JEREMIAS |
JEZABEL |
JENOFONTE |
JESUS |
JOSEFO, FLAVIO |
JUAN BAUTISTA |
JUAN EVANGELISTA |
JUDAS |
JUVENAL |
JUSTINIANO
(Colofón?, actual Grecia, 570 a.C.-Elea, actual Italia, 470 a.C.)
Filósofo griego. Fundador de la denominada escuela eleática y reconocido autor satírico, una antigua tradición supone que en los últimos años de su vida se vio obligado a subsistir como rapsoda de sus propios versos. Jenófanes suscitó una importante polémica en torno al politeísmo y la concepción antropomórfica que los griegos tenían de los dioses. Así, se burló de Hesiodo y Homero por cuanto, según él, habían transferido a los dioses los peores atributos de los hombres, y propuso sustituir esta concepción tradicional por la idea de un dios único, indivisible, de naturaleza radicalmente distinta a la humana. Su dios es todo ojo, todo oído, todo conocimiento, todo logos (razón), no creado e inmortal. Despojando sus ideas del carácter religioso con que fueron presentadas, las bases de un nuevo punto de vista en la solución al problema del universo aparecen ya planteadas en sus textos, aunque serían finalmente sistematizadas en el pensamiento de Parménides.
(Anatot, actual Israel, 570 a. C.-?)
Profeta hebreo. Autor del libro del Antiguo Testamento que lleva su nombre, según la tradición bíblica recibió la llamada de Dios hacia el 627 a.C., tras lo cual inició su trayectoria profética. Su mensaje, plagado de referencias a las injusticias sociales, mantuvo una relación directa con los acontecimientos políticos de su tiempo. Contemporáneo de la toma de Jerusalén por los babilonios, fue hecho prisionero y trasladado a Egipto. Opuesto a la rigidez del templo y de sus administradores, inició el camino hacia una religión de corte más espiritual. Su libro, al que posteriormente se le añadieron numerosos párrafos, es un conjunto de oráculos cuya parte fundamental anuncia un nuevo pacto entre Dios y los habitantes de Israel, tras el cual se superaría la ley mosaica. Dicho pacto, grabado por Dios en los corazones de los hombres, permitiría que todos y cada uno de los creyentes conocieran a Dios y obtuvieran su perdón.
(s. IX a.C.)
Reina de Israel. Princesa fenicia, enlazó con Ajab, rey de Israel, para sellar una alianza política contra los arameos de Damasco. Gracias a esta alianza, Ajab pudo recuperar la Transjordania septentrional, a la vez que reforzaba los intercambios comerciales con las ciudades de la costa de Canaán. Esta situación, unida a las nuevas formas de gobierno real más autoritario, impulsado por la propia Jezabel, levantó un fuerte descontento popular, que se vio agravado por el culto religioso al dios fenicio Baal, introducido por la reina. Tras la muerte de Ajab, en Ramot de Galaad, frente a los arameos, reinaron sus hijos Ocozías y Jorán, que no resolvieron el distanciamiento de los reyes de su pueblo. Así, cuando Yehú se sublevó en el 841 a.C., su insurrección triunfó rápidamente, y Jorán y Jezabel fueron asesinados, junto con todos los miembros de la casa de Omri y los seguidores del dios Baal.
(Atenas, 430 a.C.-Corinto?, actual Grecia, 355 a.C.)
Historiador y filósofo griego. Autor, entre otras obras, de Apología de Sócrates, Economía y Ciropedia o Educación de Ciro, destacó también por su carrera militar, sobre todo por una memorable hazaña que protagonizó después de la batalla de Cunaxa: condujo a los 10 000 griegos supervivientes de regreso a su patria, haciendo un recorrido de 4 000 kilómetros. Este episodio se conoce con el nombre de Anábasis o Retirada de los diez mil, tal como es relatado por el propio autor. Tuvo por maestros a Filóstratos, Isócrates y Pródico, además de a Sócrates, quien, según cuenta la tradición, le encontró un día en la calle y, prendado de sus cualidades, lo tomó por su discípulo predilecto. Jenofonte era miembro de una familia acaudalada y recibió una formación militar e intelectual muy completa. Autor versátil, se prodigó en los géneros histórico, filosófico, financiero, político, didáctico y literario. Por lo que respecta a sus escritos filosóficos, se le puede clasificar como un socrático, dado que aboga por la vida práctica y útil como ideal de vida armoniosa.
