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PLAUTO |
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PLINIO EL VIEJO |
PLUTARCO |
PLOTINO |
PAPPO |
PRUDENCIO
(Elea, actual Italia, h. 540 a.C.-id., h. 470 a.C.)
Filósofo griego. Su doctrina, todavía objeto de múltiples debates, se ha reconstruido a partir de los escasos fragmentos que se conservan de su única obra, un extenso poema didáctico titulado Sobre la naturaleza. Partiendo de la identificación del plano lógico con el ontológico, es decir, tras considerar que nada en el mundo puede contradecir lo que es necesario desde el punto de vista del pensamiento, realiza un análisis del «ser» o «lo ente» que le lleva a negar la pluralidad y el movimiento. Esto es así porque el ser no puede ser engendrado, pues en ese caso él mismo no sería el arché (principio) de todas las cosas; no puede cambiar, porque en ese caso devendría una cosa distinta de lo que es, es decir, no-ser, y el no-ser es inconcebible; tampoco puede estar dividido, pues entonces debería estar separado por algo distinto de sí mismo, lo que implicaría de nuevo el no-ser. De todo ello deduce que lo ente es inmutable, único, eterno e indivisible, y que la pluralidad y el movimiento son irracionales e ininteligibles, pura apariencia. Existe aún polémica sobre si debe entenderse esta afirmación en sentido literal o de otro modo. En cualquier caso, los atributos que Parménides atribuyó al ser fueron transferidos por Demócrito y Empédocles al átomo, y se hallan en el origen del materialismo filosófico. Por otro lado, su doctrina inició la llamada escuela eleática, cuya figura más representativa fue Zenón de Elea, que dedicó sus esfuerzos a problematizar la posibilidad del movimiento a través de una serie de paradojas que se harían célebres.
(isla de Samos, actual Grecia, h. 572 a.C.-Metaponto, hoy desaparecida, actual Italia, h. 497 a.C.)
Filósofo y matemático griego. Se tienen pocas noticias de su vida que puedan considerarse fidedignas, ya que su condición de fundador de una secta religiosa propició la temprana aparición de una tradición legendaria en torno a su persona. Parece seguro que fue hijo de Mnesarco y que la primera parte de su vida la pasó en Samos, la isla que probablemente abandonó unos años antes de la ejecución de su tirano Polícrates, en el 522 a.C. Es posible que viajara entonces a Mileto, para visitar luego Fenicia y Egipto; en este último país, cuna del conocimiento esotérico, se le atribuye haber estudiado los misterios, así como geometría y astronomía. Algunas fuentes dicen que marchó después a Babilonia con Cambises, para aprender allí los conocimientos aritméticos y musicales de los sacerdotes. Se habla también de viajes a Delos, Creta y Grecia antes de establecer, por fin, su famosa escuela en Crotona, donde gozó de considerable popularidad y poder. La comunidad liderada por Pitágoras acabó, plausiblemente, por convertirse en una fuerza política aristocratizante que despertó la hostilidad del partido demócrata, de lo que derivó una revuelta que lo obligó a pasar los últimos años de su vida en Metaponto. La comunidad pitagórica estuvo seguramente rodeada de misterio; parece que los discípulos debían esperar varios años antes de ser presentados al maestro y guardar siempre estricto secreto acerca de las enseñanzas recibidas. Las mujeres podían formar parte de la cofradía; la más famosa de sus adheridas fue Teano, esposa quizá del propio Pitágoras y madre de una hija y de dos hijos del filósofo.
El pitagorismo fue un estilo de vida, inspirado en un ideal ascético y basado en la comunidad de bienes, cuyo principal objetivo era la purificación ritual (catarsis) de sus miembros a través del cultivo de un saber en el que la música y las matemáticas desempeñaban un papel importante. El camino de ese saber era la filosofía, término que, según la tradición, Pitágoras fue el primero en emplear en su sentido literal de «amor a la sabiduría». También se le atribuye haber transformado las matemáticas en una enseñanza liberal mediante la formulación abstracta de sus resultados, con independencia del contexto material en que ya eran conocidos algunos de ellos; éste es, en especial, el caso del famoso teorema que lleva su nombre y que establece la relación entre los lados de un triángulo rectángulo, una relación de cuyo uso práctico existen testimonios procedentes de otras civilizaciones anteriores a la griega.
