacío jurídico-señorial en Asturias, a falta de un príncipe efectivo, lo cubrirían los Quiñones como merinos mayores. Por último los Reyes Católicos darían el título de Príncipe de Asturias un carácter honorífico.

La otra gran institución que contribuye a configurar desde el punto de vista administrativo la unidad territorial del espacio asturiano, el obispado, se vinculará también al nombre de Noreña por razones que ya conocemos y que , en el fondo son las mismas que en el caso de la vinculación de la villa a la constitución del principado , es decir las que derivan de las rebeldías del Conde don Alfonso.

Ya se ha aludido a la concesión del título de Conde de Noreña al obispo don Gutiérre tras la reducción del Conde, título que en los sucesivo llevarían todos los titulares ( valga la redundancia) que sucedieron en la mitra ovetense. Es por tanto una relación mucho más directa y que, tal y como decía más arriba, va a tener una influencia decisiva en el carácter de la villa y sus gentes. Veamos

En primer lugar hay que tener en cuenta que la formación de un Concejo atípico desde el punto de vista de su territorio, circunstancia a la que ya aludimos al comienzo de estas líneas, se deba a la misma composición del coto condal que detentó en su poder el obispado. Formando un ayuntamiento y por tanto con la doble jurisdicción civil y eclesiástica, se mantendrá hasta la desamortización de esta última en el siglo XIX, circunstancia a partir de la cual el título de Condes de Noreña que recaía en los obispos de Oviedo, seguirá aunque con carácter honorífico; y si bien es cierto que aprovechando las consecuencias de la desamortización eclesiástica el Concejo de Siero absorbió las tierras del Condado, no lo es menos que ello sería por poco tiempo y, a la larga las razones históricas, que en caso de Noreña eran más que suficientes, acabarían primando sobre los demás en el ánimo de los juristas decimonónicos a la hora de tomar la decisión de hacer Noreña un Concejo con todas las consecuencias pese a su atípica configuración territorial.

Desde fines del siglo XV o principios del XVI tenemos ya formado un ayuntamiento pero sin alfoz o término municipal, y esta falta de tierra, fundamentalmente la que pudiese destinarse a la agricultura, va a determinar precisamente la vocación artesanal de los vecinos de la villa desde época muy temprana, al igual que el ahogo que supuso el cerco de Siero les llevaría a buscar mercados en en exterior " En Noreña todo Consuela" rezará el dicho popular evocando una tradición artesanal, la del calzado, que se remonta al siglo XVII y alcanzó hasta el primer tercio del siglo XX. Luego vendrían los curtidos y las industrias cárnicas y alimentarias en general que en la práctica de uno u otro modo ocuparán a la inmensa mayoría de los vecinos y desde luego la necesidad de buscar mercados, más allá del propio territorio: Oviedo, Gijón, Aviles, resto de España y América.

Y es que en Noreña se dan las condiciones típicas de lo que el ilustre antropólogo Julio Caro Baroja, en uno de sus múltiples ensayos, define con el término sociocentrismo cuando trata de describir los caracteres específicos que en las gentes de su País Vasco produce el aislamiento del caserío. Un sociocentrismo el de la villa condal que provoca una doble vertiente y diametralmente opuesta en el comportamiento de sus vecinos, porque por un lado, el noreñense clásico mira muy poco mas allá de sus propias narices, lo tienes todo dentro de la villa en la que se realiza sin más menesteres y en ella se enraíza hasta extremos ilimitados. Pero también los que necesitan romper el cinturón que les aísla y que en teoría sería la tierra de Siero. A éstos les mueve el espíritu de emprendedor ( gentes de negocios) pero también el propio hecho físico de la falta de espacio; los noreñenses desde siempre, pero sobre todo desde mediados de siglo , no caben en la estrechez de su Concejo, y se ven obligados a realizarse fuera de él. Cada vez son mas los profesionales de todo tipo oriundos de Noreña instalados y repartidos por otros lugares de Asturias y España.

Por lo que se refiere a la influencia que se manifiesta en la villa desde el punto de vista de su vinculación al obispado durante mas de cinco siglos, son prueba evidente de algunas cuestiones puntuales, y así no se explica una iglesia de una dimensiones  y monumentalidad de Santa María de Noreña, con aires de catedral, sin un trato de favor por parte de los obispos de señores y condes del lugar. En todo el principado y atendiéndonos siempre a los parámetros del tiempo en que la iglesia fue edificada y a población que entonces mantenía Noreña, no encontramos ni muchos menos un caso similar.

