Como entrenar |
Es muy común ver en los gimnasios a
gente ejecutar los ejercicios de forma deficiente, incluso aquéllos
ejercicios hechos en máquinas, como por ejemplo la extensión de cuádriceps.
Tengo la impresión de que todas las personas que entrenan con pesos,
tienen la necesidad de levantar la mayor carga posible de cualquier forma
sin detenerse a pensar por supuesto, si esto tiene o no algún efecto
beneficioso para los músculos.
La realidad indica que los ejercicios realizados en mala forma, no
solamente son inútiles para desarrollar músculo, sino que son
peligrosos, ya que pueden provocar lesiones y éstas suelen ser graves.
En todo momento tenemos que ejecutar los ejercicios en forma
razonablemente buena, porque si la forma es completamente estricta, el
peso que usemos siempre será ligero en comparación con la fuerza que
somos capaces de generar.
El estilo de la técnica que utilicemos debe ser algo relajado, para
permitirnos usar un peso mayor y obtener mejor eficiencia neurológica,
esto implica que debemos hacer una pequeña trampa que nunca tiene que ser
excesiva.
Hay que poner especial atención a la velocidad del movimiento; en la
parte positiva de un ejercicio, hay que comenzar en el punto de máxima
extensión moviendo la carga bajo control con un pequeño preestiramiento.
La velocidad a la que se mueve la carga, tiene que ser igual a la de la
contracción del músculo, hay que tardar unos 3 segundos en llegar al
punto de máxima contracción y allí, mantener ésta por 1 ó 2 segundos.
Después, bajarla carga en unos 5 segundos y no permitir que caiga por sí
misma; si el impulso que tomamos al iniciar el movimiento es excesivo, la
velocidad de la carga será superior a la contracción de los músculos,
así el efecto del peso sobre el mismo se perderá.
Entonces, aunque creamos que somos muy fuertes, porque levantamos mucho
peso y la serie realizada nos agotó completamente, los músculos ni
siquiera se habrán dado cuenta de lo que pasó.
En este caso el peso no es movido por la contracción muscular, sino por
la inercia y no obtendremos ningún resultado de esa forma de entrenar.
Como ya dije, al iniciar un movimiento tenemos que "preestirar"
el músculo, es decir, en la parte negativa bajaremos el peso en completo
control (5 segundos), cuando falten unos 3 ó '1 cm. para llegar a la
parte más baja del ejercicio, hay qué dejar "caer" el peso a
mayor velocidad.
- Esto hará que los músculos se estiren más de lo normal, así cuando
comencemos a levantar el peso el impulso nervioso de la contracción será
mayor y ésta será también más intensa.
El pre-estiramiento puede practicarse en todos los ejercicios, aunque en
algunos, como el press de banco con barra nuestro pecho pondrá un tope
,al recorrido del músculo, entonces los pectorales no podrán estirarse más
allá de ese tope. - -
En los ejercicios con mancuernas o máquinas el pre-estiramiento será más
efectivo; igualmente tenemos que tratar de ponerlo en práctica en todos
los ejercicios.
Hay que poner especial cuidado una vez hecho el pre-estiramiento de no
tomar demasiado impulso, si es así perderemos el control del ejercicio,
esto es de crucial importancia.
La contracción máxima
Para lograr un alto nivel de desarrollo muscular hay que poner en juego,
como ya sabemos, el mayor número posible de las fibras de los músculos
puestos a trabajar, también hay que alcanzar la máxima eficiencia neurológica,
lo que dará como resultado contracciones más intensas y mayores
ganancias en fuerza y masa muscular.
Para que un ejercicio sea efectivo, la resistencia aplicada a un músculo
tiene que ser constante en todo el recorrido de acción, para esto debemos
sentir el efecto del peso desde el inicio del movimiento hasta llegar al
final en el punto cumbre de la contracción, allí también el peso tiene
que ejercer su acción pero esto es muy difícil sino imposible de
conseguir con equipo convencional y sólo las máquinas de ejercicio
pueden hacerlo.
Si tomamos como ejemplo el press de banco, no taremos que la carga es muy
pesada al iniciar el movimiento y lo sigue siendo hasta superar el punto
crítico más o menos en la mitad del recorrido, después la resistencia
disminuye hasta reducirse a la mínima expresión en el final del
movimiento, donde queda completamente anulada por el bloqueo de la
articulación del codo.
Esto sucede porque estamos aplicando la fuerza en el mismo lugar donde se
encuentra la resistencia y así, en el momento en que los músculos se
encuentran en su punto más fuerte anulan la acción de la gravedad sobre
la carga.
Por ejemplo: si utilizamos 100 kg., en el momento de inicio del ejercicio,
cuando los pectorales están estirados, la resistencia que ejerce la carga
es efectivamente de 109 kg., a medida que movemos el peso, aumenta
aproximadamente hasta un 15% alcanzando su máximo en el punto más
desfavorable de la palanca que ejercen los huesos con respecto a la barra
(punto crítico), una vez superado este punto, la resistencia disminuye rápidamente
hasta alcanzar el cero kilos al finalizar el ejercicio y sucede porque la
palanca es sólo una y no dos como en la mitad del ejercicio.