El esfuerzo para elevarse a la generalidad de un teorema matemático a partir de su cumplimiento en casos particulares ejemplifica el método pitagórico para la purificación y perfección del alma, que enseñaba a conocer el mundo como armonía; en virtud de ésta, el universo era un cosmos, es decir, un conjunto ordenado en el que los cuerpos celestes guardaban una disposición armónica que hacía que sus distancias estuvieran entre sí en proporciones similares a las correspondientes a los intervalos de la octava musical. En un sentido sensible, la armonía era musical; pero su naturaleza inteligible era de tipo numérico, y si todo era armonía, el número resultaba ser la clave de todas las cosas. La voluntad unitaria de la doctrina pitagórica quedaba plasmada en la relación que establecía entre el orden cósmico y el moral; para los pitagóricos, el hombre era también un verdadero microcosmos en el que el alma aparecía como la armonía del cuerpo. En este sentido, entendían que la medicina tenía la función de restablecer la armonía del individuo cuando ésta se viera perturbada, y, siendo la música instrumento por excelencia para la purificación del alma, la consideraban, por lo mismo, como una medicina para el cuerpo. La santidad predicada por Pitágoras implicaba toda una serie de normas higiénicas basadas en tabúes como la prohibición de consumir animales, que parece haber estado directamente relacionada con la creencia en la transmigración de las almas; se dice que el propio Pitágoras declaró ser hijo de Hermes, y que sus discípulos lo consideraban una encarnación de Apolo.
(Atenas, h. 495 a.C.-id., 429 a.C.)
Político y orador ateniense. Hijo de Jantipo, artífice de la victoria helena sobre los persas en la batalla de Micala (479 a.C.), y de Agaristé, sobrina del prestigioso legislador ateniense Clístenes y miembro de la familia aristocrática de los alcmeónidas, fue discípulo de los filósofos Anaxágoras de Clazómenes, Protágoras de Abdera y Zenón de Elea. Movido por su amor a las letras, financió en el 472 a.C. la representación de la tragedia de Esquilo Los persas. Hacia los treinta años, inició su carrera política dentro del partido democrático de Efialtes y, cuando éste fue asesinado (461 a.C.), asumió su dirección e hizo aprobar por la Asamblea de Atenas una serie de reformas que acentuaban el carácter democrático del Estado ateniense, a pesar de la oposición de la oligarquía. Nombrado estratego o jefe militar en el 454 a.C., consolidó la posición hegemónica de Atenas en la Liga de Delos, confederación constituida por diversas ciudades griegas para luchar contra los persas, y utilizó el tesoro de la Liga para construir la Acrópolis. A fin de crear un imperio comercial, fomentó la expansión de colonias atenienses por el mar Egeo, intensificó el programa de construcciones navales y, en el 448 a.C., convocó un congreso de paz en el que participaron todas las polis helenas. A pesar del boicot de Esparta a esta reunión, Atenas acabó firmando la paz con la ciudad doria dos años más tarde (446 a.C.).
Gracias a su hábil elocuencia y a su prestigio personal, en el 443 a.C. Pericles se convirtió en la máxima autoridad ateniense, mandato que renovó cada año sin interrupción hasta su muerte (429 a.C.). No obstante, episodios como el sometimiento de la isla de Samos por Atenas (440 a.C.) enturbiaron las relaciones con Esparta y condujeron al estallido de la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), que terminó con la hegemonía ateniense. Durante los primeros años del conflicto, se mostró muy efectiva la estrategia de Pericles de evitar los enfrentamientos terrestres con el objetivo de librar los combates decisivos en el mar, donde su flota era invencible, por lo cual cabe pensar que el resultado final de la guerra habría sido diferente si él no hubiera muerto víctima de la epidemia de peste que asoló Atenas en el otoño del 429 a.C.
Su gobierno, por otra parte, coincidió con el momento de apogeo del pensamiento y del arte griegos y, bajo su mecenazgo, Atenas se convirtió en el principal centro de actividad cultural del mundo antiguo. Con la ayuda de su segunda esposa, Aspasia, una culta e inteligente jonia, Pericles no sólo impulsó la celebración de los cultos de Eleusis, símbolo del papel civilizador ateniense, y de los festivales de las Panateneas, sino que también se rodeó de los más ilustres hombres de las letras helenas, como los dramaturgos Eurípides y Sófocles, los historiadores Herodoto de Halicarnaso y Tucídides o el filósofo Sócrates. Así mismo, financió la construcción de la mayor parte de templos que componen la Acrópolis, para cuya realización convocó a artistas tan destacados como Calícrates e Ictinos, arquitectos del Partenón, el gran escultor Fidias, autor de las esculturas y relieves que decoran este mismo templo, como el famoso Friso de las Panateneas, y Policleto, quien supo expresar el ideal de la belleza física en sus estatuas de jóvenes atletas, como el Doríforo. Por todos estos motivos, el siglo V a.C. ha sido llamado «el siglo de Pericles».