Y ¿ qué decir de la devoción al ECCE-HOMO plasmada en una de las manifestaciones religiosas más importantes, sino la más , de Asturias, como lo es la multitudinaria procesión del tercer domingo de septiembre?. Un evento religioso de tal magnitud no puede ser producto de la casualidad y pienso  que en él debió influir la circunstancias de la vinculación de de la villa a la iglesia.

Abundado en lo que venimos diciendo, muchas veces me he preguntado si existe una relación directa entre la vocación musical de la villa y la circunstancia más arriba señalada. Porque ¿ no fueron los maestros de capilla de las catedrales los que precisamente difundieron las enseñanzas musicales con carácter general?. Y es evidente que Noreña además de su temprana y laureada banda municipal , sobre todo canta; pero no sólo a través de su orfeón sino del pueblo.

 

                                                                Juan Uría Maqua 

                                                                Profesor Titular de Historia Medieval

                                                                Universidad de Oviedo 

                                                                

 

 

NOREÑA CHACINERA

 

 

La industria chacinera Noreñense pasa por ser una de las mejores de España, con esta sección pretendo 

dejar patente que así es, esto es debido a la larga proyección chacinera de la comarca que se remonta en el tiempo, espero que os guste.

TINO.

HISTORIA

Finalizaba el siglo XIX , sobre el año 1875 cuando el auge de las ciudades , hizo que aumentara la demanda de alimentos, fue entones cuando  D. JUSTO RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ fundó la primera fábrica de embutidos  " La Luz"

 

                                                           

                                                                

 

 

Don Justo intentó acaparar todo el mercado nacional , pero no se quedo ahí sino que cruzo el charco y se introdujo en el mercado Hispanoamericano ( México, Cuba, Argentina).

Se trataba de una fabrica moderna dotada de todos los adelantos en maquinaria para aquella época.

Tras el éxito obtenido por Don Justo fueron otros los noreñenses los que se lanzaron a la aventura de crear nuevas fábricas de embutidos.

Ejemplo de ello es:

" La Belarmina"

"Productos Colunga Mencía"

" La Perla Asturiana"

"EL Chilu"

"La Carmina"

 " Productos YA"

 A continuación os reproduzco un Articulo que sobre "Productos Ya" realizó Don Miguel Ángel Fuente Calleja .

 

 

 

La industria Chacinera noreñense , alcanzó su máximo nivel de empleo en las décadas 50 , 60 70, , siendo la Fábrica de Productos Ya , junto a La Luz , la que contaba con mayor número de trabajadores, siendo 160 hombres y mujeres las que formaban la amplia plantilla de la fábrica que hoy nos ocupa , marca fundada en el año 1949 en San Rafael , provincia de Segovia en el lugar conocido como Alto de los Leones por donde discurre la carretera nacional que une Asturias con Madrid, y por donde pasaban con frecuencia , camiones repletos con los cotizados del norte , con destino a los mercados madrileños, donde tanto escaseaba la materia prima. Este hecho llamó la atención a Fritz Köpke fundador de la empresa y botánico frustrado, quien convención a su hermano mayor Berti para que se desplazase hasta Asturias y se informase de la posibilidad de abastecer las necesidades primarias de la naciente empresa. En 1950 en el tren con un noreñense que también había probado suerte como abastecedor de la industria chanicenara, nos referimos a Adolfo Sánchez que a su vez, había creado una empresa de suministros de tripas, pimentones y maquinaria, comentándole la existencia de la fábrica de José Menéndez  " El Carbayalu" en La Reguera de Noreña, que pasaba por ciertos apuros económicos y estaba bajo el control del Banco Español de Crédito. 450.000 pesetas fueron suficientes para que los hermanos Köpke-Berti en las labores comerciales, Fritz en las técnicas y Edgard en las administrativas-, se iniciasen en la fábrica que marcaría las pautas de lo que iba a ser la industria charcutera en España en los próximos decenios.

La dedicación de esta familia a la industria chacinera había comenzado con su padre Alberto Köpke Päsch que originario de la ciudad alemana de Greisfald en la región de Pomerania, limitando con Polonia, -considerada el granero de Alemania- y dedicado a temas comerciales se asoció con un técnico alemán y en una pequeña fábrica en el pueblo gerundense de Figueras, comenzaron a elaborar el prestigioso jamón inglés típico del ducado de York, siendo pioneros en España en esta especialidad que les hizo ser proveedores de la Casa Real española en tiempos del Rey Alfonso XIII.

