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A partir del momento en que la flecha deja el arco, al ser disparada, empieza a
estar sometida a la acción de la aceleración de la gravedad, al no
existir ya ninguna fuerza que la compense. La caida de la flecha desde su
trayectoria rectilínea original dependerá única y
exclusivamente del tiempo de vuelo hasta impactar en el blanco.
Si sabemos que, a una distancia
D,
la flecha cae desde su trayectoria rectilínea de
salida una altura
H,
actuaremos sobre el visor para que la trajectoria inicial
apunte
H
más arriba del punto donde queremos impactar.
Lo que se levanta la trayectoria rectilínea inicial de la flecha,
debido a esta corrección también lo hace la línea
de visión que pasa por el zero de la escala de mira (Suponiendo
que el zero corresponda a la posición de mira a la horizontal de
la vista con la flecha también horizontal) tal como se representa
en la Figura 1.
Figura 1
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Por semejanza de triángulos, conociendo la distancia
d
del ojo a la escala de la mira, tendremos que :
donde
h
és la corrección de mira necesaria para
compensar una caida de flecha
H
a una distancia
D.
Esta relación nos permite saber, por ejemplo, que un milímetro
de corrección de mira, corrije una caida de flecha de
µ mm a
la distancia
D, donde
µ es :
lo cual nos permite precisar que corrección es necesario aplicar
después de un primer impacto.
Artículos técnicos de Campo
Josep Gregori i Font, 4 de abril de 1999
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