Citas:
«No poder soportar la pobreza es una vergüenza, y no saber rechazarla por medio del trabajo es más vergonzoso todavía.»
(Cinoscéfalos, actual Grecia, 518 a.C.-Argos?, id., 438 a.C.)
Poeta lírico griego. De su extensa producción se han conservado 45 odas triunfales o epinicios, divididos en cuatro libros (Olímpicas, Píticas, Nemeas e Ístmicas), que constituyen una de las mejores muestras de lírica coral griega. Fue uno de los poetas griegos más famosos, como lo demuestra el interés que ya en la Antigüedad tardía despertó su figura, siendo objeto de seis de las Vidas que escribió Plutarco, en las que los datos creíbles se mezclan con significativas leyendas, como la que cuenta que, siendo niño, las abejas bañaban sus labios en miel mientras soñaba. Parece seguro que pertenecía a una familia de la aristocracia tebana y que se educó en Atenas, donde se formó musicalmente, en un momento en que estaba surgiendo el lirismo coral y el ditirámbico. Sus modelos literarios fueron sobre todo Homero y Hesíodo, aunque en su poesía influyeron también poetas locales, como las poetisas Myrtis y Corinna.
Fiel a sus orígenes aristocráticos, se mantuvo al lado de Tebas durante las Guerras Médicas, y su estrecha relación con Egina, líder tebano conservador a quien dedicó once odas, lo mantuvo al margen de la incipiente formación de la democracia ateniense. Se consagró definitivamente como poeta panhelénico tras una estancia en Sicilia durante la soberanía de Hierón de Siracusa y Terón de Agrigento, en un momento de gran prosperidad que inspiró a Píndaro sus odas más sublimes, dedicadas a cantar las victorias de los juegos panhelénicos. Su estilo grave y solemne, de largas frases que violentan la sintaxis y en las que predominan los sustantivos, con un léxico grandilocuente heredado de la tradición épica, fue admirado por sus coetáneos, por lo que se convirtió a partir de entonces en modelo preceptivo del lirismo coral, a la vez que favoreció el paso al drama. En la modernidad, su obra despertó el interés de los autores románticos, seducidos por la sublimidad de sus versos y los indólito de sus imágenes.
(Elis, actual Grecia, h. 360 a.C.-id., h. 270 a.C.)
Filósofo griego. Acompañó a Alejandro Magno a la India y, al regresar, fue nombrado por sus conciudadanos gran sacerdote de Elis. Procedente de una familia humilde, se especula con la posibilidad de que adquiriera sus conocimientos merced a sus numerosos viajes de juventud. Pirrón fundó una escuela en la que transmitió sus teorías oralmente, y que fue el origen del llamado pirronismo. Se le atribuyen los diez tópicos o motivos de duda del escepticismo antiguo. Pirrón consideraba que la filosofía debía conducir a la ataraxia, es decir, la impasibilidad, indiferencia o abstención, como ideal ético. El escéptico se muestra extraño a toda verdad dado que es imposible alcanzar una certeza absoluta, y además ésta se basa a menudo en falacias y meros actos de fe. Sus enseñanzas fueron transmitidas por su discípulo Timón.
(Atenas, 427 a.C.-id., 347 a.C.)
Filósofo griego. Apodado Platón («el de las anchas espaldas») por su prestancia física, perteneció a una rica familia aristocrática. A los dieciocho años, y a través de su maestro Cratilo, entró en contacto con Sócrates, abandonando su primer interés por la poesía en favor de la filosofía. Permaneció en estrecha relación con Sócrates hasta la condena y ejecución de éste en el 399 a.C., tras lo cual, descontento con la actuación de los demócratas, se refugió en Megara junto con otros miembros del círculo socrático. Viajó luego por Egipto y visitó también Siracusa, donde conoció a Dión, cuñado del tirano Dionisio el Viejo; según una historia poco fiable, a raíz de un conflicto entre el tirano y Platón, el filósofo acabó siendo vendido como esclavo. Hacia el 387 a.C., regresó a Atenas y un tiempo después fundó allí su escuela, la Academia. En el 367 a.C. viajó de nuevo a Siracusa, donde permaneció más de un año. De nuevo surgieron tensiones, esta vez con Dionisio el Joven, quien había sucedido a su padre el mismo año de la llegada de Platón; si se considera auténtico el testimonio de una de las cartas tradicionalmente atribuidas a éste, el motivo de su viaje fue, a instancias de Dión, el de contribuir a la reforma del gobierno de la ciudad por su unión con la filosofía, objetivo que se vio frustrado cuando el tirano desterró a Dión; un tercer viaje a Siracusa (361 a.C.) terminó de modo parecido. Afincado ya en Atenas, el filósofo murió a la edad de ochenta años.