(Belén, actual Israel, h. 6 a.C-Jerusalén, h. 30 d.C.)
Fundador del cristianismo. Dada la parquedad de las noticias que los autores latinos aportan acerca de la vida de Jesús, la fuente principal cuando se trata de establecer las circunstancias de su existencia son los textos cristianos, en especial los Evangelios, redactados por diversos autores en la segunda mitad del siglo I d.C. Las divergencias entre los cuatro Evangelios canónicos y con los considerados apócrifos, y, sobre todo, el sentido eminentemente religioso y evangelizador de estos escritos, hace difícil establecer su veracidad histórica. Parece que la fecha de su nacimiento sería unos años anterior a la transmitida por la tradición, en base a los datos de diversas fuentes. Hijo de un carpintero llamado José y de María, ambos de la estirpe de David, segundo rey de Israel, fue identificado por Juan el Bautista con el Mesías, «el ungido de Dios que salvará a su pueblo», al cual aludían los profetas del Antiguo Testamento.
Según el testimonio de los cuatro Evangelios, nació en Belén, pequeña aldea próxima a Jerusalén, adonde habían acudido sus padres a empadronarse en cumplimiento de una orden dada, al parecer, por Quirino, gobernador romano de Siria. Este hecho podría no ser exacto, según creen muchos historiadores, y así, el supuesto nacimiento de Jesús en Belén bien podría ser un añadido realizado a posteriori para hacer concordar su persona con el Mesías, que supuestamente debía nacer en ese lugar. Durante su juventud, en Nazaret, Jesús habría aprendido el oficio de su padre, al tiempo que leía los textos sagrados judíos del Antiguo Testamento y escuchaba con particular atención a los maestros de las sinagogas. Hacia el «decimoquinto año del gobierno de Tiberio», siempre según los Evangelios, Juan el Bautista anunció el advenimiento de Cristo y de su reino y comenzó a bautizar en las aguas del Jordán, donde reconoció a Jesús como aquel que anunciaban las Escrituras.
Los cuatro Evangelios informan del carácter de su doctrina y de los hechos que su prédica suscitó en la sociedad palestina de la época; ante todo, la labor de Jesús debe entenderse dentro de unas coordenadas culturales que contemplaban la llegada de un Mesías que redimiría al pueblo judío y lo liberaría de los romanos. Su cuestionamiento de la jerarquía sacerdotal y de ciertas interpretaciones farisaicas de la Ley, que anteponían la apariencia y el ritual al contenido moral, y su idea del sacrificio y del amor a Dios y al prójimo como fuentes de salvación, constituyeron una verdadera revolución en el sistema religioso judío basado en el Antiguo Testamento. El profundo conocimiento del espíritu humano y de los problemas cotidianos y la sencillez con que Jesús elaboró su mensaje fueron los factores que dieron a éste una trascendencia universal, circunstancia que provocó en su tiempo la virulenta reacción de la jerarquía religiosa representada por el Sanedrín, cuyos miembros conspiraron para acabar con él. Los Evangelios describen que fue traicionado por Judas, uno de los doce discípulos encargados de difundir su palabra, y que fue apresado luego de haber celebrado la cena de Pascua. Acusado por el Sanedrín de anunciar la destrucción del Templo y cuestionar la autoridad del César, fue enviado ante Poncio Pilato, gobernador romano de Palestina. No sin reparos, pues consideraba que se trataba de una cuestión religiosa que debían resolver los propios judíos y que Jesús no representaba un peligro para Roma, Pilato terminó cediendo a la presión de la jerarquía sacerdotal y lo condenó a morir crucificado el 7 de abril del año 30 d.C.; según los Evangelios, resucitó tres días después, y se apareció en diversas ocasiones a sus discípulos. En los años siguientes, el cristianismo se expandió con gran fuerza por todo el Imperio Romano.
