Noreña, con una extensión de 5,29 kilómetros cuadrados, es
el concejo más pequeño de Asturias en lo que a territorio se refiere. Sin
embargo, se ha convertido en uno de los municipios más prósperos de la región,
con una mayor renta per cápita, bajos niveles de desempleo, alberga
florecientes empresas y protagoniza un «boom» en la construcción que constata
que la Villa Condal se consolida como una de las alternativas residenciales con
más pujanza en el área central, junto a los vecinos Siero y Llanera, hasta
hace pocos años únicos comandantes del desarrollo poblacional y el auge en la
promoción de vivienda de la zona.
¿Y cómo es posible que un concejo sin apenas territorio
experimente tal grado de desarrollo social y económico? Cabría hablar de un «milagro»
si no fuera posible hallar respuestas con cierta lógica para explicar la
situación de esplendor que vive la Villa Condal. Para los responsables
municipales y los propios vecinos, las causas están bastantes claras: «Siempre
hubo gente muy emprendedora, tenemos las mejores comunicaciones, todo tipo de
servicios en la propia villa y también en los municipios limítrofes, el precio
de la vivienda sigue siendo bajo respecto a otras zonas próximas. Además, es
un concejo tranquilo y con muchas posibilidades de ocio».
El territorio de Noreña es una especie de «isla» en medio
del mapa de Siero. Rodeada de las principales vías de comunicación de la región
la Autovía del Cantábrico, la Carretera Carbonera (AS-246) entre Langreo y
Gijón, la Nacional 634 y pronto la Autovía Minera, que prevé conexiones en el
concejo, cuenta con una de las mayores densidades de población por kilómetro
cuadrado del Principado.
La mayor parte de los vecinos del concejo, actualmente unos
4.300, viven en el núcleo de la capital del municipio, donde existe un amplísimo
tejido asociativo integrado por colectivos de todo tipo, aunque priman los
culturales y deportivos, algunos con cerca de medio siglo de vida a sus
espaldas. La tradición asociativa y el gusto por el cultivo de las relaciones
sociales es para muchos parte del secreto de ese milagro de Noreña que puede
traducirse en cifras.
El municipio se encuentra en el cuarto lugar de Asturias en lo
que a renta per cápita se refiere en un «ranking» encabezado por Oviedo y
seguido de Degaña y Castrillón. Los últimos datos sobre la renta media anual
por habitante en el condado es de 9.444,48 euros (1.574.080 pesetas) frente a la
media regional de 8.885,37 (1.480.892 pesetas).
La tasa de paro, según datos municipales, es inferior al 6
por ciento. Cerca del 90 por ciento de la población activa trabaja en el sector
servicios y en la industria. Si el sector de la industria cárnica sigue siendo
uno de los principales motores económicos del concejo, la hostelería se ha
revelado como otra de las fuentes de ingresos locales.
Noreña cuenta con tres hoteles y uno más, que será el mayor
de la zona, está en construcción. Los establecimientos de comidas y los
chigres también contribuyen al auge de una floreciente economía local y a la
incentivación de un turismo gastronómico, que se desarrolla a través de
jornadas y fiestas como la de los callos o las del Sabadiego, que atraen cada año
a miles de personas.
A todo ello, se añade el auge de la construcción de los dos
últimos años, con una inversión en el concejo de 12 millones de euros (2.000
millones de pesetas), y más de 300 viviendas actualmente en ejecución.
De artesanos del cuero a centro de la
industria regional de la carne La historia de Noreña es la de un municipio que conserva sus
tradiciones y venera su pasado, pero que no se resiste a los cambios si éstos
implican la mejora de la calidad de vida de los vecinos.
El concejo se hizo popular antaño por ser una localidad en la
que llegó a haber más de 200 artesanos del cuero, que exportaban sus productos
dentro y fuera de la región. Abandonó esta actividad para dedicarse de lleno a
la industria cárnica, y hoy no renuncia a beneficiarse de los efectos de su
ubicación en el centro de la región, desarrollando planes urbanísticos que
permitan la llegada de grandes constructoras al municipio.
El auge de la construcción ha permitido al Ayuntamiento
duplicar los niveles de inversión municipal a través de ingresos por concesión
de licencias y aprobación de proyectos sobre promociones de vivienda. Con todo,
desde el Ayuntamiento, que prevé que el municipio alcance los 5.000 habitantes
este mismo año, no deja de reconocerse que la industria cárnica es la mayor
responsable del florecimiento económico del concejo y la apuesta de futuro de
la zona.
Noreña concentra en su territorio a 80 pequeñas y medianas
empresas de las 130 que existen en Asturias. La industria cárnica, que da
empleo a unas 600 personas, exporta ya a un total de diez comunidades autónomas
y ha comenzado a comercializar productos en diversos países europeos como
Alemania o Francia.
El sector afronta ahora un proyecto de expansión con la búsqueda
de nuevos mercados fuera de la región y del país ante la competencia de las
grandes multinacionales y ante la saturación de las vías de venta regionales.