La doctrina de Platón está recogida en su práctica totalidad en forma de diálogos, protagonizados en su mayoría por Sócrates, aunque la doctrina expuesta en ellos se aleja progresivamente de las ideas del maestro, hasta los diálogos de madurez, en que Sócrates se convierte en el portavoz de las teorías de Platón. La más célebre de ellas es la teoría de las ideas, según la cual éstas poseen el ser propiamente dicho y pertenecen al mundo de las ideas, al que corresponden los caracteres que Parménides atribuyó al ser: entre otros, la inmutabilidad y la eternidad; el mundo sensible es mera apariencia, y sus objetos son sombras de las ideas, con las que se relacionan por participación. La naturaleza de esta relación entre ambos mundos fue objeto de revisión por el propio Platón en sus diálogos de vejez, especialmente en el Parménides, y en ella se centrarán las críticas de Aristóteles. La teoría de las ideas, expuesta por Sócrates de forma figurada en el mito de la caverna de La República, ofrece una síntesis que resuelve en parte las paradojas y los debates que habían enfrentado a los presocráticos, a propósito de la naturaleza de la pluralidad y el devenir y su relación con la unidad y la estabilidad exigidas por la razón. El alma humana es inmortal, procede del mundo de las ideas y se halla caída en el mundo sensible, si bien puede «recordar» las ideas o modelos que conoció antes de su caída; este proceso, que Platón llamó anamnesis, se erige en principio epistemológico en el que se funda el saber.
Su teoría política, enemiga de la democracia ateniense, aparece en La República, donde se relaciona el buen funcionamiento de la ciudad con la armonía entre los diversos estamentos de que se compone, los cuales reproducen las partes del alma y cuyo estrato superior lo deberían ocupar los filósofos, que corresponden a la razón en el alma individual. La filosofía platónica es la base de una de las corrientes más importantes, sin duda, del pensamiento occidental, del que A. N. Whitehead llegó a decir que podía interpretarse en su conjunto como una colección de notas escritas al hilo de la lectura de Platón.
OBRAS:
Diálogos de juventud, o «socráticos», e intermedios:
Hipias Mayor
Ion; Hipias Menor
Apología de Sócrates
Critón, o del deber
Gorgias, o de la retórica
Menón, o de la virtud
Cratilo, o de la exactitud de las palabras.
Diálogos de madurez:
Fedón, o del alma
Protágoras, o los sofistas
El banquete, o del amor
La República, o de la justicia
Fedro, o de la belleza.
Diálogos de vejez o «dialécticos»:
Parménides, o de las ideas
Teeteto, o de la ciencia
El sofista, o del ser
El político, o de la realeza
Filebo, o del placer
Timeo, o de la naturaleza
Las leyes.
(Sarsina, actual Italia, 251 a.C.-Roma, 184 a.C.)
Comediógrafo latino. A pesar de que los datos sobre su vida son inciertos, se cree que trabajó en Roma durante su juventud en una compañía teatral, quizá como actor cómico, y que, habiendo ahorrado un poco de dinero, lo invirtió sin éxito en una especulación comercial. Empobrecido, se dice que trabajó como molinero mientras escribía sus primeras obras en sus ratos de ocio. Sus comedias comenzaron a representarse en Roma a partir del 210 a.C., en medio de un gran éxito de público, hecho que se tradujo, tras su muerte, en una abundante circulación de obras. Son más de 130 las comedias atribuidas a Plauto, aunque el crítico Varrón, en el siglo I a.C., consideró que sólo 21 eran auténticas, las mismas que han llegado hasta hoy. Plauto se dedicó exclusivamente a la comedia, tomando como modelo la nueva comedia griega, que él adaptó al gusto romano y que al parecer contrastó con otras obras romanas contemporáneas, mezclando personajes y situaciones. Si bien partía de situaciones completamente convencionales, Plauto supo combinar con gran maestría la acción y el diálogo, pasando con un ritmo vivo de la intriga al retrato de costumbres, y supo imprimir a sus textos una dosis importante de lirismo y fantasía. Su gran contribución literaria, sin embargo, reside ante todo en su lenguaje, vivo y de gran riqueza, con una gran variedad de recursos que empleó para crear una lengua original que constituye una de las más excelsas muestras de latín literario. Su influencia se ha mantenido viva desde la Antigüedad tardía hasta hoy, haciéndose presente en las divertidas versiones de Boccaccio, Ariosto, Shakespeare o, más modernamente, Molière, Dryden o Lessing.