(Jerusalén, 37 d.C.-?, h. 100)
Historiador judío. Miembro del partido de los fariseos, descendía de una antigua familia de sacerdotes. En el año 64 se vio implicado en Roma en el proceso contra los judíos deportados por orden del procurador Félix. Salió con bien del proceso gracias al apoyo de Popea, esposa de Nerón. Al iniciarse la guerra contra Roma organizó la administración y la defensa de Galilea, pero tuvo que capitular en el 67 y fue conducido ante Vespasiano, quien le concedió el perdón al predecirle Josefo que se convertiría en emperador de Roma. Cumplida la profecía, Josefo pasó a ser Flavio Josefo y se instaló en Roma, donde gozó del beneficio de una pensión imperial. Escribió en lengua griega La guerra de los judíos, Antigüedades judaicas y Contra Apión, tratado contra el antisemitismo grecorromano.
(s. I d.C.)
Jefe de una secta judía emparentada con los esenios. La tradición cristiana lo considera el precursor de Jesús. Los esenios eran una de las muchas sectas judaicas de la época, como las de los saduceos, fariseos y celotes, que esperaban la llegada de un Mesías. Entre los esenios había un grupo, llamado de los bautistas, que daba gran importancia al rito bautismal. Gracias a los Evangelios se conoce la historia del grupo liderado por Juan Bautista, que llevaba una vida ascética en el desierto de Judá, rodeado por sus discípulos. En sus predicaciones, que tuvieron gran acogida por parte del pueblo, exhortaba a la penitencia, basándose en las exigencias de los antiguos profetas bíblicos. Jesús recibió el bautismo de Juan a orillas del río Jordán. El tono mesiánico del mensaje del Bautista inquietó a las autoridades de Jerusalén, y Herodes Antipas lo mandó encarcelar. Juan murió decapitado el año 28 d.C.
(?-Éfeso, hoy Salçuk, actual Turquía, s. I)
Apóstol de Jesús. Hijo de Zebedeo, un pescador, y de Salomé, quien frecuentaba el círculo de discípulos, según la tradición cristiana fue, junto a su hermano Santiago, uno de los primeros apóstoles de Cristo. Se le atribuye la autoría del cuarto Evangelio, de las cuatro epístolas que llevan su nombre y del libro del Apocalipsis. Así mismo, se cree que fue responsable de la evangelización de Asia Menor, por lo cual recibió el castigo de los romanos. Su evangelio relata, de forma detallada, varios aspectos de la vida de Jesús, y su redacción suele fecharse entre los años 90 y 100. Ya desde fecha muy lejana varias ciudades rivalizaron por acoger los restos de san Juan. En el siglo II d. C. el obispo de Éfeso aseguró haber identificado su tumba. Irineo, obispo de Lyon en 180 d. C., respaldó dicha hipótesis, al tiempo que afirmó que su obra la había escrito en parte en Éfeso y en parte en Patmos, y, a partir del siglo VI, la iglesia de Éfeso aseguró también poseer el manuscrito original del cuarto Evangelio. La Iglesia Católica lo conmemora el 27 de diciembre.
(s. I ).
Uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret, siguió a su maestro durante su predicación por Palestina y, según los Evangelios, fue el traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían prender a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen, tal como el propio Jesús había anunciado en la Santa Cena. Él mismo fue quien dirigió a los guardias que arrestaron a Jesús y les indicó quién era besándole. Por su traición fue recompensado con treinta denarios, pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo. Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose de un árbol. Por ello, la figura de Judas ha pasado a la tradición cristiana posterior convertida en la del traidor por antonomasia.
(Aquino, actual Italia, h. 60-Roma, h. 128)
Poeta latino. Resentido con el emperador Domiciano porque no le había concedido un puesto administrativo a su servicio, escribió una sátira que le valió el destierro a la ciudad egipcia de Syene, la posterior Asuán. No pudo regresar a Roma hasta la defunción de Domiciano, en el año 97. Su obra, de tono patriótico y retrospectivo, consta de dieciséis Sátiras en verso hexamétrico repartidas en cinco libros. Inspiradas en los clásicos latinos y valoradas por sus sentencias y versos lapidarios, en ellas denunciaba la decadencia y la corrupción que imperaban en la sociedad romana del siglo I. Relegadas al olvido tras la muerte del poeta, fueron revalorizadas a partir del siglo IV y admiradas de forma especial por los escritores cristianos.