Para que quede más claro, hay que identificar las palancas, una la ejerce
el húmero (hueso superior del brazo), que teniendo como punto de apoyo la
articulación del hombro, transmite su fuerza sobre la articulación del
codo, esto es producto de la contracción de los pectorales y el deltoide
anterior.
La otra es ejercida por el radio y el cúbito (huesos del antebrazo), que
apoyándose en la articulación del codo transmite su fuerza a la barra,
esto último debido a la contracción del tríceps, al finalizar la
repetición las dos palancas se convierten en una al cerrarse la
articulación del codo y va desde la muñeca hasta el hombro donde se
apoya sostenida por la contracción simultánea de los pectorales,
deltoides anteriores y tríceps.
Todo esto explica la variación de la resistencia que va cambiando de los
100 kg. iniciales, aumenta hasta su máximo aproximado de 115 y disminuye
paulatinamente hasta llegar a cero.
Las máquinas de ejercicio nos cuentan otra historia: hay dos tipos de máquinas,
las convencionales (dorsaleras, extensiones de cuádriceps) y las dé
resistencia variable.
En las primeras, la fuerza es aplicada en un punto distinto a la ubicación
de la carga, ésta puede estar delante de nosotros como en las dorsales y
remos o bien, detrás, como en la extensión de cuádriceps o peck-deck
(para pectorales), en el caso de las dorsaleras aplicamos la fuerza en la
barra o triángulo de agarre mientras el peso está ubicado a unos 80cm.
delante de nosotros, así, la gravedad ejerce su acción en todo el
recorrido del ejercicio y obtenemos resistencia desde la máxima extensión
hasta la máxima contracción de los dorsales y ésta es constante.
En la extensión de cuádriceps la fuerza la aplicamos en el
"brazo" de la máquina y el peso está aproximadamente a un
metro detrás de nosotros, al igual que en el caso anterior la gravedad
ejerce libremente su acción y el ejercicio es efectivo en todo el
recorrido.
Hay algunos músculos como el bíceps cuya función biomecánica los hace
difíciles de ser estimulados completamente con los ejercicios comunes,
casi siempre se utilizan el curl con barra o con mancuernas, en estos
ejercicios como ya dijimos, una vez que el peso su pera el punto crítico,
la gravedad (otra vez con lo mismo) lo hace caer hacia nuestros hombros
restándole efectividad.
Las máquinas de bíceps como las de deltoides laterales disponen de un
contrapeso que ejercen resistencia cuando el punto crítico es superado,
así la carga se va ajustando a la variación del ángulo del antebrazo
con el brazo superior con respecto a la articulación del codo, de modo
que tenemos resistencia en el momento de máxima contracción del bíceps,
cosa imposible de lograr con una barra, de ahí el nombre de máquinas de
resistencia variable.
En la mayoría de los gimnasios no se dispone de una gran variedad de máquinas,
de modo que, tenemos que aprender a emplear la contracción máxima con
cualquier equipamiento.
Fue necesario exponer todo lo anterior sobre el tema de la biomecánica
para poder sacar el mayor provecho de este principio de entrenamiento, que
es quizás el más importante de todos y puede ser usado en cualquier
nivel que nos encontremos, ya sea como principiantes o como culturistas de
competición.
Cuando nos encontramos n el final de una repetición, el músculo que la
ejecutó está completamente contraído y si el ángulo en que nos
colocamos en el ejercicio es el correcto, toda su masa está activada ; en
ese momento los impulsos nerviosos llegan al máximo, si descendemos la
carga sin ninguna pausa estamos desperdiciando el mejor momento de la
contracción muscular; lo que tenemos que hacer en dicho momento es lo
siguiente.
Nuestro compañero debe aplicar una fuerza contraria a la que ejercemos
nosotros, por supuesto nosotros debemos contraer con toda nuestra energía,
la fuerza que aplique el compañero debe ser la justa para que la
contracción sea intensa pero no excesiva; si es así, la carga descenderá
y el efecto de la contracción máxima se perderá.
Al principio la contracción debe mantenerse por un segundo, e ir
aumentando por períodos de cuatro a seis semanas en un segundo más por
vez hasta un máximo de diez y en los casos de personas muy fuertes hasta
quince segundos, vale decir, las primeras cuatro a seis semanas un
segundo, la segunda etapa también de cuatro a seis semanas dos segundos y
así sucesivamente.
Con una serie hecha de esta manera, la congestión y el agotamiento
muscular serán tan altos que el estímulo que producirán disparará los
mecanismos fisiológicos del desarrollo al máximo.
Este principio puede ser utilizado con cualquier equipo y en todos los
ejercicios excepto el peso muerto y la sentadilla con barra libre o máquina
Smith, al contrario que las forzadas y negativas puede ser usado en todos
los entrenamientos, pues no hay peligro de excederse con él.