Michel Fasolo: ¿Cuáles son los interrogantes geopolíticos más importantes para la Europa de hoy?
Robert Steuckers: Son siempre los mismos en la medida en que están determinados por la geografía, por la configuración de nuestros territorios y mares. Tras la desaparición del "telón de acero", el eje central de Europa vuelve a ser fluvial: sigue el curso del Rhin y del Danubio. Los adversarios del proceso de unificación europea, ya sean los Estados Unidos o determinados grupos de presión, tratan de bloquear o al menos ralentizar el desarrollo de intercambios de todo tipo a través de dichas vías.
—¿Por qué es dicho eje importante?
—Porque dicho eje fluvial constituye el centro de Europa y enlaza con Ucrania y con las zonas petrolíferas del Cáucaso y del Mar Caspio.
—No se trata precisamente de una zona pacífica...
—Esa es la razón por la que dichas regiones precisan de una sinergia constructiva. El deber de los políticos debería encaminarse a la pacificación y el desarrollo de dichos territorios. Y eso sólo se puede hacer a través de políticas sinérgicas.
—¿Quiénes son los enemigos de Europa?
—Indudablemente los Estados Unidos que, desde principios de siglo, se han opuesto a toda expansión europea y al proceso de unificación de nuestro continente. Cuando hablo de grupos de presión enemigos de Europa, señalo a las fuerzas económicas que han aprovechado la división Este-Oeste.
—Las fuerzas políticas por las que vd. apuesta han decidido apoyar la perspectiva abierta por Mastrique. ¿Por qué? ¿No considera vd. que Mastrique es en realidad un peligro?
—El principio de unificación europea es un buen principio, lo que no impide formular dos críticas alrededor de Mastrique. La lógica de la unificación europea deriva del Tratado de Roma de 1957, que se propuso una unificación económica partiendo de la agricultura. La aporía es evidente, pues en el ámbito agrícola, las culturas dependen de una variedad de factores climáticos y meteorológicos que no pueden someterse a un común denominador. Hubiese sido necesario con anterioridad unificar los sistemas constitucionales.
La segunda crítica que nosotros lanzamos a la Europa de Mastrique es la siguiente: la lógica del trabajo político en el Parlamento de Estrasburgo es partitocrática, pues las dos fuerzas principales, la Internacional Socialista y el Partido Popular Europeo (polo democristiano), dominan y atropellan. No podemos olvidas que los hombres de estos partidos son los responsables del malgoverno [desgobierno] en Italia, Bélgica, Alemania y Austria.
—¿Qué características debería tener Europa para vd.?
—La Europa que nosotros propugnamos sería una Europa que se esforzaría por dotarse de una constitución general y común, inervada por el principio de subsidiariedad y que tendría en cuenta la riqueza y las diversas realidades europeas.
—¿Con qué aliados podría construirse esa Europa?
—Me parece difícil, de sopetón, hacer una lista de aliados potenciales, pero una cosa es evidente: no los encontraremos ni los buscaremos entre los partidos políticos porque su lógica no aspira a otra cosa que obtener resultados a corto plazo, y la puesta en marcha de una constitución basada en la subsidiariedad precisa de una visión y una actuación a largo plazo.
—En una situación tal y habida cuenta que "Sinergias Europeas" es una fuerza surgida de la experiencia de la "Nueva Derecha", ¿cómo pretende actuar?
—Sinergias trata de poner en contacto y coordinar colectivos culturales y filosóficos, círculos y movimientos que se interesan por problemas como el desarraigo, la desterritorialización y la homogeneización, el derecho subsidiario, pero que se esfuerza por encontrar soluciones a la crisis global en la que estamos sumidos actualmente. Para profundizar en todos esos problemas, y para debatir y elaborar soluciones es para lo que hemos venido de toda Europa aquí, a la región de Valsunaga.