Obras:
Anfitrión
Asinaria
Aulularia
Las Báquides
Los cautivos
Casina
La cesta
Curculio
Epidico
Los menecmos
Mercator
Mostellaria
El persa
Poenulus o El pequeño cartaginés
Pséudolo
Rudens
Stichus
El soldado fanfarrón
Las tres monedas
Truculentus
Vidularia.
(Argos o Sición, actual Grecia, h. 480 a. C.-?)
Escultor griego. Se formó en la tradición de los broncistas de Argos y realizó casi todas sus obras en este mismo material. En la actualidad sólo se conocen algunas de ellas a través de copias helenísticas y romanas, realizadas en mármol. La más celebrada es el Doríforo ( «Portador de lanza»); denominada «el canon», el autor aplicó en ella el sistema de proporciones de la figura humana que consideraba ideal y sobre el que escribió un tratado homónimo. Otra de sus mejores obras es el Diadumeno, en la que también representa a un atleta; Policleto fue, de hecho, un gran especialista en la plasmación escultórica de la belleza del cuerpo humano. De su obra más admirada en la Antigüedad, la estatua criselefantina de Hera para el Heraión de Argos, sólo se conocen reproducciones sobre monedas. Fue, junto con Fidias, la gran figura de la escultura griega del siglo V a.C.
(Atenas, siglo IV a.C.)
Escultor griego. Se cree que era hijo de Cefisodoto el Viejo. Su figura domina con autoridad la escultura del siglo IV a.C. en Atenas y se sitúa casi al mismo nivel de fama y prestigio que la de Fidias en el siglo anterior. Sin romper con los rasgos estilísticos de la cultura ática, Praxíteles los interpretó desde una visión muy personal, que sentó las bases para el posterior desarrollo de la escultura helenística. Se alejó de la tradición anterior al preferir como material el mármol, más que el bronce, pero se mantuvo en la línea de sus antecesores por su elección como modelo para sus obras de la belleza juvenil idealizada. Desde este punto de partida, evolucionó hacia una mayor humanización de las estatuas, hacia una plasmación algo más intensa de los sentimientos.
Gozó de un gran prestigio desde sus primeras realizaciones, en particular por la suavidad del modelado y la postura indolente de los cuerpos, que gravitan fuera de su eje, descansando sobre un punto de apoyo. Es emblemático en este sentido el grupo de Hermes con Dioniso niño, encontrado en 1877 en Olimpia y que se considera un original, el único que se conserva de un escultor griego de primera magnitud. Sus obras restantes se conocen a través de copias romanas. La que gozó de mayor renombre en la Antigüedad fue la Afrodita de Cnido, estatua de tamaño natural de la diosa en la que por primera vez se la representa desnuda. El Sátiro en reposo y el Apolo Sauróctono destilan el encanto sensual y la gracia delicada connaturales en la obra de Praxíteles. El escultor obtuvo también un gran éxito con un tipo de Eros desnudo al que la cabellera rizada confiere una nueva plasticidad, un nuevo encanto romántico.
(Abdera, actual Grecia, 480 a. C.-id., 410 a. C.)
Filósofo griego. Fue el primero en adoptar el calificativo de sofista y el precursor de la profesionalización de la enseñanza retórica. Recorrió a lo largo de cuarenta años gran parte de las islas del Mediterráneo y parece ser que en el 445 a.C. se estableció en la ciudad de Atenas, donde alcanzó una gran reputación. Amigo de Pericles, al parecer murió ahogado durante un viaje a Sicilia, cuando huía de las acusaciones de impiedad de las que fue objeto en Atenas a la muerte de aquél (416 a.C.). La doctrina de Protágoras ha sido interpretada, desde Platón (quien le dedicó un diálogo, titulado Protágoras), como un relativismo que se expresaría en la célebre máxima de que «el hombre es la medida de todas las cosas». Afirmaba que de los objetos conocemos no lo que son, sino lo que nos parecen (no la esencia sino la apariencia), al tiempo que defendía el carácter convencional de las normas morales.
(Megalópolis, hoy desaparecida, actual Grecia, h. 200 a.C.-?, 118 a.C.)