(Tauresio, actual Serbia, 482-Constantinopla, hoy Istambul, actual Turquía, 565)
Emperador bizantino (527-565). Nacido en el seno de una familia iliria, adquirió una sólida formación como estadista en la corte del emperador Justino I, su tío, a quien sucedió, en el 527, al frente del Imperio Bizantino. Hombre de extraordinaria cultura, dedicó todos sus esfuerzos a conseguir la reconstrucción del antiguo Imperio Romano, para lo cual supo rodearse de buenos asesores, entre los cuales destacaron Teodora, su esposa y principal consejera, una emperatriz inteligente, atractiva y tenaz, el general Belisario, reconocido estratega, y Triboniano, un prestigioso jurista. Con el propósito de recuperar las que fueran otrora provincias occidentales de Roma, en manos de diferentes pueblos germánicos que habían establecido en ellas sus propios estados, el emperador bizantino reorganizó el ejército y preparó una flota poderosa, destinada a asegurarle el dominio del Mediterráneo, dado que era capaz de alcanzar con prontitud incluso las costas más alejadas de Hispania. Gracias al control de las rutas marítimas, Bizancio opuso a los germánicos, que dominaban las mesetas y las montañas del interior, un tipo de guerra basado en asedios y bloqueos. Así, en Occidente, tras largas y duras campañas, los hábiles generales de Justiniano (Narsés, Mundo, Juan Troglita, Bessas, Liberio y, sobre todo, Belisario) se adueñaron del norte de África, arrebataron Numidia a los vándalos y se impusieron a los insumisos mauros (533-548), conquistaron el sudeste de la península Ibérica a los visigodos, así como las Baleares (549-554), y llegaron a dominar toda Italia, incluidas las islas de Córcega, Cerdeña y Sicilia, después de vencer a los ostrogodos y tomar Ravena, su capital (535-554).
El continuado esfuerzo desplegado en las provincias del oeste, sin embargo, facilitó las incursiones de bárbaros y persas en las fronteras orientales. Así, los eslavos penetraron en los Balcanes, asolaron Grecia hasta el Peloponeso y amenazaron Tesalónica y Constantinopla desde las costas del Epiro. Más al este, los hunos, un pueblo nómada procedente de Asia, saquearon los puertos de Crimea y de Tracia. Por último, la conquista de Antioquía por parte del ejército del rey persa Cosroes y su avance hacia las costas del Mediterráneo oriental obligó a los bizantinos a concertar una humillante paz con Persia (562). En política interior, Justiniano pretendió mejorar la administración del imperio, para lo cual sometió al control de los obispos la gestión de los gobernadores, que en las provincias fronterizas ejercían tanto el poder militar como el civil, a la vez que reducía la extensión de las provincias más ricas y vastas a fin de evitar el excesivo poder de sus administradores. Paralelamente, en materia religiosa intentó conciliar la ortodoxia cristiana y la herejía monofisita, que negaba la coexistencia de las naturalezas humana y divina de Cristo, sostenida por la emperatriz Teodora a pesar de que había sido condenada en el concilio de Calcedonia. No obstante, la empresa más importante y duradera de Justiniano fue, sin duda, la compilación y unificación de todas las leyes romanas en un solo código, el Corpus Iuris Civilis, recopilación que incluye diversos textos: el Codex Iustinianeus (529), el Digesto o Pandectae (533), las Institutiones (533), el Codex repetitae praelectionis (534) y las Novellae constitutiones. Esta obra, cuya elaboración fue confiada a una comisión de diez eminentes juristas encabezada por Triboniano, es fundamental para el conocimiento del derecho romano y ha influido decisivamente en la evolución jurídica europea.
Citas: «Justicia es un firme y constante deseo de dar a cada uno lo que le es debido.»