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Se
le ha nombrado "hijo predilecto" de Castellar. En
reciprocidad a ese honor y para dar, aún más, solemnidad al
acto, Constantino ha querido
que sea en el salón de plenos del
Ayuntamiento de Castellar el lugar de su discurso de ingreso en
el Instituto
de Estudios Giennenses. El I.E.G.
ha accedido y envía a don Vicente Oya,
para que efectúe la contestación al
discurso de Constantino "El arte de la
tradición y la modernidad".
Aunque
Constantino
sea castellariego, sin embargo, la mayor parte de su trayectoria
vital
ha transcurrido en Jaén. Pero como buen
humanista no es partidario de reduccionismos localistas y se
considera plenamente
ciudadano del. mundo. Su curiosidad,
nunca satisfecha; sus ansias de
saber y conocer, pero sobre todo su formación
académica y profesional hacen de él una personalidad
totalmente renacentista:
escultor, arqueólogo, restaurador, profesor y, también, ha
desarrollado destacadas funciones museísticas. La provincia
cuenta con importantes obras de imaginería en madera o de escultura
monumental en piedra: Jaén, Beas
de Segura, Castellar, Martos, Monte Lope Álvarez, Iznatoraf,
Cazorla,Torredelcampo, Jamilena, Marmolejo.
En 1955 fue requerido por el I.E.G. paró que restaurara
las piezas arqueológicas procedentes de las excavaciones en yacimientos
provinciales. A finales de los
años 60, el director del Museo Provincial, don Juan González
Navarrete, le ofrece
ocupar la dirección del taller de restauraciones
arqueológicas. Colaboró con
la Asesoría Nacional de Museos en la
remodelación y montaje de los museos arqueológicos y de Bellas
Artes de Jaén,
Huelva y Cuenca; en los museos arqueológicos
de Sevilla, Porcuna, Úbeda y Melilla.
Pero sin duda, su más destacada función museística fue dar
forma a
la idea del Museo de Artes y Costumbres Populares de Jaén que
tenia el presidente de la primera Diputación Democrática, don
Leocadio Marín. El museo fue una realidad por la voluntad política
y compromiso cultural de Leocadio Marín y por la
profesionalidad y el buen
hacer de Constantino, que fue su director
de 1981 a 1988. Durante esos años
se pateó la provincia palmo a palmo, escudriñando los más recónditos
rincones
para que no se perdiera ningún objeto
que pudiera servir como referente de nuestras costumbres y tradiciones.
Indudablemente, Constantino Unghetti
es una figura importantísima del
Jaén del siglo XX.
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