Historiador griego. Desempeñó diversos cargos en la Liga Aquea. Durante su primera estancia en Roma entró en el círculo de Escipión, en el que dominaba la influencia estoica. Realizó numerosos viajes a Hispania, Galia y África, y acompañó a Escipión en los sitios de Cartago (146 a.C.) y de Numancia (133 a.C.). Su estancia en la península Ibérica le sirvió para estudiar la geografía, los pueblos y las costumbres de Hispania. Tras la destrucción de Corinto (146 a.C.), y gracias a su popularidad en Roma, se le encomendó establecer las bases de la futura provincia de Acaya. Se conserva la mayor parte de su obra, escrita con un método riguroso que se basa en una estricta documentación y en su presencia en el lugar de los hechos que describe. Su extensa Historia general contaba con 40 volúmenes. Otras obras citables son Tratado de táctica y La guerra de Numancia Además, con Tucídides, fue uno de los primeros historiadores en excluir la acción divina entre las causas materiales y sus consecuencias.
POMPEYO EL GRANDE [Cneius Pompeius Magnus]
(?, 106 a.C.-Pelusio, hoy desaparecida, Egipto, 48 a.C.)
General romano. Inició su carrera militar bajo la tutela de su padre Cneo Pompeyo, para luego entrar al servicio de Sila, para quien conquistó Sicilia y el norte de África, éxitos que le valieron el título de Magno. Más tarde intervino en España contra el rebelde Sertorio. Logró pacificar la península Ibérica, tras lo cual, de regreso a Italia, se enfrentó a los restos del ejército del esclavo rebelde Espartaco, al que infligió la derrota definitiva. En el 70 a.C. fue elegido cónsul junto con Craso y prosiguió su racha de triunfos por todo el Mediterráneo, concretamente en su campaña contra los piratas, y llegó hasta Armenia y Siria, donde creó una provincia romana. Sus desavenencias con el senado lo llevaron a pactar con César y Craso el primer triunvirato (60 a.C.), e incluso reforzó su posición con su matrimonio con Julia, hija de César. Recibió el gobierno de Hispania y, tras la muerte de Craso, el senado lo nombró cónsul único, mientras César combatía en las Galias. El regreso de éste significó la guerra civil, cuya batalla decisiva, librada en Farsalia en el 48 a.C., concluyó con la derrota total de Pompeyo. Perseguido por César, el vencido huyó a Egipto, donde fue asesinado por un esclavo del soberano egipcio Tolomeo XIII, hermano de Cleopatra.
(Tarso, actual Turquía, h. 10 a.C.-Roma, 67 d.C.)
Apóstol del cristianismo, llamado Apóstol de los gentiles. Fue una de las figuras más activas en la difusión del mensaje cristiano por todo el mundo grecoromano. Se le han atribuido treinta epístolas del Nuevo Testamento, la mayoría de las cuales demuestran su empeño por amoldar las ideas y tradiciones judías a las nuevas circunstancias y leer las leyes del Antiguo Testamento a la luz de la figura de Jesús. Pablo había nacido en el seno de una familia judía ortodoxa y fue educado como fariseo. En los primeros años de su juventud se entregó a la persecución de la religión cristiana, pero, según relata la Biblia, quedó absolutamente convencido de la verdad del mensaje cristiano cuando tuvo una iluminación en el camino de Damasco, a causa de la cual se retiró tres años a Arabia para meditar. A su regreso a Jerusalén se presentó ante los apóstoles, los cuales, terminaron por aceptarle entre ellos. Así, Saulo recibió el bautismo cristiano en Damasco y se convirtió en uno de los más activos mensajeros de la doctrina de Jesucristo. Pasó diez años dedicado a evangelizar a los pueblos extranjeros, que cumplió en tres largos viajes: en el primero evangelizó a los pueblos de alrededor de Cilicia, en el segundo recorrió las ciudades de Grecia, especialmente Atenas y Corinto, y en el tercero, aún en Grecia, se centró en Éfeso. En la época del emperador Nerón, Pablo fue conducido a Roma, donde fue martirizado.
(?-Roma, 67)
Apóstol de Jesús y primer Papa de la Iglesia. Según la Biblia, de donde proceden la mayor parte de las informaciones sobre su vida, era pescador en una pequeña aldea junto al lago Tiberíades cuando fue presentado a Jesús y se unió a su grupo. Recibió de Jesús el nombre de Cefas (en arameo, piedra) o Pedro (en griego significa lo mismo), con el que se le indicaba su futura condición de fundador de la Iglesia. Pronto destacó entre los demás apóstoles, de los que fue a menudo portavoz. Durante la Pasión de Cristo negó tres veces a su maestro, pero el día de Pentecostés, siempre según la Biblia, se le concedió una aparición especial de Jesús que sirvió para convencerle definitivamente y para que se vinculara a la predicación de la nueva doctrina y la organización de la naciente sociedad cristiana. A partir de entonces presidió el concilio de Jerusalén, predicó el Evangelio en Galacia, Bitinia y Capadocia, fue el primer obispo de Antioquía y se trasladó después a Roma, cuya sede ocupó durante veinticinco años. Escribió dos epístolas a sus evangelizados en Asia y fue el primer Papa de la Iglesia. Junto a Pablo, murió en el año 67 d.C. en Roma, martirizado por Nerón.
