Dioses y Monstruos[Cine Avantii]
  DIOSES Y MONSTRUOS
(GODS AND MONSTERS)
A TERCER NIVEL
 


Esta es una de esas producciones que te demuestran que no tienes tan claras las ideas. Es capaz de brillar con ese aire de divinidad que encontramos en algunos personajes en momentos muy determinados y de aterrorizarte con lo que muestran esos mismos personajes en otros determinados momentos, tambien me aterrorizó, entonces, identificarme con ellos. En fin, yo no sé si es por la calidad de la interpretación de los dos protas o por la historia.

ARGUMENTO

Brendan Fraser es Clayton, un joven inmaduro que se contrata como jardinero en la casa del anciano director de cine James Whale (Ian Mc Kellen). Anciano que demuestra gran interés por los hombres y más concretamente por él. Clayton posará en varias ocasiones para que James lo pinte, y al ir descubriendo las tendencias sexuales de su jefe primero demostrará agresividad y luego compasión, pero siempre admiración. La enfermedad del anciano (que le produce una especie de brainstorming) y las conversaciones que comparten irán revelando la vida y las razones del director, que, en una realidad de dioses y monstruos, resultarán ser más complicadas de lo que Clayton esperaba.

QUIÉN ES QUÉ

El juego maniqueista va cambiando sus papeles según nos vamos adentrando en él.
En un primer acercamiento, Clayton demuestra un caracter homófobo. Para él James (y para nosotros el entorno gay de James tambien) es un monstruo que juega un retorcido papel en su concepción de lo correcto (hombre con mujer - mujer con hombre) cuando se da cuenta de ello, lo primero que hace es desfogarse haciendo el amor a una mujer sólo para sentir que no forma parte de ello. Para James, pués, Clayton sería un Dios, todo lo que él deseó en su pasado, inalcanzable en esa actualidad.

Además, James es un conocido director de cine responsable de producciones como las de la serie de Frankenstein (la novia de Frankenstein es la que Clayton ve en el bar, aunque la última escena - la de el monstruo y el ciego violinista - son de otra película anteriór que tambien dirigió James Whale) o el hombre invisible - aunque el prefiere ser recordado por otras como Magnolia -. En esta parcela, el creador es el Dios y el monstruo es el monstruo (recordemos que Frankenstein es el creador del monstruo, no el monstruo en sí), así, James es el Dios.

(El tema principal del libro de Mary Shelley es el mito de Prometeo, el hombre que SE ENFRENTA Y EMULA A DIOS y fracasa - el auténtico monstruo es el hombre)

Pero en realidad, aquí estamos hablando del comportamiento correcto o incorrecto, de lo bueno y de lo malo, de la búsqueda de una objetividad. Clayton, avanzando en el conocimiento de su jefe, se encontrará con que es una criatura excesivamente fragil y debil - física y anímicamente - ("ojalá fuera el hombre invisible") que sólo merece su comprensión. Que en su pasado hay muchas experiencias de amor negativas que acabaron por hundirle en la desesperación y que su anonimato fue una opción que él mismo tomó por un desengaño de estos - un desengaño con un actor -. Evidencias qué cambiarán su vida. En la penúltima escena Clayton, muy cambiado, con mujer e hijo, emulará al monstruo bajo la lluvia; El es la creación de James, él es el monstruo.

En realidad el monstruo es la intolerancia, la incomprensión, (encarnada por un prematuro Clayton) y Dios es la fuerza creadora que propicia la madurez. (James Whale)

LA IRONÍA

Dicho de cualquier manera, una ironía dramática es algo que el espectador sabe y que el personaje no, por ejemplo, la escena del hombre que compra flores a su esposa cuando en una escena anterior, la esposa muere atropellada.

Mientras ven la película la criada del anciano director, al ver por primera vez a la novia del monstruo - con aquel peinado oscuro con rayos blancos de última moda - exclama algo así como: "Qué mujer más horrible" en ese momento la cámara enfoca a las dos mujeres - primero a la novia y luego a la criada - pudiendo apreciarse una similitud en el pelo de ambas - siendo incluso más guapa y joven la novia de ficción.

Este hecho me provocó una sonrisa interior, pero hay algo más, en realidad, las cosas no son lo que parecen, el hombre no posee la verdad objetiva, no a primera vista. Es un poco lo que le pasa a Clayton a lo largo de la historia. De la misma forma, James cuenta, en perspectiva, cómo bromeaban preguntando por un compañero muerto que había quedado atrapado en una alambrada; "¿Que tal está hoy? Un poco pálido ¿No?" James es consciente de lo cruel de su comportamiento, pero mucho tiempo después.

LA TORMENTA

Una tormenta climatológica desencadena una tormenta interior. En la última noche es así (en la película de la novia de Frankenstein también). Clayton sueña que entrega a James a su muerte en una trinchera al lado de su amante.

De la misma forma, un trueno significará un acento, un climax. - Hay que ver el cine así -

Anteriormente en la película se suceden imágenes de Clayton con una apariencia bastante monstruosa, paralelas a imágenes del monstruo - suponemos que extraidas de la película de James.

Clayton hace el monstruo en recuerdo de su amigo, es de noche y llueve mucho. Por cierto, lo hace con mucha maestría.

Brendan Fraser demuestra con esta (No he seguido su carrera, así que hablo sólo de esta) que, además de colgarse entre las lianas y desenrredar vendas a una momia, sabe en qué producción meterse.

Ian McKellen está soberbio, te trasmite esas emociones que representa.

Hay que verla, aunque sea en video.


Poly


La verdad, es que esta pelicula tiene muchos significados para mi: la diferencia entre amor y deseo, la futilidad de la vida; la intolerancia; en fin, todo lo que hoy dia importa, lo incluye esta vida.

Cuando la vi en estados unidos, llevaba algun tiempo exhibiendose, siempre con los cines a rebosar. La verdad, estaba un poco harta de "¡Roberto!" y me meti a ver este film... y me quede casi en estado catatónico. Después de un rato recapacitando en ella, llegue a la conclusión de que puede que no sea un film perfecto, pero ¿Qué es perfecto en estos días? La interpretación es genial. No sólo lo digo por Fraser, que realmente (si has visto sus películas anteriores, cambia de la noche al día; te propongo que veas también Buscando a Eva. (¡Este chico promete!) borda su papel, sino tanto Lynn Redgrave, genial y el insuperable Ian Mckellen.

Yo a este tipo no lo conocía. No tenía ni idea de quién era. Pero vi este film y ¡Crash! quedé alucinada. He visitado el video miles de veces, y me he visto prácticamente TODA su filmografía. Hay por ahí una peli con la Rachel Weisz y Vincent Pérez en que también sale él y está genial de nuevo. El título es "El Hombre que Vino del Mar". Tan impresionada me dejó el sir Ian que le escribí un mail dandole las gracias por el arte que tiene. Cuando el otro día me respondió (vamos, supongo que será él webmaster de su página) , pegaba brincos por mi casa.

En fin. Bueno, volviendo a la peli, digo que cuando regresé a España intenté pillarla, y en Sevilla no la echaban. Había desparecido del cartel. Tuve que verla en Valencia, para comprobar si realmente la sensación americana era real o producto de la ingestión de bebidas alcohólicas. La he visto por tercera vez en el cine de verano; y sigo pensando igual. Para mi, la mejor de la temporada.

Belleza.... Ilusión...Ganas de vivir y morir.... Todo puedes englobarlo en "Dioses y Monstruos".

Por cierto, ¿Verdad que hubiese sido un puntazo que la hubiesen rodado en blanco y negro?

Fraseada