EL
GALLO KIRIKO
- Cuento Tradicional
-
- Esta es la verdadera
historia del gallo Kiriko que iba a la boda del tío Perico, y
en el camino encontró una boñiga de burro que tenía
muchos granos de cebada, tenía mucha hambre, y era muy goloso.
"¿Que hago, si la pico me mancharé el pico y no podré
ir a la boda del tío Perico? ¿Que hago, pico o no pico?,
¿pico o no pico?, ¿pico o no pico?", y al final picó,
y claro, su pico se manchó.
- Andando andando
se encontró a una hierba, y le pidió: —Hierba, hierbita,
límpiame el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda
del tío Perico.
- Y le contestó
la hierba: —¡No quiero!
- Andando andando
se encontró a una cabra y le pidió: —Cabra, comete la
hierba, que no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo
ir a la boda del tío Perico.
- Y le contestó
la cabra: —¡No quiero!
- Andando andando
se encontró a un lobo y le pidió: —Lobo, mata a la cabra,
que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico que
me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
- Y el lobo le dijo:
—¡No quiero!
- Andando andando
se encontró a un perro y le pidió: —Perro, muerde al lobo
que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que
no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la
boda del tío Perico.
- Y el perro le dijo:
—¡No quiero!
- Andando andando
se encontró a un palo y le pidió: —Palo, pégale
al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra,
que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que
me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
- Y el palo dijo:
—¡No quiero!
- Andando andando
se encontró un fuego y le pidió: —Fuego, quema al palo,
que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no
quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere
limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del
tío Perico.
- Y el fuego le dijo:
—¡No quiero!
- Andando andando
se encontró un charco y le pidió: —Agua, apaga el fuego,
que no quiere quemar al palo, que no quiere pegarle al perro, que no
quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere
comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado
y no puedo ir a la boda del tío Perico.
- Y el agua le dijo:
—¡No quiero!.
- Andando andando
se encontró un burro y le pidió: —Burro, bébete
el agua, que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo,
que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no
quiere matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere
limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del
tío Perico.
- Y el burro le dijo:
—¡No quiero!
- Andando andando
se encontró un cuchillo y le pidió: —Cuchillo, pincha
al burro, que no quiere beberse el agua, que no quiere apagar el fuego,
que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no
quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere
comerse a la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado
y no puedo ir a la boda del tío Perico.
- Y el cuchillo le
dijo: —¡No quiero!
- Andando andando
se encontró a un herrero y le pidió: —Herrero, rompe el
cuchillo, que no quiere pinchar al burro, que no quiere beberse el agua,
que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo, que no
quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere
matar a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme
el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío
Perico.
- Y el herrero le
dijo: —¡No quiero!
- Andando andando
se encontró a la muerte y le pidió: —Muerte, llévate
al herrero, que no quiere romper el cuchillo, que no quiere pinchar
al burro, que no quiere beberse el agua, que no quiere apagar el fuego,
que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no
quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere
comerse a la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado
y no puedo ir a la boda del tío Perico.
- Y la muerte le dijo:
—Muy bien.
- Entonces la muerte
se fue a llevar al herrero, que se salió corriendo a romper el
cuchillo, que brincó a pinchar al burro, que trotó a beberse
al agua, que fluyó a apagar al fuego, que voló a quemar
al palo, que rodó a pegarle al perro, que corrió morder
al lobo, que saltó a matar a la cabra, que brincó a comerse
la hierba, que deprisa deprisa le limpió el pico al gallo Kiriko,
para que fuese a la boda del tío Perico.
- Pero como se había
entretenido tanto, llegó tarde cuando ya no quedaba carne y cuando
vieron un gallo tan hermoso... Corriendo lo mataron y a la olla lo echaron.
Y todos comieron
y a mi no me dieron.
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