(Roma, ?-id., 65) ; (s. I)
Escritor latino. Supuesto autor del Satiricón, se le suele identificar con un aristócrata citado por Tácito que vivió en Roma en el siglo 1 de la era cristiana y que fue gobernador y procónsul en Bitinia. Famoso por su elegancia, se ganó el sobrenombre de Árbitro porque ejerció de «árbitro de la elegancia» en la corte de Nerón, que lo había nombrado su consejero en «cuestiones de buen gusto». Se suicidó tras ser condenado a muerte por haber conspirado contra el emperador. Conservado sólo fragmentariamente, el Satiricón de Petronio es una obra en prosa con algunos pasajes en verso que narra las aventuras de unos jóvenes libertinos. Estructurada en episodios y repleta de novedosos recursos estilísticos, constituye una sarcástica descripción de la sociedad romana de la época.
(s. I)
Gobernador romano de Judea. Se desconoce su origen, y los pocos datos que se tienen de él hacen referencia a su tarea como gobernador romano de Judea. Llegado a este cargo en el año 26, pronto se ganó la hostilidad de los judíos al pretender introducir el culto imperial mediante la colocación de imágenes pintadas del César. Tras esto, volvió a provocar las iras del pueblo al querer pagar un acueducto con los fondos del tesoro del Templo. Según la tradición cristiana, Pilatos fue el responsable de la condena de Jesús a la cruz, por instigación de la jerarquía religiosa, decisión en la cual influyó el temor de permitir la aparición de un movimiento religioso, que, fuera del control de las autoridades, podría tornarse en revolucionario. Pilatos fue destituido de su cargo por el gobernador de Siria, Vitelio, en el 37, a causa de la dureza con la que reprimió a los samaritanos en el Garizín.
PLINIO EL JOVEN [Cayo Plinio Cecilio Segundo]
(Comum, hoy Como, actual Italia, h. 61-?, h. 112)
Escritor latino. Sobrino e hijo adoptivo del erudito Plinio el Viejo, estudió retórica y leyes en Roma con Quintiliano. A los dieciocho años inició su carrera de abogado, en la que ascendió rápidamente. Tras ejercer como pretor, en el año 100 obtuvo el consulado bajo Trajano, de quien recibió múltiples honores y a quien, en agradecimiento, escribió el Panegyricus, su única obra de oratoria conservada. Posteriormente desempeñó varios cargos oficiales y publicó sus Epístolas, agrupadas en nueve libros. Aunque la posteridad ha valorado sobre todo su valor documental, estas cartas personales contienen numerosos elementos retóricos y poéticos. Cada una trata de un tema concreto, y en conjunto constituyen un lúcido retablo de las costumbres públicas y privadas de la sociedad romana de la época.
b>PLINIO EL VIEJO [Cayo Plinio Segundo]
(Comum, hoy Como, actual Italia, 23-Stabies, hoy Castelllammare di Stabia, id., 79)
Escritor latino. Tras estudiar en Roma, a los veintitrés años inició su carrera militar en Germania, que habría de durar doce años. Llegó a ser comandante de caballería antes de regresar a Roma, en el año 57, para entregarse al estudio y el cultivo de las letras. A partir del año 69 desempeñó varios cargos oficiales al servicio del emperador Vespasiano. Agudo observador, fue autor de algunos tratados de caballería, una historia de Roma y varias crónicas históricas, hoy perdidas. Únicamente se conserva su Historia natural (77), que comprende 37 libros y está dedicada a Tito. Escrita en un lenguaje claro y con un rico vocabulario, contiene gran cantidad de información sobre las más diversas disciplinas y constituye un importante tratado enciclopédico que recopila todo el saber de la Antigüedad.