Instalados ya definitivamente en Noreña, comienzan la elaboración artesanal de mortadelas, salchichas Frankfurt, jamones enlatados, productos desconocidos hasta entonces, y sin olvidarse de los embutidos típicos asturianos como son el chorizo y la morcilla ahumados, siendo el producto estrella el jamón york, disponiendo la fábrica con representante en España entera y numerosos clientes que incluso abonaban los gastos de transporte, así estaban de cotizados aquellos jamones cocidos y moldeados. El primer empleado de la fábrica fue Diego Cañete que procedía de Málaga donde había colaborado con ellos en otra experiencia empresarial muy breve, luego se incorporarían sus hermanos Paco y Joaquín; Mariano Piñuela, Bernardino Cuesta, y Lili Argüelles en las labores administrativas y los noreñenses Purificación Camporro, Tina Cueto, Maruja "La Payara", Marina "La Escarpina", Vicenta "La Panadera", Argentina, Vicentina " La Cachera", Juan Delclós, Manolo Bobes y un largo etc. que fueron formando parte de aquella próspera y familiar empresa, que nunca perdió la condición de tal, que se hizo la número uno en el mercado español con sus jamones y salchichas, y de la cual salieron grandes especialistas hacia otras fábricas que fueron naciendo con la escuela y marchámo de Ya.

     Pero la materia prima no era suficiente, los jamones de Cangas del Narcea, de Tineo, Salas, etc., se quedaban escasos para abastecer la creciente fábrica noreñense, así que una vez más se adelantaron a los acontecimientos y montaron otra fábrica en Barcelona. Era el año 1954 y se encargaba de ella Alberto Köpke, hijo de Fritz que ya había estudiado maestro charcutero en Alemania y especialista en alimentación en Madrid, Tito como todos le conocen, era el encargado de localizar por Cataluña los jamones frescos que tras pre-salarlos, eran transportados hasta la fábrica de Noreña por El Castromocho en camiones con lonas y cajas de hielo seco.

     En cuanto a maquinaria, las primeras "cutters" que se conocieron llegaban a Noreña desde Alemania o aquella "Francamatic" americana que aceleraba la elaboración de las salchichas y que fue la primera adquirida en España , olas picadoras de mucha carga - supervisadas por Tino " El Torneru"- para ir preparando las carnes que abastecían los matarifes por la junquera , Manolo "Chachá", Marcelo "Juacu" , El Chato , y Emilio " El Chivo", y en ganado de cerda los hermanos Alperi Cuesta.

La fabricación no ofrecía problemas , la calidad exquisita y la distribución funcionando. El ejército español también demandaba chacinas de productos YA , pero una vez mas , la inquietud de esta familia por llegar hasta el ultimo punto que parecía inalcanzable para mostrar sus fabricados , montaron una importante red de autoventas, cambiaron representantes por delegados , cambios influenciados por los socios alemanes Nölke y Terjung que junto a ellos formaron la empresa paralela NKT:

Llegaron las primeras jubilaciones de los hermanos Köpke y tal parece que a su vez se iba jubilando la hasta entones bien asentada y ejemplar empresa. Cuando comenzaba la década de los 80 fue vendida en dos ocasiones y finiquitada para siempre en 1988

Aquellas instalaciones ya un poco vetustas que albergaban la maquinaria de tecnología mas  moderna, las oficinas que acogieron las primeras computadoras , así como el resto del edificio , fueron literalmente asaltados , sustrayéndole todo hasta dejar nada mas que lo inservible. Solamente se mantuvo el letrero de grandes dimensiones que en lo alto de la fachada principal y construido en cerámica de Manises , que indicaba la marca y el logotipo de "Productos Ya" y la propiedad que formaron los hermanos köpke , de quienes aseguran los que fueron sus empleados, que se ocupaban mas de estos últimos que de ellos mismos. Las cotizaciones a la S.social y las jubilaciones , así lo demuestran.

Aunque la marca puede volver a los mercados , creemos que el sabor de aquellos productos no se igualará nunca . Las materias primas no son las mismas y los métodos de elaboración artesanal no son rentables, aunque quien sabe si algún día volveremos a lo mismo .