(Queronea, hoy desaparecida, actual Grecia, h. 50-id., h. 120)
Historiador griego. A los veinte años se desplazó a Atenas para estudiar matemáticas y filosofía. Fue discípulo del filósofo Ammonio Saccas. Aunque viajó por casi todo el Imperio, la mayor parte de su vida residió en Queronea, donde desempeñó numerosos cargos públicos. Estuvo vinculado a la Academia platónica de Atenas, y fue sacerdote de Apolo en Delfos. Debe su fama a Vidas paralelas, una serie de biografías de ilustres personajes griegos y romanos, agrupados en parejas a fin de establecer una comparación entre figuras de una y de otra cultura. Se conservan 22 Vidas, que constituyen una importante fuente de información sobre la Antigüedad por la gran cantidad de anécdotas y detalles históricos que contienen. La sobriedad del relato y el sentido dramático de la obra ha sido fuente de inspiración de grandes escritores, entre ellos William Shakespeare. El resto de sus escritos, agrupados bajo el título de Obras morales (78 tratados, recopilaciones o biografías dedicadas a temas muy diversos, escritos en distintas épocas), recogen serias discusiones filosóficas de raíz platónica y diatribas de carácter retórico. Más moralista que filósofo e historiador, fue uno de los últimos grandes representantes del helenismo cuando éste llegaba a su fin.
(Licópolis, actual Egipto, 205-Campania, actual Italia, 270)
Filósofo latino. Se le considera habitualmente como el fundador del neoplatonismo. Su pensamiento fue recopilado por su discípulo Porfirio en las Enéadas, seis libros divididos en nueve tratados cada uno. Su viaje con el emperador Gordiano le permitió tomar contacto con el pensamiento persa e indio, que difundió a su regreso (h. 244) en la escuela que abrió en Roma y en la cual enseñó a lo largo de veinticinco años. Aunque Plotino presentaba sus enseñanzas como comentarios a la obra de Platón, su aportación trasciende el ejercicio de lectura y acaba generando un corpus peculiar aunque de clara resonancia platónica. Así, su doctrina responde a la demanda de espiritualidad y universalismo propia de la época a través de una síntesis del racionalismo griego y el pensamiento oriental. Plotino defiende un monoteísmo, pero a diferencia del cristianismo, que propone un Dios personal, afirma la absoluta negatividad de Dios, al que llama «lo Uno», y del que no es posible predicar ningún atributo, pues ello conllevaría limitación y por tanto imperfección. Lo Uno es causa de todo lo demás, pero no como resultado de su voluntad, sino como efecto necesario de su absoluta perfección; lo Uno genera por emanación, sin pérdida de la propia sustancia, y lo producido se estructura en sucesivos grados de imperfección (Inteligencia, Alma) hasta llegar al grado más bajo, la materia, pura privación y antítesis absoluta de lo Uno. Sin embargo, la materia aún refleja lo Uno, su fuente, y trata de retornar a él, en un movimiento de signo inverso que es igualmente necesario. El hombre, integrado en este movimiento de retorno a lo Uno, debe evitar el autoengaño en que ha caído al entregarse a la pluralidad de los objetos y acciones, y buscar la verdad en sí mismo y en la negación de todo objeto y mediación, incluido el propio yo, por lo que la doctrina de Plotino deriva en una contemplación de índole mística.
(ss. III-IV)
Matemático griego. Último gran matemático de la escuela alejandrina, escribió comentarios a los Elementos de Euclides y a la Gran sintaxis matemática de Tolomeo, llamada Almagesto por los árabes. Su obra principal, la Colección matemática, escrita hacia el 340, reviste una particular importancia desde el punto de vista histórico porque, además de ser una exposición completa y sistemática de los conocimientos de su época, recoge fragmentos, a veces íntegros, de las obras que constituían los fundamentos de la enseñanza de las matemáticas en la ciudad de Alejandría, hoy en gran parte perdidas. La Colección, compuesta por ocho libros, casi todos conservados (excepto el primero y parte del segundo), contiene una serie de problemas que introducen nociones geométricas importantes, como el foco de una parábola o la directriz de una cónica, y los enunciados de muchos teoremas, entre ellos, el que expresa la superficie y el volumen de las figuras de revolución.
(Calahorra, actual España, 348-?, h. 415)
Poeta latino, de origen hispano. Profesor de retórica y jurisconsulto, realizó una brillante carrera administrativa, que abandonó en la vejez para consagrarse a la literatura, movido por su espiritualidad cristiana y con intención didáctica. Gran conocedor de las Escrituras y de la cultura clásica, su obra es brillante y original en contenidos y exposición. Su estilo se caracteriza por la profusión de imágenes y figuras retóricas, por lo que en ocasiones resulta algo recargado. Ejerció una notable influencia durante la Edad Media. Su obra poética comprende el Cathemerinon, siete himnos a las solemnidades del día, el Peristephanon, coronas poéticas en honor de los mártires, y diversos poemas didácticos sobre cuestiones teológicas. Destaca por su originalidad la Psychomachia, poema alegórico en el que dramatiza las luchas internas del alma, que se debate entre vicios y virtudes.